4 de abril de 2014

Me encantan los cuentos de hadas, la fantasía y la ciencia-ficción

En defensa de los cuentos de hadas. Fuente.
No le encantan los cuentos de hadas o la ciencia-ficción. Yo me alegro de no ser usted. Sin faltarle el respeto, le compadezco, como lo haría con cualquier persona que carece de un sentido o el uso de algunas de sus facultades.
Su falta de lecturas de estos géneros, comprendiendo su estructura y deber han hecho que considere que las leyes de la credulidad no funcionan en estos terrenos, que todo es un deus ex machina. ¡Qué valor para la polémica!

Sin la fantasía, que es el género del mito primigenio, la raza humana no hubiera llegado tan lejos. Nuestros antepasados miraban a su alrededor y le buscaban sentido a todo mediante la inventiva. Eran esos mitos, sobre dioses y magia, los que daban respuesta y los que han creado una cultura gracias también a la ciencia (una cosa no puede impedir la otra y muchos científicos imaginan, por cierto). Considero que el ser humano, sin la habilidad de soñar, no sería nada. Es una desfachatez no reconocerle esta importancia si quiera.
Pero cita la lectura de Tolkien y Lewis, afirmando que su importancia está en lo alegórico. Desconoce al autor de El Señor de los Anillos, que siempre negó que su Guerra del Anillo fuese alguna de las dos Grandes Guerras, por mucho que estudiosos  quieran buscar en los orcos máscaras para sus propios horrores reales.  Supongo que a los individuos de su nivel, los que les basta con la realidad, limitados como son al día a día, no pueden creer que un profesor pueda inventar un universo. Irónicamente, si sostiene que es normal que esta gente sueñe por el lugar el que habita, como si la imaginación solamente funcionase en ciertos territorios.

Habla de esnobismo y rinde culto a esa religión donde la gafa de pasta es el nuevo crucifijo (y que me perdonen los creyentes). Cuando dice que jamás leería una obra que venda millones de ejemplares porque de ser algo estúpido para gustar a tanta gente, me deja estupefacto. Piensa que solamente lo malo vende. ¿Son Homero, Shakespeare, Bécquer, Poe y tantos otros, malos por haber vendido millones, aunque nunca disfrutasen de los hoces monetarios de su obra? Ay, y sí, eran autores de esas fantasías que nunca le encantaron, por lo que no los habrá leído, deduzco por lo que dice de las ventas.

Me recuerda a esos hombre faltos de imaginación que quemaban libros y hacían que Poe tuviese que refugiarse en Marte en un relato de Ray Bradbury. Pero, ¿qué sabrá? Jamás comprenderá que autores como el propio Bradbury, con su gran metáfora, realmente apuñalaban el alma de la realidad. Mas no entiende, porque no imagina y no sueña.

Cuando me cita a sus estudiantes como un argumento de autoridad para seguramente exponer sus propias palabras, me hace pensar que si realmente ha sido así, debe estar dando clases en la academia de la gente más oscuramente realista que existe y siento pavor, porque los humanos sin sueños están condenados a habitar en pesadillas, pues no comprenden la magia, el deseo y el futuro.

Nosotros también, Harry. Fuente.
Afirma con altanería que no ha leído ni un libro de Harry Potter, pero luego cita a alguien que ha hecho un ensayo sobre elos y lo defiende hasta la última gota de sangre. ¿Su intelectualidad se tambalearía si antes comprueba de lo que habla? ¿Criticaría o alabaría a Homero a partir de un ensayo y no de la lectura de su rica épica? ¿Quién es usted que experimenta la realidad que tanto ama a través de otros? ¿Son sus fuentes más importantes que la raíces?

Luego, cita como si fuera de menosprecio el origen humilde de J. K. Rowling y que suspendiese unos exámenes de acceso a la universidad. Debe ser todo un portento si relaciona el nivel de un escritor y su forma de ser con los estudios que realizó. Me imagino que piensa que todos los universitarios son más inteligentes y brillantes que el resto, que la pasta de sus padres los convierte en hidalgos. Supongo que solamente lee a la élite intelectual que disfruta de un público compuesto por amigos y no por esa realidad que tanto aprecia.

Me habla de autoridad y cita a Gandalf, la oruga de Alicia en El País de las Maravillas y Aslan como fuerzas del orden, como la policía de turno tal vez, y confirma que no entiende que el mentor enseña, no ordena. Y me dice que Harry Potter es la anarquía, cuando hay hasta un profesorado, un ministerio… Sabe que si no funcionan en Harry Potter es porque tampoco funcionan en la realidad, esa a la que tanto se apega. Pero ¿qué teme tanto de la fantasía que necesita que alguien la ordene y comande? ¿Tiene miedo a Morfeo y sus caminos? ¿Tanto horror le produce la libertad que necesita un mentor reconvertido en autoridad que le gobierne y dirija?

