martes, 1 de marzo de 2016

El Ministerio del Tiempo: Tiempo de hidalgos, artistas y sueños

Este comentario trata sobre el desenlace del último capítulo emitido hasta la fecha de El Ministerio del Tiempo, así que, si lo vais a ver, tened cuidado con los posibles spoilers… ¿Entendido? ¿Seguro? ¿En serio? Que después no podéis quejaros de los spoilers, ¿eh?. ¿Vale? Vale, sigue leyendo…

Cervantes y nuestros héroes del tiempo. Fuente.
La ciencia ficción es la metáfora de lo imposible, la respuesta con formato (a menudo) de hipérbole a la pregunta “¿y si…?” y ahí cabe cualquier posibilidad. El mayor regalo del género fantástico es que hace que el ser humano sea capaz de imaginar, ya sea para explicar la realidad, sus sentimientos o enmascarar la verdad con los rudimentos de la ficción para mostrarla de la forma más sincera.

Lo anterior no es una reflexión banal, es lo que pensaba cuando estaba viendo ayer el capítulo de El Ministerio del Tiempo titulado Tiempo de hidalgos. En él, nuestra patrulla del tiempo (Amelia, Alonso y Pacino) tiene que conseguir que Miguel de Cervantes recupere El Quijote tras haberlo vendido a unos ladrones del tiempo que podrían haber borrado de la existencia esa magna obra de las artes.

En el desenlace del capítulo (recordad la advertencia del principio sobre los spoilers), la patrulla decide llevar a Miguel de Cervantes al presente para que conozca la fama de la que no gozó en vida, para que descubra cómo El Quijote se transformó en el pilar cultural de España e hizo que el español se conociera como la lengua de Cervantes. En una escena genial, Cervantes se encuentra con su propia estatua y contempla cómo El Quijote ensalzó la magia de la literatura durante generaciones.

Cervantes descubre su futuro Fuente.
Cualquiera que haya visto el magnífico capítulo Vincent y el Doctor de Doctor Who, recordará cómo el Doctor y Amy traían al presente Van Gogh a una exposición con su arte para que supiera de la fama que nunca alcanzó en vida. Una de las mejores escenas, sin duda, de la nueva era de Doctor Who y los propios creadores del Ministerio han reconocido el guiño que realizaron a esta escena en su capítulo. Ya sabéis lo que pienso: adoro Doctor Who, así que ¿cómo no adorar el Ministerio con este guiño?


Conocer a los genios


Sin embargo, esto que he comentado hasta ahora son un par de aspectos formales del capítulo y muchas cosas similares se escribirán sobre él desde hoy en adelante. Yo quería hablarles de otra cosa, a raíz de ver a los personajes interactuando con genios como Miguel de Cervantes o Lope de Vega. Quería hablarles, por ejemplo, de lo mágico que sería poder conocer a tus autores favoritos. 

Suelo ser cauto a la hora de querer conocer a mis ídolos. Adoro a muchos escritores que no sé si me gustaría conocer en persona, porque ¿y si me decepcionan? Pero... Imagina poder conversar con Edgar Allan Poe, imagina descubrir quién era en realidad Homero, imagina tomar el té con Tolkien, imagina ver a genios en acción como Bécquer… Serían una sucesión de momentos estupendo y es una galería imposible a la que la ficción, la fantasía, la ciencia ficción, nos puede acercar con los brazos abiertos. Y eso es magnífico.

¿Imagináis hablar con Poe, al que muchos contemporáneos criticaban? Fuente.

El artista y su horizonte


Por otro lado, mientras veía el capítulo, recordaba una conversación reciente con un compañero que estudia cine. Él me hablaba sobre lo triste que sería morir sin que su obra fuera reconocida. La suya, la mía, la de muchos artistas… Yo siempre le comento que grandes artistas murieron en la indigencia y que solo fueron reconocidos tras su muerte, que muchos geniales autores jamás gozaron de las mieles del éxito y mucho menos en España, este país empeñado a menudo en menospreciar la cultura o maltratar a sus ídolos. Él insistía en que, pese a que fuera reconocido el artista en el futuro, era una porquería que jamás se le hubiese reconocido en vida. Y así lo pensé yo también.

