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domingo, 31 de julio de 2011

Relato: "¿De qué se ríen los simios?" Parte V.

V
Donde nos morimos…
Tal vez de risa

“Una vez me contaron un chiste…”
Rememoraba entre risas de monos las  últimas palabras de su padre. Preso de una vorágine donde el pasado, lo que ocurrió, y lo que nunca pasó se mezclaban. El viejo profesor Groroksnik no sabía el tiempo en el que vivía, sólo escuchaba palabras sin sentido: “Para”. “Gracia”. “Ser”. “Hizo”. “Sincero”. “Me”. “No”. “Así”. “Creo”. “Aún”. Que. “`Pero”. “Fuera”. “Periódico”. “Un”. “Un”. “Chiste”. “En”. “Para”. “Leí”. “Ser”. “Lo”. “Sincero”. “Que”. “Creo…”.
Acertijos desmarañados como la dentadura de un muerto, ojos vacíos como órbitas que revientan en torno a un sueño… Sólo acertijos.
Durante aquellos negros meses en los que la desidia y la enfermedad abusaron y aniquilaron su mente como el repiqueo de los martillos de la industria que desangraban la ciudad, el señor Groroksnik perdió muchas veces la conciencia… Si es que alguna vez poseyó alguna que dejar en los abismos de la perdida.
Se veía pequeño… En un rincón…  Dentro de una jaula… Llorando… ¿Lloran los bebés en el interior de la jaula que es su madre? ¿Lloran cuando son libres porque han perdido su jaula? ¿Lloran simplemente por el golpe? Él estaba fuera, pero en su jaula. Más allá de los barrotes, la gente. Ellos no le intentaban ayudar… Le tiraban plátanos… Cacahuetes… Piedras… Era el blanco de las burlas y golpes… ¿Cómo él no se dio cuenta antes?
Empezó a girar sobre sí mismo. A lamentarse por su destino. Acabó arrancándose los pelos de la cabeza y del cuerpo, como una ola de dolor que apartase el sufrimiento que tenía allí… Perder la razón… Era un objetivo a conseguir hasta que se dio cuenta de que aquello de la celda era un mono en una jaula de un zoológico y que no… No era él… No…
“El chiste tiene un poco de humor negro. Nunca se sabe del todo lo que va a pasar. Sólo son acertijos enterrados que cobran sentido al final… Como los mejores acertijos. Eso cualquiera lo sabe. Incluso el que forjó y escuchó el chiste por primera vez”.
En las novelas folletinescas empezó a surgir la figura del “científico loco”. Una evolución del hombre cegado por el toque de Dios. Un monstruo viejo con un nombre nuevo. Sea como sea, el que inspiró la nueva leyenda fue la historia de aquel hombre perdido en la selva, que regresó para comer almas y se envenenó con una. Un chiste trágico. Dicen que lo escribió Stevenson ¿o era…? La Historia guarda silencio.
El señor Benedict Groroksnik era historia, historia de la que no merece ni una estatua. Nunca hizo nada tan grande… Aunque la idea de la tercera línea de flúor en aquella cosa llamada pasta de dientes, una línea capaz de envenenar la mente de miles de personas, había tenido mucho calado en la comunidad científica… Pero ¿qué más da? Él había sido arrastrado por la marea incesante del olvido y el letargo de los que caen arroyados por la locura.
¿Y cómo había caído tanto aquel sabio erudito? ¿Cuándo perdió la razón? ¿Fue antes o después de marcharse? ¿Fue antes o después de regresar? ¿Quién tiene más hambre de cordura: la selva oscura o la ciudad negra? ¿Quién? Porque al fin y al cabo, nosotros sólo somos los despojos, las sobras de las que se alimenta el mundo, los gusanos, la tierra.
Diez años perdidos y millones en investigaciones, pasto de la nada. Tiempo y dinero para saber el por qué de las risas, el por qué de los monos que se reían. El por qué… ¿Por qué seguían riéndose?
“El chiste, sí… Iba sobre dos enterradores: el viejo maestro, todo un canalla, y el joven aprendiz, muy bueno… Sí, el chiste, muy bueno…”
Arrancarse un dedo de cuajo es algo imposible de imaginar. El señor Groroksnik fue más realista. Se partió el dedo y con los propios huesos, reducidos a cuchillas guardadas dentro de la carne, se cortó desde dentro aquella nueva pluma.
