21 de enero de 2011

Adrian Veidt / Ozymandias


“Mi nuevo mundo no necesita de héroes baratos. Vuestro infantil concepto del heroísmo ha quedado obsoleto. Además, ¿qué habéis conseguido? Si vuestro único logro ha sido fracasar a la hora de evitar la salvación del mundo… ¡…Y aún así ese fracaso eclipsa todo éxito que hayáis tenido en el pasado! Sin quererlo, os habéis convertido en los guías de una era de iluminación espiritual tan deslumbrante que la humanidad rechazará a las tinieblas que hay en su mundo […]”.
- OZYMANDIAS,
(WATCHMEN. Capítulo XII:
Un mundo más fuerte y hermoso)

Adrian Veidt es el hombre más inteligente del mundo, perfecto física e intelectualmente. Fue su conocimiento el que lo hizo abandonar la cruzada idealista de ser un vengador enmascarado, bajo el nombre de Ozymandias, antes de que estallasen las revueltas que acabarían con los vigilantes. Fue también el hombre que salvó a la humanidad... ¿O no? ¿Es realmente el hombre más inteligente del mundo?
Uno duda esto en su último diálogo de Watchmen, el encontronazo entre el dios que se cree hombre (el Doctor Manhattan) y el hombre que se cree dios, Ozymandias. Quizás el encuentro con la humildad y la propia pregunta de ¿hizo lo correcto?


Watchmen es, como ya he dicho multitud de veces, uno de los mejores cómics de la Historia si no el mejor. En parte lo es gracias a este gran personaje, omnipresente en toda la obra, aunque sea simplemente por meras muestras de su poder, como son los anuncios de  Nostalgia, el perfume de nombre evocador y satírico, una vez conocemos a estos vigilantes torturados por su pasado. Una persona como Ozymandias que da muestras de que posee el mundo, vemos cómo es capaz de forjar la paz, a través de una mentira, pero paz al fin y al cabo. ¿Podría haberlo hecho alguien más? ¿Podrían los seres humanos haberse unido para cambiar su mundo si no hubiese sido por la intervención de Ozymandias?

La obra de Alan Moore (guión), Dave Gibbons (dibujo) y John Higgins (colorista) representa el nudo gordiano. Antaño, cuando Alejandro Magno tuvo que enfrentarse al nudo gordiano para desatarlo, lo que decidió el estratega fue romperlo mediante una espada. ¿No es lo mismo que hace Ozymandias con la propia historia del mundo y el tebeo, siguiendo el ejemplo del macedionio? Durante la conversación con el Búho Nocturno y Rorschach las cosas quedan claras, refiriéndose a la situación de ese 1985 a borde del apocalipsis: “Ahí tenía un nudo que supondría un reto incluso para el ingenio de Alejandro”.

De la misma manera que se construyó a sí mismo (cediendo el dinero de sus padres fallecidos cuando era un niño, viajando por el mundo e intentando aprender cómo ayudarlo), decide construir un mundo más fuerte y hermoso donde vivir y morir. Es decir, levanta la obra de Ozymandias, el nombre recibido por el egipcio Ramsés II, y haciendo gala del poema de Pecey Bisshe Shelley: “Mi nombre es Ozymandias, el rey de reyes: ¡Contemplad mis obras vosotros, los poderosos y abandonad toda esperanza!”. Tal vez, un augurio de lo que le ocurrirá a Ozymandias o un error de otros del que aprender, ¿quién sabe?

Mientras, ha tenido que aprender sobre el mundo, más que viviendo en él, congelado delante de varios televisores, vigilando desde su templo de la solitaria Antártida (Karnak). No es de extrañar que Moore identifique a los personajes de cierto número de Watchmen con los de la canción de Bob Dylan “All along the watchtower” de la que os hablé en este post. Delante de ese abismo, “sólo el mundo y yo” dice.
En Ozymandias vemos la piedad hacia el mundo, representada con su Bubastis, el horror enmascarado bajo buenos actos como que sea vegetariano (al igual que Hitler, como apunta Rorschach al llegar a Karnak), cuya única muestra de bondad es llorar tras saber que su plan ha surgido efecto.
Su poder se nos muestra irrepetible, como demuestra su adaptación al cine de la mano de Zack Snyder. El actor que interpreta a Veidt es Matthew Goode y aunque no lo hace mal, queda lejos de ese ser perfecto, casi imposible, del que se tomaron referencias, por ejemplo: al cantante español Julio Iglesias, curiosamente.
Sobre el Ozymandias de la película...
Curiosamente, los planes de Ozymandias no son un secreto realmente, los conocemos desde el cuarto capítulo y se nos aclaran en un grotesco juego en el texto complementario del capítulo X. Terrible ver como se nos confiesa mirándonos directamente, como apunta el escritor Rafael Marín en su ensayo W de Watchmen. Uno de los mejores diálogos, sin duda, para concluir este primer número de la nueva sección.

En definitiva, Ozymandias ¿es el héroe o el villano de Watchmen? Una pregunta más básica: ¿hay un héroe o un villano en Watchmen? Él mismo dice que no es un villano de opereta (de cómic en la película). Que cada uno busque sus respuestas, a caso ¿Watchmen no consiste, entre otras muchas cosas, en eso?
“OZYMANDIAS al DR. MANHATTAN: … Y te lo debemos todo a ti, con tu ayuda, nuestros científicos solo se ven limitados por su imaginación.
DR. MANHATTAN: Y por sus conciencias, sin duda.
OZYMANDIAS mirando al lector: Eso espero”.

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