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miércoles, 23 de julio de 2014

Lo necesario para escribir, por Stephen King.

“Tienes que estar dispuesto a replegarte a conciencia en la imaginación, y me parece que no es muy compatible con los presentadores de los talk-shows de moda. Leer toma su tiempo, y el pezón de cristal te roba demasiado”.
STEPHEN KING.


Aplicable lo dicho también a Internet, con sus redes sociales y demás.

miércoles, 16 de julio de 2014

Escribir es mágico, por Stephen King

“Escribir es mágico; es, en la misma medida que cualquier otra arte de la creación, el agua de la vida. El agua es gratis. Conque bebe. Bebe y sacia tu sed”.

STEPHEN KING.


miércoles, 9 de julio de 2014

¿De qué trata el acto de escribir? Stephen King responde.

“Escribir no es cuestión de ganar dinero, hacerse famoso, ligar mucho ni hacer amistades. En último término, se trata de enriquecer las vidas de las personas que leen lo que haces, y al mismo tiempo enriquecer la tuya. Es levantarse, recuperarse y superar lo malo. Ser feliz, vaya. Ser feliz”.


STEPHEN KING, 
Mientras escribo.

miércoles, 2 de julio de 2014

Un pequeño acto de fe, según Stephen King.

“Ha habido momentos de mi vida en que escribir ha sido un pequeño acto de fe, como escupirle a la cara de la desesperación”


STEPHEN KING, 
Mientras escribo.


viernes, 27 de junio de 2014

El acto de escribir, por Stephen King

“El acto de escribir puede abordarse con nerviosismo, entusiasmo, esperanza y hasta desesperación (cuando intuyes que no podrás poner por escrito todo lo que tienes en la cabeza y el corazón). Se puede encarar la página en blanco apretando los puños y entornando los ojos, con ganas de repartir ostias y poner nombres y apellidos, o porque quieres que se case contigo una chica, o por ganas de cambiar el mundo. Todo es lícito mientras no se tome a la ligera. Repito: no hay que abordar la página en blanco a la ligera.
No te pido que lo hagas con reverencia, ni sin sentido crítico. Tampoco pretendo que haya que ser políticamente correcto o dejar aparcado el humor (¡ojalá tengas!). No es ningún concurso de popularidad, ni las olimpiadas de la moral; tampoco es ninguna iglesia, pero joder, se trata de escribir, no de lavar el coche o ponerse rímel. Si eres capaz de tomártelo en serio, hablaremos. Si no puedes, o no quieres, cierra el libro y dedícate a otra cosa.
A lavar el coche, por ejemplo”.
S.K., Mientras escribo.

No creo que deba insistir mucho más, pero leed este libro. Lo devoré en 2010 y ahora lo estoy devorando de nuevo. Para mí, fundamental para un juntaletras.


jueves, 26 de junio de 2014

Escritores e ideas, según Stephen King

“Somos escritores, pero evitamos preguntarnos mutuamente de dónde sacamos las ideas. Sabemos que no lo sabemos”
STEPHEN KING,

Mientras escribo.


miércoles, 4 de junio de 2014

Películas, libros, cómics, música... Seis meses de 2014

Estamos en junio. Han pasado seis meses desde el comienzo del año. Antes de empezar a quejarme de lo rápido que pasa el tiempo (ups, creo que me acabo de quejar), pienso que va siendo hora de que hable de los retos que me propuse al principio de año y así intentar ordenar un poco las cosas.
Sobre cine, me propuse el reto de ver 365 películas este año. Creo que es el desafío que mejor llevo. He visto hasta la fecha 214, que espero que aumenten durante esta semana. Si a finales de este verano llevo 260 me sentiré satisfecho.

De lo mejor que he visto este año: La mejor oferta.
Sobre libros y comics, me propuse leerme 50 libros y 200 cómics. Por ahora llevo 13 libros y noveletas, y 95 tebeos. Espero mejorar estas cifras en breve.

Una joya, El gabinete de curiosidades de Guillermo del Toro.
Un gran cómic, La muerte del Capitán Marvel.

En cuanto a escribir un cuento cada semana, al final he optado por embarcarme en otros proyectos como novelas y noveletas, además de algunos relatos para Ánima Barda, pero he de decir que al menos ya este año he terminado una novela y un cuento largo que espero que sea ilustrado. Sí, en El Juntaletras decía que me daban miedo los ilustradores, pero no tanto.
Como detalle, mi banda sonora del año (esa canción favorita de cada mes) hasta la fecha es la siguiente:

ENERO Love will tear us apart de Joy Division.
FEBRERO Fake your death de My Chemical Romance.
MARZO Far from any road de The Handsome Family.
ABRIL I´m set free de The Velvet Underground.
MAYO Becomes the color de Emily Wells.
JUNIO Falling in love (will kill you) de Wrongchilde / Gerard Way.


Me gustaría aprovechar para contaros algo sobre lo que estoy escribiendo ahora, pero si todo sale bien, a finales del verano lo sabréis. Espero contar con todos vosotros, porque os voy a necesitar, monstruos. Como siempre.
Mucho ánimo con lo que quede de año.

"Escribir fantasía", según Neil Gaiman.

“Escribir fantasía no es renunciar a la política. Quitarle poder a la imaginación es un mal servicio a la humanidad. No hay futuro que mejore sin la capacidad de soñar”.