Con la sangre que brotó de la herida, que no tardó en infectarse por las moscas verdes, empezó a escribir en el suelo y en la tierra, dentro de la jaula donde había decidido vivir… Porque le recordaba a su infancia, prisionero de sí mismo… ¿Era a acaso un mono? No, pero… Escribía, eso era lo importante, hasta que no quedó sangre ni pus como tinta. Entonces, se comió su propio dedo… Estaba salado y tenía un efluvio, un sabor, a carne podrida. Lo que era.
¿Podía mentir un animal? Pregunta uno: sin resolver.
¿Podía reírse un animal? Pregunta dos: sin resolver.
¿Podía burlarse un animal? Pregunta tres: sin resolver”.
“Habían exhumado un cadáver. El hijo del muerto había ganado fortuna y decidió darle un buen mausoleo. Debía ser un trabajo fácil, el aprendiz así pensaba para bien, el maestro así razonaba para su aburrimiento… Hasta que el mentor decidió bromear, pero antes… Los enterradores sacaron al hombre de su caja hinchada por los gases de la muerte…”
Las preguntas ahogaban la mente y el alma del achacoso lunático. En medio, surgían palabras que no sabía qué significaban. También había carcajadas de monos… Esas nunca cesaban… Esas le llevaban a su pasado.
Recordó que de niño aprendió que si se comía las uñas podía tener un alimento para un día. Le gustaban especialmente las de su madre muerta, la mujer con la que compartía la jaula… Sabían a almizcle y savia… Más bien a roña y putrefacción, pero cada uno elige sus propias respuestas para sus problemas.
Su padre… Hacía tanto tiempo. Era un buen hombre a cargo de un circo y después de un zoológico. Buen hombre y, además, de vez en cuando, un psicópata: cuando el pobre niño no recogía bien o simplemente cuando su padre no se divertía, cogía a su hijo y lo encerraba en una vieja jaula. La misma, sí… La misma en la que murió su madre.
¿Él era un mono? ¿Su padre era un mono?
No, no era lógico… Pero se reía como uno hasta que Groroksnik volvió de la selva y le arrancó la cabeza de los hombros… Todo tenía algo más sentido, pero… No entendía la broma. Estaba fuera… Fuera de su capacidad de comprensión.
“El enterrador viejo le ordenaba a su aprendiz que abriese la caja y le quitase cualquier pertenencia útil…  “Son malos tiempos y necesitamos todo lo que los muertos puedan darnos para ser  prósperos. Hay una maldición llamada Maldición Ignota: es el hombre que aunque sea mal visto, devora la parte que aprecia de su enemigo y así se hace más fuerte y no le importa que le miren mal”, dijo el sabio de la necrópolis. El pupilo obedeció.”
El zoológico era un lugar bastante tétrico: vallas torcidas, eterna niebla, muros grises, cipreses de un cementerio, el aroma pestilente de la muerte, esqueletos que desprendían muerte… Y el sonido de los animales muertos.
Los aullidos de los simios imitando a los perros vagabundos le desconcertaban. ¿Cómo diantres se les podía escuchar tan bien si estaban muertos?
Cuando el dolor se hizo tan profundo en su cabeza que amenazaba con estallarle, cuando la fiebre y la locura habían devorado cada gota de su sangre y sus huesos eran polvo… Fue entonces cuando empezó a entender el motivo.
En la negrura de la jaula moría frente al cadáver de su padre, como moría cuando era un niño que escapó hasta una universidad donde le enseñaron sobre los simios, pero nunca respondieron a la pregunta_
¿Por qué eran tan felices los simios, tanto que no podían dejar de reír?
“El pupilo tuvo que hacer caso al maestro, pero cuando abrió la caja, sólo vio los restos de la muerte, las sobras que los gusanos no querían ni para ellos, y se asustó, se asustó mucho…”
El doctor Groroksnik no lo entendió hasta que se notó viejo, estúpido, asqueroso, decrépito y sintió que su corazón dejó de latir. Si él se había comido el corazón de su madre era para que el suyo fuera más fuerte… Pero es que su entendimiento no llegó a la idea primordial de su desdicha: el corazón de ella estaba roto… Por eso su padre se comió la mejor parte: la boca (la sonrisa de su madre era preciosa).