No tarda tras justificar su columna sobre un tema que debería serle tan indiferente, pero escribe sobre él (juntamos letras sobre aquello que nos inquieta e importa, quiera o no). Suelta la bomba y corre deseando acabar sabiendo que no se sostiene, que todo se tambalea: Harry Potter se alegra de su orfandad y Hermione Granger está feliz de renunciar a sus padres, según usted o, mejor dicho, ese ensayo que ha leído. Cualquier lector o incluso espectador sabe que no es así, pero no argumenta más que a través de ese libro de ensayos que le hace tan feliz y le sirve de "autoridad". 

Me dan ganas de regalarle los libros para leerlos, pero no estoy para tirar mi dinero y posee otros intereses, entre ellos dilapidar sobre obras que no ha leído. Y si bien juega a las falacias, puede decirme que tampoco probaría el veneno para saber sus efectos, pero al menos no debería inventarse otros distintos a partir de lo que diga esa "autoridad". Razone usted mismo, que eso es algo que me ha enseñado la literatura fantástica, porque quizás a veces está bien que no haya una autoridad que te gobierne, y tengas que aprender a gobernarte tú mismo, a aceptar quién eres y ser responsable de tus actos (no seguir las órdenes de su idolatrada "autoridad").

Baste decir que Harry Potter añora a sus padres durante los siete libros, que debe aprender a vivir sin ellos aunque aceptando su legado y esta saga aborda la trama de la amistad y los seres queridos que le ayudarán a vivir una vida plena y feliz. Sobre Hermione Granger, hace que sus padres recuperen la memoria, les hizo perderla para protegerlos y durante todo el séptimo libro se cuestiona lo que ha hecho. Pero claro, para hablar de estas cosas, debemos leerlas y experimentarlas, ¿no cree?

Al final, todo salta por los aires en su texto. Me dice que no le encanta la fantasía, porque le recuerda a la realidad y ya no sé con qué se sentirá satisfecho, que pronto habla de debates intelectuales a los que menosprecia y la situación del profesorado entre otras cosas como traumas y profecías. Supongo que convertir un texto en farragoso y mixturado es algo que no está bien visto, salvo para usted, que no veía la hora de acabarlo sin saber qué decía en realidad, ¿no? Esa es mi impresión.

Me compadezco. Buscar la polémica, esgrimir los argumentos de otros, huir de la responsabilidad de la opinión propia, confundir cosas que no tienen que ver… Supongo que son las obras que hace, escribe y lee para entretenerse en esa realidad donde se ha negado (o le ha negado esa “autoridad”) a soñar y fantasear. Le compadezco. 

Sueñe algún día, por favor.

2 comentarios:

  1. Yo también leí el "artículo" (si es que se le puede llamar a eso) para empezar me parece muy poco profesional hablar y mucho menos escribir un artículo sobre géneros que no se han catado y sobre libros que ni si quiera se ha tenido la decencia de leer. ¡Qué menos que una buena documentación! Este tío lo que busca es polémica... Debo confesar que cuando lo leí en el enlace que compartió Eleazar me puse de una mala host**** creo que no hace falta que termine...

    Si criticas algo como mínimo hazlo desde el respeto... lo peor de todo es que no se da cuenta de que está proclamando a los cuatro vientos su ignorancia, y además se siente orgulloso de ella.

    Falacias por todas partes, frases sin sentido y un estilo bastante pobre y en ocasiones de construcción confusa.

    Coincido contigo si además se basa en comentarios de sus propios alumnos... ¡qué triste! las personas sin sueños son personas grises que sobreviven, que no viven.

    Gracias a gente como esta el mundo está como está.

    No merece dedicarle más tiempo.

    ¡Buena entrada!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por desgracia, creo que la búsqueda de la polémica de este señor ha conseguido bastante lectores, tal vez más de los que se merece incluso. Por mi parte, ni lo he citado. Bastante fama se ha llevado ya.

      Me ha recordado a mi época en la facultad de periodismo, cuando hablábamos sobre esos tertulianos "expertos" en todo y sabios en nada. Por eso, no pude tomarme esto realmente en serio, aunque toca la moral que alguien ladre contra algo que ni siquiera entiende, pero eso es el mundo de la literatura por desgracia.

      Estoy de acuerdo en todo lo que comentas, aunque seguramente, sabiendo que ha llamado la atención, seguirá criticando esas cosas que no le interesan, porque en el fondo será la única forma de que alguien le lea ¿no?

      Muchas gracias por tu comentario y por compartir tu opinión.

      Un saludo =D

      Eliminar

¡Muchas gracias por tu comentario!

Los textos pertenecen a Carlos J. Eguren salvo cita expresa de los autores (frases de libros, comentarios de artistas...), siempre identificados en el post. El diseño de la imagen de portada pertenecen a Elsbeth Silsby.

Si deseas compartir un texto, ponte en contacto con nosotros para hablarlo. Si quieres citar un fragmento, incluye la autoría.

El propietario de este blog no se hace responsable de los comentarios o los contenidos alojados por terceros.

Plantilla: Impreza Blogger Template.

Cabecera realizada con vectores de Freepik.

Muchas gracias.

Con la tecnología de Blogger.