22 de enero de 2017

Número 17 de Blade


Mi relación escribiendo Blade para Action Tales se remonta desde 2009 o 2010. Los años siguen pasando, pero siempre me encuentro en medio de esa odisea que comencé cuando era apenas un chaval que empezaba a juntar letras. Siempre agradeceré a Action Tales la oportunidad que me ha brindado a la hora de compartir mis primeras historias con el público incluso cuando era demasiado joven.

Me gustan los vampiros, me gusta el personaje de Blade y, junto a las ideas de Miguel Ángel Naharro, el editor de Action Tales, surgió esta saga que me ha acompañado desde hace años. Ha sido un buen viaje.

En esta época, hay muchos escritores o lectores que menosprecian los fan fics por considerarlos literatura de segunda o que cae en el complejo del fanservice. Yo creo que no todo lo que se publica de esta manera es malo (se hace por pura afición, nada de dinero), sirve para que muchos autores nos conozcamos, nos permite escribir personajes que adoramos y jamás escribiremos... Nos brinda oportunidades en un país donde ni siquiera hay revistas literarias que paguen, por ejemplo.

Si alguien se propusiera (porque se aburre) saber cómo he cambiado a la hora de escribir, seguramente la lectura de esta serie sería el mejor ejemplo de dicha evolución (o devolución o como quieran llamarlo).

He aprendido muchísimo a lo largo de estos casi ocho años (¡casi ocho!). Desde el punto de vista ortográfico, gramatical y demás (aunque las erratas y descuidos sean mis enemigos mortales), pero también he comprendido el valor de las historias (no perder el rumbo, seguir adelante incluso cuando no quieras, buscar sentido a personajes con una mitología ya creada...). Blade es mi obra más pulp (incluso más que otras que he pretendido que lo fueran). Escribirla ha sido siempre buscar acción, algún giro sorpresa, personajes con frases lapidarias, batallitas... Ha sido como jugar con mis juguetes cuando era un crío. Prácticamente igual. Y eso es muy divertido.

Escribo este post no solo para hacer memoria, sino también para recomendaros el número diecisiete, que cuenta con la hermosa portada de la artista Marta Deer. Ella fue la autora de la primera portada de la serie y, ahora, que se acerca el final del viaje, es genial reencontrarse con este arte tan espléndido, oscuro y evocador. 

Así que si queréis vagar por las tinieblas de un personaje, un autor y sus compañeros, aquí tenéis una nueva entrega del cazador de vampiros. Por mi parte, voy a corregir el capítulo dieciocho antes de que el deadline vuelva a derribarme. Allá vamos.

2 comentarios:

  1. Creo que las fanfics, fanfictions puede ser una respuesta a los excesos con la figura del autor. Y tiene mucho sentido con las historietas, en que los personajes son desarrollados por guionistas y dibujantes que no los crearon.
    A veces son desarrolladas por quienes no conocen al personaje, hay fanfics de Wonder Woman en que pierde los poderes, sin el cinturón, como en la serie de Lynda Carter. Y se tratan de la heroina siendo sometida por unos inadaptados cualquiera.
    Pero también puede significar la renovación de historias. Que más gente creativa aporte ideas.
    Suerte con eso.
    Eligieron a alguien creativo.

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    Respuestas
    1. Muchos años ya y espero que la suerte siga acompañándome en esto.

      Gracias por tu comentario. ¡Saludos!

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Los textos pertenecen a Carlos J. Eguren salvo cita expresa de los autores (frases de libros, comentarios de artistas...), siempre identificados en el post. El diseño de la imagen de portada pertenecen a Elsbeth Silsby.

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