NEIL GAIMAN.
Extraído de El Rey de los Sueños.



miércoles, 28 de mayo de 2014

La mejor forma de escribir

«¿Mi forma de escribir? Me levanto por la mañana, torturo el teclado hasta que grita y luego paro».
Clarence Budington Kelland.




Leí esto ayer en Literautas y me pareció un consejo fantástico que no deberíamos ignorar.

Creo que es la mejor forma de escribir que he conocido, así que… ¡A escribir!

P.D.: ¿Cuál es la mejor forma de escribir para vosotros?

sábado, 24 de mayo de 2014

Escribir y documentarse con diez consejos y un par de guardianes de guiones nunca hechos y eventos anodinos.



Andaba documentándome y creando el contexto para una de esas obras megalargas que me gusta perpetrar (y a veces no llego a acabar) y, bueno, he estado leyendo cómics de superhéroes y viendo bastantes películas. Así que puedo aprovechar alguna de estas cosas para hablaros sobre cosas que he descubierto por ahí. Sí, es uno de esos post que no se sabe muy bien cómo clasificar, pero...

Leyendo sobre métodos y consejos de escritura, encontré estos dados por nada más y nada menos que Joss Whedon (Buffy Cazavampiros, Los Vengadores, Firefly...) y los compartí por donde ya sabéis. Podéis leerlos aquí. Es bastante saber cómo un guionista tan conocido trabaja a la hora de crear sus obras y hay varios de esos consejos que son realmente útiles.

Y sabiendo que si os gusta Whedon seguramente os gustará Marvel, también ha salido el tráiler de Guardianes de la Galaxia, una película que nos tiene completamente hypeados al camarada en esta guerra de los cómics que es Pedro de Mercader y a un servidor. ¿Lo habéis visto ya? Me encanta. No paro de escuchar The Spirit in the Sky. Sí, esto ha sido una especie de paréntesis que no venía a cuento, pero si veis el trailer, veréis lo bueno que es y me lo perdonaréis.



Además, Gerard Way ha estado hablando en su web sobre el primer guion cinematográfico que se hizo para Watchmen. Me ha llamado la curiosidad siguiendo esa premisa de que los autores y aficionados nos gusta coleccionar estos descartes, aunque sea para enfadarnos con los guionistas que los hicieron, y he encontrado dos de los libretos descartados de la adaptación de Watchmen. Podéis bajarlos aquí (creo que no voy contra ninguna ley, en tal caso, yo no he escrito esto, ha sido mi Elfo Doméstico).

Y hablando de Watchmen, a falta de terminar el cómic de piratas de rigor, lei el Before Watchmen por ansias masoquistas y he de decir que no es solo malo... ¡Son peores! Huid de él. No os perdéis nada de una serie absolutamente mediocre, anodina, falta de cariño, que no aporta nada, aburre o va contra la obra original y es que parece que hay guionistas que no pueden ni controlar la continuidad de un cómic original compuesto por doce, solo doce, números. Cosas que pasan. Alan Moore, como siempre, tenía razón.

Y blablablá, voy a seguir haciendo fichas de personajes.

jueves, 8 de mayo de 2014

Reto "Yo escribo" (8): Escritores que recomendaría

¿Qué autoras y autores recomendaríais? Vamos a innovar: demos protagonismo a esos escritores aficionados de la blogosfera o de vuestra familia, conocidos, amigos, ¡quien sea! que os ha servido de inspiración o influencia en algún momento. 

Toca hablar de autores que recomendarías y el que me conozca un mínimo sabe unas cuantos que siempre estoy mencionando, pero como ya esta es la última pregunta, voy a tener que responder y acabar con esta frase extremadamente larga y repetitiva.
Así que… Recomendaré diciendo lo que suponen para mí.
J.K. Rowling. Si leo, es porque me topé hace más de diez años con Harry Potter y la Piedra Filosofal. Con sus libros me enganché por primera vez a la literatura, terminaba un capítulo y quería leer el siguiente. Aprecio la rica imaginación de Rowling a la hora de crear su propio universo. Además, tiene un buen sentido del humor, bastante inglés.


Stephen King. Comencé a leerlo con Carrie y más tarde llegó La Torre Oscura. Un amigo mío me recomendó leerme las aventuras de El Pistolero y acabé haciéndolo. Puedo decir que desde entonces, y con libros como Mientras escribo, es uno de mis autores favorito del género fantástico. Parece estar de moda meterse con su prosa por vender muchos libros, pero a mí las modas siempre me han producido el mismo placer que ser atravesado por un hacha. Sin duda, es uno de esos autores que siempre disfruto.


Alan Moore es mi escritor favorito. Sus cómics suponen para mí abrir los ojos desde que leí por primera vez V de Vendetta. Es un escritor que utiliza siempre técnicas fascinantes y del que se aprende mucho cuando se le lee y cuando se le escucha en diversas charlas o entrevistas donde habla sobre la creatividad, algo que considera magia. En una obra de Moore hay mucha más complejidad y riqueza que en la mayoría de los cómics o libros, además de que fue mi guía a la hora de adentrarme en ese mundo creativo. Hay gente que adora su parte más "de superhéroes" y que detesta sus obras más “mágicas”, pero personalemente me quedo con todas. Espero que pronto termine Jerusalem, esa novela titánica que lleva escribiendo desde hace años.


