lunes, 7 de marzo de 2016

Mata o transforma el estereotipo (consejo a raíz de The Magicians)

Un ejemplo de buen mentor. Fuente.
¿Cansado de la figura del mentor? No te preocupes, no eres el único. Bien me temo que el rol del anciano sabio que enseña el camino y abre la puerta de los personajes principales está un poco quemado.

Bastante quemado si somos sinceros.

Se me ocurren rápidamente una docena de mentores que están bien en las historias (Yoda, Obi-Wan, Dumbledore, Gandalf, Ra's al Ghul…) y algunos más que resultan ser solo clichés (mejor no nombrarlos por si hay algún ofendido).

Parte del viaje del héroe. Fuente.
No estoy diciendo que haya que eliminar la figura del mentor. Suele ser muy necesaria a la hora de contar muchas historias, lo que estoy diciendo es que se puede abordar de una manera diferente a un anciano sabio, barbudo o extraño que da consejos raros que hay que seguir.

Un amigo me dijo una vez que las historias están bien, pero lo importante para una película, un libro o un cómic son los personajes. Disfrutamos de las historias por los personajes más que solo por lo que suceda en ellas. Y estoy, hasta cierto punto, de acuerdo. Me encantan los personajes trabajados y que son diferente de lo común.

Lo que me lleva a pensar en el profesor Mayakovsky del último capítulo de The Magicians (The Mayakovsky circumstance) que podéis imaginároslo como un Ojoloco Moody borrachuzo, con acento ruso, terriblemente honesto y con unos modelos y métodos de enseñanza. Tal vez, inspirado en el auténtico Vladimir Mayakovsky, un poeta y escritor de teatro ruso.

Un mentor distinto. Fuente.
Al menos, el personaje es distinto a otros que hemos visto últimamente, más cercano al sargento Hartman de La chaqueta metálica que a otros maestros más insignes como los que pueblan, por ejemplo, La prueba de hierro (que lo estoy leyendo ahora) y con ciertas excentricidades a lo Elodin de El nombre del viento, solo que Mayakovsky está en un mundo demasiado real (aunque enseñe magia).

Capaz de ladrar, insultar, gritar y también de llevar a sus alumnos a un límite al que no hubieran llegado de otra manera, Mayakovsky demuestra que sus métodos, aunque dudosos, siempre alcanzan lo que él quiere.

Todo esto es un ejemplo que me demuestra una cosa: puedes estar cansado de un estereotipo constante en la ficción, pero si un buen escritor lo utiliza, juega con él y hace cosas que no esperas o no sueles disfrutar, vale la pena y nos hace, como creadores, retarnos a la hora de tocar cualquier elemento: nuestro mentor no debe ser sabio y reverenciable, nuestro héroe no debe ser perfecto, no debemos incluir al personaje pícaro que ayuda al héroe porque sí… Tenemos el deber de desafiarnos como si Mayakovsky nos diera clase.

El mentor... Distinto al que imaginamos. Fuente.

4 comentarios:

  1. Desconfío de las definiciones tajantes. Probablemente haya una relación entre la historia y los personajes, la personalidad de los personajes, sus decisiones, llegan a ser decisivas en la historia.

    En cuanto a los estereotipos funcionan en la ficción, son decisivos tanto como los conflictos. Algo que se ha planteado en el taller de historieta que retomaré en unas semanas. Los estereotipos no se agotan. Como el de la prostituta bondadosa, que ya aparece en Gilgmamesh el Inmortal, ayudando a Enkidu, rival convertido en amigo del protagonista. Y es una historia que ha inspirado tanto, como Gilgamesh el Inmortal, una historieta de Robin Wood. El personaje, a diferencia de la epopeya, busca el conocimiento, lo que provoca el descontento de quienes prefieren un rey guerrero. Y llega a tener como mentor a Upnapistim, quien en esta versión es un marciano, que le ayuda a obtener la inmortalidad, al mismo tiempo diciendole que es un regalo envenenado. Con el paso de los siglos, el mismo Gilgamesh se convierte en un mentor de la humanidad, a veces con poca suerte. Y llegar a tener un nuevo mentor en otro plano.
    El tema del viejo sabio ya aparece en la saga de Arturo, como Merlín. Y en la historia, Aristoteles, mentor de Alejandro Magno, discipulo de Platón, discipulo de Socrates. En la Odisea, aparecen mentores como el mismo Mentor, quien suele ser impostado por Atenea. Y la misma Circe, aparece como una mentora al guiarlo al Hades, donde Odiseo se encuentra con Tiresias, quien le da consejos.
    Y hay ficciones plantean que se puede tener como mentor a alguien que se convertirá en un futuro enemigo. Como es el caso de Ras Al Ghul. Y sucede en la serie Arrow, con Oliver Queen, quien fue entrenado por Slade Wilson, quien se convertiría en un enemigo de temer.
    Se puede hacer mucho con los esteretipos, incluido el del mentor.
    Saludos.

