2 de junio de 2017

American Gods: Lemon scented you, no dejáis de rendid culto

Una de las poderosas imágenes de American Gods. Una de esas que no sabrías explicarle del todo a alguien que no está viendo la serie. Fuente.
"Los dioses son grandes. Pero las personas son aún más grandes. Ya que es en sus corazones donde nacen los dioses y es a sus corazones a donde vuelven. Los dioses viven y los dioses mueren. Y en poco tiempo, Nunyunnini fue completamente... olvidado".

Estoy enamorado de American Gods. Como en todos los romances pasionales, no esperéis grandes explicaciones de por qué me siento así. Hay terrenos donde, cuando entra la razón, no hallamos sentido a nada, pero en este caso, American Gods es ese sueño con tendencia a la pesadilla donde quedas obnubilado y boquiabierto. Es la serie que aguardaba desde hace tiempo, una recreación de la fantasía urbana y la oscuridad con el estilo de Bryan Fuller y Neil Gaiman.

Lemon scented you ha sido el quinto capítulo de la primera temporada y ha resultado para mí un disfrute desde el primer fotograma, que arranca con una animación tenebrosa que nos lleva hasta un temporal de nieve, un dios muerto y un temible sacrificio. ¿Qué ocurre cuando un dios perece? Aquí tenemos la respuesta y, como siempre, American Gods se plantea como una serie para ver una y otra vez, buscar significados y pensar por qué se ha optado por hacer cierto segmento en animación, utilizar cierta música, por qué la fotografía es cómo es... Un goloso producto a degustar, sin duda.



Mucha gente que ha comenzado a ver la serie sin haber leído la novela de Neil Gaiman se sentía un poco confusa con los primeros episodios. Por mi parte, me alegro de que no hayan querido contar más de lo que era imprescindible y que tampoco tuvieran que convertir esta novela en algo más normal y corriente, con lo que hubiera caído en lo que han sucumbido otras historias recientes. American Gods es extraña porque la novela lo es, la vida lo es.

En Lemon scented you comenzamos a comprender de qué va todo este viaje y la batalla que ha emprendido el señor Wednesday. Nuestro viejo dios busca a sus antiguos compañeros para enfrentarse a los nuevos dioses, representados por Mr. World, Media y Technical Boy. En esa escena, larga e intensa, tenemos una de las mejores presentaciones de personajes de los últimos tiempos. El diálogo funciona, las visiones son hipnóticas y el pobre Shadow se pregunta si lo que está viendo o viviendo es real. Nosotros también. Y es ficción, pero la adoramos, como debe ser.

No obstante, el episodio empieza con la resolución de los dos últimos capítulos: el reencuentro de Shadow y Laura. Como siempre, la serie juega muy bien con la intensidad, lo macabro y también con el patetismo. Hay humor, aunque no lo parezca, sorpresa y personajes que se sienten rotos. Hay humanidad y eso siempre se agradece. Pensé que este segmento se iba a llevar todo el peso del episodio, pero por suerte, no ha sido así únicamente.

Gillian Anderson como una espectacular Marilyn Monroe. Fuente.
Puede que la escena más convencional del capítulo haya sido el cruce de Shadow y Wednesday con la policía en el interrogatorio donde se dejan algunas preguntas más que el hecho de resolver otras. Sin embargo, da lugar al encuentro del dios antiguo y los nuevos... y, contra eso, poco se puede hacer, porque me ha parecido una de las mejores escenas de la serie.

Y alejándome de las grandes relevancias, también he disfrutado del encuentro entre nuestro Leprechaun y Laura Moon, con un par de diálogos mordaces terribles y un final que libera la risa de muchos, aunque estemos pensando en una pobre mujer muerta que finge estarlo. Sé que muchos lectores de este comentario alzarán la ceja e intentarán comprender si he cometido algún fallo de coherencia, pero créanme cuando les digo que hay que ver American Gods para deleitarse con todo ello en persona.

La fascinante animación con la que empieza el capítulo. Fuente.
Como siempre, la fotografía, la música, las interpretaciones, el guion y los diferentes apartados de la serie siguen siendo sobresalientes. Muchas de estas cosas antes las veíamos en el cine, pero ahora podemos verlo cada semana en nuestras casas.

En cuanto a la música ya nombrada, muy destacable la banda sonora y la partitura que suena durante el diálogo entre Media, reconvertida a Bowie, y el Technical Boy, que aporta un aire aún más alienígena a esta serie que se ha convertido en una absoluta delicia para mí.

Gillian Anderson como una maravillosa versión del incombustible David BowieFuente.
American Gods es la serie que es capaz de combinar a una de las personalidades de David Bowie, Marilyn Monroe, unicornios de dibujos animados, mujeres muertas que vuelven a la vida, masacres brutales, comedia, drama... y la única serie que tiene la habilidad de hacerlo con una sutilidad que impacta.

American Gods: Lemon scented you es la confirmación de que la serie no es solo forma, sino que también es contenido y que el viaje solo acaba de empezar... Y nosotros nos alegramos, por mucho que haya que sacrificar en el futuro.

2 comentarios:

  1. La serie me está sorprendiendo.
    ¿Actúa Gilian Anderson? Me fascina desde que apareció en X-Files
    No la reconocí y al mismo tiempo sí. Con razón le encontraba atractivo a esa Marilyn. Espectacular es la palabra.

    Laura Moon me parece el gran personaje, capaz de desafiar a los dioses, a la muerte, como desafío a las convenciones sociales, a las reglas.
    El la mujer que finge estar muerta, cuando en verdad está...muerta, pero activa, casi viva.

    La animación inicial es de lo mejor.

    Gran episodio.

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    Respuestas
    1. ¿Actuar? Yo creo que Anderson ha nacido para el papel de Media, la verdad. Además, es una delicia cómo puede cambiar de un capítulo a otro.

      American Gods es una joyita ¡y ya queda poco para que se acabe! ¡NOOOOOOOOOO!

      ¡Gracias!

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