28 de septiembre de 2016

Crítica del cómic: A.I.D.P., ¿por quién doblan las campanas?

Logo de A.I.D.P., la organización formada por los compañeros de Hellboy en los cómics. Fuente.


"En la ausencia de la luz, prevalece la oscuridad"- Lema de A.I.D.P. en las películas de Hellboy


Hace ya veinte años que el dibujante y guionista Mike Mignola empezó a contarnos las historias de un demonio con buen corazón destinado a hacer grandes cosas: Hellboy. En esas aventuras era capaz de mezclar misterio, aventuras, fantasía, terror e incluso humor a partir de un arte impregnado de oscuridad y una falsa simpleza (que resulta más que compleja en realidad). Un aficionado de los buenos cómics no podía hacer otra cosa que alegrarse ante la aparición de estos extraños personajes que refrescaban el panorama de los tebeos en ese momento, convirtiendo a Dark Horse en una editorial puntera y forjandouna manera de hacer cómics que se extendería por otros como Atomic Robo de Brian Clevinger y Scott Wegener y The Umbrella Academy de Gerard Way y Gabriel Bá. La fama no tardaría en llegar a la serie haciendo que Guillermo del Toro la llevase a la gran pantalla. El director mexicano ya había dejado caer un guiño a A.I.D.P. en Blade 2 (Scud lleva una camiseta con su símbolo), pero sería con Hellboy (2004) y Hellboy: El ejército dorado (Hellboy: The Golden Army, 2008) donde los antihéroes de Dark Horse cruzarían la gran pantalla, trayendo más fama y reconocimiento aún a la ahora franquicia. El director jugaría con diversos elementos de los cómics, cambiando algunas cosas, combinando otras, inventando elementos... Sea como sea, la huella de Guillermo del Toro hizo que Dark Horse pudiera impulsar aún más el universo del demonio. 


Tiempo después, en los cómics, las aventuras de Hellboy fueron independizando al personaje principal del resto de sus compañeros, convirtiéndolo en un héroe digno de fantasía épica más que en un miembro de la Agencia de Investigación y Defensa Paranormal o A.I.D.P. (Bureau for Paranormal Research and Defense o B.P.R.D. en inglés). Por eso, Mike Mignola junto a varios dibujantes y escritores decidió hacer un experimento: separar a Hellboy de la Agencia que luchaba contra monstruos y contarnos qué ocurría con ese grupo a través de Abe Sapien. Primero fue con historias cortas, luego se atrevieron a algo más: un spin-off, pero ¿valdría la pena? No es la primera vez que una serie se pierde a la hora de crear obras con sus secundarios. ¿Podían otros sin ser Hellboy sostener varias miniseries sin que hiciera acto de aparición el protagonista de la original? El anfibio Abe lideraría el equipo formado por la chica con el poder sobre el fuego Liz Sherman, el médium sin cuerpo Johann Krauss y la criatura Roger. A.I.D.P. se encargaría desde entonces a enfrentarse a otra serie de amenazas, desde bestias venidas del interior de la tierra a fantasmas de brujas pasando por una plaga de ranas que traería algo muy oscuro y, con ello: el origen de Abe.


Expandiendo las sombras Mike Mignola, junto a varios creadores tanto guionistas como dibujantes (Guy Davis, Rya Sook, Geoff Johns, Caaron Stewart, Michael Avon Oeming…), decidió explorar el universo de Hellboy desde otra perspectiva, entregándonos sin duda una historia que se embarca más en otros géneros, sin olvidar el horror que, a veces, tiene bastantes toques lovecraftianos. Así no debía ser solo la historia de Hellboy y su camino, sino que se creaba una amenaza de mayor envergadura por otro frente al igual que se concebían pequeñas historias del pasado como las protagonizadas por Bogavante Johnson

