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lunes, 24 de mayo de 2010

El tema del día: "Bad reputation- Joan Jett / The Hit Girls"



Para comenzar esta semana que precede a los exámenes, ¿qué mejor que hacerlo con un buen tema de rock? Este tipo de música es capaz de hacerte despertar y darte fuerzas para hacer cualquier cosa. La música es poder (la buena, la mala sólo tiene el poder de que te den arcadas).

"Bad reputation" es una canción de la cantante Joan Jett (integrante del grupo "The Runaways", por cierto, así tambiémn se llama un cómic de Marvel...) de principio de los ´80 y que, aunque quizás no es vuestro tipo de música, seguro que os suena de haberla escuchado más de una vez, incluida en docenas de BSO de películas como "Shrek 2".

Como curiosidad, decir que Joan Jett consiguió con su banda, "The Runaways", ser una de las mejores bandas de rock femeninas de todos los tiempos, siendo reconocida en varios países, excepto en Estados Unidos, donde en la época, no estaba tan bien visto un grupo de chicas adolescentes que tocasen rock. Podemos añadir también que la actriz Kristen Stewart (Bella en la Saga Crepúsculo) la ha interpretado (y por la que tuvo que cortarse el pelo y usar una peluca en "Eclipse") en la película sobre el grupo "The Runaways", donde aparece también su compañera de reparto de la Saga Crepúsculo, Dakotta Fanning.

Me voy callando la boca...

En primer lugar, os dejo la original, de Joan Jett



Como bonus track, en segundo lugar, os dejo la versión que ha hecho el grupo "The Hits Girl" para la BSO de la película "Kick-Ass", teniendo el grupo un nombre similar a uno de los personajes: Hit Girl; y cuyo tema princiapal, también llamado "Kick-ass", perteneciente a Mika ya os dejé en su día...



Espero que os guste.

PD: Recordad la propuesta indecente del viernes pasado: si te haces "Seguidor" del blog, llegando a un total de 40 o más, además de recibir las actualizaciones que hagamos, el próximo lunes tendréis algo más de información de la historia que estoy preparando para que os haga compañía durante este verano, después de los exámenes.

domingo, 23 de mayo de 2010

Citas célebres (o frase molona)

"Creo que nunca vemos directamente la realidad. Lo que hacemos es escribir nuestras vidas. Estamos componiendo las percepciones que recibimos, estamos tomándolas e hilándolas en una historia. Así que editamos esa historia (la nuestra) todo el tiempo. La realidad es una experiencia tremendamente ficcional. No creo que tengamos opción de elegir si vivimos o no en una ficción, la opción es en la ficción de quién queremos vivir [...] Hay gobiernos por todo el mundo que tratan de convencernos de vivir en sus ficciones. El gran acto mágico es decidir si vas a vivir en tu propia ficción, si vas a encargarte de escribirte una mejor historia"- ALAN MOORE para una entrevista del periódico "Público".



Pd: la propuesta indecente del pasado viernes sigue en pie.

sábado, 22 de mayo de 2010

La tontada: "Todos somos Godzilla... Raaaaaaarrrr!!!"

(Recuerdo que las imágenes mostradas en el blog pertenecen a sus legítimos dueños y no aparecen aquí con ánimo de lucro, sólo con un fin lúdico...)

PD: La propuesta indecente del viernes sigue en pie.

Microrrelato: "El beso"

Microrrelato 9: El beso
CARLOS JAVIER EGUREN HERNÁNDEZ
22/05/2010



Es oscuro, sangrante y doloroso.
Es una parte insignificante de nosotros que cobra sentido.
Es pederlo todo.

—El beso es una condena.
—El beso es la salvación.
—¿Por qué crees que las prostitutas no besan?
—No importa... ¡Te daría mi corazón! No me importa si no es para ti..
- Quedatelo, a nadie le interesan las cursiladas...
- Pero...
-Cállate y bésame.

Y eso es el limbo, una piedra a punto de quebrarse, jugar con la muerte y la vida en un mero suspiro.

PD: La propuesta indecente del anterior post sigue en pie.

jueves, 20 de mayo de 2010

El tema (o los temas) del día: "Heart Shaped Box"


Fue un acto fugaz, una mera casualidad.

Recientemente, decidí comprarme y leerme un libro que hacía tiempo que me había recomendado una amiga: "El traje del muerto" de Joe Hill. Realmente, fue porque en parte, mi compañera en este blog, Elsbeth Silsby, me enseñó la cita del comienzo del libro. Era de Alan Moore. Por tanto, era un libro que merecía ser leído.

Este libro de miedo, de redención y reencuentro con el pasado va sobre un rockero jubilidad, Jude, y su novia gótica, mucho más joven que él, Georgia, y de la extraña colección de Jude, compuesta por objetos extraños como un vídeo pornográfico en el que se incluye una muerte o dibujos hechos por un pederasta. A esta lista, no tarda en sumarse un fantasma que el protagonista compra por una web de subastas. Éste es sólo el principio de una novela que, aunque se desinfle un poco al final, hará que paséis un buen rato y que no queráis leerla de noche por miedo a no dormir.

Si os gusta Stephen King, os gustará este estilo que es bastante semejante en algunas cosas a los buenos libros del autor. No obstante, he de decir que mi cara de merluzo cuando me entere de que Joe Hill era realmente el hijo de Stephen King fue impagable.

Hace poco, Elsbeth pudo comprarse una edición rebajada que incluía la BSO del libro. Una edición que pasó de 25 € a 5€ (yo tampoco lo comprendo, la mía me costó 10€), lo que se llama una ganga. Quizás lo más importante es recalcar una BSO llena de grandes temas que consiguen ser el acompañamiento perfecto para el libro.

El libro en inglés se llama "Heart shaped box", como una canción de "Nirvana" que acompaña a la BSO y la cual ha sido versionada por el grupo de rock madrileño "Savia".

No puedo hacer otra cosa que recomendar el libro y ambas versiones, en primer lugar, la de "Nirvana" y en segundo la de "Savia". Ambas me gustan. Os recuerdo que para escucharlas bien, podéis hacer doble click e ir directamente a youtube o parar el reproductor "i-pod" de la derecha para escucharla bien.

Pasad un buen rato y recordad que en algún lugar del mundo, un corazón late por vosotros, aunque sea dentro de una caja.



martes, 18 de mayo de 2010

Cita célebre (o frase molona)


"De niño, no sólo quería ser escritor; quería ser la persona que escribió "El Señor de los Anillos". Incluso elucubré un plan para lograrlo. Iba a viajar a un universo paralelo donde Tolkien no existía, con una copia de "El Señor de los Anillos". y entonces haría que un adulto lo mecanografiara para mí, por que yo no sabía mecanografiar, para poderselo enviar a un editor. Y entonces mataría al adulto, para que nadie supiese la verdad. Acabé abandonando el plan por que era muy largo y complicado, y envolvía un asesinato".
NEIL GAIMAN ("Sandman", "Stardust", "Coraline", etc.)


Del estupendo blog de cómics  http://hombredebronze.blogspot.com/

lunes, 17 de mayo de 2010

El tema del día: "Another one bites the dust"- Queen

Otro muerde el polvo... No se puede ser más explícito (o quizás sí, quién sabe) a la hora de poner título a una canción, por tanto, os dejo con este éxito de "Queen": "Another one bites the dust" (mil veces escuchado en películas y, si no mil, bastantes, sin ir más lejos "Iron Man 2").

