16 de julio de 2017

Sobre finales, TFM, mi asalto a la biblioteca y el Príncipe Pálido

Sí, este es el regreso fortuito de la columna del juntaletras. ¿Cuánto durará? ¿Quién sabe? Pero hablemos. Fuente.
Hacía tiempo que no escribía una columna del juntaletras contra el mundo y Chari de Rincón Revuelto (¿no conocéis el blog? ¡Id, maldita sea!) me lo comentó. En su día, dejé estos textos aparcados en doble fila o lo que sea, porque me estaba dedicando a escribir el Reto del Juntaletras (eso de escribe una novela en un año, haz entrada todos los sábados...) y, creedme, en ese momento, mi grado de amargura podía (al 99,9%) llegar a convertir este blog en el lugar favorito de los suicidas. Ahora, no obstante, puede que lo sea al cien por cien, ¿así que por qué no escribirlo?

Así que ¿por dónde nos quedamos? ¿Qué ha pasado en esta ausencia? ¿Cuántas veces he salvado el mundo? ¿Cuántas veces he cocinado pasta? Y esas dudas elementales que, bueno, podríamos resumir en: ¿he avanzado algo en estos días en eso de escribir?

Adiós, TFM

Esta semana presenté mi trabajo de fin de máster: La escuela de magia como recurso de identificación del lector en la novela juvenil (vaya, ya sabéis cómo son estos títulos). Ha ido todo bastante bien y he puesto fin a ese escrito que me ha llevado más tiempo de lo pensado. No obstante, pocas veces he disfrutado tanto de un trabajo académico y he podido darle a la tecla y hablar de esas cosas que me hacen felices: libros, literatura, cómics, cine, lectura... Soy un tipo triste, ya lo sabéis.

Hablando del máster, algún día me gustaría contar todas las cosas vividas: desde ideas sobre estatuas que hablan hasta haber jugado a mi primera partida de rol (¡!) pasando por esas horas perdido en librerías..., pero sabiendo cómo soy, antes de escribirlas, seguramente lo que haga sea convertirlas en una historia hasta el punto de que sea irreconocible salvo para mí. En resumen, me temo que quizás todo esto ha sido un lapsus de luz entre dos oscuridades y siempre que me pasa algo así solo pienso: escribe, escribe, ¡escribe!

La portada del TFM que me han convalidado por subir la miopía.

Cierre de etapa

Así que me he puesto a recoger cosas después de un año de locos. Se ha terminado el máster que he estado estudiando para ser profesor, he vivido muchísimos grandes momentos fuera de esas aulas y he disfrutado de eso que llaman la experiencia universitaria y que no había disfrutado hasta ahora (porque había estado huyendo sin parar de ella durante mis años de carrera). Es decir, si tuviera que terminar este capítulo sería conmigo recogiendo cajas de apuntes que ojalá pueda vender para sacar algo de pasta.

No creo que la palabra exacta que acompañe a todo esto sea tristeza, pero sí he sentido que este cierre significaba algo para mí. Puede que, en unos años, recuerde estos tiempos como uno de los más locos y divertidos que he vivido, también duros y caóticos. Ir a trabajar, comer, ir a clase, salir de noche, estudiar, hacer tarea de madrugada, sacar tiempo de donde no había, ir a las prácticas, acabar el trabajo de fin de máster, no dejar de ser lo que quiero ser... Mucha gente hace todo esto y más, pero, bueno, este es mi blog, ¿y dónde si no voy a poder desahogarme?). En esta época, también he conocido a gente fantástica que me ha ayudado mucho, he aprendido un montón de cosas y he tenido a Elsbeth y eso es algo que siempre agradeceré.

No creo que vuelva a salir de la universidad a las ocho de la noche, con un frío horripilante que parece el Muro de Juego de Tronos. No creo que vuelva a perderme en los pasillos de esa facultad de educación. No pienso que huya de nuevo por las librerías que hay en La Laguna cuando me aburría. No sé si Halloween volverá a significar tanto para mí como este año. No sé si los eternos días nublados, los parones de tráfico y demás volverán a ser tan entretenidos. No sé si volveré a sentirme tan feliz como me he sentido en estos meses al saber que no estaba solo. No creo que vuelva a vivir lo que he vivido, pero ha valido la pena: porque es eso, algo que he vivido.

Terminar los estudios no significa para mí dejar de formarme, siempre he sentido una gran curiosidad por las cosas y siempre estoy buscando información, mirando cosas... Al final, para mí, estar vivo es tener curiosidad.

Mi asalto a la biblioteca

Esta semana me he sacado el carnet de la biblioteca pública y he pillado un montón de libros y cómics, por lo que espero que no sea muy extraño si empiezo a hablar de un montón de obras por aquí. Hay un gozo increíble en mí cuando puedo pillar una tarde y quedarme leyendo y leyendo y leyendo... Sé que sonará raro que no tuviera carnet hasta ahora, pero bueno, así soy: un personaje más.

