23 de agosto de 2012

Críticas de series: Juego de Tronos, la caída de los Siete Reinos

La guerra por el Trono de Hierro de Poniente ha comenzado y muchos serán sus protagonistas,
héroes y villanos, triunfadores y caídos.
Críticas de series:
JUEGO DE TRONOS
Temporada 2
Directores: Alan Taylor, Daniel Minahan, David Nutter, David Petrarca, Neil Marshall.
Guionistas: David Benioff, D.B. Weiss, Bryan Cogman, Vanessa Taylor, George R.R. Martin.
Creada por: David Benioff y D.B. Weiss, basándose en la obra de George R.R. Martin.
Actores: Lena Headey, Peter Dinklage, Jerome Flynn, Kit Harrington, Sophie Turner, Jack Gleeson, Aidan Gillen, Richard Madden...  [Consultar resto del reparto]
Nacionalidad: Estados Unidos.
Número de episodios: 10.
Música: Ramin Djwadi.
Género: Drama, aventuras, fantasía.
Año:2012.
“Los dioses no tienen piedad, por eso son dioses”.
CERSEI.
La introducción de Juego de Tronos ha crecido, el mapa de Poniente incluye las nuevas tierras que tienen mucho que decidir en la contienda[1]. A su vez, la serie también ha aumentado en fama y reconocimiento, en presupuesto y nivel argumental, desde su primera temporada. Juego de Tronos continúa, pero aún así, ha perdido parte de su encanto.
Grandes sorpresas de Juego de Tronos.
Lucha por una corona
Pese a que los directores siguen sin brillar con luz propia (se echa en falta algún momento de mayor lirismo o búsqueda de algo diferente), el reparto sigue siendo bastante bueno (no hay un solo protagonista, sino que es coral). 
Hay alguna incorporación interesante como la guerrera Yara Greyjoy (Gemma Whelan), la sacerdotisa Melisandre (Carice van Houten) o, sobre todo, el brutal candidato a rey: Stannis Baratheon (Stephen Dillane).
A su vez, siguen deslumbrando actores como Peter Dinklage encarnando a Tyrion Lannister y su “montazaz” Bronn (Jerome Flynn), que se llevan grandes escenas. 
Añadir que Lena Headey, que da vida a Cersei, no tiene nada que envidiar a Dinklage y se convierte en una actriz a reivindicar gracias a su mala malísima. 
Por el camino, sigue habiendo intérpretes como Jack Gleeson, el despótico (y hostiable) rey Joffrey, o Arya (Maisie Williams), la rebelde cría que acabará sirviendo a Tywin Lannister (un excelente Charles Dance). 
Jack Gleeson interpreta al malvado Joffrey.
Más desapercibido queda Daenerys (interpreta por Emilia Clarke), cuya trama avanza un poco a tropicones en Qarth, o un Jon Nieve (Kit Harington) que parece más irrelevante, salvo los puntos finales de su historia que entrelazan con el resto: la guerra ya está dentro de los terrenos del Muro, pero fuera se está aproximando. Por otra parte, hay caracteres como Robb Stark (Richard Madden), que parece que iba a ser más importante y luego su romance roba la mayoría de las escenas, volviéndose cansino.
Lo mejor de la serie era sus momentos y frases que son simplemente excelentes, en esta segunda temporada hay menos de esos “momentazos”. Se echa en falta más personajes como Jaqen H´ghar(Tom Wlaschiha, ese asesino que tiene que dar muertes a su dios rojo), por ejemplo, que resulten misteriosos y llamativos para el espectador.
Melisandre y Stannis, ha nacido una sombra.
“Aquí todos somos embusteros”
Esta frase dicha por el odioso, la mayoría de las veces (como Catelyn Stark-Michelle Fairley-), Meñique (Aidan Gillen), refleja bastante bien la trama de estos personajes que no saben vivir en paz y que tienen que buscar la lucha y el mal como adicción.
Brienne of Tarth, interpretada por
Gwendoline Christie.
La traición brilla con fuerza durante toda esta segunda temporada, resultando alguna inesperada (la recibida en Qarsh) y otra dolorosa (la historia de Theon no es más que la de un fracasado).
Todos son personajes con muchas sombras, incluso los más buenos acaban cayendo o están a punto de caer (más o menos lo que le pasa a Jon Nieve). Los cínicos quieren que los que no lo son aún, lo sean (véase cómo Cersei intenta “convertir” a la pequeña Sansa, interpretada por Sophie Turner).
Una historia de intrigas, tensión, sexo, maldad, violencia, muerte… Donde se nos refleja un mundo tenebroso y terrible, donde mantenerse bueno y honesto sirve para que te corten la cabeza y la pongan en una pica (aunque ser lo contrario tampoco te ayuda a sobrevivir).
Daenerys y sus dragones.
La “caída” de la serie
Juego de Tronos ha terminado sucumbiendo un poco ante la autoparodia[2]. Parece que en cada guion debe haber tres cosas: 
a) sexo o desnudos 
b) gore 
c) palabras malsonantes o momento soez. 
Hasta cuando parece que en algún episodio nos libraremos de algo de eso, acaba cayendo. Esto ha hecho que Juego de Tronos se convierta en una serie más de HBO en el sentido más simple: sexo y violencia, pero ¿aporta algo a la trama? ¿No resulta cansino? ¿No ganaría más dedicando ese tiempo a indagar en las traiciones palaciegas que pueblan Poniente?
Otro punto algo cansino es el tema de que, cada dos por tres, un personaje se ponga a recordar una anécdota, como si fueran más que amantes de su pasado, unos prisioneros, abuelitos que cuentan batallas.
El malogrado Baratheon.
Pese a que la serie haya perdido cosas buenas, Juego de Tronos sigue teniendo sus dosis de culebrón para seguir viéndola aunque haya algunos episodios algo aburridos.
El presupuesto, pese a que ha crecido, sigue teniendo problemas a la hora de los extras. 
Por ejemplo, en Invernalia parece que viven los Stark y unos veinte más (por mucho que se haya marchado un ejército, debería haber más campesinado cerca del castillo que en las panorámicas es tan grande, ¿no?). 
Todo eso pese a contar con el supuesto episodio más caro de la historia de la televisión, el noveno, dirigido por el realizador Neil Marshall y escrito por George R. R. Martin, donde se recrea una gran batalla[3] (en la que suele haber mucho plano corto para que no se vea que no hay tanto combatiente como hace parecer la pantalla verde[4]). 
Cersei, uno de los mejores personajes.
Pese a eso, se agradece el esfuerzo y mimo (los huargos están creados ahora por ordenador y-casi- no dan el cante – en parte por abusar del subjetivo, al estilo Tiburón, para no tener que mostrar tanto-). Se sigue notando el empeño de recrear Poniente en el vestuario y la ambientación de este sucio mundo medieval donde la magia es muy poca (por cierto, ¿por qué la “sombra” de Melisandre que sirve para matar a un rey no aparece en la batalla, donde sería realmente necesaria?).
En esta crítica no se hablará de fidelidad[5] (un servidor nos e ha leído la saga). Eso sí, se nota que el ritmo (que peca de ser muy lento en algún capítulo) se acelera en alguna parte y faltan cosas (como Theon Greyjoy tomó con tan facilidad Invernalia, ¿qué pasó con la tropa del bastardo que iría contra él?...). Aún así, sigue entendiéndose para el público no lector de esta obra.
El final de la segunda temporada de Juego de Tronos deja con ganas de más, esperemos que sea mejor y se subsanen los errores cometidos. Podríamos estar ante una excelente serie si esto ocurriese.
Declaración de intenciones.