Como anécdota, contar que al grupo no le gustó demasiado y no pensaban incluirla en el disco "The Game" hasta que Michael Jackson les dijo que estarían locos si no lo hiciesen. Fue uno de los primeros grandes éxitos de la banda inglesa en Estados Unidos.

Espero que os guste.

sábado, 8 de mayo de 2010

El tema del día: "Shoot my thrill" de AC/DC

Retomemos las secciones olvidadas como se retoman los peores vicios, es decir, de forma inesperada algo que era esperado.

Hoy, os dejo en "El tema del día" la canción "Shoot my thrill" de la genuina banda de rock AC/DC, que pone BSO a "Iron Man 2", película que os recomiendo encarecidamente, por encima de otras recientes que han dejado peor sabor de boca que otras. "Iron Man 2" es una película entretenida tanto para los fans de los cómics como para los profanos en el tema... Ah, y sí, la canción que os dejó me parece una jodida pasada. Espero que os guste y si no ya veremos si os devuelvo el dinero.

lunes, 3 de mayo de 2010

Análisis de cómics II: "El Viejo Logan" Nº 43 (Parte III)

ANÁLISIS DE CÓMICS II:

Lobezno: El Viejo Logan

Editorial: Marvel Comics; publicado en España por Panini
Guión: Mark Millar
Dibujo: Steve McNiven
Entintado Dexter Vines
Color Morry Hollowell / Christina Strain /Justin Ponsor / Jason Kieth
Nº 43



Continuamos con el análisis de “El Viejo Logan”, de Mark Millar (“Kick-Ass”, “Nemesis”, “Ultimates”, “Lobezno: Enemigo del Estado”, etc.) y Steve McNiven (“Nemesis”, “Civil War”, etc.). Es el turno de la parte 3 de la aventura postapocalíptica del Viejo Logan.

La portada es contundente: en medio de unas ruinas, de día, se ve en un primer plano al ciego Clint Barton (Ojo de Halcón antaño) portando una katana, esperando desafiante. En un segundo plano, Lobezno (un Logan viejo, lejos de su factor de curación que en otros futuros alternativos le dejaba siendo siempre "joven") observa con cara de pocos amigos, sentado en el spidercar, la actitud de Clint. ¿Asco a la violencia? ¿Asco a una muestra heroica de lo que él ya no es? ¿Asco de no poder hacer lo mismo? Preguntas que cada lector debe responder.

La página de presentación, no sólo sirve para saber quien lo ha realizado, sino también para ver (a través del GPS del Spidercar) el mapa de los despojos de Estados Unidos, marcando el lugar donde se sitúa la aventura.


La aventura continúa donde la dejamos: en el taller de la tercera ex mujer de Clint, la hija menor de Peter Parker (Spiderman, quien aparece en la historia mediante guiños: el spidercar, la camisa de “Amazing Spiderman”, sus enemigos, la figura, la madre de la hija y la propia hija de Ojo de Halcón). En plena discusión en la que Clint duda de que su hija tuviese manera de superheroína (recordemos que ha partido a derrocar al gobernador de la zona, el casero Kigpin, y ha sido detenida allí), la mujer increpa que Clint se marchó cuando la niña tenía tres meses y que Ultrón 8 (una versión “amigable” del antiguo enemigo de “Los Vengadores”) es el único padre que ha conocido la pequeña. “¿Qué estás diciendo? Su abuelo era Spiderman y su padre era un vengador. Ser superhéroe lo lleva grabado en el ADN”, dice Tonya en cierto momento. Clint insiste en que siempre le pareció “más dura” que “altruista”, Ojo de Halcón ve que “los tipos duros” no son siempre superhéroes, pero que sí siempre son “altruistas”. En estas palabras sigue viéndose la “nostalgia”, de forma casi indirecta, que siente Clint hacia el pasado.

"Última viñeta de la parte 2, con un magistral McNiven en los lapices"
Curioso que un ser metálico sea mejor padre que un humano, un antiguo villano mejor que un antiguo héroe. Además, Ultrón 8, más que un asistente, parece la pareja de Tonya. El tema se vuelve más rebuscado que aquello que parece a simple vista: ex marido (antiguo superhéroe que ha perdido la vista, convirtiéndose en un “mero traficante”) que discute con ex mujer (una mecánica, descendiente de Spiderman que ha, posiblemente, nacido bajo el dominio de los villanos), junto a la ¿nueva pareja? (un robot, viejo enemigo del esposo y de sus camaradas “Los Vengadores”) de ella. Todo ello en una viñeta.

Clint quiere ayudar a su hija, pero Logan afirma que sólo ha sido contratado para ser el guía y llegar a Nueva Babilonia, con el cargamento de drogas. El viejo Logan reincide en la idea de que él, alguien que ha perdido su poder, es sólo el guía de un ciego, que también ha perdido su poder. Son semejantes, incluso Clint será el guía de Logan hacia el “perdón”. Sin más, proponer el doble de dinero hace que Logan acepté, no por ser un héroe, sino por ayudar a su familia, prometiendo eso sí que no luchará. “Preferiría morir que volver a sacar estas garras. ¿Entendido?”, le dice Logan a Clint (¿o a nosotros?).

Antes de marcharse, Ultrón 8 entrega un regalo para darle suerte al viejo jinete, un llavero de los que se venden en la Caída del Martillo, un llavero con el símbolo de los “X-Men”. El pasado golpea al presente, ¿para dar suerte en el futuro? ¿O mala suerte? Sirve para un flashback donde un sombrío Logan recuerda cómo, en el pasado, Lobezno se “suicidó” en las vías de un tren, en unas viñetas impregnadas de la luz roja de ese tren, el rojo de la sangre, cortando la máscara, dejando una parte humana, y borrándose la de Lobezno. La máscara, el elemento del superhéroe, que siempre se recordase en Spiderman con su dualidad con Parker a la hora de dividir su rostro en el de Pete y en el de Spidey. Otra referencia “callada” al lanzaredes y representa la dualidad que sufre Logan: Lobezno ha muerto, sólo queda Logan, pero ¿regresará Logan como tantos otros héroes que murieron y retornaron? Cuando se vuelve al presente, la frase de Clint golpea de nuevo desde el pasado al presente: “Vamos, tío. ¡Charlie Xavier caminaba más rápido!”. Charles Xavier, llamado Charlie aquí, fue el mentor de los X-Men e iba a en silla de ruedas. Curioso que haga referencia Clint que es ciego a una persona en silla de ruedas. “Chistes” sobre un mal que le afecta a él mismo. “Chistes” de un pasado horrible para sobrellevar un futuro peor aún.

La siguiente viñeta a pantalla completa es Logan conduciendo, pensando en algo que no llegamos a saber. La imagen es una viñeta arriesgada, está en negativo, resaltándose el blanco, una imagen excelente que impacta al lector por su fuerza. Un personaje torturado por su pasado, que ha decidido no sacar las garras como Bill Munny (Clint Eastwood en “Sin Perdón”, otra referencia de la saga, en parte inspiración para el guionista e incluso para el dibujante, obviamente) no sacar su revólver. Llegado el momento se sabrá por qué, cómo señala Julián Clemente en el spot on de la edición española y todos aquellos que hayan leído la serie limitada.
Clint Eastwood como William Munny en "Sin Perdón", otra de las referencias de "El Viejo Logan"
El camino continúa por Cedar City, en Utah, yendo hacia el escondrijo del casero Kingpin. Una conversación entre los ancianos Clint y Logan deja claro que ambos están ahora en “este cometido” por sus críos e incluso el que fuese Ojo de Halcón (¿o aún lo es?) llega a sentirse orgulloso de que su hija haya seguido sus pasos en el mundo de los superhéroes.

