viernes, 27 de mayo de 2016

Crítica del cómic: The Sandman. Volumen 5: Desesperación de Neil Gaiman

De vez en cuando, sea cual sea tu mundo, puedes perderte en una tormenta de la realidad. Existe un lugar donde protegerte: la posada del Fin de los Mundos. Todos contarán una historia a cambio de su estancia allí...

Críticas de cómics:
“THE SANDMAN. VOLUMEN 5: Desesperación”

Morfeo, el protagonista de The SandmanFuente.
TÍTULO: The Sandman. Volumen 5: Desesperación.
GUION: Neil Gaiman (personajes creados por Gaiman, Sam Kieth y Mike Dringenberg).
DIBUJO: P. Craig Russel, Bryan Talbot, John Warkiss, Mark Buckingham, Alec Stevens, Dick Giordano, Michael Allred, Shea Anton Pensa, Vince Locke, Steve Leialoha, Gary Amaro, Yoshitaka Amano y Tony Harris.
EDITORIAL: Planeta DeAgostini
PRECIO: 30 €

 “La que iba al final… Creo que me enamoré un poco de ella. Qué tontería, ¿eh? Pero era como si la conociese. Como si fuese mi mejor amiga. La clase de persona a la que puedes contárselo todo, por malo que sea, y que seguirá queriéndote porque te conoce. Quería ir con ella. Quería que reparase en mí. Y entonces se detuvo. Se detuvo bajo la luna y nos miró. Me miró a mí. Quizá intentaba decirme algo, no lo sé. Seguramente ni siquiera sabía que yo estaba allí.
Pero siempre la querré, toda mi vida”.
BRANT TUCKER 
(personaje de NEIL GAIMAN) 
sobre MUERTE.

Una historia donde se cuentan historias que, a su vez, pertenecen a una historia mayor. Suena complejo, una enmarañada "muñeca rusa" narrativa, pero no es otra cosa que el nuevo volumen del The Sandman de Neil Gaiman.

El tomo comienza con la obra Ramadán, una hermosa historia en la que se narra un relato (de lo que va mucho este arco, del acto de contar) y que habla de la obsesión de un hombre que desea conservar para siempre la brillante ciudad de Bagdad. Un cómic especial (el número cincuenta de la serie), con una doble lectura que sigue vigente y uno de los episodios más conocidos de The Sandman. El dibujo se adapta especialmente a lo que cuenta, algo que no ha muerto, algo que sigue respirando en la humanidad. ¿Puede la guerra y el horror acabar con una joya?

Morfeo afronta la batalla final. Fuente.
A continuación comienza el arco argumental de La posada del Fin de los Mundos, donde dos personajes que apenas se conocen (Charlene y Brant) se pierden y terminan en un lugar donde se pueden proteger a cambio de contar historias. Cada uno de los personajes narrará una hasta que pase la tempestad, siendo este el hilo conductor del arco. Y Gaiman aprovecha esta premisa digna de una antología como El Hombre Ilustrado de Bradbury para divagar y deambular por todo aquello que le gusta.

La primera es Historia de dos ciudades, un episodio donde Gaiman demuestra cómo es capaz de transmitir miedo a partir de algo que parece, en un principio, insignificante. Quizás, el final, no termina teniendo tanta fuerza como podríamos esperar, pero deja claro que Gaiman, desde hacía años, estaba predestinado a escribir Doctor Who por su habilidad para convertir en un monstruo aquello que, aparentemente, es tan cotidiano, que no lo es.

A continuación, en El relato de Cluracan, un elfo que ya conociéramos de los anteriores volúmenes, nos habla de una de sus aventuras. Gaiman reconoce que esta historia condensa cosas que debería haber contado en más números. La verdad es que se percibe un cambio entre la fantasía casi épica hasta una traviesa historia de un bribón como es Cluracan.