Aprendo y disfruto mucho. Tengo ganas de volver pronto a la biblioteca en cuanto termine todas las obras pendientes, entre las que hay mangas, cómics, novelas canarias, anglosajonas... Me siento un poco como en un bufé cultural, a riesgo de sonar pedante. Y lo adoro. Quiero hablar de todo ello por el blog, que para algo lo hemos actualizado. 😏También quiero ponerme con los libros propios, pero, en fin, es para mí un placer inmenso estar entre libros y arte.

El Príncipe Pálido se acerca

Lo que sé es que también tengo que terminar la corrección de El Tiempo del Príncipe Pálido para que podáis leerlo muy pronto. En realidad, ya está terminada: me falta pasar los cambios al documento, comenzar la maquetación, corregir de nuevo y eso, pero ya está, casi casi. Planeo a partir de mañana ponerme con ello. Un par de personas ya lo han leído y creo que les ha gustado, así que me siento feliz por ello.

No estoy tan preocupado por las fechas como en otras ocasiones. Quiero asegurarme de que sea un buen libro y no acabar destrozando mi saludo psicológica a base de cumplir plazos. Saldrá seguramente en septiembre, pero no quiero liarme demasiado y estresarme con fechas exactas. Me lo he pasado bien escribiéndolo, creo que gustará y ya tengo más ideas en la cabeza. Una parte importante de ser escritor es valorar y sopesar todas las cuestiones que suponen no volverte loco.

Mi pequeña obsesión actual.
En definitiva, mi miedo durante este tiempo ha sido afrontar los estudios y el trabajo, pero lo logré y ahora se acaban ambas cosas, pero tengo un rumbo marcado y voy a luchar por conseguirlo. Ahora tocan nuevos retos y ordenar mi cabeza antes de que estalle en pedazos. No es nuevo, pero es lo que hay y tengo que aprovecharlo. No nos queda otra: para leer el libro del futuro hay que escribir el libro del presente.

2 comentarios:

  1. ¡Hola Carlos!:

    Primero que todo gracias por recomendarme en tu blog ^^
    Como ya te comenté no recuerdo donde, el título de tu TFM suena muy interesante y, también, muy tú. Tranquilo, no te preocupes, aquí somos muchos "tristes" a los que nos hace feliz es la literatura, series y demás ;)


    Toda experiencia puede transformarse en literatura, de hecho, en muchas ocasiones es terapéutico y hasta reporta beneficios económicos (si no que se lo digan a nuestro querido Stephen King...). Personalmente, me encanta cuando entreveo atisbos de experiencias personales o sentimientos del autor en un libro; es como si los libros adquiriesen "alma". Seguro que del cierre de tu etapa estudiantil salen muy buenos relatos.

    En fin, después de esta fantochada filosófica, quería decirte que me alegro de que le hayas vuelto a dar vida a esta sección y que espero ver por aquí el resultado al saqueo de la biblioteca. A mí me encanta visitar la de mi pueblo porque hay de todo menos novedades, lo que hace que puedas encontrarte libros de lo más curiosos, yo he leído ya sobre alquimia, sectas y hasta un libro que se titulaba "Desayuno con Sócrates" (vale, lo admito, soy yo quien va a la búsqueda de los libros más raros).

    Mucho ánimo en esa corrección y no tengas prisa que ya verás como El Príncipe te trae muchos éxitos; esa historia pinta genial ;)

    ¡Buen domingo!

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    Respuestas
    1. ¡Hola, Chari! :)

      No tienes que darme las gracias, porque siempre es un placer para mí recomendar grandes bitácoras como la tuya. ^^

      Sobre el TFM, ¡soy libre! Jejejeje, y sí, somos gente triste, pero poseemos libros y podemos darle a la gente con ellos, lo cual es divertido. Aunque es mejor que los leamos... :) Al menos, me siento afortunado de ser de la gente triste que vale la pena.

      Espero en algún momento poder escribir más sobre todo esto, pero está demasiado reciente como para que la nostalgia embadurne estas paredes donde he estado. Vaya, ha sonado demasiado profundo. Lo dejamos quizás en lo bueno de las distancias, aunque como bien dices y citas al bueno de King, soy partidario de que el arte se alimente de "sangre".

      ¡Los libros raros y las bibliotecas son maravillosas! Puedes encontrar de todo. En la mía hay muchos cómics, alguna novedad y varios clásicos perdidos... Es decir, me gustaría quedarme a vivir en ella. A ver si para la próxima semana se nota ese toque de vida por aquí.

      En cuanto a tus palabras, gracias por ellas y espero que El Príncipe Pálido cumpla. Gracias también por tu reseña, los correos y por todo. Es genial leerte.

      Cuenta conmigo para lo que necesites.

      ¡Infinitas gracias!

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Los textos pertenecen a Carlos J. Eguren salvo cita expresa de los autores (frases de libros, comentarios de artistas...), siempre identificados en el post. El diseño de la imagen de portada pertenecen a Elsbeth Silsby.

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