Entonces, se encuentran con algo que solían hacer los superhéroes: ayudar a los que pedían socorro (o incluso sin pedirlo). En una ciudad hundida en la tierra, un hombre se encuentra en la cima de la torre de una iglesia que sobresale de la arena. El hombre está aterrorizado, a una altura considerable, abrazando una cruz (la fe, como todos los personajes representada desde Dios hasta en el pasado heroico). El hombre, con rostro asustado, confirma que los topoides hundieron la ciudad, su horror es palpable en el rostro que le da Steve McNiven. Logan habla con él llamándole “héroe”, es un poco más Lobezno cuando le piden ayuda. Clint dice que no hay tiempo, que no pueden pararse, continúan, aunque Logan tiene sus reservas. El Spidercar se aleja dejando una sombra agarrada a la cruz cristiana. Los héroes que representan a Dios han dejado al hombre corriente condenado a su destino en la cruz, cuanto menos curioso. ¿Valdrá la pena este sacrificio?

El escondrijo de Kingpin está en el Estadio de Rice-Eccles, en Salt Lake City, donde somos testigos de un espectáculo digno de un coliseo romano: dos superhéroes atados con cadenas van a ser ejecutados en unos “juegos”. En un futuro desolador, el ser humano regresa a su pasado más desolador. Estos superhéroes son los compañeros de la nieta de Spiderman, la hija de Clint, Ashley. Esos “supuestos superhumanos” se encuentran en la oscuridad, atados con cadenas al cuello (como perros) a un poste, mientras resuenan unas palabras que hablan de su aciago destino y que, en parte, proceden de Kingpin.

El Kingpin clásico.

El Kingpin de la película de Daredevil

El Kingpin de "El Viejo Logan"
Pero Kingpin ahora no es Wilson Fisk, el eterno enemigo de Daredevil o Spiderman, un hombre blanco, obeso y vestido con un traje blanco. No, este personaje es ¿su sucesor? Un hombre negro (como en la adaptación cinematográfica de 2003 de Daredevil), delgado, musculoso y vestido de una forma semejante a “un pandillero rapero”: una cazadora negra, camisilla corta blanca, anillos unidos en una de sus manos, vaqueros rojizos, cadena de oro con una “K” y una hebilla en su cinturón que dice “Kingpin” (un luchador de la calle que se abrió paso hasta el poder, en palabras de Clint, quien responde una pregunta de Logan y una que también nos hacemos nosotros). Este personaje reflexiona sobre cómo Magneto (archienemigo de los X-Men) tomó el poder con ayuda de Doctor Muerte (archienemigo de los 4-F), los demás supervillanos y el Presidente, uno de ellos, que aún no sabemos. Kingpin les recuerda que él mató a Magneto, que su error fue hacerse viejo, cosa que no podrán hacer las dos víctimas.


¿Quiénes son esas víctimas? En un segundo plano, podemos ver a un hombre vestido de negro con una cresta rubia. Su uniforme de superhéroe, sombrío, está destrozado. Poco después, sabremos que es Punisher. Pero ¿el Castigador de toda la vida o alguien que adoptó su identidad como homenaje? No podemos verle la típica calavera de Castle como tampoco se la vimos en la primera película del personaje, donde era interpretado por Dolph Lundgren.
La película ochentera de Punisher

Dibujo clásico de Punisher.

En primer plano, intentando liberarse, el eterno enemigo de Kingpin, Daredevil, con un uniforme semejante al del Universo Marvel tradicional, incluso en su aspecto. ¿Es el verdadero Daredevil, Matt Murdock? ¿Alguien que ha adoptado su identidad? Matt era ciego, pero uno de sus ojos en esta versión tiene una prótesis rojiza, que quizás le permita ver, un ojo futurista (que recuerda a los de los ciborgs de “Terminator”, otra referencia a un mundo postapocalíptico).

Daredevil clásico


Ojo de un ciborg de Terminator, semejante al que luce ¿DD? en la viñeta de los juegos sangrientos de Kingpin

Será él quien pregunte a Kingpin, suplicante, por Ashley. Será a ellos a quienes responda Kingpin diciendo que aún piensa en “algo realmente chungo” para ella y que comparando sus destinos, saldrán bien parados. En ese instante, dos dinosaurios (como los leones que lanzaban contra los cristianos en las películas sobre Roma, de nuevo el tema de la fe y el cristianismo en el número), provenientes de la Tierra Salvaje (donde existen este tipo de reptiles), atacan salvajemente a los dos ¿superhéroes? El público, salvaje y variopinto (diferentes personas, todas curiosamente de raza blanca, con tatuajes, cámaras de fotos, un móvil grabando el violento acto…), aplaude. Gente que se ha criado día a día a ver estos espectáculos en los que los superhéroes son masacrados, con lo que aprenden a no intentar ser como ellos (cosa en la que incide Kingpin). Imágenes que culminan con los dinosaurios hambrientos alimentándose salvajemente con los que fuesen de héroes. Los dinosaurios se alzan sanguinarios en una última viñeta donde vemos las entrañas de los héroes (el comic vaga por el pasado, la profundidad, muchas veces sangrientas, del héroe. En ese montón de sangre, vemos el ojo de una de las víctimas, mirándonos, como somos nosotros también espectadores de este horrible espectáculo, igual que Clint y Logan que lo han visto todo desde una azotea cercana (al menos Logan, por medio de unos prismáticos “futuristas” que le permiten ver cuántas personas hay en el edificio donde está retenida Ashley: no será fácil, más de cincuenta. Estas imágenes en rojo: el color de la sangre, del Spidercar, del propio uniforme de Spiderman (y su nieta), del pasado, la sangre de los superhéroes muertos…). Clint tiene un plan, Logan no piensa hacer nada más que no sea conducir.

Una impresionante escena de acción dibujada por el siempre excelente McNiven

En la celda de Ashley, los guardas increpan: respetan a Kingpin y hablan de él como si fuese alguien benévolo (en contraste con la sangrienta presentación que hemos tenido del personaje). Por cierto, uno de los insultos de unos guardas es curioso “spiderperra”… Dos animales, un hibrido que ha dejado su parte humana. Los guardas le dicen lo mismo que pensase su madre, que le venía de sangre lo de ser una heroína (el cariño de una madre se compara con la lógica fría de los guardas) que hacen la pregunta: “¿Qué narices te creías, eh? ¿Qué tú y tus amigos ibais a salvar a todos? Ella no responde tras los barrotes láser, sólo mira con gesto de astucia.

El Spidercar cruza la fachada de un edificio dirigiéndose hacia el lugar donde está hecha cautiva Ashley. Cruzar una pared y matar personas es genial para Clint si funciona, para Logan no bajo ninguna de las circunstancias. Saltan y cruzan el aire, bajo la mirada de personas que, en ese instante, nos recuerdan a las personas normales (con una estética ciberpunk) que se cruzan por el mundo de los héroes y se sorprenden ante la mirada de los héroes. Es un “regreso al pasado”.

