1 de agosto de 2011

Críticas de libros: Fahrenheit 451, de Ray Bradbury (1953)

En un futuro no muy lejano, en un futuro que podría ser mañana, Montag es parte de una brigada de bomberos cuyo trabajo consiste en quemar libros y perseguir a sus dueños. ¿Por qué? Porque los libros sólo consiguen que la sociedad se preocupe y no sea feliz. Sin embargo, ¿qué ocurre cuando dejas de preguntarte el “para qué” y te preguntas el “por qué”? ¿Qué pasa cuando te das cuenta de lo que estás haciendo y de que los seres humanos han dejado de serlo, renegados a simples sacos de carne y hueso enganchadas a la televisión y el entretenimiento descerebrado?
Críticas de libros:
“Fahrenheit 451” de Ray Bradbury
Editorial: Debolsillo.
Páginas: 175 aproximadamente.
Precio: 6,95 €
Género: Distopía, ciencia-ficción, crítica social.
Año: 1953.

“FAHRENHEIT 451: la temperatura a la que el papel de los libros se inflama y arde”
INTRODUCCIÓN.
La sensación que uno tiene cuando lee un gran libro es indescriptible; te ha tocado y te ha cambiado. Si, como es mi caso, esperas algún día escribir lo suficientemente bien como para ver algún libro tuyo en las librerías, también habrás aprendido de un maestro. “Fahrenheit 451” es una  obra sobre el ser humano, la cultura, la sociedad y los libros, también sobre el rechazo, la mezquindad, el conformismo, la rebeldía y la búsqueda de pensar por uno mismo. “Fahrenheit 451” es una pequeña obra maestra, una joya que todo el mundo debería leer antes de morir, sobre todo los amantes de la literatura.
Cuando lee uno este libro, sabe que es una obra inspiradora. Por ejemplo, el escritor Alan Moore la tomó, junto a otras, como base del mundo de “V de Vendetta”. Hasta me atrevería a decir que el desenlace de “Watchmen” evoca ligeramente al final de “Fahrenheit 451”.
Imagen de la película,
que adaptó el libro,
dirigida por François Truffaut.
Después de leer el libro, he estado como una hora o algo más sacando citas que me han encantado. Tengo la costumbre de doblar la esquina de la página donde encuentro una buena frase. En este libro, me temo que ha aumentado bastante su grosor debido a esto. Página tras página, te encuentras con grandes frases y una manera de narrar que hace a Bradbury un gran autor.
Quizás "Fahrenheit 451" es menospreciada por muchos “críticos serios” porque, aparentemente, es ciencia-ficción. Salvando algunas cosas como los coches futuristas, la televisión que ocupa cuatro paredes o el Sabueso (la máquina que persigue a aquellos que poseen libros), “Fahrenheit 451” ya no es una advertencia, es ahora. Vivimos en esa sociedad conformista y enferma, donde los libros y la cultura son menospreciadas, donde vivimos en el infierno sin darnos cuenta. Ya quemamos nuestros libros, a veces no físicamente, sino cuando se les da la espalda. Aún así, la ciencia-ficción no es un género que deba ser menospreciado porque posee auténticas grandes historias como esta distopía.
En sus páginas se nos describe una sociedad simplista, donde los pilares básicos de la educación se olvidan y se tiende a buscar lo fácil, lo simple, el uso práctico ante todo. Este ejemplo queda claro con lo que dice Beatty: “Los años de Universidad se acortan, la disciplina se relaja, la Filosofía, la Historia y el lenguaje se abandonan, el idioma y su pronunciación son gradualmente descuidados. Por último, casi completamente ignorados. La vida es inmediata, el empleo cuenta, el placer lo domina todo después del trabajo. ¿Por qué aprender algo, excepto apretar botones, enchufar conmutadores, encajar tornillos y tuercas”.
Una de las ideas que más me ha gustado es la de un estado que sigue el “pan y circo” hasta el extremismo. Las drogas y diversiones están permitidas, la juventud puede matar con tal de pasarlo bien... Todo porque la gente sea feliz y no necesite pensar, para que sean mansos. Por eso, los libros son quemados, porque hacen que pienses y si piensas no eres feliz. Por tanto, el Estado quiere hacernos feliz. 
No obstante, lo que más me gustó es que Radbury no usaba la técnica más fácil: el Estado prohibió los libros de repente, no. La sociedad dio de cara a los libros, los dejó de comprar, de leer, de crear… Los convirtió en algo inútil y los olvidó. A caso, ¿todo esto no es lo que ocurre ahora?
De esta manera, la novela está plagada de temas filosóficos que son muy importante recordar de vez en cuando y más con la claridad (que no con la simpleza) del poético estilo del autor de “Crónicas marcianas”, una manera de escribir que es, simplemente, conmovedora.

