23 de octubre de 2017

Horns, todos tenemos nuestros propios demonios

Todos tenemos nuestros demonios y los protagonistas de Horns también. Fuente.
"People say you should always do the right thing, but sometimes there is no right thing, and then... well then you just have to pick the sin you can live with".

Horns, la primera adaptación de una novela de Joe Hill, llegó hace unos años a la gran pantalla sin armar mucho revuelo, pero dejando una cinta aceptable con la que se inauguró el futuro ciclo de obras basadas en la literatura del escritor de terror.

La película trata sobre Ig, un joven acusado del asesinato de su exnovia y de cómo un día despierta con cuernos y poderes sobrenaturales que lo convierten en un terrorífico demonio con la capacidad de saber la verdad de todos aquellos que le rodean.



El diablo está en los detalles

Horns pasea por los lugares comunes de las obras de Hill, desde la sexualidad hasta el cinismo del ser humano, pasando por el valor de las creencias, los juegos de un grupo de amigos, la venganza, la ira y, ante todo, resulta ser una historia de amor muy particular. 

Joe Hill es un escritor con gran capacidad para profundizar en los miedos comunes. El traje del muerto (Heart-Shaped Box) es una joya, pese a que se desinfla en su final. Algunos de sus relatos de Fantasmas también son geniales. Nos4t2 es una obra a reivindicar, un alegato hacia la fantasía y los monstruos. Y Horns y The Fireman parece que confirman el estrellato de un autor, que también ha trabajado en el mundo del cómic con La Capa y Locke & Key. Es más que el hijo de Stephen King que muchos quieren ver como una especie de agravio o de carencia de méritos. Hill es bueno y puede contar con una primera película de su obra que no es mediocre.

Daniel Radcliffe como IgFuente.

El director Alexandre Aja se contiene más que en otras de sus películas, como Pirañas 3D o similares, pero tampoco saca todo el potencial del guion de Keith Bunin y este no hace brillar del todo el trabajo de Hill en la gran pantalla. Eso se nota en el enfoque de un solo punto de vista que se ve de la gente sin sus máscaras: solo se ve el sexo o lo soez (que sí, es muy humano), pero resulta cargante cuando la maldad de estos personajes no se muestra como en realidad es o podría llegar a ser.

No obstante, con esta película, Daniel Radcliffe comenzó a alejarse de la imagen de Harry Potter, como ya lo hizo con otro film de terror, más clásico, La mujer de negro. Y sostiene la película como puede y entrega algún momento interesante, en parte, también al Heroes de Bowie y a esa donna angelicata interpretada por Juno Temple. Destacable también el papel que juegan secundarios como Max Minghella.

Si bien la última parte de la película se nota un poco alargada y con varios giros que buscan que esperemos lo inesperado y solo aportan más minutos, Horns es una adaptación digna y una película aceptable para indagar en los terrores sobre los que ha escrito Joe Hill en los últimos años. Juega con todos los elementos de la original en un film que no es apto para todos los públicos (y se agradece a la hora de hallar algo distinto).

Podríamos esperar más, pero la cinta oscila entre el thriller y la comedia negra mejor que otras películas de los últimos años y nos hace creer que el demonio, a veces, como un reloj roto, puede marcar bien la hora, aunque sea la final.

Ig comprenderá que la venganza todo lo consume. Fuente.

2 comentarios:

  1. Alejandra (a través de RRSS)23 de octubre de 2017, 10:30

    La película entretuvo, pero el final fue, a mi parecer, una ida de olla. El libro lo disfruté muchísimo más, ya que ahonda en profundidad en el trasfondo de los personajes, algo que se pierde por la limitación de los minutos en pantalla...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estoy de acuerdo. Es más, llega un momento en la película en que tanto "muere, pero no" es una lacra para el resultado final y tantos giros da la sensación de que solo alarga algo que se debería haber resuelto más rápido o hubiese funcionado mejor como miniserie.

      Eliminar

¡Muchas gracias por tu comentario!

Los textos pertenecen a Carlos J. Eguren salvo cita expresa de los autores (frases de libros, comentarios de artistas...), siempre identificados en el post. El diseño de la imagen de portada pertenecen a Elsbeth Silsby.

Si deseas compartir un texto, ponte en contacto con nosotros para hablarlo. Si quieres citar un fragmento, incluye la autoría.

El propietario de este blog no se hace responsable de los comentarios o los contenidos alojados por terceros.

Plantilla: Impreza Blogger Template.

Cabecera realizada con vectores de Freepik.

Muchas gracias.

Con la tecnología de Blogger.