5 de febrero de 2018

Crítica de "Anno Drácula", La Era de Drácula de Kim Newman

¿Qué pasaría si Drácula fuese el señor del mundo? Fuente.
¡Qué silencio frío y oscuro sería la perfección! Me imagino que la mejora definitiva del universo sería algo muy semejante a la muerte.
Todos conocemos la historia de Drácula de Bram Stoker, pero... ¿Qué hubiera pasado si Drácula hubiese vencido a Van Helsing, Mina Murray y el resto de su intrépida compañía? ¿Qué hubiera sucedido si Drácula hubiese decidido casarse con la Reina Victoria y convertir todo el imperio en una colonia para los vampiros? Estas dos preguntas se funden como premisa en Anno Dracula (La Era de Drácula) de Kim Newman, novela que, además, sirve como crossover de varios personajes de la literatura victoriana o pulp (Drácula, el doctor Jekyll, Moreau, Ruthven, Carmilla...) y el cameo de escritores como Oscar Wilde o la mención del mismísimo Bram Stoker. Todo ello mezclado con el misterio de Jack el Destripador, el cual Alan Moore convirtió en el punto clave para su obra maestra From Hell.

Anno Dracula es una novela sumamente entretenida, con capítulos cortos que hacen las delicias de aquellos que han disfrutado de los clásicos más variopintos de la literatura. No obstante, queda cierta decepción cuando muchos personajes son solo citados o aparecen como simples cameos, véase a Moriarty. Me temo que esperaba arcos argumentales para estos personajes o apariciones que supusieran movimiento para el motor del libro. ¿Recuerdan Penny Dreadful? Esta novela es como ver a los personajes de la serie, pero sin que ninguna trama se desarrollase del todo con ellos (ves a Frankenstein, pero ya está, nada de sus cambios, de su transformación... Es un poco como la sensación agridulce de ver a Van Helsing plasmado como lo plasmó John Logan en la serie..., aunque si buscaba la sorpresa, la consiguió). Pese a todo, por suerte, Anno Dracula no cae en el festival de guiños y punto.

La premisa de la novela es sumamente buena. Fuente
El mundo victoriano, con sus penny dreadfuls, su Grand Guignon y sus misterios en primera plana supone un universo inmenso donde Kim Newman navega a través de su historia y, aunque es loable su trabajo de documentación, uno siente que siempre puede explotar más todo su contenido. El enfoque de Newman siempre es más cercano a la aventura pulp que a la sórdida y oscura tragedia de las obras originales que homenajea (aún cuando en la traducción -o él mismo- se despista y habla por ejemplo de un punte por donde pasaría un camión, cuando en 1888 no los había... Por mucho que el mundo de su Anno Dracula sea más "moderno" que el real).

Existe, al menos, cierta honradez. Desde el primer capítulo, sabemos quién es Jack el Destripador y la respuesta es sencilla. Desde ahí conocemos a personajes como Charles, el detective a las órdenes del club Diógenes, a la aguerrida vampira Genèvieve, al ambicioso Godalming (transformado en vampiro) y al dañado doctor Jack Seward, personajes que vagarán por todo ese Londres plagado de smog y se preguntarán quién es Jack el Destripador. Sin embargo, me resulta más interesante la construcción de esta ucronía basada en la ficción literaria: me gusta más ver ese mundo decadente donde los aristócratas buscan "parar el reloj" convirtiéndose en vampiros, donde los cálidos (los mortales) se sienten atraídos y asqueados por el chupasangre, donde poseer una enfermedad como el vampirismo (comparable al SIDA o la sífilis en la novela) puede ser una suerte o una desgracia. Son estos elementos los que más me fascinan de la propuesta, incluso cuando piensas en cómo la ficcionalización en torno a sucesos reales como los asesinatos de Jack el Destripador, convirtiendo a sus víctimas en vampiro, puede resultar algo debatible.

A su vez,puede que alguien que no conozca muchas de las obras citadas por Newman disfrute de la novela, pero sería aconsejable que constase en acta que si uno conoce la obra original, puede degustarla con mayor gusto. Además, siempre habrá algún guiño más retorcido que, como en The League of Extraordinary Gentlemen de Alan Moore y Kevin O'Neill, requerirá ser buscado por Internet, enciclopedias... Y eso no está hecho para cualquier lector, lo sé (y es legítimo que cualquier lector que lo desee, pase).

Newman ha continuado su "saga" sobre Drácula con varios relatos y secuelas como El sanguinario barón rojo, Dracula Cha Cha Cha y Johnny Alucard. Sin duda, sus conocimientos cinematográficos y literarios se notan en este nuevo pulp que satisfará a aquellos que deseen perderse en las mágicas y neblinosas calles de Londres, aunque, en algún punto, se sienta como dependiente en demasía de las obras a las que rinde homenaje.

Portada original de Anno DraculaFuente.

2 comentarios:

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