Crítica de Juego de Tronos (quinta temporada)

Juego de Tronos. Fuente.

A finales de los ochenta y comienzos de los años noventa, un George R. R. Martin cansado de la falta de presupuesto y las limitaciones de las series televisivas que escribía, decidió crear una saga de fantasía épica que fuese inadaptable, un libro le permitía dejar que su imaginación desbocada y su hambre de historias incluyese todo, absolutamente todo, lo que desease. Casi dos décadas después, los libros fueron llevados a la pequeña pantalla con éxito, pero la idea de que fuesen inadaptables continuaba en el núcleo de Canción de hielo y fuego y eso lo pudimos ver sobre todo a partir de la quinta temporada.

En Todoslos hombres deben morir, una obra imprescindible para comprender cómo se hizo Juego de tronos (obra que cambió las series, por mucho que a algunos les cueste reconocerlo), se nos cuenta cómo llegados a cierto punto, los creadores de la serie, Weiss y Benioff tuvieron que decidir si seguían incluyendo subtramas o nuevos personajes o se centraban en los ya presentados, cuestión que haría que muchos de los hilos de las novelas se perdiesen. Optaron por esto para centrar más la trama, pero a la vez se perdió parte de la riqueza de la serie y, cuando dudaron, por ejemplo con la trama de Dorne, se vio que quedarse en el terreno de en medio tampoco les favorecía. Por otro lado, y de un modo más o menos inteligente, dejan la trama de Bran de lado para no mostrar ante cámara cómo el personaje crece, algo que dejarán para la siguiente temporada, aunque sea de un modo más abrupto del deseado. No eran tan buenos escritores como Martin, pero mientras tuvieron los libros, pudieron, más o menos, ocultarlo. Ese tiempo había pasado.

Si una cuestión me ha quedado clara con el revisionado de Juego de tronos es que, a partir de la quinta temporada, se percibe que los guionistas estaban quedándose sin el material de partida y eso no era bueno precisamente. Aunque nos destaca todavía más el trabajo del escritor George R. R. Martin, carece de la complejidad de los libros o la introspección que podían darle cuando el presupuesto era más escueto (véase la primera temporada o la segunda) y contaban con toda la escaleta y los momentos perfectos para profundizar. Si a esto se añade que Festín de cuervos y, sobre todo, Danza de dragones son los libros menos apreciados por los fans debido a la cantidad de vueltas que se dedica a dar Martin y la ingente cantidad de nuevos personajes que aparecen, la quinta temporada podría haberse estrellado de muchas maneras distintas…, pero aún así, pese a los errores, hay buenos momentos.

"Shame! Shame! Shame!"... Inolvidable. Fuente.

La danza de dragones

Después de la guerra contra los salvajes de la cuarta temporada, la Guardia de la Noche elige como nuevo Lord Comandante a Jon Nieve, pero el bastardo de Invernalia debe tomar una estrategia que llevará a la Guardia al cisma. Jon quiere aliarse con los salvajes para defenderse frente al avance de los muertos, pero la Guardia no ha olvidado a sus hermanos caídos en la batalla contra los salvajes. Durante estos capítulos, veremos la magnífica y tensa batalla de la casa Austera, pero también cómo Jon va perdiendo todo aquello que ama con tal de cumplir su deber (al igual que se separa de Sam, al igual que pierde a sus amigos…) y esto lo conduce al golpe de gracia de la temporada, cuando es traicionado por la Guardia de la Noche. Un momento impactante que dejó a los espectadores sin aliento.

Una de las partes donde creo que los guionistas se “columpian” es en Invernalia y sí, me refiero al destino de Sansa. Tenemos la idea de que la hija mayor de los Stark cruza los límites para obtener el poder tras los sucesos de la anterior temporada. Y tenemos que creernos que Petyr Baelish la vende al mejor postor de un modo demasiado arriesgado, ¿no había rumores sobre la crueldad de Ramsay? Recordemos el empeño con el que Martin y los guionistas de la serie convirtieron a Ramsay en uno de los tipos más crueles de la historia de la serie. No obstante, aquí tenemos multitud de escenas de abusos terribles hacia Sansa, de los cuales Theon, convertido en Hediondo, será testigo hasta que llegue su redención y Sansa y él logren escapar.