J.R.R. Tolkien. No solamente me descubrió cómo un escritor podía crear un mundo lleno de rica y documentada historia, sino la importancia del personaje más frágil destinado a convertirse en héroe. Cuando lo llamo “profesor”, no solamente me refiero a su profesión o su valor dentro del género, sino también a que lo leí siendo un crío y me enseñó vocabulario y mucho más. Considero que es un autor imprescindible no solo en la fantasía épica,, sino mucho más. La Tierra Media es un mundo que lleva décadas fascinando al público y con razón.


Terry Pratchett. Comencé a leerlo hace unos cuatro años, de casualidad, debido a la fama que tenía y pronto confirmé que era uno de los autores más irónicos y salvajes que he conocido. Solemos tomarnos el género fantástico con demasiada seriedad y llega este señor y nos convierte todas sus historias en estupendas sátiras. Por eso, cuando escribo, intento a veces tener algún venazo Pratchett. Os recomiendo El color de la magia y La luz fantástica para empezar, sin olvidar Mort y Buenos presagios entre otros.


Neil Gaiman. Conocí a este autor a través de The Sandman y, desde entonces, he leído mucho a este escritor inglés. Es capaz de mezclar la profundidad de Alan Moore con el humor de Terry Pratchett y pasearse por los cuentos infantiles, los cómics y las novelas con gran habilidad, resultando siempre prolífico y destacable. Sandman, Stardust, Buenos presagios (junto a Pratchett), El día en que cambié a mi padre por dos peces de colores… Gaiman es un autor fantástico en más de un sentido.


Grant Morrison, junto a autores como Garth Ennis o Warren Ellis, es otro de esos escritores que conocí gracias a los cómic. Pese a que a veces no comparto sus mayores “idas”, siempre aprecio cuando realiza algunos buenos tebeos como el All Star Superman, la Doom Patrol, Animal Man, Arkham Asylum o su etapa de Batman y Robin, aunque hay otras obras que no me llaman tanto. No os perdáis su documental, Talking with gods.



Sigo descubriéndole y, prosiguiendo sus ideas, supongo que él me descubrirá a mí a través de sus personajes. Maldito genio.


Ray Bradbury es mi escritor favorito junto a Alan Moore. Mientras que a Moore le considero por ahora un grande dentro de los cómics, Bradbury es para mí el mejor escribiendo relatos, aunque no hago ascos a la fantástica novela Fahrenheit 451. Bradbury está siempre lleno de ideas, cada una de sus obras es inspiradora, consigue conmover y tiene un lenguaje rico (algo que cada vez aprecio más). Si buscáis a un escritor que signifique algo, aquí tenéis a Bradbury. Os recomiendo su antología Crónicas Marcianas para empezar además de El zen en el arte de escribir para todos los que seáis escritores o creadores en general.


Otros autores que me influyen y recomiendo son (y lo siento si me olvido de alguno): Arthur Conan Doyle (me encanta Sherlock Holmes), Gustavo Adolfo Bécquer (recuerdo con muchísimo cariño varias de sus leyendas), Edgar Allan Poe (algunos de sus relatos forman parte de mis favoritos, junto a los de Lovecraft), Russel T. Davies (aprendí mucho de este guionista de televisión), Carlos Ruiz Zafón (Marina, El Príncipe de la Niebla y La Sombra del Viento... Nuff said), Peter David (me encantan varias de sus obras, pero X-Factor es la que más ha significado para mí), J.D. Salinger (toda una proeza su protagonista y narrador de El guardián entre el centeno) y Anne Rice (una escritora con bastante emotividad en cada una de sus historias).
He ahí mis recomendaciones, si tenéis algo que recomendarme os lo agradeceré. Además, terminamos el Reto: Yo escribo después de un millón de años y todos somos libres. Ya puedo emprender nuevas labores como cazar estrellas o perseguir musarañas. Deseadme suerte.

viernes, 2 de mayo de 2014

Reto "Yo escribo" (7): El mundo editorial (o ¿qué hace un libro como tú en un lugar como este?)


7. ¿Creéis en la ética de las editoriales para con los autores? Os invito a hablar de vuestros miedos, de vuestras aspiraciones, de cómo sería vuestra editorial ideal, qué es lo que NO debería hacer una editorial con vuestro manuscrito y de lo bien o mal que os han tratado en tales editoriales.


