sábado, 21 de enero de 2017

Crítica de Una serie de catastróficas desdichas, primera temporada; look away, look away...

Estimado lector, si espera que esta reseña sea sobre una serie infantil y juvenil, colorida y divertida, una sucesión de hechos felices y extraordinarios, tengo que comunicarles (es mi DEBER comunicarles) que, por favor, salgan de esta entrada y no sigan leyendo, porque, a continuación, hablaré sobre una historia plagada de hechos viles y siniestros que les resultarán espantosos y espeluznantes.

NO.
SIGA.
LEYENDO.

¿Sigue?
Lo siento.

El pérfido conde Olaf, el gran villano de la función. Fuente.
Una serie de catastróficas desdichas de Lemony Snicket sigue las desgracias que sufren los hermanos Baudelaire (Violet, Klaus y Sunny) tras la muerte de sus padres en un incendio que devora su mansión. Los huérfanos acabarán yendo a parar a las manos (o garras) del malvado Conde Olaf que planea acabar con ellos para hacerse con la fortuna que han heredado los hermanos. Sin embargo, ese es solo el primer y desagradable paso de una multitud de desgracias que acompañarán a los Baudelaire...



Fruto de unos eventos terribles, en 2004, los libros fueron llevados a la gran pantalla y se estrenó la adaptación cinematográfica de los primeros libros y, aunque se quedó a la espera de una posible secuela, la tardanza para poner esa segunda parte en marcha, que los actores habían crecido y demás, dejaron a la primera película como una curiosa propuesta que no llegó a más, pese a ser un digno film de aventuras con un marcado tono oscuro y algunas ideas narrativas interesantes.

Deseando que todo espectador se traumatice de nuevo, en 2017, trece años después del estreno de la película (el trece es un número importante), Netflix ha estrenado una versión en formato de serie que adapta los primeros libros: The Bad Beginning, The Reptile Room, The Wide Window y (la que no había sido adaptada en la película) The Miserable Mill. La segunda temporada parece que ya está en marcha y el propósito será que acabemos todos engullidos por la sucesión de horrendos y atroces problemas que les suceden a los pobres huérfanos.

Sin ánimo de que suene como un juego de palabras, ya que estamos, Una serie de catastróficas desdichas funciona perfectamente bien como eso, como una serie, en un formato que le permite profundizar, jugar con ideas y dejar que el espectador disfrute sufra (y disfrute, que hay gente muy rara en este mundo) durante varias horas de los personajes.



La nueva apuesta de Netflix demuestra ser una serie que mezcla aventuras y espíritu gótico, tremendamente entretenida (pese a algún altibajo en sus inicios), que encandila al espectador más deseoso de despeñarse como los Baudelaire y que se convierte en una obra con una amplia capacidad para enganchar al espectador, que desea saber cómo terminará esta historia, pese a que estamos advertidos desde el inicio que no será un final feliz. Por ello, las advertencias de Lemony Snicket son continuas para cada uno de nosotros, a veces agregando un aire sentimental y, en otras, siendo irónicas, cuando no un puro ejercicio metareferencial que ahuyenta al fantasma de la pesadez para añadir algunas lecturas más a la obra.

Póster de la serie. Fuente.
Pese a que la serie se maneje en las claves clásicas de Dickens a la hora de tratar a sus protagonistas (¿está mal? Bien, estará peor), donde el niño siempre es tratado como alguien a quien no se puede tomar en serio aunque tengan razón, el humor también aparece en la serie, pero no de un modo forzado, sino que se acerca al tono entre caricatura, pesadilla y mal propio que posee la serie. No resta efectismo ni oscuridad. Lo tenebroso envuelve a toda la serie, desde escenas como la llegada a la mansión de Olaf pasando por la primera visión de ese internado con forma de cementerio.

Esto no hace que la serie sea solo un montón de momentos aislados que no aportan nada. En realidad, hay algunas escenas en las que lo pasamos mal con los personajes, como ese giro del primer episodio donde Olaf da una bofetada, también al espectador, y se revela como un monstruo, no solo un chiste o un villano de Mortadelo y Filemón.

En el caso de Olaf, ya que nombramos a este indeseable, el personaje es un caramelo para cualquier actor que quiera interpretar a este ser con aire de divo, maléfico, arrogante, ególatra y todos los adjetivos despectivos que os vengan a la cabeza. En su día, Jim Carrey lo dotó de sus diversas excentricidades y su aire histriónico para la película. En la serie, lo interpreta Neil Patrick Harris, que consigue otorgarle más profundidad al contar con más minutos, a la vez que disfruta haciendo de malo malísimo capaz de convertirse en inspector de segunda (Sylvia Haircut), en maléfico investigador de reptiles (Stephano), en el atroz capitán Sham o la malévola Shirley. Cada una de las encarnaciones de Olaf es un regalo para el actor, que da todo de sí en cada minuto y se transforma en uno de los valores distintivos de la serie.