La oscuridad se aferra al corazón del final de SandmanFuente.
El arco prosigue con El leviatán de Hob, que posee algunos momentos bastantes acertados, donde nos encontramos con otro antiguo personaje y aparece uno de los mejores dibujos, sin embargo, la historia no termina de enganchar.

Esta aventura continúa con El chico de oro, mi historia favorita de todo el volumen, que cuenta cómo un chaval acaba convirtiéndose en el presidente de Estados Unidos y que demuestra que hay gente bastante buena, incapaz de caer. Una historia optimista. ¡Esperemos que Prez encuentre algún día nuestro mundo!

Después viene Mortajas, una narración donde, pese a que se toca la historia de una sociedad que vive de la muerte, la verdad es que no cuenta nada excesivamente poderoso para captar demasiado nuestra atención, aunque se agradece una vez más el talento de Gaiman para hilar hacia el final de la obra.

Portada de este arco argumental. Fuente.
La conclusión llega con El Fin de los Mundos, donde se zanjan varios hechos del arco, y nos deja con una pregunta: ¿a quién pertenece el cortejo fúnebre de los Eternos con el que culmina? Para saberlo, habrá que seguir con el sexto volumen de The Sandman. 

Tal vez, esta historia podría haber dado muchísimo más de sí y cae en cierta monotonía, a lo mejor podría haber conectado más y mejor con el lector, pero Gaiman sigue haciendo muestras de su talento.

Seguramente, lo mejor de La posada del Fin de los Mundos es como es un gran relato donde varios personajes cuentan sus propios cuentos y que, a su vez, todos forman parte de una historia mayor. Todo un bucle, un círculo que adora el acto de narrar, fascinante por lo bien resuelto que está algo tan complejo. Y sí, si de algo va Sandman es de contar historias.

Ilustraciones de Sandman de Yoshitaka Amano. Fuente.

Desesperación, hermana de
Morfeo.
Fuente.
El dibujo de este volumen, según la historia, está realizado por varios dibujantes y, más o menos, ninguno supone una diferencia brusca, sirven para contar esta hazaña narrativa que es lo verdaderamente necesario. Quizás uno de los trabajos más impresionantes es la aparición de la serpiente gigante del dibujante Michael Zuli y el cortejo fúnebre de los Eternos dibujado por Gary Amaro. Tal vez, los más llamativos porque son de las pocas páginas completas con las que cuenta una obra como The Sandman.

Las portadas de Dave McKean no están nada mal en este volumen, con un estilo bastante propio del que ya hemos hablado. Mi favorita de este tomo es la de Mortajas, donde un esqueleto es atravesado por palabras que funcionan precisamente de lo que da título esta obra: una mortaja.

Tomo quinto de The Sandman, dedicado a
Desesperación. Fuente.
A su vez, en este volumen aparecen unidos todos los extras que echábamos en falta en los anteriores. Por ejemplo, aquí encontramos lo dicho por Gaiman sobre el número de Agosto y las otras tramas “más históricas” realizadas por Gaiman. Quizás hubiera sido mejor dividirlas para los volúmenes donde aparecen, pero aún así se agradece recuperar los extras.

A ellos se añade la historia Cazadores de sueños. Es una obra en prosa acompañada por las ilustraciones de Yoshitaka Amano, donde se adapta un cuento japonés y para ello asimila su manera de narración aunando esta fábula con los Eternos y también el tipo de dibujos. Una buena obra sobre sobre el amor, la muerte y, cómo no, los sueños.

Con este quinto volumen, empieza el tramo final de The Sandman, la obra que convirtió a Neil Gaiman en uno de los escritores más conocidos del panorama fantástico anglosajón. ¿Por qué no descubrirla?


“El cielo inmenso. Así lo llamo yo. En algunos lugares, el cielo parece mucho mayor. Así me sentí al mirar por la ventana. Me sentí pequeño, como una mota de polvo o un sueño”.
BRANT TUCKER 
(personaje de Neil Gaiman).

  • Publicada originalmente el 8 de marzo de 2011.

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