martes, 21 de marzo de 2017

¿Dónde está mi giratiempo?

Básicamente, llevo desde hace unas semanas viendo si el giratiempo que tengo por casa funciona. Si quedaba alguna duda... Por ahora, no. Fuente.
Hurm... Es interesante, porque, sinceramente, no sé cómo empezar esta entrada. ¿Debería usar una cita de otra persona? ¿Ir al grano? ¿Compartir lo que pienso? Lo que debía ser un post simple se ha convertido en un quebradero de cabeza y he quitado cosas, añadido otras... No debería tomarme tanto tiempo escribir esto, pero bueno, aprovecharé para ordenar la cabeza (y perder el tiempo, porque hacer un escrito sobre el poco tiempo que tienes es eso, "malgastar" aquello que ni siquiera posees). 😉 C'est magnifique!

Mañana empieza (y termina por una parte) un pequeño viaje que he emprendido en estos meses.  Sé que no lo he dicho para no tener que contar demasiado de mí, pero... Venga, va: desde septiembre, llevo estudiando para convertirme en profesor y ha sido un reto, ¿para qué voy a engañar a nadie? Considero que ha valido la pena. Aquí iría una larga serie de párrafos donde iba a contar por qué tomé este camino, qué significa, qué es lo que me ha impulsado... Mi historia es eso, mía, y, aunque algún día os lo contaré porque soy un bocazas, basta decir que es una promesa y cumplo con ella.

Durante estos meses, he combinado los estudios (como he podido) con mi trabajo, las novelas, los proyecto, deberes personales, el blog... Mirad, llevaba años criticando mi educación, la universidad, la vida..., pero ha sido insertarme de nuevo en ella para aprender el valor de muchas cosas: amigos, experiencias, información, posibilidades..., incluso de la ciudad donde llevaba a cabo todo ello (y que he terminado adorando cuando es invierno, aunque parezca que voy a formar parte de la Guardia de la Noche... Es muy fría). 

Quizás, lo que necesito es una TARDIS y no había caído en la cuenta. Por eso de viajar en el tiempo y demás. Fuente.
No quiero decir que todo haya sido perfecto... Además, he estado despierto a la hora de saber cómo y de qué quejarme. Llevaba mucho tiempo detrás de este máster, así que tenía muchas ganas de hacerlo y la decepción siempre espera a la vuelta de la esquina (igual que la satisfacción, aunque siempre se esconda algo más). Me he equivocado algunas veces (muy típico en mí), pero he aprovechado todo lo que he podido de estos meses y mis enseñanzas las aplicaré conmigo mismo primero. No soy nadie para dar consejos o valoraciones de otros y más en este momento en que soy un aprendiz... Ademas, ¿es posible ser profesor sin valorar? Mi opinión es que la idea de que yo debo ser un sabelotodo indiscutible es algo dudoso. Se habla de ser un guía en la construcción del conocimiento, enseñar y aprender. No me parece mal.

Sin embargo... ¿En serio? ¿Me estoy centrando en lo negativo o en lo serio? Debería aprovechar para dar las gracias a todas las personas que me han ayudado, que me han echado una mano y han confiado en mí. Hay una historia aquí y con personajes excelentes. He contado con Els (¿cómo iba a ser lo contrario?) y con algunos grandes compañeros y amigos que me han soportado en este tiempo que me he pasado hablando de Animales fantásticos y dónde encontrarlos, libros clásicos, She wants revenge, Doctor Strange, Trollhunters, cómics, animes, The Magicians, fantasía... Y sí, también de cosas de clase: cómo se escribe un relato, la introducción al barroco, el canon literario, la paraliteratura, la resolución de problemas, la importancia del buen clima en clase... Algunos pensaréis que estos rollos que suelto por aquí son cosas precocinadas, pero no, parten de cómo soy y de que, cuando quiero, soy muy charlatán con estas cosas y me falta gente con quien hablarlas. 😜

En este tiempo, muchas veces, las casualidades han jugado a mi favor y no dejo de dar las gracias por ello. Siempre voy por ahí quejándome de que la fortuna no me sonríe, sino que se ríe de mí, pero si me dejo de mi melodramatismo, solo encuentro cosas buenas.