Neil Patrick Harris, como productor y actor, brilla durante todos sus minutos en pantalla. Fuente.
Esto no desmerece el trabajo del resto de los actores, como Malina Weissman (muy parecida a la Violet original en su físico; la encarnada por Emily Browning) o Louis Haynes como Klaus. Ambos tienen más tiempo y herramientas para demostrar que son muy buenos con sus roles de los funestos huérfanos. ¿Y qué decir de la pequeña Sunny? Presley Smith es la pequeñaja que sirve como carta blanca para el humor tan propio de esta saga, incluso cuando los efectos chirrían un poco más (que no es en demasía), En sus respectivos papeles, todos los actores cumplen, como Patrick Warburton como el narrador Lemony Snicket, Todd Freeman como el despistado Mr. Poe, Alfre Woodward como tía Josephine, Joan Cusack como Strauss Justice, Aasy Mandvi como Montgomery Montgomery y Don Johnson como Sir. Como curiosidad, Catherine O’Hara, que interpretó a Justicia Strauss en la versión cinematográfica, da vida aquí a la maléfica exnovia de Olaf e hipnotista profesional, la doctora Georgina Orwell (hay docenas y docenas de geniales referencias literarias como esta, por cierto).

Ya que hablamos de actores y reparto, hay una sorpresa en este y es la aparición de Padre y Madre, encarnados por Will Arnett y Cobie Smulders. Su subtrama demuestra la crueldad y vileza de los guionistas y supone un giro a finales de la temporada que me dejó boquiabierto. Uno espera unas cosas y al final… ocurren otras.

Otro punto crucial de la maldad de esta serie es que, desde la canción cantada por Neil Patrick Harris hasta el tema con la que se cierra el último capítulo, la música dispone de una gran importancia en la serie sin afectar al tono de la obra. Eso sí, causando posiblemente pesadillas, debido al acopio de asuntos terribles que toca (nunca mejor dicho). El compositor es James Newton Howard, un prestigioso compositor de música para películas como Animales fantásticos y dónde encontrarlos, que es el perfecto sucesor de Thomas Newman, que compuso la banda sonora de la película original.

Los desafortunados hermanos Baudelaire se transformarán en nuestros protagonistas. Fuente.
Visualmente, la serie posee una gran riqueza que no tiene nada que envidiar a la película: la mansión de Olaf, el hogar de Montgomery Montgomery (ese homenaje a los reptiles), el aserradero, la casa tía Josephine, el internado… Todo es una macabra delicia para el espectador que ha decidido adentrarse entre las sombras del mundo de Snicket.

Hay muchos misterios en los últimos instantes de la temporada (resuelta por una genial canción) y ya se está trabajando en una segunda tanda de capítulos que nos acercarán al gran secreto que envuelve esta historia desde el primer capítulo; un misterio que solo se ha resuelto para los seguidores de la saga literaria y que nunca se reveló para los que vieron la película de Brad Silberling. ¿Quiénes eran los padres de los Baudelaire en realidad? ¿Qué deparará a los hermanos? ¿Qué ocurrió con Lemony Snicket? ¿Conseguirá el vil conde Olaf y su troupe de actores atrapar a nuestros jóvenes protagonistas? Sin duda, las respuestas serán tan desgraciadas y temibles como toda Una serie de catastróficas desdichas... y nosotros estaremos ahí para verlas, pese a las advertencias.

La nueva serie de Netflix ha supuesto todo un triunfo para la plataforma. La segunda parte ya está en marcha. Fuente.

12 comentarios:

  1. Vi la película con Jim Carrey, con cierto interes

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Echa un vistazo a la serie! :)

      ¡Gracias por el comentario! ¡Saludos!

      Eliminar
  2. Patricia (a través de RRSS)21 de enero de 2017, 20:58

    Me encantaaaa!!!!!!!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué ganas de ver la segunda temporada. :)

      Eliminar
    2. Patricia (a través de RRSS)22 de enero de 2017, 10:47

      ¡¡muchísimas!! Pero no nos queda nada....para que la de 😂🙈

      Eliminar
  3. Lucía (a través de RRSS)21 de enero de 2017, 20:59

    Me ha gustado la primera temporada, la verdad. Ayer pensaba: ojalá adapten Narnia y nos traigan todas las historias; pena que la saga cinematográfica murió. Con los de Rick Riordan también iría que ni pintado este formato de dos (o más, depende) capítulos por libro.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estoy de acuerdo. Creo que, como bien dices, es un ejemplo para otras futuras adaptaciones. Ando viendo también Trollhunters, que se basa en la novela original, y me está gustando, aunque sea de otro estilo, pero es un modo de adaptar sin tener que sacrificar como en las películas. :) Creo que el gran problema de Narnia es que están trabajando en una precuela o un reboot, aunque a este paso no me sorprendería que se pasasen a alguna plataforma (aunque la veo material de BBC, pese a que ellos están ahora con La materia oscura, obra que sirvió de base para La brújula dorada hace unos añitos). Sobre los libros de Percy Jackson (y las otras sagas de Riordan)... me gustaría. :) La última noticia que tuve es que iban a hacer un musical del primer libro. Crucemos los dedos. ^^

      Eliminar
    2. Lucía (a través de RRSS)22 de enero de 2017, 10:47

      A ver si sale todo bien y tenemos más grandes historias <3

      Eliminar
  4. Si lo de los padres te afectó, vas a alucinar con lo que queda por llegar... A los Baudelaire no les va mejor en los siguientes libros; y tampoco acaban bien.
    En los libros también hay misterios sin resolver, es una cosa característica, dejan detalles que no se resuelven del todo, no es que terminen de forma abierta, pero hay cosas sobre la vida de los Baudelaire que se desconocen. Ni el propio Lemony Snicket las descubrió.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A ver qué tal la siguiente temporada. Por ahora, esta me ha convencido y para bien. Espero que Netflix se ponga pronto en marcha con la nueva temporada. A ver, a ver...

