miércoles, 30 de mayo de 2012

Diario de rodaje No quiero verte ni muerta: Día 4



La historia de un parque y de una pareja que no quiere verse ni muerta
Tras dos semanas sin rodar, conseguimos la cámara, los micrófonos y demás casi de casualidad. Era lunes 30 de abril y ese tiempo había servido para tomar conciencia de nuevas cosas. Por ejemplo, vi “Los Juegos del Hambre” y me pareció que estaba rodada muy mal. ¿Dónde estaba lo de respetar el aire? ¿Buscar el plano ideal para transmitir algo? No lo sé. Cosas que te mosquean cuando tú tienes que repetir diez veces la misma escena para no cortar una cabeza ni cosas así.
Considero que este corto me ha servido para juzgar mejor lo que veo. Hasta “Persiguiendo a Amy” me parece mal dirigida, aunque no tan mal escrita. Lo siento Kevin Smith (aunque tú mismo lo has reconocido). Ahora, pese a que no soy un director ni un cámara cualificado, sí juzgo de otra manera las pelis o series que veo.
En definitiva, que el lunes volvimos a rodar. Las escenas eran todas con nuestros protagonistas: Daniel y Elena. Pensé que todo estaba controlado, que seríamos puntuales, que nos iría genial…
Y, de repente, nos damos cuenta de que no tenemos a la maquilladora. Yo tampoco lo había pensado. Lydia no podía venir. Menos mal que estaba Els para ayudar con el maquillaje y el rodaje. Una vez más, muchas gracias.
Cualquier parecido con alguna saga ñoña... No es casualidad.
Foto realizada por Els.
-Parques, jardines y prados ñoños
El Campus Guajara fue una buena localización. Teníamos su largo paseo. Lo único malo era el viento, la luz cambiante y toda la gente que pasaba y se quedaba mirando. En serio, esto en las superproducciones no pasa.
Tras todos esos planos fuimos a parar a una plazoleta dentro del campus, aunque no lo parezca tanto... Rodamos otra escena donde a mí me pareció costar encontrar los planos. Los diálogos salieron bien, hice algún plano artístico (ya me conocéis).
Luego, llegó la escena del prado… Bueno, prado que realmente era un jardín. Creo que saqué los suficientes planos y conseguimos entre todo el dinamismo de una gente que se odia. Lo malo era tener la música machacona de una de esas sagas cursis en la cabeza. Ay…
Los personajes metiéndose en su papel.
Foto realizada por Els.
Pasamos después a una escena de uno de los protagonistas corriendo. Cuando alguien corre y no tienes medios, tienes que pedirle que corra despacio si quieres que la cámara lo alcance lo suficientemente rápido. Cosas mías.
Terminamos, tras ir a cargar la cámara y vaciar la tarjeta, en la plaza de la Facultad de Historia (que se mezcla con la de Psicología y Filología). Me gusta el monumento metalizado pese a sus formas extrañas. Ya os imaginaréis qué hice: muchos planos artísticos.
Tras esa última conversación, habíamos concluido el cuarto día de rodaje, sin graves incidentes ni problemas, todo más controlado y puntual.
Buff, quedaba menos.
Sólo dos días.
Pero temía esos dos días.
Eran los peores.
Eran los más complicados.
Pero todo llega a su fin.
Menos mal que el martes era fiesta y podíamos descansar un poco.

Daniel, que es cámara, hablando de la zona
que era mejor para rodar.
Elena y yo escuchando.
Foto realizada por Els.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

¡Muchas gracias por tu comentario, la sangre del Antro!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...