29 de abril de 2017

Crítica de la película Guardianes de la Galaxia Vol. 2, la aventura continúa

¡Nuestros viejos amigos están de vuelta! Fuente.
Guardianes de la Galaxia es una de mis películas favoritas. La vi tres veces en el cine, incontables ocasiones en casa… Digamos que, para mí, fue un flechazo desde la primera escena, ya que, sin duda, es uno de los inicios más extraños y fascinantes del cine de aventuras y space opera de los últimos años. Con Guardianes no me importa que sea de Marvel o no, me encanta por sus personajes, su historia, la nostalgia por el cine de los ochenta, sus escenas épicas (“somos los Guardianes de la Galaxia”), su humor, su fantasía… Y Starlord, Gamora, Drax, Rocket y Groot se convierten rápidamente en esos amigos de ficción que te acompañan cuando menos lo esperas.



Pese a que intento ir con las expectativas bajas al cine (así siempre me gusta la película, debido a que a poco que me dé algo, ya soy feliz), con Guardianes de la Galaxia Vol. 2 no he podido ser objetivo, porque era como volver a ver a unos colegas que llevas demasiado tiempo sin ver y eso no tiene precio. Después de tres años, volver a salir por ahí con Peter Quill y compañía ha sido un placer, sobre todo, porque es una secuela diferente y me explico: no me gustan en demasía las segundas partes que giran todo el rato alrededor de los mismos conceptos de la primera (siendo una extensión de esta sin más) y que incluyen autohomenajes a mansalva (pese a que en esta hay alguno, como los momentazos de Yondu y su superpoder); por suerte, Guardianes de la Galaxia Vol. 2 es como internarse en otro arco argumental de tus héroes favoritos, una nueva y loca aventura, nuevos personajes, enemigos y mucha acción además de algo crucial: arcos de evolución (¡milagro!) para gran parte de los personajes. Por suerte, tampoco es excesivamente dependiente de temas como las Gemas del Infinito o Thanos, esos elementos que se repiten en gran parte de los films de Marvel Studios, augurando la llegada de la Guerra del Infinito y eso me parece correcto: lo crucial es ampliar y no cerrar, como ha pasado con las nuevas de Star Wars y su dependencia de Estrellas de la Muerte.

Guardianes de la Galaxia trataba sobre un grupo de perdedores que debería matarse, pero que, en cambio, se unen y forman su propia familia, aceptando sus errores, sus diferencias, su forma de ser. Guardianes de la Galaxia Vol. 2 vuelve a tratar de la familia en muchos aspectos, como el reencuentro de las hermanas Gamora y Nebula o Peter conociendo a su padre, Ego, mientras que a su alrededor hay un bebé como es el pequeño Groot, un Yondu capaz de redimirse, una Mantis que solo tiene un amo y un Drax que evoca a su esposa y su hija en varias escenas. Sin embargo, lo importante es: ¿quién es tu familia de verdad? ¿Aquellos que comparten su sangre contigo o los que hacen todo por ti? Son dos buenas preguntas.

La familia es uno de los temas elementales de esta secuela y Peter conociendo a sus padre es fundamental. Fuente.
El director James Gunn está muy cómodo con su silla de realizador y delante de su ordenador como guionista, permitiéndose todo lo que se le ocurría como ese cameo fantástico de Stan Lee con Uatu y compañía o un Pato Howard que sigue dándole a la bebida cosa mala; además de jugar de nuevo con los tonos dramáticos (como ya hizo con Guardianes y con otras cintas de su filmografía como la fantástica Super). Es un director muy peculiar, que no solo ha buscado un aspecto único para la fotografía de la cinta (rebosante de color e imaginación), sino que sabe cómo jugar con diferentes piezas que para muchos realizadores resultan irreconciliables: humor y drama, aventuras y desarrollo, acción e intimidad. Echo de menos un poco más de calma tras hilar varias escenas de acción, pero considero que quizás sea mi edad y mis ganas de no despegarme de estos personajes (que me pones una serie de mil capítulos con ellos y me la veo sin parar, ¿vale?).

