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lunes, 28 de febrero de 2011

Cita célebre (o frase molona): El amor y la destrucción, según Víctor Conde.

“—El amor puede ser una pulsión infinitamente más destructiva que el odio– se defendió mi compañera. Yo no repliqué”.
VÍCTOR CONDE,
en su novela
PISCIS DE ZINTHRA


Microrrelato 62: Si somos benevolentes…


Si somos benevolentes, sólo podemos decir de él que era repulsivo.
¿Mentiroso? ¿Hipócrita? ¿Cruel? ¿Avaricioso? ¿Malvado?
Es más que eso.
No se había inventado palabra en ninguna lengua viva o muerta que captase toda la esencia de lo que era.
Es peor que cualquier ser que conozcas.
Si se lo encuentra, huya, por favor. Corra todo lo que pueda...
Al menos morirá haciendo deporte.

domingo, 27 de febrero de 2011

Microrrelato 61: "Esfinges egipcias, ¿quién no las adora?"


¿Has visto alguna vez a una esfinge egipcia? ¿Sabes esa extraña postura que tienen, echadas en el suelo, con las patas de león tendidas hacia delante? ¿No?
Bueno, pues te bastaba con verle a él.
Su pelo negruzco, de manchas marrones, estaba desgreñado y se removía al rascarse salvajemente.
Su rostro de animal era un reflejo de un aburrimiento bestial.
Era mi hermano pequeño y sí, lo quiero mucho. ¿Quién lo duda?
Noviembre de 2010.

Cosas en las que pienso: "¿Hacer un personaje o ser un personaje?"