A continuación, los pensamientos de un tipo de veinte años que ha editado solamente tres veces con editoriales y cuyas ideas vienen más de experiencias ajenas, estudios y charlas que otra cosa. Pueden cambiar de canal. No olviden la publicidad. Advertidos quedan, este tipo también juega a veces a la Playstation, escucha a Massive Attack y piensa en qué debe escribir. Un peligro, vaya.
Mmmmm…. El mundo editorial ¿eh? Difícil hablar de este hábitat lleno de presas y depredadores. A veces parece un escenario digno de Juego de Tronos, donde matas o mueres… pero eso es lo que veo por lo que comentan muchos. En la vida real, he participado en cuatro antologías (una de ellas compuesta de tres libros, ¡así que en realidad son seis!) y en ningún caso he jugado a algo que no quería, ni siquiera a una partida del Injustice. Se publicaron mis textos, supongo que alguien los leyó, soy feliz. Seguí con mi vida, seguí escribiendo. Ningún trauma. Sonará raro, pero sé de mucha gente con experiencias traumáticas por esto: que si el editor me prometió esto, que si no me convertí en una superestrella, que si todos son muy malos… Todo eso.
Pero hagamos caso a la pregunta: ¿creo en la ética de las editoriales con los autores? Sinceramente, solamente creo en Gotham City (leed El Largo Halloween) y en Hydra (¿aún no habéis visto El Soldado de Invierno?)… No, ahora en serio, son solamente dos referencias. Es muy complicado confiar o desconfiar de todas las editoriales, llevaría demasiado tiempo poner la cara de sospecha del perro de Los Simpson. Creo que es minimizar un campo demasiado amplio. Creo que hay que ser sensato e intentar aprender cómo se mueve todo antes de que sea demasiado tarde y acabes por los suelos. Supervivencia del homo superior.
Durante parte de tus primeros años como escritor supongo que todos sentimos esa necesidad imperiosa de publicar y sentir que alguien más confía en nosotros, que no estamos perdiendo el tiempo. Seguramente incluso piensas que evolucionarás en una noble criatura con superpoderes por ver tu nombre impreso. En líneas generales, eres un pringado, aunque te comprendo.
Lo bueno de que te publiquen es que puedes usarlo para que te sigan publicando y te sigan leyendo, tener lo que se llama curriculum literario que es como decir: “hey tío, he publicado antes con otra gente, puedes fiarte de mí”. Incluso tal vez, si publicas y todo marcha bien, algún día cobrarás (sí, señoras y señores, sorpréndanse).
Fuente.
Pero puntualicemos algo. Los escritores que me suelen caer bien (o menos mal), los que siento que se parecen algo más a mí, son esos que escriben para ser leídos, no para convertirse en famosos. Creo que escribir para ser un multimillonario playboy o una duquesa billonetis es como soplar para mover la luna: lo intentarás y cuando salga el sol, pensarás que quizás lo has conseguido, pero solamente te engañas a ti mismo. En realidad, escribes para sentirte satisfecho, compartir historias, que te lean… Si quieres ser rico, aprende de la basura que escupe esta sociedad y hazte un famosillo del tres al cuarto al que le pagarán más por pasar una semana en un reality show de vísceras pecaminosas que a ti por ganar un premio literario prestigioso (por el que te fundirán los impuestos, por cierto).
No me toméis ahora por un anarcapunk. Por desgracia, creo que los mayores rasgos que tuve de esa etapa pasaron bajo la brisa de los años. Por tanto, lejos de metáforas y momentos dulces, solamente puedo decir una cosa y es que me gustaría cobrar por lo que hago. ¿Está mal que un escritor cobre un sueldo? Visto el panorama, parece que sí. Recientemente, leí incluso a un tipo que defendía que los artistas no debían cobrar y la cultura debía ser gratis. Como sabéis yo soy un defensor de la cultura, a un precio razonable o gratis si se precisa, pero ese gesto de desdén me recuerda a esa gente que te dice:
—Búscate un trabajo de verdad.
Esto es depresivo.
Esa clase de personas suele darme escalofríos cuando no arcadas. Para ellos, dibujar, hacer música, escribir… es un trabajo para vagos. Ni siquiera un trabajo. Para ellos, no tienes que cobrar por nada.
Supongo que hasta que nuestra sociedad capitalista no vuele en pedazos, ese tema de “no cobrar” sirve de bastante poco. Un escritor, aunque no es un ser humano (claro), tiene ciertas necesidades como una casa, un plato de comida, comprar más folios y lápices… Pero estoy divagando.
Regresando al tema en cuestión, considero que el panorama editorial español está siendo absorbido por grandes compañías, conglomerados de comunicación en muchos casos. Hay algunos grupos que resisten las embestidas como pueden, estilo los galos de Astérix, y otros que han desaparecido con la crisis o aprovechan estos para llevar comportamientos faltos de completa ética. ¿El objetivo? Se busca rentabilidad, por supuesto, pero eso lleva a tácticas algo injustas: parece más seguro publicar a un autor de fuera, con éxito, antes que uno español al que no se le ha dado la oportunidad de triunfar.
Siguiendo esta línea del “necesitamos dinero antes que calidad”, se buscan modas que explotar y best sellers rápidos y, a veces, sin contenido (sabéis que no estoy en contra de un buen libro convertido en un fuera de serie). También se utilizan tácticas oscuras como la compra de premios o sacar libros malos para ocupar el espacio que podría tener uno bueno. Sin olvidar ese deseo de una crítica lo más parcial y a favor posible. Incluso creo que a veces se alimentan de lágrimas de bebés e invocan a los dioses infernales.
Creo que este mundillo tampoco ha sabido adaptarse a los nuevos medios y acusan de todo a la piratería cuando algunos libros son endemoniadamente caros, sin ser el Necronomicón. Las librerías, el transporte y los editores se llevan la mayoría de la pasta de cada libro vendido y el autor simplemente una miseria. Esto suele ser así, no digan que no.
De todas formas, supongo que algunas de ellas se portan bien, quieren a sus autores y hacen que todo funcione. Las editoriales con las que he publicado son pequeñas y dos de ellas bastante especializadas en ciencia ficción, pulp, fantasía… Así que parece que surgen alternativas. ¿Quién sabe cómo será esto el día de mañana? Seguramente, alguien con poderes adivinatorios, pero no yo (solo poseo habilidades sobre el vuelo y algo de telequinesis… los sábados por la mañana).
Surge el paradigma de la publicación por Internet, que parece la salvación para algunos. Por ahora escucho cosas buenas de portales como Amazon. Tengo una compañera escritora que ha conseguido publicar allí una novela y ahora ha sacado una con una editorial tradicional. También he leído en otros sitios que se gana más en Amazon que en las editoriales de siempre. A saber. Al menos es algo interesante, como pude ver en este documental recomendado por Ana Nieto en Epidemia sobre el tema de los e-book, Amazon y todo eso, llamado Descatalogados y que me hizo reflexionar bastante. Así que vedlo si queréis aquí y seguimos hablando.
Y ahora, las reflexiones finales... Fuente.
En cuanto a mis miedos para con las editoriales no son terribles. En realidad, ni siquiera los siento. Simplemente quiero que confíen en mí, ganar dinero con ellas y que ellas lo ganen conmigo y así poder seguir dedicándome a lo que me gusta, que es escribir. Por el camino hay que estar muy pendiente de todo para que no te tomen por idiota. Cualquier cosa puede pasar, pero si tienes la Varita de Sáuco no, entonces tú atacas primero y se acabó.
Mi mayor aspiración dentro de esto, como veis, es poder seguir escribiendo y no morir en la indigencia, encontrando a gente que le guste lo que haga y seguir aprendiendo y disfrutando de la literatura. Nada más. Os dejo a vosotros la mansión gótica en la colina y el lamborghini murciélago. Soy generoso con las cosas que no poseo, como veis.
Por tanto busco una editorial ideal que es aquella donde mis textos encuentren cabida, los cuiden, podamos darle una buena distribución y una buena difusión, y que además me paguen por ello. Lo siento si suena idealista pero ¡es que hablamos de una editorial ideal!
¿Me ha hecho alguna editorial algo malo? De las publicadas siento que no. De las que no me han publicado siento que al menos podrían haberme enviado un correo o una carta diciéndome: “contigo no, Cosa del Pantano”. Pero nada. Creo que el silencio a veces es más doloroso que el “no”, al menos para mí. Supongo que en la ausencia de ruido habrá gente que se conformará y dirá: “quizás el manuscrito se extravió. Seguiré”. En fin, que ardan todos.
Por último, pienso (y me subo a la colina y pregono, blablablá) que estamos en un panorama de cambios. No sabemos el futuro del mundo literario y editorial en unos años. La comunicación cambia con Internet y otros temas en auge. ¿Cómo puede dar estos beneficios, además monetarios? ¿Pueden surgir grandes escritores? ¿Todos los juntaletras se sintieron así cuando surgió la imprenta? No lo sé, simplemente vivimos una época de transformación. Podemos asustarnos o sentir que es apasionante y participar, ver qué pasa.
Yo por ahora escribo. A ver qué ocurre.
¡A escribir así! Fuente.