El spidercar cruza el muro, la gente se sorprende, excepto Ashley que dice, astuta: “Ese debe ser papá”. Logan se niega a usar la violencia, a Clint no le importa mientras los enemigos hagan ruido y pueda matarlos con su katana (que nos recuerda a las películas japonesas o al homenaje de alguna de estas “Kill Bill” de Tarantino- otra referencia al conocido director).

La escena es violenta, sangrienta, rápida, con un movimiento que McNiven le impregna a la escena más que fascinante. Nada puede detener el amor de un padre a su hija ni la violencia que usa este para salvarla. Dos sentimientos, el amor y la violencia, que se contraponen a lo largo de esta aventura. Clint termina dejando su espada, empuñando su arco y, siendo su hija la guía hasta el panel que abrirá la celda láser, disparando para matar a uno de los guardas y abrir la celda. Los barrotes desaparecen.

En medio del caos aparece Kingpin dispuesto a imponer orden, se topa con la nieta de Peter Parker, que empuña un rifle como la espada que utilizase su padre por amor hacia ella, para llevar a cabo un acto de simple violencia en busca del poder. Las palabras de Ashley son claras: “Acabas de cometer tu primer grave error, Kingpin…”.

Y una página grande, Ashley usa el rifle como si fuera la katana de su padre y, llevada por una gran fuerza y las ansias de poder (que no mueven a los superhéroes la mayoría de las veces), en una viñeta de potente fuerza visual, decapita sin compasión a Kingpin con un golpe. Su cabeza pierde las gafas de sol, pierde su cuerpo, “su disfraz de tipo fuerte” y sus ojos muestran el horror, su verdadero yo.

Clint no sabe qué ha pasado, Ashley no le agradece la ayuda, porta su rifle ensangrentado y… golpea a su padre, como la realidad: ya no tiene que estar orgulloso, su hija no quería ser una heroína como fue él un héroe, sólo quería el poder (no liberar a la gente de la tiranía de Kingpin, algo ingenuo pues otro villano ocuparía su lugar. Sin embargo, típico de las acciones del superhéroe típico. Ashley no es una superheroína, es como Kingpin: el mató a Magneto por el poder). Tenía razón, no era altruista (sí, dura). El viaje de Clint de no creer a su hija para sí creer, culmina con este momento tan dramático e inesperado donde las viñetas están cubiertas de la sangre del horror, incluso las gafas negras que porta Clint, cegado en más de un sentido. Ashley se convierte en lo que quiere ser, lejos de ser una heroína (o quizás un superhéroe clásico como Spiderman o su hija Spidergirl, rechaza ese pasado de "inocencia" por uno de "violencia" digno de algunos cómics de la década de los noventa).

Spiderman clásico

Spidergirl clásica


¿Spidergirl? de "El Viejo Logan" ¿la evolución del cómic desde la Edad de Plata a la Época Oscura del Cómic?
Ashley va a demostrar, en medio de una sangrienta imagen y delante de los supervivientes, de lo que está hecha para ocupar el poder: matar a su padre, un antiguo héroe que quiso salvarla.

Y en la oscuridad, se acerca un antiguo superhéroe que ahora es sólo un viejo jinete solitario, Logan, que es contundente con sus últimas palabras del número: “Te maldigo por obligarme a hacer esto, Ojo de Halcón”. ¿El qué? Se sabrá en el próximo número.



Fin de la parte III de “El Viejo Logan”, consiguiendo lo que se quiere, que el lector tenga ganas de seguir leyendo (algo que muchos guionistas intentan y pocos consiguen).

En España, Panini, tras un primer número con las dos primeras partes, tuvo que llevar a cabo una serie de números con sólo una, debido a que el final en USA de “El Viejo Logan” se había retrasado.

En este segundo número, el superventas guionista Mark Millar y el estupendo Steve McNiven siguen desarrollando un mundo futuro, con los villanos en el poder, plagado de sorpresas, sangre y donde el pasado golpea los restos de algo que ya ha desaparecido (o se cree desaparecido). Sobre este mundo (y su posible explotación por parte de otros artistas de Marvel que no fuesen ellos), Millar diría (como se recoge en el spot on del número) y quizás refiriéndose a universos como de “La Era de Apocalipsis”, que implicase a los mutantes, entre ellos, Lobezno:




“Ya hay muchos universos alternativos lamentables, y éste nos ha quedado bastante bien… No quiero que nadie venga y lo fastidie”.
Además, llega a comparar su obra con dos obras fundamentales del mundo del cómic (e incluso de la literatura), dos grandes comics que marcaron una época y con dos guionistas contrapuestos, de los que el escocés es fan:



“Puede quedarse en algo como “Watchmen” o “Dark Knight”: una obra unida a su autor. No hay montón de miniseries asociadas a “Dark Knight”, por mucho que haya un montón de autores a los que les gustaría hacerlas. Afortunadamente, Marvel me ha prometido que, salvo Steve y yo, nadie jugará con nuestros juguetes”.
Así, Millar se atreve a comparar “El Viejo Logan” con el enorme trabajo metalingüístico y de deconstrucción que es “Watchmen” del famoso escritor Alan Moore (“V de Vendetta”, “From Hell”…), el cumplidor dibujante Dave Gibbons (“Give Me Liberty”, junto a Frank Miller) y el colorista John Higgins (“La Broma Asesina”). “El Viejo Logan” se parece en esta obra en su uso de los flashbacks (los de Logan al igual que, por ejemplo, los del número 2: “Amigos ausentes…” durante el entierro de El Comediante en “Watchmen”), distopía (un mundo reinado por los villanos y otro donde la existencia de superhéroes ha cambiado el mundo), técnicas cinematográficas (la escena de acción que parecen rodadas con métodos como el travelling o los inicios de los números de la obra de Moore, donde a partir de algo que puede parecer otra cosa se aleja para llevarlo a su contexto), los personajes que sienten nostalgia por el pasado (Ojo de Halcón al igual que Búho Nocturno), los que son torturados por él (Logan de forma similar a Rorschach), cierto detallismo (las referencias a los superhéroes, igual que las de Moore hacia miles de pequeñas cosas como los titulares de periódicos, etc.)… Dos obras similares, salvando la distancia.


Pero quizás es con “El Regreso del Señor de la Noche” de Frank Miller (“300”, “Sin City”, etc.), Klaus Janson y Lynn Varley con la que la obra de Mark Millar (quien la llama para abreviar “The Dark Knight”, como la película de Christopher Nolan que bebe del título en inglés del autor de “300”) tiene un mayor parecido: una obra de superhéroes crepuscular donde el héroe ha dejado de ser “super” para ser un simple mortal, un anciano que se niega a recordar su pasado, hasta que es demasiado tarde (no es raro que muchas personas vean al Bruce Wayne de esta obra bastante similar a Clint Eastwood, quien encarnaría un personaje similar en “Sin Perdón”); todo ello en medio de un futuro distópico (como “Watchmen”) y sombrío.


Mark Millar (como cientos de guionistas desde el brillante 1985 donde se publicaron las obras de Miller y Moore, año que por cierto sirve de nombre para otra obra del autor escocés) bebe de ambas fuentes para narrar su propia historia sobre un hombre que un día fue superhombre y que, quizás, simplemente, ayudando a su familia, busca la redención guiado por el ciego, sumergidos en cierto simbolismo que cobra gran importancia gracias al brillante dibujo de Steve McNiven.

