lunes, 20 de marzo de 2017

Once more, with feeling, el musical de Buffy, cazavampiros

Fragmento del icónico póster de Buffy Cazavampiros: Once more, with feeling. Fuente.
"La vida es una canción que no se puede ensayar"- Buffy.

Hace poco, con motivo del vigésimo aniversario del estreno de Buffy, cazavampiros, he comenzado a revisar algunos de los episodios de la serie, salteados, además de empezar a ver los primeros capítulos de aquella temporada de 1997. Y lo estoy disfrutando. Mucho. No sé cuán larga será la racha, porque pronto creo que tendré menos tiempo si cabe (incluso), pero carpe diem (como defendería nuestra cazadora de vampiros favorita).

Dos historias se repiten casi siempre en la lista de las favoritas de los fans: Silencio y Once more, with feeling. Si Silencio representa uno de los grandes capítulos de Buffy gracias a la oscuridad, la ausencia de diálogo y a sus creativos monstruos, Once more, with feeling es pura luz (sin olvidar al demonio de turno) y, sobre todo, un alucinante musical. Dos fantásticas aventuras, aparentemente contrapuestas, pero que suelen tener algunos puntos en común que obligan al visionado, incluso, en cines (de ser posible).


El póster del capítulo es todo un homenaje
a la luz y color de los musicales 
a los que este episodio rinde homenaje. 
Fuente.

Ya os hablé en este blog de los silenciosos Caballeros, así que ahora toca escribir (y escuchar la música) de ese Once more, with feeling. La invocación de un demonio que convierte la ciudad de Sunnydale en un musical... Ese es el punto de partida de esta frenética obra que, en poco más de cuarenta minutos, tiene muchos de los puntos fuertes de esta serie (humor, aventuras, terror, diálogos, personajes desarrollados...). ¿Una idea extravagante? Sí. ¿Y funciona? Perfectamente.

Dicen que el creador de la serie, Joss Whedon, había intentado hacer un capítulo musical desde las primeras temporadas de Buffy, cazavampiros, pero que los productores se mostraban reservados hacia la idea (vaya, no es la más normal que esperas a la hora de invertir tu pasta). Hablamos de un Whedon que había conseguido cierto éxito con Buffy (y luego sufriría lo suyo con Firefly y Dollhouse), pero aún no de esa máquina que realizó Los Vengadores y supuso una revolución para el género cómiquero. Así que tuvieron que pasar los capítulos de nuestra aguerrida Buffy Summers hasta que Whedon por fin lo logró y el experimento salió francamente bien, siendo uno de los capítulos más aclamados y recordados de la serie.

Mientras que muchos de los episodios más conocidos de la serie culminan con momentos realmente traumáticos (ay, The body), Once more, with feeling es mucho más optimista de lo esperado (pese a cierta escena de una combustión espontánea). Hay algo positivo en la música y en este cuento de hadas; véase a Dawn y Buffy al estilo de la Sarah de Dentro del Laberinto, pendiendo de la decisión de un diabólico enemigo, Sweet (con complejo de Hades en cuanto a relaciones maritales se refiere)... Desencuentro al que se suma Xander cuando revela lo que en realidad ha ocurrido y que va más allá de lo que el espectador se esperaba... Algo en lo que Joss Whedon es un experto, como tantas veces demostró en la serie.

Anya y su teoría representan puro humor para este cameo rock dentro del capítulo. Joss Whedon jamás se olvida de la importancia de darle comedia a su obra. Fuente.
Las canciones, compuestas por Joss Whedon y con la compañía inestimable del músico Christophe Beck, entrega temas muy pegadizos, aunque, a menudo, sean demasiado dulces para algunos paladares. Da igual, su utilidad en la trama, sus ganas y su espíritu hacen que valgan la pena y se te queden todo el rato en la cabeza. Vaya, que si la vida fuera un musical compuesto por Joss Whedon, no me importaría.