sábado, 26 de abril de 2014

Sobre la creatividad, el fracaso, la educación y el genio del artista

No está mal pensar en porqué escribes o porqué deseas ser creativo. Es bueno también escuchar hablar del método (si es que se le puede llamar así) de otras personas. 

Fuente
La creatividad es algo complicado de explicar, pero creo que todos los seres humanos la tenemos en mayor o menor medida (es algo que se desarrolla) y con un objetivo u otro. Los artistas, por ejemplo, convierten esa creatividad en un trabajo y una manera de existir. Pero seguir la creatividad depende de la superación de los miedos: ¿sirvo para esto? ¿Conseguiré ganarme la vida así? ¿Vivo en un país donde el arte no se aprecia? ¿Conseguiré el éxito? ¿Viviré con el fracaso? A grandes rasgos, pienso que no tenemos que tener miedo a fallar, debemos tener miedo a no aprender de nuestros fallos. Debemos saber cómo es caer para saber cómo seguir adelante. Más vale arriesgarse, que vivir sobre seguro y preguntarte: ¿lo hubiera conseguido? Eso puede ser una tortura.



Fuente
Ahora, os propongo, a través de estas charlas y discursos, pensar en todo esto. A veces la vida es ardua y complicada, mientras que la creatividad lo es más aún. Lo es para ti, para mí y para todos, para cualquier creador y, aún así, luchamos contra el sistema que no agradece la creatividad, intentamos hacer buen arte, dar las gracias al público y saber que hay muchos fracasos tras y después del éxito. 

Los conferenciantes son: J. K. Rowling, Neil Gaiman, Amanda Palmer, Ken Robinson y Elizabeth Gilbert. Podréis estar de acuerdo o no con ellos, pero lo que estoy seguro es que os harán pasar un buen rato si queréis escucharles hablar, ya que son geniales oradores. Y además, incluso pueden motivarte. Así que doy gracias también a los que han compartido algunos de estos vídeos conmigo, Tatiana y Pedro.

Me lo he pasado muy bien con estas ideas. Ahora tengo que devolver el favor compartiendo con vosotros estas charlas. 

Y, en fin, que todo lo que valga la pena siga. Ya me diréis.

 











miércoles, 23 de abril de 2014

¡Feliz Día del Libro!