A partir del miércoles, comienzo las prácticas en un instituto, lo que inaugura el periplo final de esta nueva oportunidad que ha supuesto para mí. Memoria, informe, diario de prácticas... Si sobrevivo a escribir todo eso, espero que me siga quedando algo de vida que invertir por aquí. Si todo marcha bien, daré clase a los alumnos del bachiller nocturno, con lo cual será un placer (luego, por la mañana, me tocará trabajar con unas geniales ojeras que ni Tim Burton, mientras espero avanzar con el trabajo de fin de máster, que, por cierto, tiene que ver mucho con algo que me encanta: la literatura juvenil y fantástica). Eso es lo de menos, para mí lo importante es disfrutar el momento, conseguir aprender, vivir esa experiencia, compartir lo que sé, abordar todo ello desde la mejor manera posible... 

Como decía, procuraré seguir sacando tiempo para el blog de vez en cuando, aunque no sé si podré seguir este ritmo endiablado de una entrada cada día. Espero, al menos, que lo que diga, vale sea la pena si es que puedo decir algo y compartir un poco más de esta experiencia. Tampoco prometo nada (a ver si vais a exigir que os devuelva vuestro dinero imaginario). 😒 

Ahora que lo pienso, que el tiempo en la Tienda Infinita no pasé en relación al exterior y te puedas encerrar en una habitación durante días, luego salir y que siga siendo (más o menos) la misma hora que aquella a la que entraste, parece un modo de liberar todo este tema en novelas como Devon Crawford y los Guardianes del Infinito. No obstante, como pensaba Dorian Gray y tantos otros, el tiempo es el auténtico enemigo al que nos enfrentamos todos ¿y sabéis qué? Siempre gana.

Y no, esto no es una despedida. Solo soy yo diciendo un par de cosas sobre cómo me estoy quedando sin tiempo, aunque cuente con un giratiempo. Nos veremos (o, si viajo en el tiempo, sé que ya nos hemos visto). 😉

P. D.: He escrito esta entrada escuchando esto:


Dad gracias de que no haya terminado deprimido al final de la entrada.

6 comentarios:

  1. Suerte con eso.
    Y ojalá sigas teniendo tiempo para escribir esas entradas tan interesantes.
    Saludos.

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  2. ¡Hola Carlos!

    Te preguntas dónde está tu giratiempo, yo me pregunto dónde está el mío, dónde está mi TARDIS, mi DeLorean, mi Ojo de Agamotto y los demás artilugios que también se me han debido de extraviar por el camino jejeje.

    Veo que al igual que para mí, para ti este año también está siendo bastante ``movido´´. Sin ir más lejos, el año pasado, yo también decidí iniciar un nuevo camino dando un drástico cambio de rumbo en lo que a mi vida estudiantil se refiere.

    De pequeño siempre me encantó dibujar, no personas ni paisajes, nada de eso, lo que realmente me gustaba era dibujar inmensas ciudades, edificios imposibles, inmensas fortalezas… durante mucho tiempo pensé que ser arquitecto sería una muy buena elección para mí. Durante mucho tiempo hasta que descubrí que no hacía muy buenas migas con las matemáticas y la física. Ese fue el momento en el que, por primera vez, decidí realizar un pequeño cambio de rumbo.

    Siempre me han gustado los animales, la naturaleza… así que pensé que ser veterinario no sería una mala opción. Así que para allá que me encaminé de nuevo. Desde cuarto de la ESO, que es cuando te puedes decantar por una de las tres ramas, ya escogí la rama de las ciencias de la salud, y como no podría ser de otra manera, en bachillerato seguí en la misma línea.

    Tras hacer la Selectividad, a las puertas de la universidad, me quedé a unas decimillas de entrar en Veterinaria, así que pensé que Biología no sería una mala opción. Podría hacer un año, y al siguiente cambiarme y que me convalidaran algunas asignaturas. No era mal plan.

    No era mal plan, hasta que, a lo largo de ese año en Biología descubrí de una vez por todas algo que había estado allí tantísimo tiempo pasando desapercibido a mis ojos, que detesto las ciencias.

    Sé que puede sonar extraño (como poco), pero te aseguro que yo fui el primer sorprendido. Me sigue gustando dibujar inmensas ciudades, me siguen gustando los animales y la naturaleza, pero lo que no me sigue gustando, porque nunca me llegó a gustar, es en todo aquello en lo que carreras como la arquitectura y la veterinaria se fundamentan, cosas como las matemáticas, la física, la química y la biología, en definitiva, las ciencias.

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    Respuestas
    1. Hola, Adrián :)

      Creo que la Tienda Infinita es mi respuesta lógica a todas esas ocasiones donde he buscado la TARDIS, el giratiempos y demás... :) Debe haber algún lugar así... ¿En la imaginación? Ejem, me centraré antes de ponerme demasiado soñador.