Considero que hay algún momento en que la película pierde a Peter como protagonista, pese a que su arco argumental sea tan grande (quizás porque me he acostumbrado demasiado a las series), pero aún así me percato de la evolución que viven los diferentes Guardianes y lo noto realmente como un grupo, aunque las órdenes del cuerpo Nova no parezcan muy importantes, no haya Gemas del Infinito (¿o si en cierta escena tras los créditos? Y esperen, porque hay cinco) o Drax tenga que espabilarse y recordar su misión de destruir a Thanos. Existen algunos atajos oportunos de guion y pienso que la primera escena de Starhawk (grande Sylvester Stallone) introduce un gran spoiler para el más despierto, pero es una aventura muy disfrutable con todo esto, posee asombrosos momentos, buenos diálogos y los personajes siguen siendo esos viejos amigos con los que te gustaría quedar de nuevo.
Dos de los personajes favoritos de los espectadores. Fuente.
Los personajes, por fortuna, son lo más importante y eso es lo que me encanta. Chris Pratt es un actor genial para la comedia, el drama y las aventuras y su Peter Quill acepta madurar con todo lo que ello supone, como es descubrir a su auténtico padre y eso puede ir más allá de la genética. Starlord es estupendo, un gran líder pese a sus dudas y no deja de ser ese niño de los ochenta que ha crecido con Pacman y El coche fantástico. Zoe Saldaña es el corazón de Quill, la mente sensata del grupo, y Gamora no solo debe ser la mente que conserve a su nueva familia reunida, sino que tiene que superar sus propios miedos y problemas con su hermana, la psicópata Nebula (una Karen Gillan que recibe un desarrollo envidiable, dramático, que me ha gustado mucho), y aceptar que quizás ella si es de las chicas que bailan.

A su alrededor tenemos a un Drax el Destructor, Dave Batista, que se convierte en un personaje para los gags, bruto, pero noble y demasiado sincero, que me gusta cuando recuerda a su familia, suelta algún comentario fuera de lugar o ayuda a desarrollar al personaje de Pom Klementieff, Mantis, uno de mis personajes favoritos de los cómics (pese a ser solo “hermosa por dentro” según Drax) y que sirve para desvelarnos un poder muy interesante y una chica que aunque represente a la súbdita que se rebela, aporta algo a la trama.

Mapache Cohete y nuestro Groot, dos de los mejores. Fuente.
Otro de los arcos queda representado por Rocket (Mapache Cohete) que debe aceptar que quizás es un borde cínico por temor a sí mismo y eso es algo que ve reflejado en Yondu, otro pirata que recibe un desarrollo estupendo. Ambos acabarán a merced de un motín de los Ravagers, con gente arrojada por la borda, ladrones espaciales de la peor calaña como Taserface, nuestro bendito Cara Calambre. Pienso que en esta parte de la película tenemos algunas escenas que nos devuelven el espíritu de la primera con más fuerza y que, además, poseen ese broche que es el pequeño Groot, con espectadores susurrando todo el rato “oh, qué bonito” en el cine y que no deja de ser ese punto simpático y extravagante de esta cinta (recordemos que tenemos a un exesclavo con el poder de silbar y controlar telequinéticamente un arma, un mapache convertido en una arma de batalla y un pequeño tronquito en una cinta que ha costado millones y que al público les encanta verlos. Eso, desde la perspectiva de creador, es muy difícil).

Menos desarrollada queda Ayesha y sus soberanos, pero con cierta escena tras los créditos y cierto capullo no me extrañaría que la volvamos a ver junto a cierto personaje emblemático que los fans de los cómics estábamos esperando. Hay algunas “frikadas” en el mundo de Ayesha que me encantan como esas naves en clave recreativo ochentera, ese concepto de la herejía y la imagen y diseño de estos seres dorados.

En la película hay mucho humor e incluso toques de humor más “sucios” según los estándares de los que algunos consideran “comedia Marvel”. No obstante, mientras que algunos gags funcionan a la perfección (pobre Cara Calambre y las traducciones españolas), hay otros que están y bien, aunque saturen un poco algunas secuencias en su primer visionado (recordad que yo soy de los que disfruta más viendo una película otra vez en casa).