¡Feliz Día del Libro a tod@s!

¿Qué decir? Quien tiene un libro, tiene un tesoro... Bueno, creo que realmente era "quien tiene un amigo...", pero ¿no todos los buenos libros son buenos amigos? 

Podría hablaros de muchas obras que me han cambiado y recomendaros muchas otras de muchos amigos que se dedican a las letras. Podría y puedo, lo hago también. Aún quedamos personas que pensamos que hay lectores y escritores que deben seguir luchando contra una sociedad mediocre donde impera la ley de lo más trivial y se busca que la ignorancia haga a todos obedientes. Debemos ser mejores, luchar por la cultura. No podemos ser nada si en nuestras bibliotecas hay más polvo que libros. 

Para preparar este día, desde Making Of e-zine, os hablamos de nuestros libros favoritos y qué significa la literatura para nosotros. Os animo a participar. Pinchad aquí.

Además, si aún no sabéis qué leer o regalar para su lectura, recordad que tenéis la Antología Pulp de Dlorean Ediciones y "¿Qué ha sido eso?" (¡si estáis por Tenerife, en Cómics y Mazmorras quedan ejemplares!) y el primer ejemplar de la revista Ánima Barda de Pulpture, donde encontraréis algunos relatos de un servidor.

¡Espero que paséis un gran día, leáis mucho y matéis al dragón más terrible: la ignorancia escupefuego!

viernes, 18 de abril de 2014

Reto "Yo escribo" (5): Elementos recurrentes en tu texto (o el punto y final supone la muerte o la locura)

Quinta pregunta: 03 de febrero de 2014
¿Cuáles son los elementos recurrentes en tus textos? Hablo de escenas, personajes, detalles que siempre, sin excepción, aparezcan en tus creaciones. ¿Qué significado tienen para ti? 

No sé si soy el más adecuado para hablar de elementos recurrentes en mis textos. Sí, sé que si no soy yo, no sé quién podrá hacer esto, pero la verdad es que me siento perdido en muchos casos y noto que quizás los lectores sabrán encontrar esas características mejor que yo mismo. No obstante, tengo que cumplir con estas preguntas y ni siquiera sé si tengo lectores.

Fuente
Una de las cosas de las que me he dado cuenta… Hace poco estuve releyendo mi colección de microrrelatos, escritos sobre todo en 2011 y me di cuenta de que tengo un índice de lunáticos, suicidios y muertes que parecen la semilla prometedora de alguien que guarda tanto cariño a sus personajes como H.P. Lovecraft. Sí, pensamos que George R.R. Martin se carga a todos sus personajes, pero Lovecraft era el rey en eso. No vuelvo locos o mato a mis personajes para seguir al escritor de Providence, más que nada porque entonces no lo conocía, pero sí que a veces reinterpreto el punto y final como la hora de aniquilar o enloquecer a alguien.
Añadid la curiosidad que os contaba el otro día sobre el hecho de que todos mis protagonistas tienen un nombre que comienza con la D. Me funcionó con los dos primeros, así que he seguido esta tónica. Por desgracia, hay pocos nombres que me gusten con la D.
Fuente
Eso me conduce al camino contradictorio de muchas de mis historias, que se mueven entre lo trágico o lo grotesco del humor. No suelo tomarme nada en serio, aunque hable del fin del mundo. No sé si la lectura de autores como Terry Pratchett me ha afectado en esto, pero casi siempre guardo algo mordaz. 
Aún así, mis obras suelen tener finales agridulces o trágicos, supongo que porque a veces considero que el drama es el género más arduo, complejo de conseguir satisfactoriamente y porque permite a los lectores recapacitar sobre lo que significa sus vidas. 
No, esto suena demasiado pedante. 
Creo que es porque me gusta. 
En cuanto a escenas que suela haber en mis textos, me temo que la cantidad de lluvia y niebla que hay en ellos ayudarían a que un país con eterna sequía se convirtiese en un maravilloso mar. Cuando en el instituto me hablaron de los escritores románticos como Lord Byron y el caracterizar el tiempo y los escenarios con los sentimientos de los personajes, me eché a perder. Sumad mi afición por ese entonces a las películas de Tim Burton y añadid mi cariño hacia el expresionismo alemán que vino después. Tormentas, sombras, tristeza… Algún día haré una historia feliz en la playa y luego me volaré los sesos para agregarle algo de tristeza, ¡yupi!
Fuente
Aparte de todo esto, como recientemente he decidido que todas mis historias transcurren en un mismo universo o multiverso, o lo que sea, no es raro que haya cameos de algún tipo o apariciones de objetos, personajes, hechos… de otras historias. Me parece algo bastante divertido y, al fin y al cabo, es algo que se repite a lo largo de mis historias.

