30 de enero de 2017

Elegía por el futuro: la música tras el fin del mundo de Richard Matheson

Las estrellas de un firmamento al que pedir deseos. O la lírica en la obra de Richard Matheson, uno de los mayores autores del género fantástico y de terror. Fuente.
“Si el mundo sigue aquí mañana, 
te estaré esperando, querida. 
Si las estrellas siguen aquí mañana, 
seguiré pidiéndoles deseos. 
Luz de la estrella, estrella brillante, 
que haya otra noche”
Richard Matheson, 
 El baile de los muertos.

¿A qué parece el fragmento de una canción de alguno de esos grupos que tanto me encanta y adoro compartir por aquí con todos vosotros de vez en cuando? Pues no, es un trozo de una canción inexistente que aparece en el relato postapocalíptico El baile de los muertos de Richard Matheson.

Surgida seguramente de alguna pesadilla del escritor estadounidense, esta historia nos conduce hasta un mundo devastado tras la Tercera Guerra Mundial. Un peligroso virus es capaz de reanimar algunos cadáveres y hacer que dancen de un modo macabro. En vez de huir de ello, muchísimos humanos viajan hasta lugares deplorables para observar el grotesco espectáculo. Cuatro amigos, tres de ellos drogados, deciden ver a uno de esos reanimados. Y el fin del mundo podría haber sido mejor si su punto y final no hubiera poseído dos más que lo han transformado en unos puntos suspensivos que caen sobre los personajes y el lector como clavos en la tapa de un ataúd.

Este relato forma parte de Pesadilla a 20.000 pies y otros relatos insólitos y terroríficos de Richard Matheson, publicado por la editorial Valdemar, dentro de la colección de El Club Diógenes. Fue un regalo reciente por el que doy las gracias, no solo porque me ha enamorado de nuevo de los relatos cortos de terror, sino porque me ha ayudado a profundizar en la obra del maestro estadounidense. Y espero hablaros más de él en el futuro.

Como curiosidad, la serie Masters of Horrors (tan menospreciada y para mí tan divertida), adaptó este relato en un capítulo con el mismo nombre, dirigido por Tobe Hooper (La matanza de Texas, Poltergeist, El misterio de Salem's Lot...) y donde aparece nada más y nada menos que Robert Englund (nuestro Freddy Krueger) como maestro de ceremonias de este terrible espectáculo, tan deshumanizador como el futuro.

Al menos tenemos los relatos de Matheson, pero no sabemos si quedará una noche plagada de estrellas a las que pedir deseos. Quizás todo termine, puede que no haya nada más, pero seguiremos esperando milagros, hasta cuando el mundo se haya terminado, hasta cuando nosotros no seamos más que historias de terror que se cuentan los herederos de las cenizas y la nada. Nosotros, la nada.

2 comentarios:

  1. Cuando empezaste a contar el argumento, recordé ese episodio de esa serie. Interesante, a pesar de que algunos episodios me parecen fallidos. No este el caso, me parece un hallazgo. Robert Englund hace un gran papel. Recuerdo la escena del cumpleaños, con que empieza la historia. En que se revela el personaje a odiar.

    Hay grandes episodios, como la historia de Edgar Allan Poe, como protagonista, y la de la joven protagonista, que dice estar protegida por seres extraños, que es secuestrada por una pareja de músicos, con un extraño secreto.

    Interesante entrada.

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    Respuestas
    1. Tendría que ver de nuevo el capítulo. Lo vi hace muchísimos años, pero vaya, no es una mala tarea.

      Muchas gracias por la recomendación sobre el capítulo de Poe y por tu opinión, ¡saludos!

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