Las respuestas necesitaron de él toda su vida.
¿Podía mentir un animal?
El chimpancé sonreía por quedar bien con él. Era algo mentiroso…
Pregunta uno: resuelta.
“El maestro se rió sin censar. “¿No te das cuenta, muchacho?”, la muerte nos quita todo lo que nos pueda ser útil… Todo”. Pero el aprendiz no entendió el chiste…”.
Su padre era un borracho que traficaba con animales salvajes que mostraba a una ciudad ávida de espectáculos.  Él mató a su madre encerrándola en una jaula hasta matarla de hambre y él, un crío, sólo obedeció a su papá. ¿Qué mal puede pretender un padre a su fiel criatura, sangre de su sangre? Su padre no dejó de reírse cuando lo metió a él en la jaula. Se rió tanto que no cerró bien el fechillo… Pero…
Se reía tanto que parecía gracioso.
¿Podía reírse un animal?
El chimpancé no paraba de reírse cuando el corazón del doctor Groroksnik explotó. Les debe hacer gracia algo.
Pregunta dos: resuelta.
“No le han quitado la sonrisa a este hombre, mi buen señor”, dijo el pupilo al mentor. El profesor siguió riéndose, mientras decía: “¿sabes por qué, jovenzuelo?”
El mono fantasma que deambulaba el zoológico, el que siempre se había estado riendo, se acercó lentamente…
Sin dejar de reírse, frente a frente, los ojos iluminando y reflejando al otro. ¿Quién ancestro y quién descendiente?
¿Podía burlarse un animal?
El chimpancé cogió una bengala, el doctor pensó que se lo iba a acercar para pedir ayuda… Pero ¿cómo se puede pedir socorro con un simple plátano? El simio se marchó con una risa.
Pregunta tres: resuelta.
“Y el enterrador, creyéndose muy gracioso, respondió: “No le quitaron la sonrisa, porque… ¡Se murió de la risa! ¡Muerto! ¡De risa! ¿Lo entiendes?”, dijo esperanzado. Quizás su broma no era tan graciosa”.
Las palabras se agolpaban en su boca cerrada, pero en su mente eran más fuertes… Había un último acertijo al que dar respuesta.
“Para”. “Gracia”. “Ser”. “Hizo”. “Sincero”. “Me”. “No”. “Así”. “Creo”. “Aún”. Que. “`Pero”. “Fuera”. “Periódico”. “Un”. “Un”. “Chiste”. “En”. “Para”. “Leí”. “Ser”. “Lo”. “Sincero”. “Que”. “Creo…”.
No comprendía aquellas palabras hasta que olvidó algunas y empezó a dar orden en el caos, bajo las risas de aquellos monos, ¿eran risas o gritos mientras su padre los sacrificaba para devorar sus carcajadas y ser feliz? ¿Qué era?
Entonces, descubrió la frase.
El doctor Groroksnik no entendió el chiste hasta el último segundo.
“Lo entiendo”, masculló el muchacho , y mientras su jefe le cerraba la boca al muerto con una nueva mortaja, el joven cogió la pala y le reventó los sesos. Luego, robó los anillos y el dinero del cadáver de su maestro y enterró al viejo con el cuerpo. Después se marchó y empezó una nueva vida. Se iba riendo… Muriéndose de risa. A veces, la muerte tiene algo útil para el vivo. A veces”.
Su mente coloreó con sangre algunas de las palabras del acertijo. Las rojas se podían leer perfectamente. Las negras habían de leerse del final al principio. Había un “creo” que era rojo y negro.
Palabras que yacieron largo tiempo desordenadas, igual que su mente cuando recibía los golpes de su padre, el rey de aquella sociedad de monstruos… La sangre que bañó sus ojos bañó sus letras. No había otro camino… Sólo reírse.
Había perdido su vida obsesionándose con una cosa.
No le encontró la gracia, pero aún así se rió con la misma risa que un simio muerto, que su pasado que su letargo. Nunca, nunca más reiría así que gastó las carcajadas que le quedaban. Nunca más lloraría en la jaula. Nunca más. Las palabras de su padre cuando le metieron en la jaula del mono fueron un chiste. Nunca podría dejar de reírse con ellas. Nunca, nunca, nunca…
“Para”. “Gracia”. “Ser”. “Hizo”. “Sincero”. “Me”. “No”. “Así”. “Creo”. “Aún”. “Que”. “Pero”. “Fuera”. “Periódico”. “Un”. “Un”. “Chiste”. “En”. “Para”. “Leí”. “Ser”. “Lo”. “Sincero”. “Que”. “Creo…”.
“Para ser sincero, no creo que fuera un chiste. Para ser sincero… Creo… que lo leí en un periódico, pero aún así, me hizo gracia”.