“Mis personajes no se comportan como yo, es que yo me comporto como mis personajes”, podría ser otro título para este “Cosas en las que pienso” que vuelve a centrarse un poco en ¿cómo hago una dichosa novela? Sí, sé que lo echabais de menos y llevabais días tristes porque yo no seguía con él, pero es que me gusta ser cruel. 
En fin, ya me tomo mi medicación y nos centramos.
Bien.
Ya está.
Ejem…
Grant Morrison creó un personaje a su imagen en su cómic Los Invisibles,
poco después, empezó a sufrir en la vida real las heridas que en la ficción
sufría su personaje.
En su día, ya os hablé de que una copia de la realidad a la hora de escribir de poco te sirve. Quiero decir, contar tu vida a través de unos personajes supuestamente ficticios está bien para empezar, pero la originalidad brilla por su ausencia. Al menos, desde mi punto de vista. No obstante, todos nuestros personajes y hechos que narremos pueden tener algo (un poquito) de nosotros o de nuestra realidad. No se es perfecto.
Véase el caso de Grant Morrison y su personaje de Los Invisibles. Ambos terminaron sufriendo las mismas heridas, pero antes el de la ficción que el de la realidad. ¿Sugestión? ¿Suerte? ¿Magia del caos? Por si acaso, nunca intentaré hacer de un personaje un calco mío (más que nada porque lo hice en su día y terminó siendo tan diferente que hubiera preferido ser ese calco que se independizó).
Stan Lee, co-creador de varios personajes de cómics
tan emblemáticos como Spiderman. En su aparición en Los Simpson,
decía que una vez se transformó en Hulk.
¿Qué? ¿Que no te gusta Los Simpson?
Vete por ahí...
¡¡¡HULK SMASH!!!
Lo extraño, para mí, es cuando te des cuenta de que empiezas a comportarte como alguno de esos personajes.
Puede que sea algo que sólo me ha ocurrido a mí, puede que sea un “problema” única y exclusivamente mío. No lo he hablado con nadie ni he escuchado a alguien hablar de ello, pero tú, “juntaletras”, ¿alguna vez te has comportado como alguno de tus personajes?
Esta fotografía me salió buscando "Personajes" y
¿a quién no le gusta "Los Simpson"?
¿Ni un capítulo?
Hay de todo en este mundo...
No, no me refiero a comportarte como ese personaje normal y corriente, ese que se parece en algo a nosotros o que, dentro de lo que cabe no es raro sino como creemos que es la mayoría de la gente. En fin, un tipejo normal.
Si por algo he intentado caracterizar alguna de mis historias es por personajes extraños. Últimamente, hay alguno raro, de mucho carisma, encantador, de gestos claros, un tono de voz leve, pero quizás algo siniestro.
Todo esto viene a cuento porque, recientemente, me he comportado como alguien raro, pero con algo de carisma, puede que algo encantador, con gestos que no suelo hacer, un tono de voz que no suelo usar y quizás algo siniestro.
Duró poco, ¿qué le vamos a hacer?
Nunca he sido encantador y no creo que sea alguien carismático.
Quizás, en cada uno de nuestros personajes, dejamos lo que nos gustaría ser. ¿Qué pensáis? ¿Os ha pasado? ¿Pensáis que es culpa de la magia del caos? ¿De los taquiones? ¿De un Cefalópodo de la Quinta Dimensión? ¿Pilláis alguna de las referencias (decidme que sí para no sentirme tan raro, por favor)?
Alan Moore "conoció" a su personaje Constantine en la vida real,
después de haberlo creado.
Ya diréis.
Porque, de pronto, quizás deis un paso y seáis un personaje en el sentido de la palabra que le doy en este texto.
¿Un paso hacia el abismo?
Ni idea.
Hay cosas que no sé.
Escribir es un acto que aún sigue guardando algo misterioso e inexplicable aunque tenga todas las palabras.
Tal vez, algún día, os pase como a Alan Moore. En su día, contó que después de crear al descreído mago Constantine en la Cosa del Pantano (con la imagen de Sting), se encontró en un bar a un tipo bastante parecido que le sonrió. Alan Moore se marchó del pub inmediatamente.
¿Por qué cuento todo esto?
A veces escribir me sirve para ordenar mis ideas.
Creo que me sirve a mí, no a ningún personaje que ahora imite.
A lo mejor soy mis personajes, simplemente, no me he dado cuenta.
Y coloco esta foto de Peter Pan, simplemente,
porque es uno de mis personajes favoritos.
Nuff said.
PD: Me temo que esta ha sido la reflexión más extraña, “cuasi” mística que he compartido. Espero que no sirva de precedente.
PD2: “Cuasi” ha sido una palabra que siempre he querido escribir.
PD3: Ah, y “Espero que no sirva de precedente” es una frase que siempre quise decir.

La Tontada: "ET 2 o ExTintion"


“¿Teeeelééééfono? Miiiii caaaaasa”

Qué entrañable y bueno era ET... ¿No? Porque mira que era raro para ser de una raza superior, aunque quizás por eso era de una civilización más avanzada. Esos momentos de ET señalando a la gente disfrazada de Yoda o apareciendo en una de las plataformas del Senado de Star Wars. Episodio I: La amenaza fantasma... Hurm, siempre pensé que escondía algo.

Todos sabíamos que ET vino a la Tierra en plan “buen rollo”, pero el resto de los suyos nos daba mal rollito. Hasta me da la impresión que a Elliot y compañía les daban mal rollo. ET era el simpático, los demás serios... Muy serios. Ahora han regresado y dejan las cosas claras: van a conquistar la Tierra.

Lo más extraño, bizarro y gracioso que he visto en mucho tiempo... Y, por supuesto, ¡en 3D! Temblad, miserables terrícolas.




PD: Por esto me alegro de tener Facebook y encontrar cosas tan raras. Gracias a quienes lo colgaron y a quienes lo hicieron. Creo que, a partir de ahora, todos veremos ET de una manera diferente.

PD2: Mars Attacks! ET Vs. Alien Vs. Predator... ¡Pagaría por ver eso!

Cita célebre (o frase molona): Las buenas fotos, según Robert Capa.

