viernes, 1 de abril de 2016

El día en que Walter White se rompió

Son las 23.59 cuando empiezo a redactar este post. No sé cuándo lo voy a colgar, pero sabía que tenía que escribirlo. Acabo de terminar de ver el capítulo once de la cuarta temporada de Breaking Bad. Tengo que hablar mucho de esta serie, pero necesito escribir ahora sobre el desenlace de ese capítulo. Si aún no estáis al día con la serie, esperad y disfrutad. También os recomendaría la lectura de La Broma Asesina, uno de mis cómics favoritos. Es de esas cosas que valen la pena.


Walter White y su caída a la locura, compartida por el personaje del Jóker en La Broma Asesina. Fuente.


Ya está. El dolor nos ha vencido. No queda atisbo de lógica. Respirar o dejar de hacerlo no significan nada. Ya hemos perdido. No queda nada por ganar. Llorar solo significaría bañar nuestros sucios rostros con restos de nuestra vergüenza. Hemos terminado. La cordura se ha ido. Hemos enloquecido y estamos muertos. Solo nos queda una cosa: reír.

El párrafo anterior bien podría ser la despedida que circuló por la mente del personaje de Walter White durante el capítulo Crawl Space de la cuarta temporada de Breaking Bad. En ese episodio, convergen varias líneas tejidas por la propia serie desde su título Breaking Bad, que también significa "corromperse". Walt termina de destruirse en una última y soberbia escena donde la presión le vence, el terror, el miedo, el dolor y estalla en un llanto mientras descubre que su dinero ha desaparecido, que su oportunidad de escapar se ha esfumado y se revuelca en la tierra de los cimientos de su casa, como si fuera su propio ataúd, como buen resumen de todo lo que es y le ha ocurrido. Y entonces, el llanto torna en una risa, no una risa normal y corriente, sino una risa oscura, terrible, maníaca. Walt, lo ha perdido todo y el espectador con él.



Esa escena me ha llevado a recordar uno de los mejores instantes de esa joya que es La Broma Asesina. Alan Moore y Brian Bolland se dispusieron a contar el trágico origen al Jóker (o uno de ellos) en una emblemática obra donde una tragedia desemboca que un hombre normal pierda la fe y la razón ante un mal que lo devora. No hay esperanza. No hay fortuna. El pobre hombre se ha destrozado y como reza el Jóker o el Punisher de la segunda temporada de Daredevil, solo hace falta un mal día para que un hombre bueno se convierta en otra cosa. Y en esa risotada, nació el Jóker. En esa risotada, Walt White muere y nace auténticamente Heisenberg. O mueren todos. ¿Quién vive?

Walter White, el nuevo Jóker. Fuente.
Al fin y al cabo, el Jóker de Heath Ledger dijo aquella gran frase de: "la locura es como la gravedad, solo hace falta un ligero empujón...".

La grandeza de Breaking Bad es para tocar tantos temas y llegar al espectador. No solo entretiene, sino conmueve y, además, hace pensar. Solo por eso, su visionado es tan recomendable. Solo por escenas como esta caída en los infiernos, Walt se merece convertirse en uno más en nuestra vida.

Mención obligatoria también a la interpretación de Bryan Cranston, confirmándose como uno de los mejores actores del panorama actual, encarnando a ese Walt hasta el punto en que nos creemos que no hay actor, que es un personaje real cuyos pasos seguimos a través de esta odisea.

El día en que Walt terminó de corromperse. Fuente.

Interesante que los mejores guiños a algunos cómics como La Broma Asesina sean aquellos que encuentra el lector en obras que no tienen nada que ver, obras que quizás ni siquiera sean guiños, obras que parecen ir de otra cosa y regalan momentos con más garra, sentimiento y fuerza que muchas adaptaciones propiamente dichas.

Y sí, ya sé que para el ritmo que llevo viendo series, con Breaking Bad he ido bastante rápido, pero es que esta serie es una de esas drogas de las que no podemos despedirnos y Vince Gilligan y compañía lo saben. Costará llegar al final de la quinta temporada, lo sé.

4 comentarios:

  1. No he visto esta serie, pero sí conozco esa magistral historia. Y es casi inevitable pensar en una influencia. Noto una motivación similar en los personajes, quien se convertiría en el Joker pensó en su esposa cuando aceptó participar del robo que salió desastrosamente mal. Es insolito que alguien hubiera pensado una historia en que se pueda sentir compasión por el Joker, quien supera sus límites. Pero sucede así.
    Saludos.

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    Respuestas
    1. Pues ya tienes una nueva serie que ver. Te recomiendo Breaking Bad. Así te voy devolviendo las recomendaciones que me has dado.

      Sobre la gracia de La Broma Asesina, solo dos grandes autores como Alan Moore y Brian Bolland serían capaces de condensar tanta épica en menos de cincuenta páginas.

      Gracias por el comentario. ¡Un saludo!

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  2. Me apunto La broma asesina.

    Todavía no he vuelto a Breaking Bad, pero por escenas con tanta fuerza y oscuridad como la que describes creo que el retorno merece la pena. Curioso el guiño entre White y el Jóker)

    ¡Abrazos!

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    Respuestas
    1. Creo que ambas obras te gustarán. La Broma Asesina es un cómic magnífico, de esos que lees mil veces y le sigues encontrando sentido. Además, es corto, pero es interesante cómo transmite cientos de cosas en cada viñeta.

      En cuanto a Breaking Bad, no sé si ha sido un guiño premeditado, pero yo he encontrado esa referencia, me ha recordado a ese cómic, y la verdad es que es un motivo más para adorar esta serie. Te animo a verla que, además, son solo cinco temporadas de pocos capítulos y acaba enganchando cosa mala jejeje

      Muchísimas gracias por tu comentario, un saludo enorme.

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¡Muchas gracias por tu comentario!

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