10 de enero de 2017

Crítica de Sherlock: The Lying Detective, vaya giros de guion da la vida...


La cuarta temporada de Sherlock continúa con su segundo capítulo, The Lying Detective. Fuente.
"Al salvarme la vida, le otorgó un valor. 
Es una moneda que no sé cómo gastar"
Sherlock.

En cierto momento del capítulo The Lying Detective, los personajes reconocen que no están bien, pero es lo que hay y esa puede que sea la sensación que se nos queda en lo que llevamos de la cuarta temporada de Sherlock.

No sé muy bien si es que ha cambiado algo en el tono de los creadores (Mark Gatiss y Steven Moffat) o que el rumbo de su historia, desde The Six Thatchers, se está volviendo más rocambolesco que el de alguno de los misterios del personaje de sir Arthur Conan Doyle, pero la verdad es que está siendo distinto a lo esperado. Todos aguardábamos el regreso de Moriarty (más o menos) y, bueno, estamos teniendo… otra cosa a cambio.






Pero, en serio…

¿Adónde quiero ir con esta crítica? Si mi resumen perfecto es este gif del pobre Sherlock, que bien representa la cara con la que me quedé hace un rato cuando vi el desenlace del capítulo…

¿Eso ha sido una "sacada de manga"? No estoy seguro... Hurm... Fuente.
La subtrama de todo el capítulo, aquella que se lleva tendiendo desde el último capítulo de la tercera, con el juego del viento del este, ronda terriblemente la idea del culebrón (llevo media hora poniendo acentazo de telenovela y diciendo la revelación del capítulo y ¡suena bien!)… En “categoría Moffat”, el giro de guion ha sido casi una revelación tipo Missy en Doctor Who. Por un lado, a muchos les gustará. Otros, odiarán la idea. En mi caso… aún no sé por dónde decantarme. ¡No sé qué pensar? Si bien me ha sorprendido que la chica del autobús volviese de ese modo tan inesperado (ay, el maquillaje), no me sorprendió que la hija tuviera el rostro de la otra persona. Y sí, esto suena muy críptico, pero es que no quiero que suene tan spoileante como es. Y es que, pese a todo, vale la pena verlo para comentarlo.

Si Steven Moffat y Mark Gatiss querían darle un giro final al capítulo, lo han conseguido. Ha sido como dar un golpe en la mesa, pero con una taladradora. Y un hacha. Y un tanque de la Segunda Guerra Mundial… Ahora cabe preguntarse si servirá para ese tercer capítulo. Y es que no habíamos tenido un cliffhanger así en la serie, en el segundo episodio, nunca (siempre se reservaba para el tercero) y ahora no sabemos si tenemos que enfrentarnos a un cierre apoteósico o un mar de dudas. ¿En dónde nos hundiremos o saldremos a flote? Buena cuestión. Y no sé si quiero responderla (por suerte, ese es trabajo de Moffat).

La relación de Sherlock y Watson es la auténtica protagonista de este capítulo. Fuente.

Lejos del vacuo juego de palabras, esta temporada está siendo la que posee un arco argumental más continuista. Lo ocurrido en el primer capítulo con Mary prosigue en el segundo, para algunos de un modo algo cargante, y para mí, a veces, como un remedo de la River Song fantasmal de El Tiempo del Doctor. Al menos, Martin Freeman y Amanda Abbington son dos grandísimos actores y lo hacen de un modo fenomenal.

No se puede decir nada diferente de Benedict Cumberbatch, que me parece un grandísimo actor con un personaje, Holmes, cada vez más humano… Cumberbatch es una de las mejores encarnaciones de Holmes, por mucho que algunos se quejen de que se le trate como a un drogadicto o que posea ciertas revelaciones que no son más extrañas que las que ya tantease en su obra sir Arthur Conan Doyle. Que sí, que todos se tragan que Holmes es pura lógica y nadie parece acordarse del extraño plan de El sabueso de los Baskerville (¡píntame como uno de tus perros diabólicos!), por ejemplo. 

Aparte de eso, iba a comenzar esta crítica hablando de qué pasaría si se mezcla Trainspotting con Sherlock (por el tema de cómo es retratada la adicción), pero casi que me lo guardo y así comento que la dirección (pese a algunas cámaras lentas que no sé si adoro u odio) sigue pareciéndome genial y digna de una película, gracias al trabajo que hay detrás. Desde las transiciones ingeniosas hasta la fotografía, Sherlock conserva un toque único, incluso cuando juega a ser James Bond (ese plano final de la pistola, ese Aston Martin, el villano ególatra con suero para olvidar incluido, etc.).


