9 de diciembre de 2019

2061 páginas después... Reescritura de La Historia [VII].


Séptimo repaso por el regreso a la reescritura. Terminamos el volumen dos. ¿Comenzamos el tercero?

Escribir es luchar por dar sentido a tus sueños y tus ilusiones en muchas ocasiones. Y no es una pugna para hacer apuestas. No suele ser un combate corto, sino que puede prolongarse durante mucho tiempo. Y como en casi todas las batallas, jamás sabes cómo va a terminar o cómo vas a terminar. Esto me ha sucedido una vez más mientras culminaba la segunda parte de La Historia, la cual llevaba a la espera para sus últimos compases desde finales de septiembre de 2019. Ha sido escalar una montaña, quedarme a la mitad, bajar de nuevo para ver el recorrido, subir, esperar y aguardar hasta llegar al punto más alto… y darme cuenta de que todavía quedan otras montañas por ascender.

1293 páginas después

1293 páginas después, el segundo libro de La Historia está terminado (a falta de nuevas revisiones, reescrituras…). He disfrutado mucho con él. En algunos momentos, en la relectura tras el parón, me he sorprendido con algunos nuevos acontecimientos y personajes. No creo que le sobre ninguna página, porque he intentado que todo fuese necesario para concebir este mundo. Las ideas sobre estructura y duración de una novela pueden hacer que te conformes con un pequeño libro cuando lo que deseas es perderte en uno enorme. ¿Son mejores los libros largos o los cortos? No tiene nada que ver. Solo digo que, desde el hedonismo lector (y escritor), a veces, me encanta encontrarme en medio de una trama llena de hilos, personajes, diálogos, situaciones… Una pequeña odisea digna de un viaje a Marte.

2061 páginas después

Junto a las 768 del primer volumen, este segundo volumen suma un total de 2061 páginas. A mí el número de páginas me importa más bien poco, pero es un detalle que me viene a la cabeza cuando pienso que la trilogía original tenía sobre 3200 y mi objetivo al dividir la trilogía en varias partes era aligerar el número de hojas. Me equivocaba. Nunca lo conseguiré. La segunda parte son 1293 páginas, la obra más larga que he escrito en los últimos diez años, una década donde yo mismo he renunciado a escribir obras largas y, de pronto, me encuentro con este volumen capaz de reventar una cabeza (más que metafórico, incluso literal si te pegan con él). Sí, porque, a veces, no escribes las historias, sino te encuentras con ellas y solo puedes escribirlas.

¿Y de qué va?

En estas 1293 páginas sigue la vida y muerte de unos personajes que tienen que comprender lo que significa crecer, mientras el mundo deja de tener sentido y los misterios les rodean en una cosmogonía de horror. Y también es un mundo donde hay vampiros, licántropos, brujas, demonios, dioses primigenios y otros seres del género de terror. Para mí, sobre todo en los últimos años, aunque ya estaba ahí originalmente, La Historia es un homenaje a todo el terror que me gusta, tanto literario como cinematográfico. En sus páginas está el legado del vampiro de Bram Stoker, pero también el concepto de historia hercúlea de Stephen King o la modernización de los horrores clásicos Anne Rice, sin olvidar a los terrores de los cultos de Lovecraft o las sesudas visiones del mundo de Alan Moore. Y también estoy yo, sí, intentando hablar sobre el mundo, mi visión de la vida y la muerte, las relaciones entre padres e hijos, el deseo de libertad y la búsqueda de venganza.

El espíritu de la secuela

Esta segunda parte fue un reto, porque el primer volumen creo que mejoró mucho con la reescritura. Aquí he sufrido más parones desde 2018 hasta sus avances durante este 2019. Hay muchas partes que tomé de la obra original, pero muchísimas otras que tuve que inventar casi desde cero: nuevos enemigos, un nuevo misterio, un nuevo origen para el mundo que rodea a los personajes, toda una cosmología de nuevos monstruos… A menudo, ha sido infernal ver cómo había que colocar tanto detalle para darle sentido a todo. Naufragaba en datos y en instantes que me hacían pensar en si estaba escribiendo una historia o haciendo simulacros de vida donde cada hora importaba… Finalmente, terminando la descripción de uno de esos seres y los textos complementarios que se intercalan entre los capítulos, he concluido este segundo volumen.

La tercera parte

¿Cuáles son los próximos retos? Entre las evaluaciones, las preparaciones de las nuevas clases, las lecturas y deberes varios, me gustaría hacer el esquema de la tercera parte, que espero que esté enfocada en la Navidad, igual que la segunda lo estuvo en Halloween. Pero no una Navidad de amor, dulce de algodón y todas esas chorradas. Más bien una Navidad macabra sobre deseos, mundos que podrían ser y monstruos que se alimentan del miedo y las ilusiones en la búsqueda de su retorno. La Navidad, con los años, me resulta cada vez más vacía y triste. Por ahora, son solo ideas, pero el esquema podría ayudar a asentar algunos pensamientos que tengo. Imagino que adaptaré menos del material pasado y escribiré más, ya que originalmente los meses de noviembre y diciembre pasaban muy rápidos en la historia original y apenas tengo material de entonces (pero sí algunas ideas que extender y algunas ideas que deberé explicar con más calma). Ahora, más de diez años después de la primera vez que escribí La Historia, soy profesor, así que siempre me rodean nuevos hechos, enfoques y personajes que añadir a la obra principal. Tengo varias historias en la mente y me gustaría emprender muchos proyectos, pero siempre tendré mi gran deuda hacia estas novelas, así que me gustaría también concluirlas.



No sé cuándo será el próximo repaso por La Historia, pero quería compartir este, porque me sentía alegre o lo más alegre que he podido sentirme en cierto tiempo desde que la escritura no puede formar parte de mi vida tanto como quisiera y donde varios proyectos han nacido para morir abruptamente o quedarse parados. Volviendo a La Historia, noto cómo he crecido como autor y también sé, cada día más, que si quiero dejar una historia detrás de mí debe ser esta, con sus luces y con sus sombras, con sus héroes y con sus villanos. ¿Habrá vida en Marte? No lo sé, solo sé que ahora hay que seguir tecleando.

4 comentarios:

  1. Desde hace tiempo que tengo ganas de que la termines y la publiques. No tengo ni idea de qué va, pero con todo lo que has compartido hasta ahora me dan muchísimas ganas de leerla; no soy de historias largas, y esta es un deprave de longitud jajajaja pero la escucho chillando por lectores desde que publicaste la primera entrada. ¡Feliz escritura!

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    Respuestas
    1. Muchísimas gracias por tus palabras, compañero. Por desgracia, veo la publicación muy lejana. A medida que escribo, retoco las partes anteriores, con lo cual la publicación sobre la marcha la veo imposible. A lo que se añade que no creo que sea una obra publicable por editorial y la autopublicación se me hace bastante desaconsejable en este punto. Ya se verá.
      No obstante, muchísimas gracias por tu ánimo y por tus deseos. Ojalá que algún día llegue a buen puerto.

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  2. Me gustan esas influencias que mencionás, el que estés dispuesto a usarlas. Es todo un mérito. Como el avanzar tanto en algo que se planeó.
    Yo tengo el desafío de avanzar con la historieta.

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