Kinji
Fukasaku nos entregaría en el año 2000 otra de esas películas dignas de
convertirse en un ejemplo de film educativo: ¿eres profesor y no te respetan?
Solución: ponles la película a tus alumnos o somételes a un Battle Royale. ¿Por
qué no?
Para
empezar, no nos podemos tomar demasiado en serio la premisa. Optamos entonces
por pensar que alguna de sus ideas son licencias artísticas bastante amplias
(todo el tema de reunir a estos chavales para que se maten y se “eduquen” solo
le da algo bueno al que sobrevive y que seguramente sea el más cabroncete -viva
la educación-). También se puede optar por verlo con cierto cachondeo. Opté por
la primera opción.
Battle
Royale es una película oscura, brutal y regada de muchísimo humor negro donde
el gran Kitano supera a todos los chavales presentes (tampoco se lo ponen
demasiado difícil, aunque cumplan), gracias a esa especie de aura que se ha
ganado tanto como actor en pelis (Violent Cop) o como director. Kitano
mola tanto que uno no sabe cómo no había recurrido a un Battle Royale continuo.[1] A
su vez, se intenta profundizar en otros personajes aunque solo lo consigue a
ves.
La
elección que tomen los personajes marca lo mejor del film: matar, morir,
suicidarse, formar grupitos… Si nos hicieran la pregunta que resulta la
premisa: “¿matarías a alguien para sobrevivir?”, podrían haber varias
respuestas y en el film quedan representadas con los diversos personajes.
Luego,
la historia nos sumerge en la vida de todos esos estudiantes. Algunos de ellos
están escasamente retratados debido a que más que una adaptación, Battle
Royale se antoja como una forma de comprimir una novela y un manga
largos, por lo que se tiende a desdibujar a muchos de ellos y algunos solo
están presentes para que les vuele la cabeza (cosa que tampoco está mal, ya que
estamos…). Todo ello siguiendo la estructura de “van quedando tantos alumnos”.
Los
dos personajes más visuales son también los más llamativos: Kiriyama, ese
lunático que sin soltar demasiadas palabras y resistiendo de todo, demuestra
ser una máquina de matar brutal con una marcada estética manga, y Mitsuko Souma
que mezcla violencia y cierta sensualidad y demuestra tener un enfado encima
que debe haberle durado desde que era cría (y no nos extraña).
Seguramente
la paranoia y el suspense llegan a su mejor momento en la escena de la cocina
donde un “tú me has envenenado” y un “pues toma plomo” hace que se convierta en
uno de los almuerzos más incómodos de la historia del cine gracias a su
brutalidad.
Por
otra parte, la banda sonora juega con temas clásicos como si intentase hacer un
homenaje a películas rompedoras sobre la juventud como lo fue La
naranja mecánica de Kubrick, mientras añade al cóctel tramas que se
mueven entre lo emotivo y rocambolesco.
Para
terminar, no sería raro que el profesor Kitano compartiese instituto con la
profesora protagonista de Confessions de Nakashima, película
que también enseña bastante sobre educación… No obstante, la verdadera forma,
que no mensaje, fue fagocitado por la torpe y olvidable Los Juegos del Hambre, ¿no?
[1] Por no
decir que es uno de los personajes con la mejor muerte de la historia del cine.
Qué elegancia, qué saber estar…
Los juegos del hambre es un plagio brutal de la premisa de este manga, edulcorándola al gusto de los "Young adults". Es decir, para convertir a nuestros adolescentes en borregos y becerros, no sea que desarrollen criterio propio... Nuestra literatura juvenil era tan formulaica?
ResponderEliminarPor desgracia, los chavales tienen que espabilar y si viendo una porquería como Los juegos del hambre (no lo he leído, sí vista la película) logran acercarse a Battle Royale algo bueno será, aunque a saber... Personalmente, prefiero a Kitano y las idas de olla de Battle Royale a los problemas de Katniss y su arco de las narices.
EliminarUn saludo y gracias por tu comentario.
Pues la verdad me parece que tienen razón, últimamente la "creatividad" de muchos de nuestra generación no es mas que un plagio a creaciones originales de alguien mas, solo nos estamos comportando como una larga sombra proyectada y eso queda claro cuando vemos este ejemplo, o cuando nos encontramos que los estrenos en el cine son nuevas versiones de antiguas películas.
ResponderEliminarGracias y un abrazo
O adaptaciones de libros, cómics, videojuegos...
EliminarEl problema también es cuando se "adapta" para crear un mero producto sin ningún tipo de cosa en la que sobresalga, véase Los Juegos del Hambre... o un Battle Royale para todos los públicos, según muchos.
Un saludo y gracias por el comentario.