25 de febrero de 2019

Crítica de la película: "Spider-Man: Into the Spider-Verse", fresco y original homenaje al Trepamuros

Spider-Man y compañía. Fuente.
"Alright, let's do this one last time. My name is Peter Parker. I was bitten by a radioactive spider and for ten years I've been the one and only Spider-Man. I'm pretty sure you know the rest. I saved a bunch of people, fell in love, saved the city, and then I saved the city again and again and again...". 

Mi sentido arácnido se activó cuando escuché hablar sobre una posibilidad de adaptar el Spider-Verse creado por Dan Slott y Marvel hace un par de añitos. Esos cómics marcaron mi vida hace un tiempo, cuando los leí poco después de la muerte de un familiar muy cercano, y volaron tanto mi cabeza como para terminar de escribir Devon Crawford y los Guardianes del Infinito. Los multiversos siempre me han alucinado y leer una historia con varios Spider-Mans, mi superhéroe favorito junto a Batman, fue un sueño hecho realidad. Recuerdo devorar aquellos cómics mientras iba en la guagua, esperaba en el hospital o soñaba con esos mundos donde tú mismo pudieras ser Spider-Man.

Cuando se anunció la película Spider-Man: Into the Spider-Verse esperaba poco de ella (me he vuelto un poco amargado con los años), pero, por suerte, superando los prejuicios y haciendo caso a algunos buenos comentarios que me habían llegado, fui al cine el día antes de Reyes (pequeña tradición que instauré con Los Últimos Jedi) y... ¡me lo pasé francamente bien! 

Spider-Man: Into the Spider-Verse es una de esas películas que me emocionan, me entretienen y que conmueven al pequeño chaval que lee cómics que fui y que, a veces, todavía soy. Spider-Man: Into the Spider-Verse es una carta de amor al personaje creado por Stan Lee y Steve Ditko, al igual que las dos primeras películas de Sam Raimi o Spider-Man Homecoming, pero llega a superarlas en algunos puntos por cómo usando su argumento y su innovadora animación abrazan el cómic sin ningún tipo de prejuicio.

Y esta es la historia de cómo la mejor película de animación de 2018 logró llevarse el Oscar a mejor película de animación... ¡Milagro! Fuente.


What's Up Danger?

Lo mejor es que lejos de hacerse líos como con The Amazing Spider-Man, la película sirve para narrar los inicios de Miles Morales y reflexionar sobre qué significa ser Spider-Man. Y lo logra haciendo cosas que, a priori, no puedes hacer: te revienta lo típico que te dicen de "no narres una y otra vez" (con el tema de las apariciones de cada nuevo Spider-Man) y la película sigue adelante sabiendo cuándo hacer que te rías, cuándo emocionarte, cuándo soltar una lagrimita... Y además, son capaces de ponerle unas buenas motivaciones a un personaje como Kingpin. ¿Lo mejor? Phil Lord y compañía tampoco queman puentes como adaptación y nos deja abierta la posibilidad de ver a cierta familia de devoradores de arañas en el futuro...


Puede que la animación al principio nos deje un poco sin saber qué pensar, pero, a medida que la película avanza, te das cuenta de que estas ante creadores como Bob Persichetti, Peter RamseyRodney Rothman que no se han conformado con contar la misma historia de animación, sino que han querido crear algo nuevo y rendir homenaje a los cómics.

Para resumir todo esto, aparte de la electrizante banda sonora de Daniel Pemberton, no soy muy de rap. Aparte de algunos temas de Nach o el musical de Hamilton, el rap me atrae bastante poco. Después de ver Spider-Man: Into the Spider-Verse fui corriendo a comprarme la canción en iTunes y la he quemado desde entonces. No ha sido por ir de hipster, simplemente es que la escena de cómo Miles cae para, con el plano, mostrar que se alza, usando esta música, me ha parecido impresionante, una de las mejores escenas de Spider-Man en la gran pantalla. Y es que, a veces, el arte te sorprende descubriéndote cosas que no imaginabas.

What's Up Danger? suena en una de las escenas más logradas del film. Impresionante. Fuente.

Así que, por último, disfrutad de esta película. Y sin chorradas. ¿Por qué? Es que, tristemente, vivimos en una época de prejuicios. Hace poco, leía gente por redes sociales que comenzaba a meterse con esta película, porque no había nacido de Marvel Studios, y eso me hace pensar que, cada vez, la gente disfruta menos y se deja llevar más por las opiniones sin fundamento de otros. Si tus argumentos están conformados solo por lo que dice la gente en Youtube o redes sociales, recuerda que no son tus argumentos. Y que pensar por ti mismo, de vez en cuando, no está mal.

En fin, si a todo este espectáculo sumamos el genial cameo del bueno de Stan Lee, que se despedía así de Spider-Man, no es de extrañar que esta sea una de esas películas que quieres ver y volver a ver.


P.D.: Trauma al saber que el Peter Parker de esta historia nació en 1991, como un servidor. Te vuelves viejo cuando tus superhéroes de la infancia comienzan a tener tu edad o incluso ser más jóvenes.

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