Hasta aquí la segunda parte del análisis de “El Viejo Logan”, gracias por estar ahí. En la próxima parte, el viaje de Logan, rodeado de preguntas (algunas cuya respuesta debe dar el lector) puede concluir con la muerte de Ojo Halcón a manos de su hija, comenzando una huida que puede llevar a un terrible (e inesperado) desenlace.

domingo, 2 de mayo de 2010

Análisis de cómics: "El Viejo Logan" (Parte 1)


"Lobezno: El Viejo Logan" (Parte 1)


Editorial: Marvel Comics; publicado en España por Panini

Guión: Mark Millar

Dibujo: Steve McNiven

Entintado Dexter Vines

Color Morry Hollowell / Christina Strain


El polémico guionista escocés Mark Millar (“El Elegido”, “Kick-Ass”, etc.) ya había trabajado con el excelente dibujante Steve McNiven (“Nemesis”) en la miniserie-crossover (cruce entre series de cómics) que cambió el status cuo de la editorial Marvel: “Civil War”, donde los propios héroes se enfrentaban entre sí debido a un proyecto de Registro que cambiaría el mundo de los superhéroes. Después del éxito de ventas, Mark Millar volvió a reunirse con Steve McNiven no para elaborar una segunda parte, sino para empezar una nueva historia con el famoso personaje de Marvel Comics, Lobezno (personaje que ya había usado Millar en “Lobezno: enemigo del estado”).



El proyecto era la miniserie: “El Viejo Logan”. Una historia que puede gustar tanto a un fan de toda la vida como a un recién llegado. He aquí la primera crítica de cómics que hago en el blog, espero convenceros para que os acerquéis a este fantástico mundo de las viñetas. Afilad vuestras garras.


Nº 42:



Dos portadas. Una de un anciano jinete con un caballo a sus espaldas que nos recuerda a un western crepuscular… si no fuese porque las manos del jinete tienen tres cuchillas de adamantium. La segunda portada, en el estilo más clásico, representa la primera aparición de Lobezno en un cómic de Marvel, un enfrentamiento contra Hulk. Ambos adecuados, el segundo nostálgico y profético (algo que se repite en la obra).

Un prólogo de sólo una página, efectivo, con la luz rojiza en la luna que recalca la idea de la sangre. Sumido en la penumbra, en el crepúsculo de los superhéroes, una inspirada voz en off nos cuenta cómo los héroes cayeron y cómo Lobezno ha desaparecido, sin que nadie sepa qué le ocurrió. Todo son rumores: ¿harto de luchar? ¿Le han hecho daño como nadie pudo hacérselo hasta entonces? ¿Ambas cosas? Y una última frase antes del comienzo de la historia: “Sus viejos amigos no podrían reconocerle ahora”. ¿No estamos nosotros mismos entre esos amigos?

Han pasado cincuenta años, es de día, estamos en un desierto. Comienza la historia con un viejo vaquero a caballo yendo hacia su hogar. Las cosas quedan claras: estamos ante un western crepuscular, una historia de superhéroes crepuscular en un futuro distópico en el que el poder es de los villanos, que han dividido América.

"Steve McNiven representa un mundo desértico y ruinoso, un futuro postapocalíptico, donde emerge la figura de un jinete solitario"

Mientras, ese jinete anciano que nos recuerda a Clint Eastwood en “Sin perdón” (una de las referencias del cómic) regresa a casa, recuerda. En la primera página era de noche, en la segunda es de día, en la tercera se mezcla ambos momentos. El pasado y el presente, el dolor y la nostalgia por un pasado que ataca la mente de Logan, el nombre del viejo jinete solitario. Es un personaje torturado por su pasado en cada momento: Lobezno destrozado esperando sobre las vías de un tren que pase éste y acabe su vida. Pero ¿cómo puede morir alguien cuyo cuerpo regenera las heridas, incluso cuando desee suicidarse?


“La idea de que sobrevivirá a Júbilo o Kitty Pryde, de que vivirá cientos de años más que toda esa gente que le rodea siempre me ha parecido muy triste, pero atrayente. Quería que mi historia transcurriera en ese momento de su vida, cuando todos se han ido y no es más que un viejo”, declara el guionista Mark Millar (spot on del número 42).


"La familia de Logan"

Entonces, el presente golpea al pasado con la llamada del hijo mayor del jinete, Scotty (el nombre de un antiguo amigo del padre, Scott Summers / Cíclope) que está esperándole en su granja de Sacramento (California).

Conocemos al resto de la familia de Logan: su esposa y su hija pequeña, Jade. Son granjeros pobres. Necesitan desesperadamente dinero, las cosas no pintan bien, y, durante esa cena, el pasado vuelve a golpear a Logan. Después de que su mujer le diga a Logan de vender los juguetes de sus hijos para sacar dinero (a lo que el vaquero se niega), su hija le pregunta si es cierto lo que le ha dicho una amiga: que su padre era un superhéroe y que estaba en un grupo antes de que los malos venciesen. Logan es rotundo: “los superhéroes no existen”. Lobezno ya no existe.


En un hermoso diálogo delante del crepúsculo, Logan afirma que él no está enfadado con su hija, si no consigo mismo y porque las cosas hayan ido tan mal, que los malos hayan tomado el poder, que deban buscar dinero para pagar a los “caseros”, un grupo de delincuentes que extorsiona a todos los granjeros de la zona con un impuesto excesivo (y que si no es pagado, acabaran muertos como una familia cercana, para demostrar que “van en serio” al resto de los supervillanos). Entonces, descubrimos quiénes son: los nietos de Bruce Banner / Hulk, monstruos de ingente poder y crueldad.


Dos días después, de nuevo ante la luz del sol sobre el desértico paraje, aparece tres miembros de la Familia Hulk, en el viejo coche de los 4F (el Fantastic Car, con el símbolo de la Primera Familia tachado, como su propia existencia y la de los superhéroes, ante el nuevo poder de los villanos representado por el burdo nombre pintado de “Banner”, claramente, en verde): Otis, uno con estética punk, otro de granjero (Charles) y una mujer que lleva a un crío que amamanta (y que no será la última vez que veamos). Tres hermanos, tres nietos de Hulk (¿y quizás hijos de él mismo?).



Logan no tiene el dinero, el aviso es contundente, mientras es humillado, el salvajismo de Logan regresa ante el horror de su familia, pero es una mera fantasía (no saca las garras)… deja que le golpeen. Debe recibir él los golpes antes que su familia, Scotty empuña un rifle para detener a la banda cuando estos se han cansado de golpear a Logan. Se marchan disfrutando de lo que han hecho y exigiendo que el próximo mes sea el doble.


“Un viejo amigo hace una visita”, así se inicia la segunda mitad del primer número, con una cortinilla que nos recuerda a los capítulos de las películas de Tarantino. El viejo amigo no es otro que el antiguo delincuente convertido en superhéroe Ojo de Halcón, célebre por su arco y sus fechas, y que ahora está ciego. El arrogante Clint Barton (quien fuese miembro del superequipo “Los Vengadores”) visita a un Logan que se recupera sus heridas (facultad que, con la edad, se ha vuelto más lenta). El ciego le propone a Logan un trabajo: ser mensajeros, llevar una carga al corazón del reino de Cráneo Rojo (archienemigo nazi, enemigo del Capitán América) a cambio de una gran suma de dinero que podría permitir alejar a los Banner por un tiempo de la granja. Clint Barton se refiere a Logan como Lobezno, el jinete le corrige con cara de dolor, ¿fruto solo de los golpes de los Banner?: “Me llamo Logan”.