En la puesta en escena, por si fuera poco, tenemos homenajes a musicales e incluso a las películas de Disney, a los clásicos, sin caer solo en el guiño. Hay grandes escenas como ese Rest In Peace del gran James Masters como Spike (en el cementerio, con una alucinada Buffy) o Walk through the fire con Buffy y gran parte del reparto. Además, la mayoría de los actores tienen buenas voces (basta ver al personaje de Giles o Spike...) o se esfuerzan en dar lo mejor de sí, como Sarah Michelle Gellar, que, además, le cae el papel protagonista (y uno de los más complicados en este episodio).

Por tanto, Joss Whedon no temió jugar con las formas a la hora de realizar este episodio. Hoy, vivimos un gran tiempo para las series, pero pocas llegan a jugar tanto con el formato como lo hiciera Buffy, cazavampiros y de ahí que echemos tanto de menos a nuestra chica favorita.

Muchas de las tramas presentadas hasta el momento confluyen en este episodio, como, por ejemplo, la frialdad de Buffy y el origen de esta tras su regreso de la muerte. Sarah Michelle Gellar no era partidaria de cantar, pero tuvo que hacerlo. Fuente.
Otro punto destacable es que el capítulo posee varias líneas que concluyen o propulsan el resto de la temporada (el engaño de Willow, los problemas de Xander y Anya, el trauma de Buffy, el amor de Spike por la cazadora...). Y, pese a todo, cualquier espectador podría verlo sin ningún orden, debido a lo disfrutable que es. Eso es todo un mérito.

Ver Once more, with feeling es recordar por qué te gusta Buffy, cazavampiros y los musicales realmente extravagantes siempre que cuenten con algún que otro monstruo, como es mi caso. No llega al delirio de Rocky Horror Picture Show (ni le hace falta) ni es tan gótico como Sweeney Todd, pero aún así, Once more, with feeling posee entidad propia.

Disfrutar de este capítulo en 2017 es para mí como regresar a aquellas tardes de verano de hace más de diez años, cuando me perdía por primera vez con Buffy y compañía, y te quedabas pensando qué mente tan locamente genial podía estar tras esta aventura. Años después, sé la respuesta, pero ¿sabéis qué? Me sigue volviendo loco.

Para concluir, creo que inauguraré la tradición de ponerme de vez en cuando este capítulo cuando necesite alegrarme. Once more, with feeling trata sobre cómo la vida puede convertirse en un musical. A veces, no tiene nada de malo.

4 comentarios:

  1. Algo de lo bueno de esta serie es tener muy buenos secundarios, a veces con roles protagonicos. Y esta relación cazadora- vampiro, que fue usada dos veces. Creo que Spike incluso opacó a Angel. Estuvo la partida de Cordelia, a la serie Angel, pero llegó Anya, un gran personaje.

    Tuve cierto prejuicio con este capítulo pero la explicación me resultó todo un hallazgo. Y creo notar cierto contraste entre la canción de turno y la acción, como la que canta Buffy mientras hace su rutina de matar vampiros.

    La temporada con Willow como villana tuvo un final que no me convenció. Pero hay capítulos memorables, como el que se convierten en sus disfraces, el de la chica invisible por ser ignorada (´por lo de ser es percibido), etc.

    Interesante entrada.

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    Respuestas
    1. Estoy revisándola, así que todos estos momentos los reviviré e iré compartiendo por aquí, de modo ordenado y con la visión pesimista que me está dando esta vida que llevo.

      Gracias por tu comentario y a disfrutar, ¡saludos!

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  2. Uno de los capítulos mas recordados, SIN DUDA. Maravilloso de principio a fin. Siempre que digo que Buffy es la mejor serie de tv de la historia la gente me mira raro. Pues vale... Pero lo es.

    Te dejo con mi número favorito:


    https://www.youtube.com/watch?v=h2vihYpsE1Y

    Gracias por tus letras y perdona por comoentar tan de uvas a peras.

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    Respuestas
    1. Un número perfecto, camarada. Desde que lo revisé, he estado con la banda sonora todos estos días. Estoy viendo la serie desde el principio por culpa de haber visto de nuevo Hush y Once more, with feeling.

      No te preocupes por no poder comentar, yo soy el primero que ando asqueado de todo, entre la gripe, el trabajo, prácticas, estudios y demás. Ay.

      Gracias por todo, camarada. ¡Un abrazo!

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