“Si tu foto no es lo suficientemente buena,
no estás lo suficientemente cerca”
ROBERT CAPA


sábado, 26 de febrero de 2011

Microrrelato 60: Un paisaje enjaulado

Durante unos días, colgaré en el blog, de vez en cuando, alguno de los microrrelatos que hacíamos como deberes para una asignatura durante el cuatrimestre pasado. Los subiré con alguna especie de principio y fin definidos además de con las correcciones necesarias.
Espero que los soportéis.
]
Microrrelato 60:
Un paisaje enjaulado

Mirase a donde mirase, sólo había edificios.
Cada rascacielos era un barrote en el horizonte.
Todo era oscuridad, a excepción de las luces de neón de vicios inconfesables.
 Así, el cielo estaba apresado por un humo pestilente.
Abajo, personas y coches eran carceleros que no dejaban de vigilarte.
No había ninguna manera de huir.
La ciudad era una cárcel.
Siempre lo ha sido y siempre lo será.
Noviembre de 2010.

Críticas de cine: "Cisne Negro" de Darren Aranofsky (2010)

"Del arte a la locura sólo hay un paso.
Y Nina está demasiado cerca de cruzar esa línea.
Esta es la metamorfosis del Cisne Blanco al Cisne Negro.
¿A qué precio?"

Críticas de cine:
“Cisne Negro”
de Darren Aranofsky (2010)
“Quería ser perfecta”
Nina, siendo
Cisne Blanco.
El arte puede llegar a convertirse en una obsesión. Lo saben todos aquellos que escriben, pintan, bailan, hacen música… Cisne Negro es la película que aborda el tema cuando esa pasión se convierte en una locura irremediable. Es lo que dice una de las frases de la cinta: "La única persona que se interpone en tu camino eres tú misma".


La historia es la siguiente: Nina, una joven bailarina desea interpretar al Cisne Blanco y al rival de este, el Cisne Negro, en una representación de El Lago de los Cisnes de Tchaikovski. El Cisne Blanco la representa perfectamente: lo bueno y lo inocente. El Cisne Negro es todo lo contrario. Nina debe aceptar el lado más oscuro de sí misma para convertirse en su propia enemiga, algo que quizás ha sido siempre.