 “La risa no es más que la gloria que
nace de nuestra superioridad”
THOMAS HOBBES
“FINIS”

Libro que me estoy leyendo: "Heck. Donde van los chicos malos" de Dale E. Basye



TÍTULO: “Heck: Donde van los chicos malos”.
AUTOR: Dale E. Basye.
ILUSTRADOR: Bob Dob
EDITORIAL: Alfaguara.
AÑO: 2011.
PÁGINAS: 337 aproximadamente
PRECIO: 15,95€
GÉNEROS: Fantasía, sátira, juvenil.
¿DE QUÉ VA? Dos hermanos, el empollón Milton y la oscura Marlo, mueren cuando explota un enorme oso de golosinas. Por desgracia no van al cielo. Tampoco al infierno. Van a Heck, una especie de reformatorio para niños malos en el Más Allá. ¿Podrán escapar o se quedarán toda la eternidad en esa especie de Limbo?
¿QUÉ ME ESPERO DE ÉL? Pasármelo bien leyéndolo, a poder ser pensando un poco.

Cita célebre (o frase molona): Sobre la inmortalidad, por Terry Pratchett

“Algunos piratas conseguían la inmortalidad por sus grandes crueldades o proezas. Otros conseguían la inmortalidad gracias a la gran riqueza amasada. Pero el capitán había decidido mucho tiempos antes que quería alcanzar la inmortalidad por no haber muerto”
TERRY PRATCHETT, en
“El color de la magia”.


sábado, 30 de julio de 2011

Críticas de cine: "Linterna Verde" de Martin Campbell (2011).