El lector no puede impedir sentir empatía por el atormentado personaje de Montag, que despierta del conformismo donde es “feliz” hasta la realidad más dura y terrible. Lo mismo ocurre con personajes como Faber, que se tortura por no haber hecho algo para impedir lo ocurrido, la dulce Clarisse con la que simpatizamos desde su aparición, Granger, ese hombre que habita lejos de la ciudad, el maquiavélico jefe Beatty o la fría Mildred. Estupendos personajes, que podemos creer, que podemos sentir vivos.
El final es amargo, triste, sí, pero también tiene esperanza. Hay una oportunidad para un nuevo comienzo, para un futuro que pueda ser mejor.
En conclusión, es una obra compleja y más que recomendable, reflejo de una época y una sociedad que podemos trasladarla hasta la actualidad. 
“Fahrenheit 451” es una obra que te puede cambiar la vida.


“Cuando en la oscuridad olvidamos lo cerca que estamos del vacío— decía mi abuelo—, algún día se presentará y se apoderará de nosotros, porque habremos olvidado lo terrible y real que puede ser”.
GRANGER.

7 comentarios:

  1. No sabía nada de esta obra. Había oído hablar de ella pero no me llamó especialmente la atención. No sabía ni de que iba. Con esta crítica. que le pones la etiqueta de obra maestra me la leeré mas pronto que tarde. Además es corto y barato.

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  2. Me ha encantado tu reseña, yo también me lo leí hace poco y es magnífico, un reflejo escalofriante, en mi opinión, de la sociedad de hoy en día. Si quieres puedes leer mi reseña en mi blog, coincido en algunas cosas contigo ;)
    Una obra maestra, sin duda, y el estilo de Bradbury me encanta.
    Saludos, namárië!

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  3. Por cierto, yo también marco las frases que me gustan en los libros, aunque no doblo las páginas, las subrayo con lápiz :D

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  4. Un libro impresionante, en mi opinión parte de la divina trinidad de la ficción distópica, Fahrenheit 451, 1984 y Un mundo feliz... este año me los leí los tres al hilo, y bueno... se queda uno pensando mucho, Bradbury es uno de mis escritores favoritos, amé El país de octubre, si tienes oportunidad de leerlo, de verdad que vale la pena, un cordial saludo, buena semana.

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  5. Hola, superñoño

    Es un gran libro. Espero que puedas hacerte con él y te guste tanto como a mí. Me parece una obra impescindible.

    Ya me contarás.

    Un saludo y gracias por el comentario, hasta pronto.

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  6. Hola, Galtzagorri

    Desde luego es una obra que debería ser más reconocida. A mí me ha encantado. Me pasaré por tu blog para leer la reseña.

    Sobre marcar los libros, prefiero una esquina, pequeña. Luego, la desdobló y con el tiempo vuelve a estar bien. Marcar con lápiez me hace pensar que estoy profanando un libro xD

    Muchas gracias por tu comentario, un saludo =O

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  7. Hola, Judas V.

    Desde luego sí, es parte de esa trinidad que hay que leer sobre ciencia-ficción, sobre distopía. En este caso era una advertencia, pero ya no funciona, porque ya estamos empezando a vivir en esa sociedad. Espero que se aprenda la moraleja de esta historia.

    No conocía "El país de octubre" pero voy a ver si lo localizo. Tiene muy buena pinta por lo que he visto en Internet y el estilo de Bradbury me gusta.

    Un saludo y muchísimas gracias por tu comentario, hasta pronto =D

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