La verdad es que por el argumento parece que se aleja bastante de las películas que suelo tratar en el blog, pero eso es a simple vista. Nina es uno de los monstruos que debe estar en este antro sí o sí. Sobre todo, porque el reparto está a la altura. 
El  Oscar a Mejor Actriz parece casi asegurado para la protagonista Natalie Portman, una intérprete que es de mis favoritas desde la nueva trilogía de Star Wars o V de Vendetta. La acompañan Vincent Cassel como un director de ballet repulsivo y Mila Kunis como la extraña y seductora Lily. La actriz Barbara Hershey encarna a una terrorífica madre sobreprotectora que dejó una carrera para tener una hija y fijó todas sus obsesiones en ella. Además, está Winona Ryder, una intérprete que intenta reivindicarse con el papel de una bailarina que ha acabado siendo un “juguete roto”.
Uno de los juegos de espejos de la película.
No obstante, en cuanto al guión, pese a que a mí me ha gustado, sé que no es una película para todo el mundo. El ejemplo perfecto es que, ayer, después de verla, cuando regresaba a casa en la guagua (o autobús) una chica que la había visto se quejaba de ella con un amigo, diciendo que no le había gustado nada. Tal vez, esta sea una de las películas donde tu punto de vista, tus gustos, sea más importante ya que trata temas y conceptos que no todo el mundo comparte o ha sentido. Para algunos será una película absurda, para otros un filme que aborda desde la irrealidad una historia sobre volverse loco… Ya se sabe, cuestión de gustos.
Por ejemplo, el tema de la sexualidad, de la manera en que se trata (o simplemente que se trate), puede que para muchísimas personas sea tabú o un juego mezquino o ridículo. Considero, por mi parte, que no. La caída del personaje de Nina está representado en parte por todo ello, por dejar atrás la inocencia que la ha obligado, por su madre, a vivir como si fuese una niña.
La aparición del Cisne Negro.
En cuanto a otros aspectos, el maquillaje y los efectos especiales, aunque parezca escasos están, y sirven para plasmar ese viaje hacia las tinieblas que emprende la protagonista hasta llegar al culmen en su desenlace.
Sobre la música, además de contar con la música de Tchaikovski, Aranofsky recurre a Clint Mansel, compositor de otra película del realizado Requiem por un sueño, y compone una fuerte y clásica banda sonora sobre la caída de una chica.
Con respecto, a la fotografía, tener muy en cuenta los juegos que se hacen con el blanco y negro durante la película.
La actriz Natalie Portman está nominada al Oscar
a Mejor Actriz por su papel de Nina en Cisne Negro.
Hay cosas que no me han terminado de gustar como es seguir al personaje de Nina con la cámara al hombro (algo que aunque entiendo, nunca termina de gustarme ver una cámara al hombro) o que, si lo piensas, si la vacías de contenido, es una historia bastante simple (aunque la forma parezca importar más que el contenido). Un detalle que no me acaba de gustar es cuando con la última frase de la película, el director intenta decirte qué debes opinar. En Malditos bastardos de Tarantino teníamos el “Creo que está has sido mi obra maestra” y ahora en Cisne Negro tenemos el “Ha sido perfecto”. Hurm… ¿Me intentáis convencer de algo?
Winona Ryder interpreta Beth, un juguete roto,
donde Nina se refleja.
Por último, es curioso como este cuento se convierte rápidamente en una historia sobre la angustia, la paranoia e incluso el terror. Un relato que podía parece una traslación de la historia de Tchaikovski a nuestros días o una historia patética sobre el ballet es algo más gracias al talento reunido en una cinta. Quizás, me quedo sobre todo con el detalle de la caja música, con la figura de porcelana de la bailarina rota, girando en vano, tras que sea destrozada. Simboliza bastante bien la película y es quizás donde su realizador, Darren Aranofsky se luce junto a los juegos de espejos.
Ah, y te enseña una importante moraleja: ¿no obsesionarte con el arte? No. Te enseña a que ni se te ocurra apuntar a tu hija o hijo al ballet. Nuff said.

Tráiler:



NOTA: 
¿Un thriller? ¿Un drama? ¿Una historia de terror? ¿Un cuento macabro? ¿Cisne negro? ¿Cisne Blanco? Cisne Negro ronda bastantes géneros, que cada uno decida.
“Ha sido perfecto”.
Nina siendo
el Cisne Negro.

El tema del día: "Coming back to me" de Jefferson Airplane


Coming back to me (o Comin´ back to me) es  una canción triste. Sí, esta semana la sección de El tema del día ha estado dedicada a dos buenas canciones, que son bastante tristes, pero que también son de mis favoritas. Por eso, son El tema del día.
Comining back to me (algo así como: “Volviendo a mí” en español) pertenece al grupo Jefferson Airplane, más concretamente a su disco Surrealistic Pillow. Ya os he hablado alguna vez de este grupo de música y sólo espero que le deis una oportunidad. Tienen grandes canciones esperando ser escuchadas por una nueva generación.

La música es un acompañamiento hasta un punto sencillo, pero muy efectivo, la voz es perfecta repleta de melancolía y la letra habla de una persona que cree ver a alguien que le dejó hace tiempo.
Esta canción la coloqué en la lista de reproducción de mi nueva historia sin conocer la letra. Más tarde, que la he leído, sólo puedo sentir que fue una excelente unión. Noto que habla de mi historia y mi historia habla de la canción.
Disfrutad este tema dedicado a todos aquellos que han creído ver en la niebla a la persona que les dejo hace tiempo.


viernes, 25 de febrero de 2011

Relato: "Réquiem por la Banda de los Huesos (o voy a hablarte de fantasmas... ¡Bu!)"

 Réquiem por la Banda de los Huesos
(o voy a hablarte de fantasmas ¡Bu!)