Durante miles de años, los Guardianes han protegido el universo creando un gran escuadrón de héroes cuyo poder viene de la voluntad forjada en un anillo. En la Tierra, Hal Jordan, un piloto de pruebas, es elegido por el anillo de los Linterna Verde para ser un nuevo guardián de la galaxia. Sin embargo, pronto habrá de hacer frente a una amenaza que supera a todos los héroes de Oa: el terrible Parallax, adalid del miedo.
Esto es…
Críticas de cine:
“Green Lantern (Linterna Verde)”
Director: Martin Campbell.
Guionistas: Greg Berlanti, Michael Green, Marc Guggenheim, Michael Goldenberg.
Intérpretes principales: Ryan Reynolds, Blake Lively, Peter Sarsgaard, Mark Strong, Tim Robbins, Angela Basset… Consultar el resto del reparto en IMDB.
Música: James Newton Howard
Nacionalidad: Estados Unidos
Duración: 105 minutos.
Año: 2011.
Género: Fantasía, aventuras, acción, superhéroes.
“La gravedad es una putada”
KILOWOG (Michael Clarke Duncan)
Decepcionante. Esa es la sensación con la que te quedas cuando sales del cine. Green Lantern (Linterna Verde)” es una oportunidad perdida.
En 2011, DC ha lanzado una película que parece ser la compañera de cartelera de cosas como “Los 4 Fantásticos y Silver Surfer”, pero incluso más aburrida y tontorrona. Si hablamos de los filmes basados en los tebeos de DC, “Linterna Verde” está más cerca de “Catwoman” (aunque sin ser un bodrio absoluto como esta) o de “Constantine”, que de “Batman Begins” o “El Caballero Oscuro” de Christopher Nolan.
¿Por qué es una decepción? Empecemos por la dirección: Martin Campbell, director de “Casino Royale”, hace una película en piloto automático (como el caza de Hal). No hay pasión, no hay ningún momento extraordinario y se pierde con los efectos (esos planos de manchas borrosas que, diremos, son Linternas en Oa). Si a este añadimos un montaje que masacra la cinta, ya tenemos una combinación casi perfecta para la decepción. Esperad, falta más ingredientes:
La historia del antifaz tiene tela... La tela que le falta al propio
antifaz, añadiría.
El guion. Una adaptación pasable, si es lo que os preocupa. Un libreto tramposo si es lo que os interesa. ¿Tramposo? ¿Por qué si no recordamos la muerte del padre de Hal cada dos por tres, hasta cuando no viene a cuento (véase el bar)? Con dos secuencias, me quedaba todo claro.
Después, esta ese gazapo impresionante: Hal llega a Oa, descubre que ha absorbido ciertos conocimientos (da un ejemplo de un cuadrante, Toma-Re se lo explica), acto seguido, siendo un cerebrito, pregunta: ¿dónde estamos?
...
En serio, Hal, ¿te has vuelto un coco, sabes de un sitio lejos de allí, y no sabes qué es Oa, el planeta de los Linterna Verde, su cuartel general, el símbolo del poder de los Guardianes? ¿En serio? Es como si sabes dividir sin saber sumar.
Si a esto sumamos a Parallax (un Guardián caído), un archienemigo patético, y su estupidez con el sol… Hasta Sinestro decía que un sol atraía a un cuerpo más pesado, en serio ¿un Guardián, un ser todopoderoso no lo sabía? (Hasta el Galactus de “Los 4F y Silver Surfer” era mejor, con esto lo he dicho todo). Por no mencionar el camino fácil que se toma con Sinestro haciendo un sol con su anillo durante el entrenamiento… ¿En serio? ¿Así de fácil damos masticadito el final? 
El último "¡¡¡FUAAAAA!!!"... Ya lo entenderéis.
Por no mencionar que los Green Lantern parecen unos vagos (¿no pueden mandar unos cien a por Parallax y salvar un planeta joven como la Tierra? ¿Seguro que Sinestro y sus coleguillas no estaban escondidos durante el duelo final para echarse unas risas a costa de Hal? Veo sospechoso que aparezcan justo cuando Hal le ha pateado el culo…). Añadamos que Sinestro, que va de rebelde, debería haber pasado de los Guardianes... En serio, si son tan sabios y poderosos y uno de ellos cayó ante el poder del miedo convirtiéndose en Parallax, ¿para qué hacer caso al resto, que ni siquiera pensó en una forma de detenerse a sí mismo? Sinestro, deberías haberte puesto el anillo amarillo en su debido momento...
Además, es una película en la que te venden que habrá una gran batalla (los Linterna clamando en Oa), pero luego no hay ni una mera batalla que valga la pena. Con lo que se queda un espectador es que los Linterna Verde son unos holgazanes que, como mucho, se dedican a alzar el anillo y gritar: “¡Green Lantern Corps!”. Muy útil, la verdad, sí, señor.
Por si sois de esos fans que amáis los guiños, hay alguno, pero siendo como es el resto del producto, ¿a quién diantres le importa?
Sinestro (Mark Strong)... Enfrentándose a los fans de Linterna Verde...
Si al guion añadís: 
-Falta de sorpresas (es decir, soso como él solo).
-Diálogos estúpidos (si no os basta la frase de Kilowog que abre este post, probad con el Hal quitándose su antifaz para que la parienta le diga: “cómo mola”). 
-Tonterías más que absurdas (el asunto del antifaz que para como lo explica, mejor no haberlo explicado- para “ocultar a Hal Jordan”… Sí, ya, claro, el antifaz es el mejor amigo del héroe que quiere ocultarse…-). 
-Cosas no explicadas (la relación de Hal, Carol y Hector).
- Momentos bochornosos, más que simples "tonterías absurdas" (Hal a punto de echarse un baile ante un espejo en un planeta desconocido). 
-Y personajes que desaparecen (la familia de Hal, cuando este se marcha misteriosamente, no sale ni uno preguntando dónde están… Sólo aparecen en la cinta para machacar: “Que vas a morir como nuestro padre… Ñiñiñiñi… Que si madura ñiñiñi… Que no me alegro de que sigas vivo, sino que te voy a echar un broncote… Ñiñiñiñiñi).
Si añadís todo esto, como iba diciendo, tendréis una gran decepción… Pero no toda. Aún queda.