Por su parte, después de su paso por el Muro, Stannis decide continuar en pos de su ambición: lograr el Trono de Hierro (acaso, ¿no es el legítimo heredero?). Pero saltándose las recomendaciones de Jon y Davos, Stannis lleva a sus ejércitos hasta cerca de Invernalia y, quitándose a Davos de encima, confía en Melisandre, quien cree que sacrificando a alguien con sangre real, como la princesa, lograrán cumplir con su destino. Después de este terrible momento, Stannis pierde cualquier atisbo de humanidad por su deseo de ser rey y lo único que recibe es una atroz derrota, con un sentimiento de fatalidad digno de Macbeth y será Brienne, acompañada de Pod, quien obtenga su venganza.

Sobre la parte de Desembarco del Rey, somos testigos de cómo Cersei pierde a Tommen frente a su nueva prometida, Margaery, una cuestión que no está dispuesta a aceptar. Y empieza la caída de los Lannister tras su auge al final de la tercera temporada... Utilizando a Jaime y todas las piezas disponibles, mientras es repudiada, sustentará su poder en los fanáticos del Gorrión Supremo, al cual dará el poder para poner a Margaery y su hermano, Loras, el Caballero de las Flores, frente a su particular inquisición… Pero no se percata de que está creando un monstruo y cuando lo descubra, será imposible para ella doblegarlos. Entregada a las mazmorras del Gorrión Supremo, tendrá que sufrir el terrible paseo de la vergüenza antes de llegar a la que se convertirá en su venganza. En este momento es cuando el personaje se quiebra en añicos del mismo modo que ella quebrará el Septo al final de la siguiente temporada.

Arya sufrirá una transformación y una reafirmación durante su viaje a Braavos. Fuente.

Una de mis historias favoritas de esta quinta temporada es la dedicada a Arya en Braavos, en cómo debe aprender de Jaqen H’ghar (¿es en realidad él?) y la niña abandonada, en cómo debe ser una asesina, ser Nadie, para luego recuperar el apellido Stark y decidir cumplir con su venganza. George R. R. Martin escribió obras de terror en sus inicios y, en esta parte de la obra, la fantasía se tercia más hacia el horror y lo pesadillesco.

Como casi todo el público, no soy un gran fan de la subtrama de Dorne. Los creadores tuvieron que trocearla demasiado y se nota incluso entre aquellos que no han leído los libros. Todo se sienta más pequeño y acartonado en esta parte. Ellaria Arena quiere vengar la muerte de Oberyn y para ello cuenta con sus tres hijas, mientras que Jaime y Bronn acuden a “liberar” a una Myrcella que no necesita ser liberada. Esta trama termina de un modo abrupto, aunque nos entrega cierta dosis de aventuras, desmitificación y un final digno de telenovela. Y ya que hablamos de los culebrones, me temo que en algunos instantes, la dirección, el montaje, las interpretaciones y la música nos recuerdan a la típica telenovela de sobremesa, al que solo le falta el estilo de un culebrón turco para rematar todo el espectáculo.

Decían que uno de los temas que más marcó a Martin fue el final de El Señor de los Anillos, cuando Aragorn logra el trono de Gondor. En ese momento, se preguntó cómo sería gobernar en la Tierra Media. La saga de Tolkien terminaba en ese instante (el propio Tolkien frustró sus ideas sobre una cuarta parte más oscura, que retratase la caída del mundo de los hombres), Martin pensó en qué ocurriría tras el final feliz, que es precisamente el punto de partida de toda la saga de Canción de hielo y fuego. Esto lo vemos claramente en la quinta temporada, en la trama de Daenerys y cómo debe gobernar Meereen frente  las conspiraciones de los Hijos de las Arpías (que suene el tema que les dedica Djawadi cada vez que aparecen), a la vez que se siembra la locura de los Targaryen. Daenerys se ha creído que es una libertadora y toda decisión que tome es correcta, es una déspota que cree una heroína. Entretanto, Varys, Tyrion y Jorah confían en poder formar parte de la corte de Daenerys, pero para ello deberán lograr su favor en un simplista homenaje al péplum. Puede que sea una trama que se vuelve un poco más dura, pero necesaria para el desenlace, la evolución de Dany y su decisión de cruzar en el futuro el Mar Angosto, algo que esperábamos que hiciese desde la primera temporada. 