Logan acepta. No hay otras posibilidades. Se despide de su familia. Una escena de cierto dramatismo roto por el comentario de Clint Barton, al volante de un extravagante coche (el Spidercar, fabricado por Johnny Storm / la Antorcha Humana y retocado por una de las ex mujeres de Clint, muy relacionada con el Spidercar) pese a estar ciego: “Si Dientes de Sable pudiera verte ahora”. Una referencia a un enemigo del pasado, una referencia a los demonios internos de Logan, quien será el guía de Ojo de Halcón hasta el corazón de los despojos de Norteamérica en un futuro que recuerda a “Mad Max”.

En ese momento, vemos el nuevo mapa de Norteamérica: partimos de Huckland con destino el otro lado del país: Nueva Babilonia. Será un camino difícil, plagado de lugares con nombres tan evocadores como “La Caída del Martillo” (referencia a Thor), Electroville (posiblemente al villano de Spiderman, Electro), el Rey Lagarto (cameo del enemigo de Spidey, Lagarto), etc.

Han recorrido un km, el viaje de sus vidas (según palabras del propio Ojo de Halcón) ha comenzado, terminando irónicamente ahí el primer número de la serie antes del siguiente número del volumen 42 (en España se iba a publicar de dos en dos, como en USA, pero el retraso del final hizo que se cambiasen los planes).

El viaje del que fue un héroe comienza, pese a las pegas que puedan haber. Debe ayudar a su familia, debe impedir que los Banners hagan algo terrible. Es un camino emprendido por necesidad, no por ansias de ser un superhéroe. Ese tiempo ha pasado.


La portada del segundo número no puede ser más explícita: “Este es el lugar donde los héroes cayeron. Logan y Ojo de Halcón en la Masacre de los Superhéroes” (un título que recuerda al estilo de los cómics de otras épocas en un futuro distópico). Vemos a los dos ancianos ante un cráter donde están los cadáveres pútridos de Cíclope, Daredevil, Ms. Marvel, la Cosa, Spiderman, Thor y el Capitán América. Personaje de renombre reconocibles por cualquier fan. Justo en el centro, el martillo de Thor, caído en una imagen cargada de fuerza visual.

El número comienza con estilo road movie. Los personajes se desarrollan igual que los caminos tras ellos en un escenario plagado de ¿refugiados? Que recuerda con una gran fuerza a “Mad Max”. Se insiste nuevamente en que Logan ya no es Lobezno, Clint lo sabe… justo antes de lanzarse por un precipicio con el coche, una caída al vacío… que el Spidercar consigue resistir.

Esa noche (más oscura que las que vimos en el número anterior), Logan y Ojo de Halcón discuten sobre el cargamento… ¿Llevan drogas? ¿Dos antiguos superhéroes convertidos en simples camellos? Antes de que la conversación prosiga, hay un encuentro breve con unas criaturas que emergen de una grieta, huyendo de la luz: topoides (los súbditos del villano el Hombre Topo). Las palabras de Ojo de Halcón son claras: “Algunos creen que son el sistema inmunológico del planta. Descansaron ahí abajo durante millones de años, pero en el momento en que nuestro número llegó a ocho mil millones de personas, el planeta los soltó para reducirnos”. Unas criaturas que ya han atacado en Asia y Europa, y ahora han llegado a los restos de USA, siendo capaces de hundir ciudades.

Los dos protagonistas encuentran entonces muertos (aunque nunca llegamos a verlos, como Ojo de Halcón, sólo creemos las palabras de Logan), quien niega una vez más que sea Lobezno aunque Clint le dice que puede dejar de fingir (palabras de grandes connotaciones en los números siguientes) y, justo entonces, aparece una banda de delincuentes que portan motos semejantes a las de Ghost Rider. Su nombre: “Los Motoristas Fantasmas”, quienes atacan sin compasión ante un Lobezno que se niega a atacar (el pandillero que le golpea lleva una calavera en su camisa que recuerda a la de Punisher – o el Castigador-, otro de los personajes “oscuros” de Marvel junto a Logan), quien jura que no volverá a hacer daño a nadie.

Pero Ojo de Halcón no ha jurado eso. Escuchando es capaz de “visualizar” a sus enemigos y atacar. Las flechas atraviesan sus cuerpos. Ninguno sobrevivirá. Sus gritos de dolor, sólo ayudan al viejo Ojo de Halcón, furioso ante un Logan que no se ha defendido. Clint dice lo que nosotros mismos pensamos: “¿Qué demonios te hicieron, tío?”. Logan recuerda: colores oscuros, Lobezno es atacado por varios supervillanos: Apocalipsis, Rojo Omega, su archienemigo Dientes de Sable… La respuesta de Logan es clara: “Me doblegaron, nene. Es la única razón por la que sigo vivo”, la última parte dicha por “sus sombras”. Pero a caso, ¿no ha vuelto Lobezno lentamente a Logan con una leve palabra: “nene”, una de las muletillas del mutante?

Al día siguiente, el viaje continúa. Estamos en la Caída del Martillo (lo que fuese “Las Vegas” como vemos en un cártel que dice “Welcome” sin la “m)”, donde los supervillanos Magneto (de los “X-Men”) y el Hombre Absorbente (de “Hulk”) vencieron a la gran esperanza, el superhéroe y Dios del Trueno, Thor. Un lugar donde aún está el Martillo Mjolnir, caído, y donde la gente reza para que, como tantas otras veces (los superhéroes suelen morir y regresar con gran facilidad, “y con un nuevo disfraz molón”, señala Clint), regresen (a la vez que mercaderes venden productos de los superhéroes: figuras de Iron Man, Thor y Spiderman, un escudo del Capitán América, una camisa de Amazing Spiderman (guiño al nombre de la colección del Trepamuros)… incluso un vendedor con una capa azul con una pobre “S” en la espalda que puede ser un guiño a Superman (personaje de la editorial DC, su Distinguida Competencia). Un negocio para el presidente, en una zona gobernada por Kingpin (enemigo mafioso de Spiderman, anteriormente bajo el poder de Magneto, ahora muerto).

"El Martillo de Thor, adorado por aquellos que piden el regreso de los superhéroes"

Y una reflexión de Ojo de Halcón: los grandes como Thor, el Capitán América (al que llama Capi, de forma amistosa, como muchos fans se refieren al Centinela de la Libertad), Tony Stark (Iron Man, al que tiene la confianza de llamar por su nombre) murieron en las primeras horas, pero Ojo de Halcón no ¿por qué fue un supervillano en su juventud o porque lo consideraban un chiste?

Y un camino que converge en una página completa ante el que vemos el Martillo de Thor y a cientos de personas rezando ante él, porque su dios lo recupere.

Cuando prosiguen el viaje, un androide vestido como un humano detiene el spidercar donde van Clint Barton y Logan. El robot fue uno de los más peligrosos enemigos de “Los Vengadores”: Ultrón, pero ahora actúa como un mero humano tras ¿reprogramarlo? (otra pregunta que el lector debe contestar, aunque con las pistas que se nos da parece que es así). El robot informa a los recién llegados de que Tonya, la ex mujer de Clint, a la que conocemos porque retocó el spidercar (como dijo Barton en el primer número), está buscando a su ex marido. Es la ex mujer número tres, la hija menor de Peter Parker (Spiderman). La historia prosigue… sin detenerse a pensar en que Barton era mayor que Peter Parker y la hija de éste debía ser una cría cuando se casó con el que fuese miembro de los Vengadores.