Foto promocional que llamaríamos: "Abin Sur no estaba muerto,
estaba de parranda"... Temuera Morrison (Abin Sur), nuestro eterno
Jango Fett.
Qué química, parece que Lively se muere de
ganas de hacerse la foto
con Reynolds...
Fijaos ese arco de: "No me toques"
que forma su cuerpo.
Los actores y actrices. El protagonista es Ryan Reynolds. Existen héroes perfectos que admiras como el Superman de Christopher Reeve o héroes imperfectos que te caen bien como el Iron Man de Robert Downey Jr., luego está el Hal Jordan de Ryan Reynolds: un cretino que de pronto cambia un poco y pierde no sólo el carisma sino la capacidad para conectar con el espectador. Reynolds no es mal actor, pero el guion para Hal sí es malo.
Luego está la chica (siempre debe haber una), Blake Lively… Mala elección para el personaje de Carol, no tiene ni química con Hal, la primera parte de la cinta atentos a su cara de “Hal, qué inmaduro eres” y la segunda parte tontorrona, que no sabe llorar y que en vez de miedo parece que tiene parálisis facial.
Después el malo: Hector Hammond… Peter Saargard lo intenta, pero el personaje no da para más (¿no podrían haber puesto a un villano mejor?). Es como si Sheldon Cooper (cosa que no es en los tebeos) adquiriese superpoderes maliciosos. Se convierte en una caricatura. Atentos a las veces que se pone a gritar en plan: “¡¡¡FUAAAAAAAAAAAAAAAA!!!”. Luego, resulta que odia a Hal y le mola Carol (a la que le huele el pelo), su papi lo trata mal y a mí ¿qué? No conecto con el villano así que la película decae, decae... Y llega al submundo.
También está Tim Robbins haciendo del senador Hammond, padre de Hector y… Tim seguro que en algún momento le llegó un flashback de cuando rodó la olvidada “El pato Howard”. Quien sepa por qué, lo entenderá.
Al menos, hay un actor que se salva… Mark Strong es estupendo como Sinestro, lo malo es que aparece demasiado poco y nunca destaca realmente como la mente maquiavélica y aguerrida de los tebeos. Ah, ¡y es la primera vez que Strong hace de bueno en una película!… (Espera, no, no… Mejor dejémoslo).
También sale Angela Basset interpretando a Amanda Waller, personaje muy importante en los tebeos, y que en esta película es… Hasta la Amanda Waller de “Smallville” estaba mejor adaptada, tanto a nivel de historia como físicamente.
Geoffrey Rush y Clarke Duncan dan voces a dos Guardianes (Tomar-Re y Kilowog respectivamente)… Que salen bastante poco y que hablan lo justo. “Dan voces”, como si fuese animación… Y eso nos lleva a…
¡¡¡FUAAAAAAAAAA!!!... ¿Un fan enfadado después de ver la peli?
Puede.
Por si fuese poco, los efectos especiales están bien, aunque a veces hay grandes cantadas como el traje de Hal (¿por qué el suyo brilla y el de Kilowog tan poco, casi nada? O Hal yendo hacia el sol… Como un personaje generado por un videojuego chusco)... Y tantos alienígenas hechos por ordenador dan la sensación de ver una peli de animación. ¿Se han gastado 200 millones en efectos especiales, como dicen por ahí? ¿En serio? ¿Y nadie se siente estafado en Warner? Bueno, sé de muchos fans que sí… Fans que pensarán que la película es lo mismo a lo que se asemeja la textura de Parallax cuando cae por la ciudad…
No puedo hablar del 3D, porque esta vez he conseguido que no me estafen. Si a alguno de vosotros os sobra la pasta, ya sabéis: dad vuestra opinión sobre ello en los comentarios.
Sobre la música, Newton Howard sólo destaca en el duelo final… De resto, música que no viene a cuento con el espíritu del personaje. A Iron Man quizás le quede bien los aires "más modernos", pero Hal Jordan no es, ni necesita ser, Iron Man.
Alguien se preguntará: "¿Habrá secuela?". A lo que responderé: "Eh… Cosas más raras se han visto, como la del Motorista Fantasma".
En fin, una decepción en el género de la adaptación cómiquera de superhéroes, "Green Lantern (Linterna Verde)" es simplona y sin garra. Hace diez años, podría haber sido pasable; ahora, con filmes como “Watchmen”, “El Caballero Oscuro” o “Iron Man”, sólo es penosa: no entretiene ni contenta. Para desgracia de los fans, “Green Lantern”, desde luego, no ha estado en su día más brillante.
Pobre Sinestro...
Cosas buenas:
-Mark Strong: El perfecto Sinestro, falla, sobre todo, por el guion, no por este gran actor. Por cierto, hay una escena durante los créditos relacionada con él.
-Los efectos especiales (cuando no dan cantada): El planeta Oa está, en su mayor parte, muy bien recreado, aunque esos planos de puntitos verdes que son (supuestamente) Linternas, no hace que conectemos precisamente con estos héroes.
Algunas cosas malas:
-Diálogos estúpidos: Hacía tiempo que no me tragaba tanta tontería en algunas frases que sueltan los actores de una película.
-Momentos idiotas: El histrionismo de Saargard queda totalmente fuera de lugar, pero lo exige el personaje. Contad las veces que se echa a chillar, en serio.
-Guion tramposo: Guionistas: "Ahora ponemos aquí la foto del padre de Hal para introducir de nuevo al personaje y repetimos lo del miedo una y otra y otra y otra y otra vez".
-Ninguna química: ¿Quién pensó que Blake Lively podía ser Carol Ferris y tener "buen rollo" con Hal Jordan, interpretado por Ryan Reynolds?
-Montaje penoso: En un minuto Hal pasa de estar en Oa para estar en la Tierra. En cinco, pasa a estar de la Tierra en una estrella…
-Música del montón: ¿Sólo John Williams, Danny Elfman y Patrick Doyle son capaces de hacer buenas bandas sonoras para películas de superhéroes? ¿En serio? Vale, apaga y vámonos.
-Doblaje: Una basura con personajes como Hammond… De vergüenza ajena.
“¿Hasta el infinito y más allá? ¡Por el poder de Greyskull!”
HAL JORDAN (Ryan Reynolds)