El villano del segundo capítulo, encarnado por Toby Jones. Moraleja: ¿en serio quieres deshacerte de alguien que te ha acusado de que eres un asesino en tu propio hospital, tras que casi te atacase? En serio, ¿nadie sospechará de ti? Chaotic evil, que se le llama. Fuente.
Pero ¿a qué es curioso que lleve un par de párrafos divagando sobre el final, la estética, los personajes y algunos peros y no me haya centrado en el capítulo de por sí, en el villano? Puede que tuviese las cotas muy altas debido a Moriarty y Magnussen, pero esperaba que Culverton Smith, el personaje de Toby Jones (al que considero un grandísimo actor) me fascinase y, si bien me ha gustado y ha habido escenas bestiales con sus duelos con Sherlock, ¿soy el único que ha sentido que todo el capítulo era una transición más para el episodio final? Es decir, no se siente realmente la amenaza de este histriónico monstruo, de este amo de los medios. En realidad, el capítulo lo zanja (y de lo que va realmente) es la relación de Watson y Holmes, no tanto de ese villano y sí, eso ya se ha usado en las historias originales y en la serie, pero a mí me ha sacado un poco del capótilo, porque esperaba más tiempo para el villano y una auténtica sensación de amenaza (y sé que siendo fan de las películas de Marvel, no debería quejarme de los malos de otras obras de ficción, pero…). Incluso así, hay muchos diálogos y momentos estupendos para el villano y a saber qué papel juega realmente dentro de la función.

Porque queda una semana para ver el último episodio de la cuarta temporada y yo ya me estoy preguntando si habrá quinta, si se estrenará antes de 2020 y si estará a la altura de lo mejor de Sherlock o seguirá redefiniéndose la serie de un modo que aún no sé si adoro o detesto. Puede que, irónicamente, hasta la próxima semana, cuando concluya la temporada, no sepa si esta cuarta me ha gustado por lo que he visto o me he dado cuenta de que Moffat empieza a mostrar los signos de cansancio en Sherlock que llevo notándole desde hace un par de años en Doctor Who (que, por cierto… ¡pronto se va! ¡Se va! ¡Con el viento del este!). ¿Acabaremos pidiendo un poco de suero para olvidar?

Sea como sea, tampoco sé cuándo adoro y cuándo detesto un truco de magia. Un truco consiste muchas veces en que el mago hará que te concentres en lo superficial (sus palabras, sus gestos, sus movimientos…) y luego te sorprenderá porque te has perdido el momento donde se ha producido el cambio. Insertad aquí alguna referencia a El Prestigio de Christopher Nolan, pero es cierto que el arte también es ilusionismo y las historias de misterio son su máximo exponente. The Lying Detective ha sido una enorme mentira, un juego de ilusionismo para hacer magia mientras estábamos pendiente de los artificios y no tanto del contenido. Ahora, queda una semana para saber si seguiremos bajo el espejismo o nos despertaremos con una brusca caída. Y el viento del este nos llevará a todos. O no.

6 comentarios:

  1. No he visto más que un capitulo, que me pareció fallido. Es un final de temporada, en que se anuncia el posible regreso de Moriarty. Así que no puedo opinar.
    Me enganché con la serie Elementary, que sospecho que desarrolla mejor el recurso del detective ambientado en la época actual.
    Saludos.

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    1. Intenta echarle un vistazo a la primera y la segunda temporada. Creo que esas estuvieron muy bien.

      Elementary no la he visto suficiente. A ver si algún día...

      ¡Gracias por el comentario! ¡Saludos!

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  2. ¡Hola Carlos!

    Madre de dios, acabo de ver el capítulo y me he quedado a medio camino entre la cara de póquer más absoluta y la fascinación que solo esta serie sabe producirme.

    Si te soy sincero, estoy totalmente contigo en lo referente a esperar a que se emita el último capítulo de la temporada para emitir un veredicto final.

    De momento solo puedo decir que al terminar de verlo, me ha quedado mejor sabor de boca que al terminar de ver el episodio de Las Seis Thatchers, el cual, como ya te comenté, me pareció más una segunda parte que un episodio como tal. A decir verdad, tanto el primer episodio como este segundo, parecen más bien algo así como un macro episodio, siendo el final del último capítulo de la tercera temporada el prólogo, y todo lo que se nos relata en Las Seis Thatchers y en El Detective Mentiroso el nudo, cuyo desenlace nos ha llevado a descubrir que el viento del este ha llegado.

    También hay que decir que esta progresiva escala de cliffhangers, relatados en un mismo episodio, conlleva que personajes como el del villano retratado por el gran Toby Jones, pese a su magnífica actuación, queden eclipsados por esas revelaciones finales, y al final se perciban más como hilos conductores para una trama mayor, cosa que no va muy desencaminada, la verdad.

    En lo referente a la relación Sherlock-Watson-Mary, a pesar de que los grandes acontecimientos se producen en el anterior capítulo, ha sido en este donde realmente me han causado más impresión las reacciones de todos ellos, mucho más en la dinámica a la que la serie nos tiene acostumbrados.