Sí, cameos así. Fuente
Otra cosa: las historias se me suelen ir de las manos en muchas ocasiones y una obra corta se convierte en una saga o incluso un relato se transforma en un libro. Para el próximo número de Ánima Barda, he entregado dos relatos de doce y trece páginas respectivamente, que supuestamente debían ser más cortos (al menos uno de ellos). Lo mismo me ocurre con Blade para Action Tales.
Y me he olvidado de mencionar en los anteriores post algo fundamental para mí: hacer una playlist, usar música para mis historias. Me he acordado leyendo el último número de Jóvenes Vengadores de Keron Gillen y sé que otros compañeros de Ánima Barda o demás escritores como Stephen King usan este método de escribir con música. Para mí, hacer una playlist es un proceso importante del período de “preproducción” de la novela; mientras te documentas y buscas el esqueleto de la historia, puedes buscarle también el tono con la música. Suelo escuchar estas playlist de forma continua, buscando inspiración, fuerza… para mis historias, hasta que llega otra, hago otra playlist ¡y comenzamos de nuevo! Por mi parte, mezclo score y canciones de mis grupos favoritos. Os he hablado de mis playlist en varias ocasiones y las he compartido en el blog o en Spotify. ¿Alguien en la sala también hace esto? Os dejo una, aunque algunas canciones no os saldrán porque son "archivos locales" y los dioses antiguos siempre me fastidian con eso.



P.D.: Aprovecho para recordar que ya está a la venta el primer número en papel de Ánima Barda y que ya podéis votarlo en Goodreads, una red social que cada vez me parece más interesante. 

viernes, 11 de abril de 2014

Reto "Yo escribo" (4): ¿Cuál es tu personaje preferido? (O, Carroña, tú eres mi hijo pródigo)

¿Cuál es tu personaje favorito? Que tú hayas creado, claro. Biografía. Retrato físico y psicológico, dibujos y cualquier material.

Los personajes son esenciales para mí y son un trabajo realmente complejo. Pongo en todos ellos muchas cosas que conozco o descubro sobre amigos, otros seres ficticios o reales, e incluso algo de mí mismo. 
    Creo que las mejores historias suelen ser las que tienen mejores personajes y yo busco eso en cada una de las que cuento; intentar crear a seres distintos con sus pasiones y debilidades. 
     Suelo esbozarlos a través del diálogo más que la descripción, así que como siempre digo, siento que la historia está viva si uno de ellos me sorprende con un acto o una respuesta que ya no me esperaba. En ese momento ya no me siento un escritor, sino un escriba que recoge las palabras de estas personas que parecen completamente reales. Si habéis escrito o hecho alguna tarea similar, seguramente hayáis sentido algo así. Es más, una historia empieza a funcionar para mí cuando los personajes se escriben solos.


El mundo del personaje del que os voy a hablar es algo así.
Siempre intento que mi protagonista sea mi personaje favorito. En realidad, tengo pocos personajes que haya creado y que les tenga manía. No quiero decir que todos ellos sean igual de importantes o tengan el mismo carácter, hay algunos que salen mucho o poco, o son “buenos” o “malos”, pero son mis preferidos. Lo que me gusta de tener siempre muchos e intentar que sean diferentes es que puedo cambiar, puedo jugar con cada uno de ellos y no me aburro, que es lo importante mientras se escribe, aparte de hacerlo bien, con coherencia, fuerza y demás.
Para mí, es complicado seleccionar mi personaje favorito así que haré trampa (sabíais que este momento llegaría) y os hablaré de mi último personaje favorito, es decir la protagonista de esa novela que creo que he llamado por aquí Multiverso. Para que os sirva, ya sabéis que es una chica y os contaré que, como mis protagonistas favoritos, tiene un nombre que empieza por D. No preguntéis porqué, pero me gustan los nombres con D y he decidido mantener la tradición de La Historia (esa inmensa novela de vampiros) y otra novela con tono de Doctor Who (hey, ¡la D de nuevo!), que escribí.


Como habéis visto, tengo dos chicos ya entre mis creaciones favoritas y llevaba tiempo deseando escribir a una chica. Siempre me gusta variar y suelo intentar tener a personajes femeninos fuertes en mis novelas o relatos (o eso intento), pero pocas veces puedo manejar durante cien páginas a una chica que tenga, sobre ella, todo el peso de la historia. Y sí, está Maverick la Mil Veces Maldita, esa pistolera steampunk, pero por ahora solamente tiene relatos.
Así que ahora, que me encuentro con Multiverso, mi deseo era volver a la idea de una chica, una D, que pudiera escapar de ciertos clichés. Este verano, mientras trabajaba en una especie de distopía que he dejado aparcada por culpa de esta fiebre que ha habido recientemente con el género (Los Juegos del Hambre, ya se sabe), decidí que quería una chica como eje central de la historia. Una amiga escritora y crítica de novelas juveniles me dejo claro lo siguiente: “si la protagonista es una chica, por favor, que no sea una petarda”. Creo que comparto con ella la idea de que en muchas novelas juveniles, las chicas incluso cuando ocupan la mayoría de las páginas, son tratadas como seres caprichosos que parece que lo único que quieren es enamorarse de uno o dos monstruos y ser una especie de odiosa damisela en apuros o una doña perfecta irreal.