Publicado originalmente en el cuarto número de la revista SinNombre

Tengo 19 años desde 1888, por un pequeño detalle: soy un espectro. Me llamo Cara Rajada, porque me desfiguraron a navajazos. Nada del… otro mundo. Encantado, Linda (horroroso tu nombre, por cierto). Voy a responderte a ciertas preguntas que te habrás hecho alguna vez, antes de suicidarte por una moda adolescente, tontita.

Empecemos… ¿Ese escalofrío sin explicación que recorría tu cuerpo de noche cuando paseabas por sitios solitarios? Ésa es la renacuaja, Julia. Ella te persigue y suspira. A veces, te espera en alguna curva. Le encanta ser la niñita de la curva.
— ¿Te vienes conmigo a hacer autostop?– preguntó la pesada de Julia. No ve que los demás le decimos que “no” con la cabeza a la novata–. A ver si encuentro a mis papis…
¿Los lamentos del Parque García Sanabria por la noche? Claudia. Murió con 15 años en 1984. A los vivos les gustaría morirse para poder verla (eso de morirse se arregla con tiempo, de todas maneras). Su asesino no quería que nadie viese lo guapa que era. Fue su padre. Si vas de madrugada por el Sanabria puede que la escuches llorando. Sola.
—Jovencita Linda, ¿te parece bonito eso de suicidarte por moda?– regañó Claudia.

¿Las horribles imágenes que recorren tu mente sin que venga a cuento cuando pasas por el casco antiguo de Trinidad? Son las imágenes del horror que “pincha” en tu mente Dj. Spectre. Es un poco… fantasma.
—Lo importante es que es otra chica. ¡A ver si no es una niña pesada ni una estrecha!– exclamó Spectre. Pienso que lleva con sobredosis desde que murió en 1990.

Linda, las ciudades son siempre fantasmas. Absolutamente todo, somos los muertos.
— ¡Tenemos nueva miembro de la Banda de los Huesos! ¡Bu!– gritamos a la suicida.
No sabemos dónde estamos, pero disfrutamos estándolo: sin fuegos artificiales divinos, túneles hacia la luz y películas de nuestra vida antes de estirar la pata. Y tú, sí, tú, vivito y coleando, nos has leído en este trozo de la nada, disfruta también ¿quieres?
Hasta que volvamos a olernos (espero que dentro de mucho tiempo). 


Críticas de libros rápidas y sin pensar demasiado: "Cómo no escribir una novela".

"¿Has pensado alguna vez en escribir una novela?
Aquí tienes el libro con los consejos para cómo NO escribir esa novela.
Si llegas al final, o tienes un gran libro sin ninguno de los errores o los tendrás todos.
Sea como sea, que las editoriales te pillen confesado".

Críticas de libros rápidas y sin pensar demasiado:
 “Cómo no escribir una novela” (2010)
 “La trama: Algo más que un montón de cosas que pasan”

LIBRO: Cómo no escribir una novela: 200 errores clásicos y cómo evitarlos
AUTORES: Howard Mittelmark y Sandra Newman
EDITORIAL: Seix Barral
PRECIO: 18 €

La pregunta que se te pasa ahora por la cabeza es: “¿me gustaría leerme este libro?”. La respuesta es, si quieres algún día publicar: sí, lectura obligatoria (y si sólo te llama la atención por curiosidad y te sobran unos euros pues también).
Cómo no escribir una novela es un original manual, que se lee rápido (si te llama la atención el tema) y toca muchísimas cosas que hay que saber o aprender: la elaboración de la trama, cómo hacer diálogos, una buena trama, qué eliminar… Así, hasta sumar doscientos errores de los manuscritos que se envían a las editoriales. La parte que más me ha gustado (es decir, que más útil ha sido para mí) fue en la que se habla de cómo escribir la carta de presentación y sinopsis de tu novela.
Todos los que escribimos, seguramente, tengamos alguno de los errores, pero te quedas satisfecho al saber que muy pocos. Dudo que alguien haya hecho pleno en todos (igual que el que se haya librado de todos). No obstante, si se lee con actitud de aprenderé de mis errores, pues genial, pero si eres alguien que crees que no te equivocas, sino que se equivocan los demás, no es tu libro (dar gracias a vuestra merced por pasaros por este humilde blog, ¡ilumínanos con tu mente sagaz, camarada!).
Además, considero que siempre es bueno saber de la existencia de fallos comunes para intentar evitarlos siempre.
Si os preocupa que pueda usar términos demasiado complicados o perderse un poco, la verdad es que se sigue con facilidad por su estilo ameno y por ir al grano (como los buenos manuales deberían hacer).