Este cambio de registro en comparación con Hellboy es bueno por incluir no solo originalidad sino también incluso cautivar a otro tipo lector, pues no es extraño que haya incluso alguno que prefiera este "derivado" al original, embarcado en sus propias odiseas. Es más, un lector que nunca ha leído las aventuras de Hellboy, podría llegar a disfrutar de A.I.D.P. Todo ello a partir del consabido grupo pulp que nos recuerda a otros mitiquísimos equipos como La Liga de los Hombres Extraordinarios de Alan Moore y Kevin O´Neill o el spin-off de Doctor Who: Torchwood. Sin embargo, la sombra de Hellboy es alargada, para bien y para mal. Por ejemplo, da gusto que se recuerde a Hellboy en algunos números, pero es excesivo a veces cuando se le añora tanto y sin venir demasiado a cuento. Pero en definitiva, guiños que no suponen lo peor comparado con una historia menos redonda o donde la solución puede ser más fácil de lo esperado y poco sorprendente. No obstante, A.I.D.P. tiene la capacidad de entregarte una aventura nueva e imaginativa en cada capítulo y embarcarte en un mundo nuevo que el lector aprecia gratamente. Eso, por tanto en una época como la actual, con tal abundancia de pobreza cultural, es de lo más destacable.

Parte de los héroes (o antihéroes) de los cómics de Hellboy. Fuente.
Estas virtudes quedan ejemplificadas en historias como el arranque de Las Tierras Huecas (donde se nos cuenta cómo se reúne de nuevo el equipo tras la marcha de Hellboy), la corta pero preciosista El alma de Venecia (hay cierto capítulo de Doctor Who que parece inspirado por este) o la épica lovecraftiana de Una plaga de ranas (las conspiraciones y criaturas abismales sirven para revelar quién es en realidad el héroe de esta historia). Seguramente, entre lo mejor está la inclusión del imaginativo personaje de Johann Krauss, ese vidente que perdió su cuerpo y yace como un alma dentro de una carcasa que nos recuerda a una especie de robot. No es extraño que con esta carta de presentación, Guillermo del Toro lo tomase de estas páginas para llevarlo a la segunda película que rodó sobre nuestro antihéroe rojizo. 

En cuanto a la edición de Norma editorial, incluye un formato bastante cuidado con introducciones, textos como material extra y una serie de dibujos y bocetos que no están nada mal para el lector empedernido más curioso. A.I.D.P., en su volumen primero, se muestra como un compendio prometedor de las virtudes de Mignola y sus acólitos. 

Los lectores lo disfrutarán (pulp, horror, fantasía…) mientras pasan miedo o se quedan fascinados con la estética y la fuerza de la entretenida propuesta que se completa con un segundo volumen. Horror e imaginación, en resumen. De eso va todo ¿no?

El gran Abe Sapien diciendo siempre cosas sabias. ¿Cómo no leer su cómic? Fuente.

4 comentarios:

  1. Me gusta el género de investigadores de lo paranormal, incluso trato de escribir sobre el tema en mi blog. Conozco algunas historietas, las películas, incluso dos películas animadas que se hicieron.
    Me resulta dificil creer que se pueda hacer una historieta sobre esa agencia, sin Hell Boy, un personaje tan carismatico. Y que la chica ignea no se haya ido con él. Aunque parece interesante.
    Buena reseña.

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    1. Me alegro de que te guste el género, ya somos dos y en mi obra también he querido tocarlo a lo largo de este tiempo.

      Gracias por tu comentario.

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  2. Curiosamente hoy Mignola cumple años. Tengo pendiente este tomo desde hace tiempo, y de hecho ya lo podría haber comprado, pero hay otras cosas en la estantería esperando... Lo único malo que le veo es que voy a hechar en falta el dibujo de Mignola.

    Ya que mencionas Doctor Who, ambos universos tienen algunos parecidos (sucesos extraños, criaturas varias, e incluso ambas tienen varios spin-off), podrían hacer un cross-over o algo.
    Y hablando del Doctor, hace poco encontré un blog de gente que está subtitulando toda la serie clásica: http://classicvortex.blogspot.com.es/

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    1. No había caído en la coincidencia de las fechas. Algunas de las historias las dibuja Mignola y otros de los autores no desmerecen su trabajo.

      Si hiciesen ese crossover, molaría absolutamente tanto... Yo lo vería sin duda. Si han hecho un crossover con Superlópez...

      Gracias por el enlace.

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