Arte conceptual de nuestros fantásticos Guardianes de la Galaxia. Vol. 2. Fuente.
Sin embargo, hay sorpresas y es que la trama considero que tiene aspectos más oscuros o adultos (¿alguien se ha fijado que la primera escena de Yondu es en un burdel robótico, en una película para todos los públicos?) y, pese a la luminosidad del planeta Ego, este personaje es uno de los grandes (en todos los sentidos) villanos del Universo Marvel Cinematográfico. Cuidado, que en lo que sigue de párrafo hay spoilers. Poco me importa la transformación del padre de Peter en relación a los cómics si a cambio nos ganamos a Kurt Russell, una leyenda viva del cine de acción al que rejuvenecen en la primera escena de un modo sorprendente y homenajean en varios momentos como en esos guiños a La Cosa, que un fanático de la ciencia ficción como el director James Gunn no podía obviar. Para el que se quejaba de que Ego no parecía un planeta como en los cómics, creo que la película le cierra la boca con un buen par de golpes y lo agradezco. La historia de Ego, tan tocada por los mitos y por dioses como Zeus, nos habla de un monstruo que pretende salvar el universo haciéndolo a su imagen y semejanza. Desde el momento del walkman hasta la revelación sobre lo que hizo con Meredith Quill, Ego se revela como una fuerza incontrolable y que pasa de cierto carisma a ser una figura terrorífica, esa clase de padre que nadie querría tener y menos un Peter Quill que tiene más de humano, por suerte, que de dios. Opino que quizás el final, el clímax, se extiende y sobrepasa a algún espectador, pero llega a una escena en la que se define toda la película y en la que Ego dice algo así como “si me matas, no serás un dios, serás como el resto” y Peter le responde algo que describe a su personaje a la perfección “¿y qué hay de malo en ello?”. Ahí seguimos teniendo a Peter, creciendo, y aceptando sus obligaciones, algo que ya empezó a hacer cuando abrió el regalo de su madre en la primera parte, aquella caja que conservaba consigo desde la niñez.

Nuestros nuevos Guardianes. Fuente.
Por cierto, si hablamos de Guardianes de la Galaxia tenemos que hablar del Awesome Mix, esa cinta con las canciones favoritas de Meredith Quill, y que da título a esta segunda parte con su nueva versión. Quizás echamos de menos a Bowie y otros de los pegadizos temazos de la primera parte, pero hay nuevas aportaciones muy interesantes como The Chain, My Sweet Lord, Mr. Blue Sky… En cuanto a la banda sonora de Tyler Bates hay algunos momentos muy interesantes como la resurrección del tema de los Guardianes o su versión disco.

En relación a otros apartados técnicos, la fotografía es colorida y fascinante, el vestuario sigue con la línea de la anterior película y los efectos especiales y el diseño de los mundos y conceptos es genial, porque no se corta, es loco cuando tiene que serlo (esos momentos cartoon con Rocket, Groot y Yondu haciendo saltos entre mundos) y capaz de dejarnos boquiabiertos cuando entramos en mundos como el de Ego.


Pese a que tengo ciertas reservas con algunos temas y me muero por verla de nuevo para terminar de enamorarme de todo lo que me cuentan (ir al cine agotado tras una semana llena de compromisos es lo que tiene), siento que Guardianes de la Galaxia Vol. 2 es una digna continuación de la primera, pero que, como todos los grandes amigos, da pena despedirse de ellos y siempre aguardas un poco más.

En definitiva, esta familia de perdedores volverá con un posible volumen 3 y, seguramente antes, con Los Vengadores y su Guerra del Infinito. La verdad es que yo no puedo aguardar a que vuelvan a nuestros cines. Al fin y al cabo, no dejan de ser nuestros colegas del espacio y ¿quién no querría salir con ellos por ahí, a enfrentarse a planetas egocéntricos, lidiar con piratas espaciales, luchar contra soberanos fanáticos y guardar nuestra galaxia?

8 comentarios:

  1. Sonia (a través de RRSS)29 de abril de 2017, 11:32

    Te lo dijeeeeee

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  2. Fue una sorpresa. Se justifica que seas parcial, la parcialidad es algo valorable, lo motiva algo que gusta o que gustó.
    Los trailers y tu reseña me hacen esperar una película que me va a gustar. Hay grandes personajes, actores para interpretarlos.


    Saludos.

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    1. Espero que te haya gustado. Ya me comentarás cuando la veas. ¡Saludos y gracias por el comentario!

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  3. Leeré la crítica cuando la vea (algún día de mayo), mientras quería preguntarte si es imprescindible haber visto la primera o recordarla para disfrutar esta; es que la primera sólo la he visto en el cine y mi memoria no es perfecta, aunque creo que la recuerdo más o menos.

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    1. Hurm... Creo que no, con que recuerdes un poco a los personajes ya se puede disfrutar. Es una nueva aventura, no es de esas secuelas que fagocitan una y otra vez la primera parte.

      Ya me comentarás cuando la veas. Disculpa por tardar en responder, ¡gracias por el comentario!

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    2. Yo no he visto, o se me han escapado los guiños a La Cosa. ¡Maldición! Me ha gustado mucho, más que la primera (y ya es decir).

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    3. Creo que al final he confundido The Thing y The Blob por no haber dormido, aunque el plan de Ego bien podría haber sido sacado también por un monstruo cambiaformas (?). Bueno, que The Blob me recuerda al blandiblú o como se diga final de Ego, jejeje.

      Gracias por el comentario y disculpa mi caos brutal. Me alegro de que te haya gustado, compañero. :)

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