Mientras veía la historia de Tiempo de hildagos, supe que los artistas jamás tenemos la posibilidad de ver el futuro y saber si nuestra obra ha triunfado o conmovido a alguien en el futuro. Ese espacio queda para la ciencia ficción. A los artistas nos queda el silencio y la duda. De vez en cuando, sabemos de alguien a quien le llega nuestro arte y lo conmueve, pero a menudo nos centramos en los momentos malos, en los bajones, en las faltas de perspectivas… Soñamos y nos sacrificamos para crear, pero a veces, eso que amamos parece no llevarnos a ningún sitio. Ser artista no se elige, como quien dice. Pero hay que centrarse en esa gente que nos aprecia, en ese sentimiento de que nuestra obra podría marcar la diferencia, quizás no alcanzar la fama del Quijote, pero sí aunarse a esa familia de contadores de historias que ha conmovido y conmueve el mundo. Y eso es algo por lo que vale la pena crear, por estar en paz con uno mismo y hacer soñar e imaginar a todos.

Considero que también es importante dar las gracias en su momento, no esperar al futuro. Como lector y espectador me gusta dar las gracias a todos esos artistas que me gustan, aunque dudo que lleguen a escucharme. Pues, ahora bien, este también es un agradecimiento a Javier Olivares y a todo su equipo, porque no debemos esperar a que pasen un par de siglos para dar la gracia por recordarnos que la ciencia ficción es la posibilidad de cumplir los sueños más extraordinarios, aquellos que nos permiten seguir soñando, seamos Cervantes o simples juntaletras que esperamos frente a las puertas del tiempo y la página en blanco. Gracias.

Tiempo de Hidalgos. Fuente.

6 comentarios:

  1. Me ha encantado tu artículo acerca del capítulo de anoche.
    Yo también sonreí al reconocer ese guiño a Doctor Who (la de veces que habré visto ese capítulo, es uno de mis favoritos y fue muy especial para mí, porque coincidencias, coincidencias, Van Gogh es mi pintor preferido y hace unos años tuve la oportunidad de visitar su museo en Ámsterdam. Nunca olvidaré lo que allí sentí).

    A estas alturas habrá quedado claro que aquí hay otra ministerica ;) La verdad es que esta serie me ha sorprendido mucho desde su primer capítulo, había oído hablar muy bien a otros artistas y compañeros y decidí darle una oportunidad. Es de las pocas series que he visto que son buenas desde su primer capítulo, porque seamos sinceros, muchos pilotos pecan de flojos.

    Por cierto debo decir que adoro a Velázquez y la frase de presentación: no va a ser bueno el jodío: ¡es Velázquez!

    Y bueno, Lope de Vega... la verdad es que es una delicia la interpretación que hacen del personaje y su eterna lucha contra el que un día fue su amigo: Cervantes. Menudos puntazos...

    A mí también me maravilla que la imaginación pueda proporcionarnos esos momentos increíbles de conocer a nuestros ídolos. Yo hasta ahora he tenido la oportunidad de conocer a un puñado de ellos y puedo decir que he sido muy afortunada, porque me han demostrado que son bellísimas personas: Francesc Miralles, Laura Gallego, Jordi Sierra i Fabra, Juan Gómez Bárcena (de este último te recomiendo leer "Los que duermen" que es una colección de relatos y "El cielo de lima", creo que podrían gustarte mucho).

    En fin, estoy deseando que salga el capítulo de Napoleón.

    Y sí, creo que todos tenemos ese miedo respecto al impacto de nuestra obra en la sociedad. Será mejor no pensarlo y seguir creando, yo me conformo con que por lo menos me lean y les guste a algunos. Solo por eso ya merece la pena continuar tecleando.

    ¡Un abrazo!

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    1. Muchas gracias, Ana. Me encanta poder escribir sobre aquello que me apetece y creo que se nota cuando empiezo a teclear. Anoche, nada más terminar el capítulo, me puse a hacer este post. A ver si esta tarde y noche me concentro más y, tras ver The Magicians, sigo con la novela que hoy han surgido nuevas ideas y mi pareja ha tenido un sueño que creo que le voy a robar y que van a transformar esa novela en un monstruo aún más gigantesco. :)

      Tiene que ser genial poder estar en Ámsterdam y descubrir la obra de Van Gogh en directo. Considero que Vincent y el Doctor es uno de esos capítulos inolvidables. Recuerdo que la quinta temporada me la vi en un par de días hace ya un par de veranos y me encantó ese episodio. Tengo incluso la canción que suena en esa escena y la suelo escuchar de vez en cuando.

      Me alegra saber que tengo a otra fan del Ministerio por el blog. Ya sabes, para mí es un milagro que se haga ficción de esta calidad en nuestro país. Soy un auténtico seguidor de lo que está haciendo esta gente y espero que no sea flor de un día, sino que habrá camino para todos los amantes de la ciencia ficción y el género fantástico, tanto lectores como autores.

      ¡Jaja! Velázquez es genial. También me gustó cuando se tiene que encontrar con cierto pintor que adoraba a Goya… Me parece excelente el nivel que usan con él y el humor (ese guiño a Terminator es genial).

