miércoles, 27 de abril de 2011

Relato: Mi terrible adicción

                     
—Hola. Me llamo… Bueno, ya sabéis mi nombre… Y soy adicto. Gracias. ¿Tengo que contar mi historia? Vale. Empecé muy joven. Fue casi sin querer.
>>Mi padre me dio la primera dosis, gratis, luego tuve que empezar a pagarlas y… Cada vez, era más caro… Pero hacía lo que pudiera por conseguirlo, porque así era como podía sentirme bien. La única manera.
>>Desde el colegio, encontré aquellos lugares semiabandonados, oscuros, donde estaban mis camellos favoritos y las variantes de mi droga predilecta. Era perfecto y yo era un maldito drogodependiente. Para mí, no era un problema.
>>Conocí amigos con mis mismos hábitos. La cosa no hizo más que empeorar, para el resto de los que no fuéramos nosotros . Para mí no, para mí y los míos todo era perfecto, pero estamos en un mundo donde ese no se ve nada bien, por eso he acabado aquí.
>>¿Lo más grave que llegué a hacer? Pasé noches despierto sólo por ello y al día siguiente no iba a trabajar y… Tantas cosas malas que yo sentía como buenas...
>>Oh, Dios, lo siento… He vuelto a caer.
>>Este fin de semana he roto todas mis promesas, no me merezco esta medalla al mes sin vicio… No me merezco nada, absolutamente nada…
>>Este sábado había descuento y compré un libro. Estoy perdido, perdido, perdido… Este sábado fue el Día del Libro, pero al caer sábado y Semana Santa, algunas librerías harán su descuento el miércoles y… No sé si podré aguantarlo.
>>Soy un yonki de los libros.


*
El hombre se echó a llorar en medio de los espectadores que dieron un aplauso suplicado por el regidor. Los contertulios prepararon sus insultos, porque se había abierto la veda y el presentador, luciendo una sonrisa mezquina, daba el disparo de salida:
—Tenemos la solución, amigo. ¡Tenemos la solución! Pero ¡antes vayamos a publicidad! En la publicidad y sólo en la publicidad sabréis lo más sucio de este hombre. Una amiga de la tía de la hija que hizo la comunión con él nos lo contará todo, todito, ¡todo!
Todos los adictos a los libros lo saben: los programas del corazón son la medicina perfecta para erradicar la cultura de cuajo. 

PD: ¡Feliz (segundo) Día del Libro!

8 comentarios:

  1. Ei, muy original :) me han gustado mucho!

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  2. Ah, la de fines de semana de alimentarme exclusivamente de cereales que he pasado por pasarme con el presupuesto al comprar demmasiados libros... xD
    Muy buena manera de celebrarlo ^^

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  3. Hola, Novoyarezar.

    Me alegro muchísimo de que te haya gustado. Surgió de una idea muy simple que se me pasó por la cabeza hace poco jeje

    Muchísimas gracias por el comentario y un saludo =)

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  4. Hola, Misery.

    Lo mío tiende a ser parecido, además de empezar a tener problemas para saber dónde meter tantos libros y tantos cómics xD

    Muchas gracias por el comentario y me alegro de que seamos unos yonkis de los libros =)

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  5. :)
    Me gustó la idea!! Creo que está bastante bien y nada,hasta el final pensaba que harías algo en relación con las drogas. somos unos malditos yonkis de los libros, yo tengo que dejar de comprarmelos porque llega un punto en el que no caben màs en la estantería!
    Espero que siga disfrutando de la lectura y menos mal que está su blog para entretenerme que son las 14.40 y hasta las 17.00 no tengo clase y no sé qué hacer porque se me ha olvidado el libro en casa!!!!

    un saludo de Señora Anónima Mortal

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  6. Mola! Me ha gustado tu original forma de exaltar la cultura y criticar la falta de ella.

    Un saludo.

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  7. Hola, Señora Anónima Mortal.

    Perdón por no haber podido responder antes su comentario. Lo había leído, pero no me había acordado de responderlo, aunque ahora voy a arreglar eso. Creo que ya lo estoy arreglando... Perdón, pero estoy divagando.

    Ya me han amenazado muchas veces diciendo que no puedo acoger más libros, pero sigo comprándolos. Son ese pequeño vicio que nos hace mantener la vida, que nos hacen seguir con ella y muchas veces con una sonrisa. Nuestra adicción.

    Muchas gracias por sus palabras, siempre me anima muchísimo. =)

    Un saludo... Mejor dicho, un hasta pronto.

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  8. Hola, Uriel.

    Muchísimas gracias por tu comentario. Como creo que comenté, este relato surgió de una idea algo tonta que se me cruzó por la cabeza durante estos "Días del Libro" que hubo.

    Me alegro de que te haya gustado y espero que mucha gente se vuelva adicta a esa droga que es la cultura. Hace falta.

    Un saludo y muchísimas gracias por el comentario y tu visita.

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¡Muchas gracias por tu comentario!

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