En resumen, es un libro útil donde, en vez de aprender lo que hay que hacer, se aprende lo que no (y de paso lo que sí, aunque quizás se echa en falta alguna muestra más de cómo evitarlo, algún consejo más).
No puedo olvidarme de mencionar los ejemplos de cada uno de los errores, a cada cual más desternillante, como el estilo de los autores. Señalar que los escritores, Howard Mittlemark y Sandra Newman, son también editores (por lo que sus consejos hay que tenerlo en cuenta, más aún… Por eso de si queréis publicar y demás).
¿Funciona?
Si consigo publicar, os digo, pero, por ahora, a cualquiera de vosotros que os guste escribir, os lo recomiendo.
NOTA:

“Respecto a tu futuro, nosotros nos lavamos las manos. Ahora ya estás preparado para recibir alguna que otra carta que diga: “Lamentamos tener que informarle de que la propuesta de publicación que nos ha hecho llegar no se corresponde con nuestras necesidades actuales”.

jueves, 24 de febrero de 2011

Cosas en las que pienso: "¿Por qué me gusta "Star Wars"?"



“Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana…”


Unas letras azules dan paso a unas doradas que desaparecen en medio del espacio. Luego, aparece una nave. Así empieza Star Wars, mi saga favorita y una de las que más me ha influenciado a la hora de escribir.
Prometí (bueno, más bien, simplemente, dije), durante estas Navidades, que yo también intentaría responder a esta pregunta. Aquí la respuesta de: ¿por qué me gusta Star Wars? ¿Qué tiene la saga para llegar a tanta gente? En este link a ¿Y ahora cómo llamo yo a esto? encontraréis una breve explicación del por qué de este post.
Pero como responder simplemente a esta pregunta haría del post algo demasiado típico, lo haré contando mi historia de cómo conocí la saga.
Tendría unos nueve o diez años, sería 2001. Una plataforma de televisión por cable hizo un especial sobre Star Wars estrenando el Episodio I: La Amenaza Fantasma y poniendo, de nuevo, el Episodio IV: Una nueva esperanza, el Episodio V: El Imperio contraataca y el Episodio VI: El Retorno del Jedi. En ese tiempo, aún no se había estrenado los episodios II (El ataque de los clones) y el III (La venganza de los Sith). Las cuatro películas las dieron en un fin de semana y sólo puedo decir que a partir de entonces cambió mi vida (tanto que vi todos los pases que pusieron de todas las películas, además de los reportajes que hicieron)

Más tarde, en 2002 y 2005 recuerdo ir a ver los episodios restantes de Star Wars. En 2002, salí pensando que la espera hasta el tercer capítulo iba a ser larga. En 2005, cuando fui al estreno, en mayo, tras el desenlace de tantas cosas, me marché sintiéndome triste. No por la película que me encantó, sino porque sentía que una parte de mí se acababa con aquella saga, pero con los años, me he dado cuenta que continúa.
Si no hubiera visto aquellas películas, seguramente ahora no escribiría. Por supuesto, no creo que fuera la mitad de lo que soy ahora. No sé si eso es bueno o malo.

Sólo sé que en Star Wars está el poder de hacerte soñar. Creo que la última vez que tuve una pesadilla de verdad, por cierto, incluia a algún Sith. 
George Lucas creó una poderosa historia que bebía de muchas otras. Star Wars no es ciencia-ficción, es una aventura épica, como la de las antiguas leyendas, y es por ello por lo que te toca la fibra sensible. 