viernes, 29 de julio de 2011

Críticas de cómics: "Green Lantern" de Alan Moore, Neil Gaiman y Larry Niven

“Los Linterna Verdes (Green Lantern Corps) son una liga de héroes de cada uno de los mundos del universo y se dedican a proteger el universo, bajo el mandato de los Guardianes. Un día, un Green Lantern, Abin Sur, sufre una accidente y su nave cae a la Tierra. Mortibundo, entrega su anillo de poder al piloto que lo encuentra: Hal Jordan, que será el primer Green Lantern humano.
Este es el principio de las aventuras de Linterna Verde, pero no, no es todo... Artistas como Alan Moore o Neil Gaiman han dado su visión sobre el guardián Hal Jordan de la Tierra”.
Críticas de cómics:
“GREEN LANTERN
de Alan Moore, Neil Gaiman
y Larry Niven”

Contenido: Recopilatorio con dos historias, una de Gaiman y otra de Niven, y relatos coros de Alan Moore.
Autores: Alan Moore, Neil Gaiman y Larry Niven. Dibujantes varios.
Editorial: En España, Planeta DeAgostini. En Estados Unidos, DC.
Precio: 14,96 €
Género: Superhéroes, ciencia-ficción.
Año de la edición: 2010.

 “… Y arrojaré mi luz sobre el oscuro mal, pues lo que es oscuro no soporta la luz… La luz... ¡De Linterna Verde!”
Hal Jordan, escrito por NEIL GAIMAN
Coincidiendo con el estreno de la película “Green Lantern”, la editorial Planeta ha aprovechado para editar un pequeño tomo que contiene algunas de las mejores historias del personaje. Sin duda, una buena iniciativa para enganchar a algún nuevo seguidor o para que algún veterano recupere estas historias si en su día no las pudo conseguir.
El tomo contiene tres grandes historias: “Green Lantern / Superman: La Leyenda de la Llama Verde” de Neil Gaiman y varios dibujantes, “Ganthet´s Tale” de Larry Niven (y guionizado por John Byrne) y tres curiosos relatos breves de los “Green Lanter Corps”: “Mogo no tiene vida social”, “Tigres” y “En la noche más oscura”.
-Sobre la primera historia, “Green Lantern / Superman: La Leyenda de la Llama Verde” sobresalen algunos dibujantes como, sobre todo, John Totleben (involucrado en la creación de la Cosa del Pantano de Alan Moore), Eddie Campbell (dibujante de “From Hell”, adininad de quién- sí, Alan Moore-) y Jim Aparo (dibujante de algunas importantes series como Batman), entre otros como Mike Allred, Matt Wagner, Eric Shanower, Kevin Nowlan y Jason Little.
¿Gaiman en piloto automático?
Los cambios son un poco bruscos, pero en cuanto a las historia que corre a cargo de Neil Gaiman, es buena, pero demasiado al estilo de Gaiman: héroe (en este caso Superman y Linterna Verde) que viaja al infierno (recordando mucho a una historia de la Cosa del Pantano- sí, Alan Moore está omnipresente en esta crítica-) y tiene una revelación… No obstante, no acaba de ser un relato del todo redondo y no dice nada nuevo. Como anécdota, esta historia no fue publicada en su día, el guión fue archivado, se pagó por él a Gaiman y cuando se quiso sacar de nuevo, el guión se había perdido y, mediante el amigo de un amigo, se consiguió de nuevo (Gaiman ni la editorial DC lo tenían).
Por cierto, el propio Gaiman sale dibujado en una viñeta, entre la multitud, en la página 26.