      Gracias por el comentario y las aclaraciones. ¡Saludos!

      Eliminar
  5. ¡Hola Carlos!

    ¡Por fin he acabado la primera temporada de la serie! Me ha llevado más tiempo del que me habría gustado, entre jaleos varios, y que estaba siguiendo otras series entre medias, no había manera oye. Pero bueno, vayamos al grano.

    Cuando comencé a ver la serie (gracias a que hablaste tan bien de ella en el post, entre otras cosas) ya sabía un poco de que iban a ir a las desventuras de los hermanos Baudelaire, puesto que ya había visto la película de Brad Silberling con anterioridad, la cual, me gustó bastante.

    Ya en su momento, como comentas, la película fue una propuesta interesante, bien ejecutada, tanto en el ámbito de las interpretaciones (destacando a ese magnífico Jim Carrey) como en el ámbito de la ambientación, que plasmaba bastante bien esa esencia lúgubre que caracteriza a la saga. No obstante, al menos para mí, el hecho de que no se resolviera esa intriga que subyace a lo largo de toda la película, en lo que habría de haber sido la segunda parte, ocasionó que con el paso del tiempo, olvidase la historia de los Baudelaire. Pero bueno, no hay mal que por bien no venga, y afortunadamente Netflix decidió darle una segunda oportunidad, esperemos que adaptando, ya por fin, todas las novelas.

    Mi primera impresión al ver la serie, es que tanto la elección de los actores, al igual que los escenarios, recogían perfectamente la estética que ya nos mostró la película del 2004. Sin embargo, he de decir que cuando empecé a verla, no me llegó a conquistar del todo. No sabría decir si en parte se debía a que los primeros episodios giraban en torno a algo que ya había visto en la adaptación cinematográfica, o que no había ``nada´´ que realmente me dejase pegado a la silla. Pero bueno, decidí continuar hasta el final, pues al igual que me pasó con otras series como Juego de Tronos, hasta que no ves una temporada completa no terminas enganchado del todo, y efectivamente, esta no fué una excepción.

    Diría que ese punto de inflexión definitivo es el que se presenta en The Miserable Mill, cuando dan ese giro de guión al final de la primera parte, que yo al menos, no vi venir por ningún lado. A partir de ahí, solo puedo decir que no puedo esperar a que estrenen la segunda temporada para ver que les pasa a los pobres hermanos Baudelaire.

    La verdad es que Netflix ha hecho un gran trabajo. Se nota que se le ha puesto cariño a todos los aspectos de la serie, inclusive los efectos especiales, que no me han llegado a desentonar como creí que iba a ser en un primer momento. Ahora ya puedo imaginar porque dijiste que las novelas de Skulduggery encajarían tan bien en un formato como este, formato que poco a poco nos va absorbiendo e introduciendo en la historia como podría haber hecho la mejor de las películas.

    ¡Saludos!



    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola, Adrián!

      Me alegro de que ya hayas podido ver la primera temporada de Una serie de catastróficas desdichas y sumarte a la legión de fans que queremos ver ya la siguiente temporada, jeje.

      Como en tu caso, al principio está bien, pero es más adelante, en el momento en que se despega de la primera película, cuando realmente arranca. Por eso suelo ver más de un capítulo de una serie, por si cambia o mejora… Cosa que no siempre pasa.

      Estoy de acuerdo en lo que dices con el giro de The Miserable Mill. El guion sorprende y también la puesta en escena. Es muy sabio ese truco de guion y creo que consigue el efecto perfecto: engancharnos, a la par que destrozarnos un poco.

      Como bien dices, espero que Netflix siga por el buen camino en la siguiente temporada y no escatimen en ese cariño que ya han mostrado en la primera temporada. Sin duda, me encantaría ver una serie sobre Skulduggery donde no solo se adaptase, sino que se incluyese material nuevo. Poder ver a Valquiria y compañía crecer sería estupendo. A mí me encantaría. En caso de que no salga la película que quieren hacer, espero que lo tengan en cuenta.

      Por cierto, si quieres ver otra gran serie de Netflix, echa un vistazo a Trollhunters. Me ha parecido sublime. A ver si pronto puedo colgar una crítica que he estado escribiendo sobre ella.

      ¡Muchísimas gracias por tu comentario y por compartir tu opinión, muy digna de ser leída y compartida! ¡Saludos!

      Eliminar

¡Muchas gracias por tu comentario!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...