    Y respecto a lo que comentas al final del post, lo del truco de magia, yo creo que hay que reconocer que Steven Moffat y Mark Gatiss son unos auténticos maestros de la prestidigitación. No cualquiera es capaz de contarte una historia con semejantes giros de guión, interconexiones con otros episodios y con otros personajes, sin terminar cayendo en el Deux Ex Machina, y sobre todo, al menos en lo que a mi respecta, que no parezca un desenlace metido con calzador, sino un secreto que ha estado agazapado, esperando a ser descubierto por alguna mente despierta, que no podría ser otra que la del gran Sherlock Holmes.

    ¡Saludos!

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    1. ¡Hola!

      Adrián, me quedé de un modo similar a como te quedaste tú con el segundo capítulo y de igual modo con el tercero, que espero comentar por el blog algún día, cuando robe un giratiempos y consiga más minutos. :)

      Como bien señalas, se notan muchos los nudos de esta temporada (¿y los cabos sueltos?) y se ha preferido crear un macrocapítulo antes que una temporada centrada en diferentes casos y un fino nexo común. Aquí se ha querido algo mayor y no sé muy bien todavía como tomármelo. Quizás, lo chocante es que resulta diferente si comparamos esta temporada con otras y de ahí esa extrañeza.

      Estoy de acuerdo también en que Toby Jones hace estupendamente de Donald T… Digo, de malo malísimo y que tiene un par de ideas realmente interesantes. En un momento, pensé en que quizás no era un homicida y solo había metido esa idea en la cabeza a Sherlock para hacer que tuviese más publicidad y demás… Pero Moffat y compañía prefirieron otra cosa y lo entiendo.

      En cuanto a Sherlock y el resto de personajes, los actores lo hacen genial y el guion debería ser muy malo (que no lo es) para que no se notase.
      Mi problema con el truco de magia de esta temporada es que, ahora, todavía en caliente (y lo reconozco), el truco de Euros sigue dejándome desconcertado y veo muchos cabos sin hilar. Me temo que cae un poco en una serie de tramas que nunca me han gustado (gemelos malvados, hermanos secretos, amnesias…), pero prefiero pensármelo un poco más antes de hablar sobre The Final Problem.

      ¡Muchísimas gracias por compartir tu interesante opinión y tu comentario! ¡Saludos!

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  3. ¡Hola Carlos!:

    Como ya te dije, me paso por aquí para compartir mis opiniones sobre este capítulo de Sherlock.

    No sé si es que tenía las expectativas muy altas respecto a esta serie porque, a mí parecer es la mejor adaptación que se ha hecho de Sherlock hasta ahora. Tanto los actores que dan vida a los personajes como la forma de adaptar las historias a nuestros tiempos me parecían una absoluta genialidad. Todo cuadraba, estaba perfectamente hilado y presentado y me dejaba con ganas de aplaudirle.
    Sin embargo, llegó la cuarta temporada...

    Llevo dos capítulos y confieso que me ha costado terminar de verlos, he mirado el reloj en más de una ocasión porque me aburrían, se me hacían largos y no entendía con que propósito se hacía este cambio de tono, es todo demasiado dramático y oscuro, muy alejado de lo que estábamos acostumbrados.

    Es cierto que no me esperaba el final y que, como a ti no sé si esto es una sacada de manga o un argumento bien jugado. Muy a mi pesar me parece que es más lo primero. Han jugado con el gran villano para despistar dando lugar a situaciones de lo más inverosímiles y se han dejado varios cabos sueltos.

    Me ha dejado con ganas de ver es siguiente, pero sólo por curiosidad. Me está decepcionando bastante esta última temporada...

    Cuando vea The Final Problem me volveré a pasar por aquí para ver que dijiste tú en su momento.

    ¡Un saludo y feliz domingo!

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    1. Hola, Chari :)

      Esta temporada de Sherlock ha sido un poco... ¿ñe? ¿Extraña? ¿Es un problema mío? Cuando termines la temporada, espero poder hablar contigo de su final, ya que merece alguna conversación. :) Ya me dirás. Hay... hay muchas cosas sobre las que discutir en ese capítulo.
      Sherlock era una de mis series favoritas..., pero creo que a Moffat se le ha ido un poco la pinza, como le ha ocurrido con Doctor Who, por desgracia. :(

      Me ha dado pena lo que ha ocurrido con Sherlock y estoy de acuerdo en todo lo que comentas, me pasaba mucho en esta temporada... Ese... ¿y esto adónde va?

      En relación a la sacada de manga, es lo que me temo. No me lo termino de creer. No sé por qué... Por si es canon, si es la película de "Stoker" o qué... Tenemos que hablarlo.

      Muchísimas gracias por tu comentario y disculpa por tardar tanto en responder, ¡no me dejan libertad alguna! ¡Nos leemos! :)

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