      Los dos actores, tanto el de Cervantes como el de Lope, son geniales (otro que me gustó fue el actor que hacía de Lorca). Sobre todo, Lope yo creo que ha enganchado con el público por alejarlo de su imagen más seria y convertirlo en ese donjuán empedernido que era en la realidad.

      Y sobre todos esos autores que mencionas, sin duda debe haber sido genial y me gustaría conocer a varios de ellos (Laura Gallego y Jordi Sierra i Fabra son dos escritores de los que he leído bastante y han estado por aquí cerca y no he podido conocerlos). Yo suelo tener miedo a que me decepciones, pero luego, la mayoría, han cumplido con creces, como por ejemplo Dave McKean, que era un autor bastante agradable.

      Me apunto la obra de Juan Gómez que me comentas. Creo que ya me habías comentado algo de él y siempre está bien descubrir a autores patrios.

      Yo también tengo muchas ganas de ver el siguiente capítulo con Napoleón. El actor que lo interpreta me gusta y creo que podrán hacer un buen episodio como aquellos a los que nos tienen ya acostumbrados.

      Por último, sobre lo que comentas, creo que es lo más acertado. Solo dependemos de nosotros mismos y si conseguimos que una persona más se conmueva y sienta algo, ya eres un artista, como decía la estupenda Amanda Palmer y como bien dices tú. Ahora mismo, estoy escribiendo M is for Magic y sé que se me está yendo de las manos (lo supe casi desde el principio) y me pregunto: ¿a quién le venderé esto? Como curiosidad, el domingo vi un documental sobre George R.R. Martin y el bueno de Martin decía que le pasó lo mismo con Canción de Fuego y Hielo, empezó a juntar páginas y más páginas y, al final, se le fue de las manos y ahí sigue, jeje. Intentaré compartirlo esta semana, ya que me pareció muy interesante.

      ¡Muchísimas gracias por tus palabras! ¡No sabes lo genial que es poder hablar con alguien más sobre El Ministerio del Tiempo, el arte y todas estas cosas que nos gustan.

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  2. Salió una nota en Axxon

    http://axxon.com.ar/rev/2016/02/el-ministerio-del-tiempo-puertas-al-pasado-y-a-la-ensonacion-por-matias-carnevale/

    Y también hay un cuento con temática similar, también con Van Gough como personaje. Un nicho en el tiempo, de William Temple.

    Saludos,

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    1. Gracias por la nota de Axxon y gracias por comentarme sobre ese relato, no lo conocía.

      Muchas gracias por el comentario, un saludo.

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  3. Pues yo te voy a decir a quién me gustaría conocer. Como creo que sabes si en algún momento me has leído, mi autor preferido, autor de una de mis novelas(o más bien nivola) favoritas es Don Miguel de Unamuno. No era tan solo escritor, sino filósofo de la vida y de Dios, y a mi parecer un existencialista amante de las paradojas y la ironía implícita y sutil. Tengo que hacerme con un póster de él para mi habitación.
    Por otra parte, y si tenemos que hablar de autores y obras clásicas, daría un brazo por ver a Jovellanos en el Congreso. Es increíble que las mismas premisas por las que Jovellanos luchaba(por el pueblo pero sin el pueblo) sean las que están destrozando ahora, sin afán por mantener vivas las cosas que más valen de nuestro país: Cultura, educación, sanidad...
    Y, sobre todo, me fascina que aquel hombre, siglos ha, fuese capaz de dilucidar que los toros no eran sino tortura, en una época en la que era Pan y Circo... AUnque no dudo que lo sea ahora.

    Te invito a buscar Toros, un texto corto y conciso del señor Jovellanos. Increíble. (Y es cortito, en serio, una hoja).

    Besos.

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    1. Unamuno posee una de las obras más fascinantes de la literatura española como es Niebla, que resulta ser un arriesgado juego entre lector, escritor y personajes. Así que valdría la pena conocer a alguien como don Miguel, sin duda alguna.

      La idea de traer a Jovellanos al presente se me antoja entre triste y divertida. Triste, por lo que mencionas; divertida por la cara que pondría... Es interesante pensar que, a veces, nuestros pensamientos y teorías puedan llevarnos por caminos que no esperamos. Aún así, sorprende lo avanzado de sus pensamientos en algunos término. Acabo de leer el texto que mencionas, Toros, y la verdad es que demuestra que tenía cierto seso. Siempre he pensado que la masacre de los toros es una "fiesta" solo para algunos y que aquellos que lo tachan de "cultura" son los mismos que deben carecer de ella.

      Muchísimas gracias por tu comentario y las recomendaciones. Un placer leerte.

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