-“Gathet´s Tale” es una historia de ciencia-ficción sobre el destino, los viajes en el tiempo (con cierto aire al Doctor Who) y la importancia de las mentiras que creemos como verdades absolutas.

La historia es del escritor de la saga de libros “Mundo Anillo”, pero el guión y el dibujo corre a cargo del gran artista John Byne. Si bien arranca bastante bien, la historia pierde un poco de fuerza, pero no está nada mal para conocer el origen de los Guardianes del planeta Oa, aquellos que dan su poder a los Linterna Verde.
-Las tres historias cortas con las que se completan el volumen son mis favoritas y no, simplemente, porque corran a cargo de mi escritor favorito, Alan Moore, sino por las buenas y lo bien expresada que están las ideas de estos pequeños relatos.
En “Mogo no tiene vida social”, mediante un humor negro que nos recuerda al de “D.R. & Quinch”, nos habla del curioso Mogo, un Linterna Verde muy especial… Mejor que lo leáis para no fastidiaros la sorpresa (por cierto, dibuja Dave Gibbons, que también ilustró “Watchmen” de sí, Alan Moore).
¿Quién es el misterioso Linterna Verde llamado Mogo?
La segunda historia es “Tigres” que va sobre el destino y explica por qué Abin Sur murió y legó el anillo (y a su vez, explica uno de los fallos del propio personaje, por qué siendo capaz de volar con tu anillo, ¿iba en una nave que se estrelló?) y el dibujo de Kevin O´Neill, con quien Moore trabajría en “La Liga de los Caballeros Extraordinarios” no está nada, pero que nada mal.
La última historia es “En la noche más oscura” (un guiño al juramento de los Linterna Verde), el dibujo a cargo de Bill Willimgham (autor de la conocida serie de cómics “Fábulas”). ¿Qué decir? Alan Moore hace muestra de su destreza, de su capacidad de explotar de las ideas más usadas, algo nuevo, además de hablar de las teorías del lenguaje como la que piensa que cada lengua es una forma de ver el mundo (en este caso, una raza de alienígenas criadas en la oscuridad que no comprende qué es el color verde ni lo que significa por tanto el poder de los Linterna Verde). El final, en una sola viñeta, magistral.
Quizás, el mayor “pero” de las historias de Moore es que se nos hacen muy cortas, pero esto ocurre siempre que leemos al gran autor de “Watchmen” o “From Hell”.
Cabe destacar que uno de los guionistas más importantes en la actualidad de DC, Geoff Johns, basó sus historias de Green Lantern, en parte, en estos relatos cortos de Moore. Además de que uno de los crossover más importantes de DC de los últimos tiempos se ha llamado “En la noche más oscura”.
El problema de la edición no es tanto su precio, sino más bien las biografías. Sí, leo las biografías y estas están desfasadas. Más que nada, dicen que Neil Gaiman está escribiendo “American Gods” y esa novela la tengo en mi escritorio desde hace algún tiempo. Una pena.
En definitiva, un buen recopilatorio donde destaca el gran trabajo de sus autores, aunque, por encima de todo, las excelentes historias de Alan Moore y que sirve para que conozcamos el personaje de Hal Jordan, Linterna Verde de la Tierra.

“…Y a los inmortales demonios de Ysmault les parecieron tan refrescantes y bienvenidas sus propias carcajadas que no dejaron de reír por 19 semanas”
ALAN MOORE

Cita célebre (o frase molona): Juramento de los Linterna Verde

“En el día más brillante,
en la noche más oscura,
ningún mal podrá escapar de mi vigía…
Que aquellos que adoran el poder del mal teman mi poder…
¡La luz de Green Lantern!”
Juramento de los Linterna Verde.

jueves, 28 de julio de 2011

Nuevo tráiler de “Noche de miedo”: vampiros de verdad y David Tennant


ED: Es un vampiro.
CHARLYE: Lees demasiado "Crepúsculo".


No sé si será una buena película, pero da gusto que se recuperen a los vampiros de verdad y si tenemos por el camino al siempre estupendo David Tennant haciendo de cazador de vampiros, ¿qué más se puede pedir?


Tenéis más información de esta película que se estrena en septiembre aquí.

PD: El final del tráiler me ha gustado mucho. A ver qué tal sale este remake.

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