      Te puedo llegar a entender. Estoy conociendo a mucha gente que hace Ciencias, pero que luego quiere dedicarse a carreras de otras corrientes. ¿Qué te parece? Así que no te sientas raro y soy el primero que entiende que a alguien le puede gustar algo como dibujar ciudades o cuidar de animales y aborrezca las "bases" de esas disciplinas. Muchas veces, las carreras, matan las ilusiones.

      Y sigo respondiéndote en el comentario de abajo.

      (Por cierto, disculpa tanto por tardar en responder unos comentarios tan buenos. Como ves, me he perdido :( ).

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  3. Muchas veces nos obsesionamos con algo, creemos que nuestro camino está claro, pero si hay algo que he aprendido con el paso del tiempo, es que sabemos dónde empezamos, pero no dónde terminaremos. Muchas veces creemos que es cuestión de estudio, de esfuerzo, de tiempo, de que profesor tenemos y que profesor dejamos de tener. A veces es así, pero a veces no. A veces tienes que pararte, y pese a que cueste, dejar de lado todo lo andado y empezar a formar un nuevo camino.

    Muchos pensarán que ese año universitario fue tiempo perdido. Para mí no lo fue. A parte de darme cuenta (por fin), de lo antes mencionado, me di cuenta de lo que de verdad me gusta, y que además se me da bien, las letras. Las asignaturas de letras nunca han sido un problema para mí, no por habilidades innatas ni nada de eso, sino porque me gustaban, y a todo aquello que nos gusta no nos importa dedicarle el tiempo que haga falta. Siempre me ha gustado leer, escribir y transmitir, pero siempre ha sido algo que ha estado a la sombra de otras cosas que en el momento pudieran ser más llamativas.

    Ahora visto así parece todo muy simple, pero cuando estás en medio de todo ese proceso no se ve, para nada, con la claridad con la que lo veo ahora. Afortunadamente de todo se aprende, y gracias a todo eso, ahora me estoy empleando a fondo en aquello que realmente ha hecho clic dentro de mí. En este septiembre que viene espero poder entrar en la carrera de Traducción e Interpretación. Por motivos de fechas y notas, este año no pude entrar, así que durante este año estoy poniendo todo mi empeño en adquirir una sólida base de las lenguas que voy a estudiar a lo largo de la carrera.

    Las fechas se acercan a un ritmo más rápido del que a mí me gustaría, quiero aprovechar este año al máximo y el tiempo se me pasa volando literalmente, así que entiendo perfectamente lo que cuentas en el post. Me alegra mucho que ya hayas terminado todos los ``procedimientos´´ para poder embarcarte en ese nuevo viaje como profesor. Como se deduce por como lo cuentas, se ve que es algo que realmente te ilusiona, algo para lo que no te importa dedicar un tiempo, en ocasiones, inexistente. Disfrútalo mucho, transmíteles a tus alumnos toda la pasión que tienes por lo que haces y, sobre todo, ¡no olvides dejarte caer por aquí! ^^.

    ¡Saludos!

    PD: decías tú de que no ibas a soltar rollo, así que ya lo suelto yo por ti jajaja.

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    1. Nada de rollo, :), me ha gustado mucho leerte y siento muchísimo haber tardado tantísimo en responderte, camarada.

      Me alegra saber que ya tienes un rumbo fijado. Espero que te vaya genial en Traducción e interpretación. Es un ámbito complejo y apasionante. Seguro que con tu amor por las letras llegarás muy lejos dentro de esa disciplina. ¡Ánimo con ello! Espero que te acepten el próximo curso, ya me contarás. :)

      En cuanto a la confusión cuando tienes que cambiarte o quedarte en algo es terrible y me he dado cuenta de estas cosas a medida que he crecido, cuando te pierdes y no sabes bien por dónde tirarás. Ese es el gran problema para mí en estos días, ya que tengo que plantearme el próximo año y tiemblo de solo pensarlo.

      Sobre ser profesor, sí, es algo que me ilusiona y que deseo llevar a cabo de la mejor manera posible. Me veo en un aula en el futuro y ahora. Ojalá se cumpla. Con los chavales puedo hablar de lo que me apasiona y a ellos siempre les llama la atención tener un profesor que ha leído Harry Potter, ve pelis que suelen estar entre sus favoritas o que también se ha pegado animes como Tokyo Ghoul (el cual creo que te gustaría).

      ¿Y sabes qué? Si al final nos va mal, le damos una llamada a Derek Landy y que nos envíe de estudiantes de nigromancia o algo, ¿qué te parece? ;)

      Muchísimas gracias por tus comentarios y tus reflexiones, siempre es un placer leerte.

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