“Lo que está muerto no puede morir”.
Theon Greyjoy.







[1] Si se sigue añadiendo países a ese mapa, no sólo se alargará la música sino que la introducción terminará durando más de los casi dos minutos actuales.
[2] Hay alguna escena fuera de esta índole que pierde un poco y casi nos hace sonreír, como esa Cersei que, a punto de caer en el suicidio, acaba contando un cuento que parece El rey león.
[3] Como señalé en la crítica de la primera temporada, muchas batallas son cortadas mediante elipsis, dejando con ganas de ver más. Esto se repite en la segunda en muchos momentos, aunque se agradece que se haya incluido esa batalla que, por otra parte, era muy necesaria (no a la hora de incluir gore, sino completar el calado dramático de estos personajes).
[4] Y hay alguna cosa ilógica más como no usar los escudos para protegerse del fuego de las flechas. Si nos detenemos a pensar, ¿por qué Varys, el espía, no pasa a servir a Stannis, que tiene las de ganar, y le cuenta el tema del fuego de los Lannister?
[5] Aunque algunos lectores han señalado que se han inventado muchas cosas, han cambiado y han eliminado otras importantes para el desarrollo del libro.

4 comentarios:

  1. Si la sombra hubiese empezado a matar gente en medio de la batalla hasta los hombres de Stannis se hubiesen asustado y no serviria de nada,y claro que llega el ejercito del bastardo que mandaron a por Theon,es justo lo que se ve al final,que aparte de matarlos arrasan Invernalia por motivos que se explicaran en la tercera temporada.
    Me parece que deberias haber comentando más el capitulo de la batalla que es de los mejores.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, anónimo

      Creo que si tienen fe en Melisandre ¿cómo no tener fe en una sombra que les puede ayudar a ganar la guerra? La cuestión es que supongo que tiene algo de control esa sombra, porque si no, ¿cómo demonios solamente mata al rey y no a Catelyn y Brienne?

      En cuanto a la parte del bastardo, espero que se explique mejor en esa tercera temporada.

      Sobre el capítulo de la batalla, está bien rodado y contado, pero le faltan batallas y momentos realmente épicos. Salvando el estallido de barcos y algún ataque de Tyrion, la cosa me parece que podría haber sido mejor. Eso sí, Cercei está genial en esas escenas.

      Gracias por tu comentario, un saludo.

      Eliminar
  2. Completamente de acuerdo, es mas de lo mismo, pero mas exagerado, llegando a veces a la autoparodia.
    Esta segunda temporada sigue brillando principalmente por las intrigas, las actuaciones, no se me ocurre nadie que vea que no lo hace bien, y los grandes personajes.
    Lo mejor de la temporada, sin duda, es la batalla épica del noveno episodio.
    P.D: yo entiendo que si no usó la sombra es porque está manipulando a Stannis, yo creo que la bruja lo quiere llevar por otros caminos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, superñoño

      Espero que la arreglen en la tercera o todo irá bastante mal, hay tramas que aportan cosas solo al final.

      Sí, es el mejor episodio, aunque le falte medios, está bien contado.

      A ver qué diantres hace Melisandre y qué demonios tiene en el útero xDDDDD

      Gracias por tu comentario.

      Eliminar

¡Muchas gracias por tu comentario!

Los textos pertenecen a Carlos J. Eguren salvo cita expresa de los autores (frases de libros, comentarios de artistas...), siempre identificados en el post. El diseño de la imagen de portada pertenecen a Elsbeth Silsby.

Si deseas compartir un texto, ponte en contacto con nosotros para hablarlo. Si quieres citar un fragmento, incluye la autoría.

El propietario de este blog no se hace responsable de los comentarios o los contenidos alojados por terceros.

Plantilla: Impreza Blogger Template.

Cabecera realizada con vectores de Freepik.

Muchas gracias.

Con la tecnología de Blogger.