Daenerys, Tyrion y compañía preguntándose qué harán cuando ya no tienen los libros como guía. Fuente.

Más allá de Poniente

Aunque en esta temporada la dirección y los guiones no son siempre excelentes, destaca en momentos como la batalla de casa Austera, uno de los mejores episodios de toda la serie, sin duda alguna. El director Miguel Sapochnik logró el reconocimiento que lo convirtió en uno de los mejores creadores de la serie.

Las interpretaciones de los veteranos de la serie siguen al mismo nivel. Sobre las nuevas incorporaciones, poco destacan Alexander Siddig como Doran Martell o Toby Sebastian como Trystane. Del mismo modo, Nell Tiger Free, que se incorporó como rescasting de Myrcella, hace lo que puede con las escenas que tiene. Deobia Oparei, como Areo Hotah, custodio del rey, parece un personaje de teatrillo ante la aparente escasez de medio de esta subtrama. En cuanto a las serpientes de arena, solo contamos con tres que sufren de la irregular escritura de sus personajes, siendo solo Rosabell Laurenti Sellers, como Tyene, la que logra cierta empatía con el público, mientras que Keisha Castle-Hughes como Obara y Jessica Henwick como Nymeria son más un estereotipo de fantasía pulp. En cambio, la mejor interpretación está en Desembarco del Rey, con un excelente Jonathan Pryce como el Gorrión Supremo.

Ya que mencionamos en el párrafo anterior a Ramin Djawadi, la música de la serie sigue siendo un plus, convirtiéndose en la playlist perfecta para cuando leamos los libros. Aunque opta por muchas variaciones de los temas principales como el dedicado a los Lannister, destaco especialmente el tema dedicado a la Casa de Blanco y Negro, el leitmotiv de los Hijos de la Arpía, el dedicado al Gorrión Supremo y el paseo de la vergüenza o la muerte de Aemon, que resonará cuando el Lord Comandante sufra su aciago destino.

Los efectos especiales vuelven a cumplir con creces, como vemos en los dragones, en los ejércitos de Caminantes Blancos o en la recreación de Poniente. La ambientación y el vestuario siguen siendo excelentes. El espectador no suele tener memoria, pero incluso en grandes películas como El guerrero número 13 (de una década antes) era imposible contar con batallas como las vistas en la pequeña pantalla en Juego de tronos. Ahora, a todos parece gustarles quejarse de que no aparezca Fantasma tanto como desean o algún instante que no está tan logrado, pero es fácil ladrar en redes sociales desde un sótano con un ordenador con conexión a Internet, en vez de salir ahí fuera e intentar hacer tú una obra de este nivel.

En conclusión, la quinta temporada de Juego de tronos concluyó con un cliffhanger que suponía un terremoto: ¿había muerto Jon Nieve?, pero el auténtico seísmo es que nos quedábamos sin saber cómo continuaría, ya que nos carecíamos de la guía de los libros y ya habíamos visto que los guionistas comenzaban a inventar, a crear su propia historia paralela. ¿Merecería la pena? Sería una ardua cuestión que se contestaría en las siguientes tres temporadas y su respuesta sigue hoy generando debate.

El camino de Jon quedará amrcado durante esta quinta temporada. Fuente.

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2 Comentarios

  1. Una temporada muy elogiosa.
    Arya Stark es toda una heroína, para admirar. Y para respaldar con su lista de venganza, de enemigos a eliminar. Algo con notables ejemplos en la ficción.
    El diseño del muro de los rostros parece tener alguna inspiración en The sun always shines on tv, un video de A-Ha.
    https://www.youtube.com/watch?v=zBS97SPX3Gs

    Tiene sentido ese casamiento de Samsa, para exponer toda la crueldad de Ramsay, uno de los personajes más odiosos de la serie, que no faltan.

    Es curioso como Cersei cae en el error de darle poder a alguien que seguro no tolera su forma de vida. Y es interesante como eso lleva un plan de venganza.

    Daenerys se porta muy heroica. No encuentro elementos para discutirlo. Y parece que ser pareja de ella, tiene serios riegos.

    Y es inevitable estar a favor de Sn Snow.

    Muy buena reseña.

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    1. ¡Sí, estuvo muy bien! ¡Gracias por compartir tu opinión!

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