Ahí está el ángel caído (Anakin Skywalker-Darth Vader), el héroe (Luke Skywalker), el sabio Jedi – o hechicero- (Obi-Wan Kenobi), la princesa (Leia), el brabucón cazador de recompensas (Han Solo)… Están todos los personajes que han movido al ser humano a contar muchas historias, relatos que se guardan en nuestras almas, en lo más profundo de nuestro ser. No me extraña que George Lucas, el gran creador de la saga, se basará en El héroe de las mil caras de Joseph Campbell y tomase como referente obras de la envergadura de El Señor de los Anillos de J.R.R. Tolkien.

Con La Guerra de las Galaxias (como se tituló en español) puedes reírte (con C-3PO y R2-D2), emocionarte (el duelo entre Anakin y Obi-Wan o Luke y Darth Vader), atemorizarte (el avance del Imperio en Hoth o Darth Vader ante el Templo Jedi), sintiéndote orgulloso tras destruir la Estrella de la Muerte…


Además, si eres fan de verdad, marca tu vida. Por ejemplo, siempre he querido tener una moto para poner la canción "Duel of the Fates" e ir como Anakin en Episodio II al campamento de los Moradores de las Arenas. También quise ser Han Solo (un tipo carismático y arrogante, aunque con buen corazón), pero creo que me he quedado siendo Luke (es lo mismo que nos pasa a los chicos que nos gusta los X-Men, queremos ser Lobezno y nos quedamos siendo Cíclope). Además he ido por ahí y, si hace mucho calor, he pensado: "Esto parece Tatooine".
Quiero decir, que Star Wars ha sido la lente por la cual he visto el mundo desde hace años y creo que, en gran parte, siempre lo será.
Eso es sólo parte de lo que tiene Star Wars. Todos a los que nos gusta imagino que alguna vez hemos recorrido nuestras existencias, tan alejadas de ser tan extremadamente extraordinarias, pensando que estamos en Tatooine y que, algún día, nos convertiremos en el Elegido, que seguramente caeremos en las tinieblas y seremos un Sith, para sólo volver a ser unos héroes tras hacer un elevado sacrificio. Eso es algo más de lo que tiene Star Wars: hace que seas cada uno de sus personajes.
Supongo que todos a los que nos gusta Star Wars, alguna vez, nos quedamos mirando el amanecer, imaginado que había dos soles, mientras escuchábamos la genial música de John Williams y, como Luke Skywalker, soñábamos con algo más.



La saga de George Lucas (o tío George) también ha hecho algo más por mí. Conocer a más gente que ha soñado con estas aventuras. Desde el colegio pasando por el instituto y ahora en la universidad he tenido amigos que saben lo mal que huele un Taun Taun, que Yoda se puede pelear con R2 por una linterna o que las espadas láser eran una arma para tiempos más civilizados.


Yo quise saber desde entonces, qué me deparaba después de los dos soles gemelos de Tatooine. Por eso, escribo, buscando esos mundos, esas aventuras con las que Luke Skywalker soñaba en su desértico y aburrido Tatooine.
Algún día, espero hacer que la gente sueñe con mis obras como soñamos con la gran historia creada por el cineasta George Lucas, acompañado de la mágica banda sonora de John Williams y demás grandes rasgos que hacen de Star Wars, la saga más influyente de la Historia.

Considero que la pregunta está contestada, aunque brevemente. Podría, durante horas, hablaros de lo fascinante que es esta saga para mí. 
Espero conseguir que los que aún no habéis dado una posibilidad a Star Wars se la deis y si no, al menos que encontréis algo que os dé tanto como a mí me ha entregado esta saga. Si sois aficionados de esta galaxia tan, tan lejana, supongo que me entenderéis.

Gracias, Tío George.
Ah, y…
Que la Fuerza os acompañe.


PD: Y sí, por Star Wars llevo el pelo como lo llevo. No con una trencita de Padawan, pero sí como un cascarón como Luke. Cosas que pasan y me gustan que pasen.
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