Una vez que se reúnen con Tonya, que es mecánica y tiene la tez oscura (¿hija de una mujer de piel negra? ¿Adoptada?), ella les cuenta que Ashley ha formado un supergrupo junto a dos personas más y han ido a derrocar a Kingpin. “¿No pudiste contarle tus historias de traficante? Al menos así se estaría ganando la vida”, dice Tonya.

Logan no sabe quién es Ashley y así lo dice. En un momento en el que Clint Barton, preocupado, da la espalda al lector (recordando al “Spiderman no more”) responde: “Está hablando de Ashley, tío…” y se pasa a la última viñeta, toda una página en la que se ve una celda con barrotes láser de color rojizo. Sobre una cama, preocupada, con un traje roto que nos recuerda al de Spidergirl (la hija de Spiderman en un futuro alternativo), vemos a una joven de tez oscura, disfrazada como una especie de Spiderman en versión femenina. Entonces escuchamos el final de la frase de Barton “… Nuestra hija”.

Así concluye el primer número doble de “El Viejo Logan”: una obra en un futuro distópico, entretenida, con ciertos mensajes, referencias, y buenos finales que te hacen seguir leyéndola con la habilidad que tiene Mark Millar para conseguir este tipo de cosas, más aún contando con el magistral dibujo de Steve Mcniven.

Próximamente, continuaremos el siguiente número de “El Viejo Logan”, ¿qué más mensajes se guardan en el resto de los números? ¿Cuáles son sus referencias? ¿Llegarán a su objetivo Clint y Logan en este desalentador mundo postapocalíptico? ¿A qué precio?

sábado, 1 de mayo de 2010

Críticas de cine: Iron Man 2

Viernes 30 de abril de 2010. Secuela del éxito de taquilla y crítica de mayo de 2008, con casi 600 millones de recaudación, dos nominaciones a los Oscars y convertir a un personaje “semidesconocido” en una celebridad para el público en general. Me he librado del examen de “Derecho”, todo va bien. Hoy se estrena “Iron Man 2”. Hay ganas ver la secuela preparada por Jon Favreau del famoso personaje de cómic, tercer filme de la Franquicia Vengadora y una muestra más de Marvel Studios. ¿Estará la película a la altura de las expectativas? En 2008 arriesgaron y ganaron, ¿serán capaces de repetir la jugada este 2010?


¿De qué va? Seis meses después de que Tony Stark (Robert Downey Jr.) revelase en una conferencia que es Iron Man, hace frente a varios enemigos: Ivan Vanko (Mickey Rourke), alguien dispuesto a revelarle a Tony quién era en verdad su padre: Howard Stark (John Slattery); y Justin Hammer (Sam Rockwell), presidente de la empresa armamentística enemiga de Industrias Stark. Ambos, preparados para enfrentarse a un Tony Stark cada vez más solo, incluso pese a la cercanía de “Pepper” Potts (Gwyneth Paltrow) o James Rhodes (Don Cheadle), o la aparición de la enigmática Natalie (Scarlett Johansson).



LO MEJOR:

GUIÓN: Si en la primera película el guión era demasiado simple, en ésta quizás es “más complicado”, aunque sigue siendo una película para entretenerse en el cine. ¿Qué más se puede pedir? Contestar a la pregunta ¿qué pasa con un superhéroe que desvela su identidad, que sale del armario superheroico? Más o menos, lo consigue.

En el guión se dan pinceladas de temas cómo el uso armamentístico, la paz, el poder de los países, la actuación de un superhéroe más útil que el propio gobierno (y el miedo que un país puede sentir hacia ello)… Pinceladas, pero bastante buenas. Siempre ha sido curioso que un hombre que se redime del uso de armas y desee la paz, tenga la más grande de la historia.

El guión corre a cargo, en parte, de Justin Theroux (guionista de “Tropic Thunder”, comedia por la que Robert Downey Jr. fue nominado a los Oscars) y se nota en algunos momentos que parecen improvisados (pero para bien) donde las frases de los actores se superponen una a otra y con algún que otro chiste (los diálogos entre Tony y Pepper, la pelea en la mansión, Stark en el donut, el momento del niño con la máscara de Iron Man, las pruebas de otros países para emular a Iron Man…) y momentos bastante buenos: cuando Ivan Vanko se libra de los agentes que “iban a ser su canguro”, el momento Justin Hammer creyéndose más de lo que es (que recuerda al productor interpretado por Tom Cruise en “Tropic Thunder”, el rescate de Pepper Potts, la aparición de Máquina de Guerra, el grito de monstruo de Tony Stark borracho con la armadura de Iron Man, la Viuda Negra mostrando su habilidad en la lucha, la pelea en el circuito de Mónaco…

Una buena película para mí suele ser la película que contiene muchos momentos para ser recordados y, afortunadamente, “Iron Man 2” es una de ellas.

He leído que muchas personas dicen que ha perdido el factor sorpresa de la primera película. He de decir que si eres fans de los cómics, la primera no “tenía factor sorpresa” en cuanto a personajes o tramas, sino en cuanto a la fidelidad al espíritu con el que fue llevado a la gran pantalla. Por tanto, no puedo opinar lo mismo que estas personas en este aspecto (y si no te sorprende la escena tras los créditos y eres fan de Marvel, es que no eres de este mundo… ¿Silver Surfer? ¿Eres tú?).

En conclusión en el apartado del guión, una historia sencilla con un par de subtramas que recuerda a cualquier colección que puedes pillarte de “Iron Man” sin sentirte estafado. Una buena película de superhéroes, bastante entretenida y a la que se le agradecen las palabrotas (esperemos que algún día, el cómic – mejor dicho, el cine basado en los tebeos- deje de verse como “esa cosa para niños”).

Debo ser una persona extraña, pero sólo tolero los orígenes en la primera película o con alguna buena causa. Afortunadamente, para empezar, en “Iron Man 2” nos libramos de tener que recordar “Iron Man”. Basta con un par de frases del final y unos créditos iniciales narrados a través de varios periódicos para saber qué pasó en la película anterior.

En cuanto a algún momento chirriante, puede ser el que transcurre sobre la mitad de la película y es “El demonio en la botella” reducido a un par de minutos, sin llegar a atisbar los niveles del infierno de la bebida de Tony Stark… aunque supongo que dependerá de quién vea esa secuencia. Afortunadamente, no es tan mediocre como el bailecito en “Spiderman 3”, el bailecito de “Alicia en el País de las Maravillas” o el de “Los 4F y Silver Surfer”… Es más, el momento me ha recordado a uno de los momentos descarados de Mark Millar con los personajes de Marvel en su Ultimates, como el vómito de Stark en su armadura en el volumen 2 si mal no recuerdo.

Otra cosa que me dice que las pelis son buenas es cuando recuerdas frases de ellas y de esta recuerdo unas cuantas- más o menos- (“Haz sangrar a Dios y la gente dejará de creer en él, tiñe las aguas de sangre y los tiburones acudirán”, “No hables de aire que me dan gases”, “Aquí nadie importa, sólo importa el legado”, “Sois como dos focas luchando por una uva”, “Así te sientes cuando te la clavan”…).

*Reparto: Los actores cumplen. Ninguna de las interpretaciones es forzada, aunque puede que algunos personajes queden sin ser desarrollados tanto como querríamos, sin embargo, ¿para qué están las terceras partes o los proyectos de franquicia que prepara Marvel?