Un reloj desencadena muchos
problemas de Multiverso.
A lo largo de mi vida he conocido a muchas mujeres fuertes, pero sobre todo humanas, con sus sueños, sus fantasmas, sus frases irónicas, su vida diaria… No suelo encontrar en la literatura juvenil a muchas de estas chicas. 
Por eso, cuando decidí escribir Multiverso, quise crear a D (me temo que no puedo deciros el nombre, y no, no es Drusilda) como una chica de quince años que está empezando a vivir de verdad. Ella no suele ordenar su cuarto, odia las clases, tiene unos padres insoportables, le gusta el rock (os he ido dejando canciones que le gustan por aquí), tiene un monopatín, odia a la mayoría de sus compañeros, tiene una mejor amiga bastante más inocente que ella, posee bastante carácter (golpeó a un capullo en la cara con su monopatín), le encantan los videojuegos y los mangas y no, no se podía imaginar que existiese un mundo mágico escondido en la vida real, pero tampoco llorará o se sorprenderá demasiado, ella decide aceptar ese mundo y todo lo que supone.
Me temo que es uno de sus lemas.
Regresando a las chicas en la literatura juvenil, no quiero decir que todas sean horribles, pero sí que faltan personajes más fuertes o, al menos, más reales. No quiero que D sea una chica que deba decidir entre el amor de un hombre-luciérnaga o un tipo con cabeza de hacha, no quiero que se centre en eso llamado romance paranormal. No me llama, porque creo que se pueden hablar de más cosas y me lo pasaré mejor y haré que en general la gente se lo pase mejor. No querría que resumiesen mi historia en: “Va de una chica que se enamora y se casa”, y no porque no sea un argumento legítimo (puede haber alguna buena historia ahí), sino porque siento que eso se convierte con rapidez en un cliché, está muy repetido y deseo explorar otras cosas, no solo centrarme en los amores de una quinceañera.
Quiero hablar sobre una chica con la que las lectoras se puedan sentir identificadas y a los lectores no les dé vergüenza decir que se lo están leyendo. No deseo que se convierta de la noche a la mañana en “esa saga que se solamente leen chicas” o que tenga un nombre tan cursi que haga que los chicos recen porque nunca hagan una película y tengan que ir a aguantar semejante ñoñada en el cine con sus parejas. No obstante, también esto es un poco parcial, sé que hay chicas que odian estas cosas y chicos que las adoran, pero entended que no pueda escribir un testamento sobre cada uno de los casos.

Y es que ahora que lo pienso, las mujeres protagonistas suelen ser signo de fracaso dentro de los cómics. Os hablo ahora de tebeos porque sabéis que influyen mucho en mí. Pocas veces hay series cómiqueras femeninas que aguanten con el tiempo, salvando casos como la Supergirl de Peter David o la Hulka de Byrne. Muchas veces, a los lectores de cómics les da cierta vergüenza leer tebeos protagonizados por chicas y, cuando no, parece que hay que tirar hacia la hipersexualización de la mujer. Con D, me gustaría hablar de una chica normal convirtiéndose en una mujer y afrontado esos años, en medio de un mundo extraño y complicado. Por poner un ejemplo, creo que D es más Buffy y, por suerte, es una de esas series con una protagonista femenina, que adoran los espectadores, tanto hombres como mujeres. Supongo que poner el ejemplo de Buffy Summers ha aclarado todo este punto. Ahora la cuestión es saber si lo consigo.
Gracias a la fortuna, he conseguido que D se escriba sola con cierta rapidez insospechada. No solamente es complicado escribir los diálogos de una chica, sino ponerla en primera persona. Recuerdo que cuando lo intenté hace unos años, una amiga me dijo que se le antojaba raro que un chico escribiese a una protagonista femenina como narradora. Quiero suponer que he mejorado y espero que no se note para mal. Al fin y al cabo, si eres un escritor, tienes que crear, inventar, divertir... Cosas mías que seguramente no vienen a cuento aquí, pero las dejo igual (hey, de eso va El Antro, ¿no?).



Alice Madness es uno de los 
videojuegos favoritos de D.
He de reconocer cuando escribo a D que me siento como si viajase a esa época en la que estaba en el instituto y, al saber que será una obra bastante larga (peco de nuevo), creo que será curioso ver cómo D va creciendo. Es irónico escribir a una quinceañera cuando eres un tío y tienes veintidós años, pero será bastante interesante cuando acabe con ella seguramente teniendo veintidós años y yo siendo rematadamente viejo. Es curioso ver a los personajes crecer y espero que los lectores aprecien eso. Una de las mejores cosas de la saga Harry Potter es que los personajes se van haciendo mayores contigo. Aguardo que se logre ese efecto (al menos, es lo que deseo).
En cuanto al método para crear personajes como D, he usado fichas muy complejas con preguntas sobre porqué son como son e incluso algunas más simples con detalles como color de ojos o nombres completos; son buenas guías para no perderse. He pensado que en la historia de D casi podría hacer una wiki de cada personaje para intentar no equivocarme demasiado. Ya hago hasta enciclopedias. Esto va a peor...
En fin, todo esto acabará dependiendo de si consigo acabar el primer borrador, corregirlo infinitas veces, mis lectores de prueba le dan el visto bueno, alguna editorial apuesta por él y se acaba publicando con el suficiente éxito para escribir un par de libros más sobre D, completar la saga y sentir que he hecho algo literariamente interesante y que no he caído en los clichés de la literatura juvenil, sino dado una novela que pueda leer todo el mundo. 
Sí, sé que esto conociéndome es imposible, pero ¿quién sabe? Tal vez D me sorprenda. Me debe una. Acabo de decir que es mi protagonista femenina favorita.




P.D.: Lo de "Carroña, tú eres mi hijo pródigo" va por un cómic de Spider-Man que leí hace mucho tiempo, siendo un crío, y... creo que me he acabado inventando su título. :/
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