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    1. La literatura está para desafiarla, de lo contrario, está muerta y con la literatura muerta no se puede hacer nada, porque dudo incluso de que exista. La literatura debe estar viva y debe hallar desafíos.

      Yo pienso que los estereotipos sirven si se juega con ellos y se plantean de otro modo dentro de las historias. Si suena repetitivo, me cansa. Brom, aunque me gustó en su momento, no deja de ser una mezcla de Gandalf y Obi-Wan. En cambio, la "originalidad" sin más tampoco me gusta en cosas como Jupiter Ascending, donde hallabas criaturas imaginativas en función de una historia que no contaba nada. Digamos que prefiero a un mentor como este, tiene su estereotipo y juega (y muy bien) con él.

      Por último, ya que hablas de cómics, no sé cómo he olvidado mencionar a Stick, el mentor de Daredevil.

      Gracias por tu comentario, un saludo.

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  2. ¡Hola! Pues, a mi me gustan ese tipo de mentores. Hará poco hice un tema más o menos parecido hablando de estereotipos y tal como Demiurgo, coincido que el único lugar donde el estereotipo no cansa y funciona sea del género que sea, es en la ficción. Una cosa maravillosa porque, así como has nombrado muchos, son estereotipos que han logrado trascender inclusive.

    Y creo que no es tanto esto de cambiar o querer innovar, sino, hacer un personaje que a pesar de caer en el estereotipo de ser el personaje anciano y sabio, sea alguien memorable. Que no quede sólo en el estereotipo, sino como quién dice, salte de las páginas, del 2D, de lo que sea para que se convierta en un referente o un icono, como pasó con todos los que nombraste, que más allá de que alguien haya seguido las sagas completas o no, sabe ubicar bien de quién se está hablando —uno que hubiese nombrado también es el Sr. Miyagi <3—.

    Aunque por ahí, se puede jugar un poco con la edad, pero está una cosa de la lógica que te dice que cuanto más grande eres, más has vivido, por lo cuál, puedes aconsejar, enseñar o guiar mejor a las personas. Creo que ese es otro punto fuerte que tiene la figura del anciano sabio. Aunque en el plano animado, he visto que se han jugado mucho más con esto de los mentores, especialmente, en lo que he visto de literatura y animación japonesa, que son expertos para irse por el lado bizarro de la vida. Recuerdo de una película en la que había un gato que iba guiando a una chica —la protagonista de la historia— y enseñándole diversas cosas en el transcurso de su aventura. Como en Alicia que considero al gato de Cheshire como tal —además, es quien más ha sobrepasado el papel y aparecido en otras obras—, lo que te lleva a pensar que los gatos son los reyes de los mentores en cuanto a mundos fantásticos se refieren (?).

    O Horo que se considera a ella misma 'La sabia loba de Yoitsu', siendo ella que enseña muchos trucos para comerciar a su compañero, entre otras cosas.

    Es cuestión de gustos y quizás, de desdibujarlo un poco y transformarlo en gato o algún otro animal, siempre que el género y la historia lo permita. Personalmente, no me molesta esto. Mientras el personaje sea interesante, creo que vale realmente valerse de estereotipos o no, queda a criterio del autor.

    Bye!

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    Respuestas
    1. ¡Hola, Roxana!

      Me ha faltado el profesor de Karate Kid, pero pensé en ponerlo mientras lo escribía. Sí, sería otro buen ejemplo.

      Sí, como bien dices, creo que la clave está en jugar con esa idea y presentar algunos puntos nuevos, porque pueden resultar bastante atractivos para el lector.

      ¡Los gatos son reyes de por sí! jajaja ¡Y te lo digo porque he llegado a esa conclusión, mientras escribía M is for Magic! Que sí, que trata de mundos mágicos y fantásticos, pero también tiene a un enorme gato en esa aventura. Otro gato "sabio" sería el gato de Coraline, por ejemplo.

      No conocía al personaje de Horo, pero me lo apunto, por lo que dices y porque me he puesto a investigar sobre ella y me ha gustado.

      Muchísimas gracias por tu comentario y compartir tu opinión, ¡hasta la próxima!

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