En cuanto al elenco, destaca, por supuesto, Robert Downey Jr. consiguiendo transmitir nuevamente su carisma de genio hiperactivo (no se está quieto, fijaos en el movimiento de sus manos o del resto de su cuerpo) sin rozar la sobreactuación. Un tipo demasiado humano, con muchos defectos, cínico, borrachuzo…, pero que demuestra que todos podemos ser superhéroes. He de decirlo, Robert Downey Jr. es (y será) Tony Stark.

Otro personaje que he de reconocer que me ha gustado es el interpretado por el resucitado Mickey Rourke, que, para mí, no roza el ridículo en ningún momento (cosa que no se puede decir de otros “villanos” de las “adaptaciones comiqueras”). Representa a un tipo duro, proveniente de la cárcel, que lleva incubando el odio a los Stark desde hace cuarenta años. Alguien que se ha criado “en un infierno de vodka”. Una buena película de superhéroes, para mí, necesita de un buen supervillano. Aquí lo tenemos.

En cuanto al resto del reparto, Sam Rockwell crea a un Justin Hammer patético, un niño con ganas de emular a un genio como Tony Stark y que no le llega en ningún momento a la altura del Cabeza de Lata; Gwyneth Paltrow sigue haciendo un buen papel mientras comparte momentos con Robert Downey Jr. en los que “parecen dos focas peleando por una uva”; Scarlett Johansson borda con el tiempo que le dan a la Viuda Negra, una combatiente letal; Samuel L. Jackson sigue con su papel de Nick Furia (menos enigmático, pero igual de efectiva… Esa “Iniciativa Vengadores” y Jon Favreau (el director de la película) haciendo más de Happy Hogan (cosa que no está nada mal, sacando la vena cómica que mostrase en “Friends”).

*La música de John Debney, que consigue momentos bastante inspirados, como el leitmotiv cuando se presenta a Ivan Vanko, pese a que Iron Man es un personaje de cómic que aún necesita un leitmotiv reconocible como el de Batman o el de Spiderman. En cuanto a la BSO, decir que los temas que suenan de AC/DC son impresionantes (qué grande ese final con el “Highway to hell”, ¿infierno? ¿Demonio en la Botella?) y alguna que otra como la de “Queen” no desentona demasiado.

*Los efectos especiales: Industrial Light and Magic cumple de nuevo, con escenas muy curradas, donde, en una primera escena, consiguen hacer que caigas junto a Iron Man de una manera que ni el maldito 3D puede conseguir. Quizás el único cante, sean los drones que se ven sin moverse en la Expo, quizás demasiado “plásticos”, aunque en acción son una jodida maravilla.



LO PEOR:

*La parte donde se nota que “faltan más minutos” (se recortaron más de treinta minutos) es en una pelea final quizás demasiado corta contra un Ivan Vanko, mezcla de Whiplash y de Dinamo Carmesí, que se prepara una armadura último modelo y resiste lo justo. Quizás demostrando que el genio de Stark es incomparable. Impresionante, sí, pero se echa en falta algo más de acción en ese momento, aunque hay que decir que, para acción espectacular, la tenemos durante toda la película. Sin embargo, gran frase la de “Has perdido”, porque Ivan Vanko no quiere matar a Stark, quiere demostrar simplemente que no es invencible, que está tocado y otros lo hundirán. Quiere que el sufrimiento de cuarenta años que ha sufrido, para Stark sea algo más que cuarenta minutos.

*Desarrollo de personajes: Como dije anteriormente, a la película le falta desarrollar más a alguno de los personajes. Aunque algunos están bastante bien desarrollados, como el de Tony Stark sirviendo de mayor exponente, otros como la Viuda Negra le faltan más minutos para el lucimiento. Sin embargo, tendremos más películas para verlos en su salsa, no obstante, siendo un pequeño defecto para la película.

Guiños

El Escudo del Capi: Su aparición en la primera película fue fugaz, pero algún que otro fan bastante avispado fue capaz de verlo en el cine. El rumor corrió junto a la imagen por Internet con gran fuerza. Algunos de los encargados de “Iron Man” dijeron que era un simple guiño que no “debía costar en acta”. Sin embargo, vuelve a aparecer en “Iron Man 2”, cuando Tony Stark está construyendo el acelerador para crear un “nuevo corazón” y el Agente de SHIELD, Coulson va a despedirse de él y dice: “¿qué hace esto aquí?”. Sin duda, varias posibilidades nos quedan: ¿es un guiño hacia los fans que vieron el escudo o un prototipo del escudo que Howard Stark, fundador de SHIELD según Nick Fury, pudo guardar del que portase el Capi? ¿Puede que Howard Stark estuviese relacionado con el proyecto supersoldado?

La armadura Extremis: En la primera película, Iron Man lucía varias armaduras. En la segunda no podría ser menos y, aparte de lucir la que llevase al final de la primera, vemos otra portátil bastante semejante a la de Silver Centurion y la última cuyo pecho nos recuerda al de la armadura que algunos fans han llamado “la Extremis”, en referencia al cómic de Warren Ellis.

El Demonio en la Botella: Una de las mejores sagas del Cabeza de Lata. Quizás demasiado diluido, pero la escena en la que Iron Man se enfrenta a James Rhodes recuerda bastante al monstruo en el que se convirtió Tony Stark bajo el influjo de la bebida y cómo Rhodes tuvo que enfundarse el traje de Máquina de Guerra para ocupar “el puesto” de Iron Man. Sin embargo, una escena bastante pasable, puede chirriar a algunos fans. Esperemos que en la tercera película, tengamos una adaptación lo máximo posible de “El Demonio en la Botella”. Por cierto, sobre el problema con la bebida, vemos que en esta película va a más y se ve que Howard Stark también lo tenía, algo que los une con sus enemigos: Ivan y Anton Vanko, también hijo y padre.

Escena tras los créditos (y la pongo en spoiler para no chafaros la película, seleccionar para ver): Si en la primera teníamos a Nick Fury “reclutando” a Tony Stark, en esta tenemos una excelente escena que transcurre en el desierto de Nuevo Méjico a donde se ha marchado el Agente Coulson, como le dijese a Tony Stark cuando se despide de él en la “escena del “escudo” del Capi”. Entonces, el coche se detiene ante un inmenso cráter donde hay varias personas investigando. Entonces, Coulson por móvil dice: “Señor, lo hemos encontrado”. La cámara se aleja y, en primer plano, el martillo de Thor, Mjolnir. Excelente guiño a la próxima película de la Franquicia Vengadora.

Y no es el único cameo del personaje de Thor, el actor Chris Hemsworth interpreta a uno de los presos de la cárcel de Mónaco, más concretamente, al que le hacen una fotografía.

CAMEO DE STAN LEE: Más fugaz de lo esperado y confundido (como en la uno), pero en este caso por el famoso Larry King.



CONCLUSIÓN: 8,9 . Película muy entretenida, que quizás con algo más de minutos hubiera conseguido más nota además de desarrollar a algunos personajes, pero, que aún así, consigue ser una digna película que va allanando el camino para la Franquicia Vengadora. Una película que demuestra que a los que les ha gustado (a diferencia de a Nick Furia), queremos a Iron Man y a Tony Stark… en la Iniciativa Vengadores.



TONY STARK: ¿Qué me vuelven a comentar en elantrodelosvampirosyotrosmonstruos? ¿Dos entradas consecutivas? Voy a llamar a mis abogados, ¡no me han pagado el copyright! Preparando retropropulsores...

De regalo:

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