domingo, 19 de diciembre de 2010

Críticas de cine: Las Crónicas de Narnia: La Travesía del Viajero del Alba de Michael Apted (2010)

Los hermanos Lucy y Edmund Pevensie regresan al mágico mundo de Narnia, acompañados de su insoportable primo (Eustance), para ayudar al Rey Caspian en la búsqueda de los Siete Señores de Narnia, expulsados por el usurpador Miraz. Por el camino: piratas, humo maléfico, serpientes marinas, un dragón y todo lo que en un mundo de fantasía épica podrías encontrarte, mientras navegas hacia tu destino. Ésa es la historia de…

Críticas de cine:

“Las Crónicas de Narnia.
La Travesía del Viajero del Alba”

Póster de Las Crónicas de Narnia: La Travesía del Viajero del AlbaFuente.

“Si no tenemos fe, no tenemos nada”.
REEPICHEEP (Rípichip).

Hay tres motivos por los que suelo tardar en colgar una crítica de una película que haya visto. 
  • Primero, la vi antes de que existiese la sección de reseñas, necesito verla de nuevo y hago la crítica. 
  • Segundo, no tengo tiempo de hacer la crítica por muy rápida y sin pensar demasiado que sea. 
  • Tercero, ¿por qué tiene que haber un tercero?... Ah sí, algunas películas me da un poco de pereza a la hora de reseñarlas, quizás ese es el caso de la tercera parte de Las Crónicas de Narnia y no porque sea mala, simplemente no es tan buena como las anteriores y, en este tipo de películas, lo entiendo como el sentimiento de fascinación por lo mágico.
Los personajes de Las Crónicas de Narnia: La Travesía del Viajero del Alba. Fuente.

Empecemos diciendo que se echa de menos a Disney. Aunque sigue como productora Walden Media, la Fox es ahora la distribuidora. Después de la segunda parte El príncipe Caspian, la saga pasó a la Fox, que decidió tirar de la franquicia ya (casi) consolidada y, para ello, uso la estrategia de “poca pasta, mucho ingreso”. Esto lo usó con Eragon y ya vimos los pobres resultados, sin embargo ahora aciertan por dos cosas: la gente ya conoce Narnia (gracias a Disney) y han puesto 3D de postproducción (casi 10€ la entrada). Es decir, la Fox asegura la inversión (sólo distribución) y, a cambio, nos da una Narnia que pierde, en muchos aspectos, la gracia (sobre todo en los efectos especiales: el dragón, la serpiente marina…). Todo parece un poco creado con el justito dinero que había (sobre todo, ese dragón que no tiene apenas reflejo en el agua). Viendo los resultados, ¿Fox no podría haber dado algo de dinero a Walden, establecer una coproducción, y entregarnos una película con un acabado tan casi perfecto como el de las anteriores películas de la saga?

Esta película supone algo: no hay nada nuevo bajo el sol, pero se puede disfrutar de ese algo por usado que esté.


El director de las anteriores películas (y de las dos primeras de Shrek), Andrew Adamson, es sólo productor de esta tercera película. El realizador inglés Michael Apted cumple su función, aunque notemos la falta de fuerza. El director de Gorilas en la niebla o El mundo no es suficiente (de la franquicia Bond) y capítulos de la serie Roma no lo hace mal (pese a que muchos dudasen de él al tener ya cerca de setenta años), pero tampoco lo hace como en sus mejores cintas. De ahí, que haya gente como yo, intentando descifrar que quería transmitir con el primer plano del reloj con una cámara colocada de una manera que en 3D debe garantizarte un gran mareo.

En cuanto al guión, no está mal. Mucha gente ha criticado el trasfondo cristiano de Narnia. Yo no lo veo mal, respeto la opinión del autor de la obra C.S. Lewis. No obstante, por ejemplo, si veo mucha verborrea en el encuentro final con Aslan (a quien da voz el actor Liam Neeson), lo que me hace constatar que Aslan pasa toda la película de aparecer salvo eventualmente y luego se pone a hablar y no para. También, sobre Aslan, me resultan curiosísimos los detalles que comparten esos dos grandes amigos que eran C.S. Lewis y J.R.R. Tolkien y por lo que nos encontramos con elementos comunes como el Reino de Aslan y las Tierras Imperecederas

También la aparición de la estrella con forma de dama, la cual tomaría Neil Gaiman para su obra Stardust. Esto nos confirma una vez más que Lewis y Tolkien son los padres de la fantasía épica…, pero estoy divagando. Si esto tiene un punto bueno es que perdemos las frases algo estúpidas de la primera y segunda parte (vale, hay alguna en la tercera, pero menos).


Con todo esto, nos queda una película familiar, para pasar el rato sin pensar demasiado y que le encantará a los profesores de Religión (y esto no lo digo con ningún tipo de mensaje subliminal de afrenta, simplemente con sinceridad). Eso sí, el tono adulto que se ganó con la segunda parte se pierde en cuanto a aventuras y hechos, para ganarlo en el mensaje religioso, bastante explícito con frases como: “En este mundo me conocéis como Aslan. En el vuestro, por otro nombre” (la digo de memoria). Añadir que el humor, algo tontorrón, no viene mal para la cinta. Sobre todo, el encontronazo de Eustance y la gaviota, además de un minotauro gracioso (sí, a veces voy a ver estas películas sólo por los bichos, ¿vale?).

Sobre la gente que dice que recuerda a Piratas del Caribe, que alguien me lo explique. ¿Por qué hay un barco, piratas y aventuras? Entonces, nos recuerda a la película de piratas más conocida de lo que llevamos de siglo, pero es un argumento muy pobre ya que sólo hay, como mucho, la trilogía de Verbinski. Yo no veo en Narnia las aventuras estilo Indiana Jones, el humor cartoon o un personaje como el Capitán Jack Sparrow, los símbolos de la saga de Disnery, por tanto el "gran parecido" de Narnia y Piratas del Caribe es que hay un barco y mucha agua.

Los personajes de Narnia se enfrentan a su destino. Fuente.
En cuanto al reparto, Ben Barnes interpreta al que fue Príncipe Caspian. Como el personaje es el de un príncipe azul “guayesco” implica, básicamente, que él se moja y si tiene que buscar a los Lores, no manda a una pandilla de cortesanos. No, no. Va él y punto, que para algo es un amago del Aragorn de Viggo Mortensen en El Señor de los Anillos. No obstante, hay una cosa que en Barnes nos recuerda más al Tom Cruise de Magnolia que a Aragorn, hijo de Arathorn. No obstante, es un actor que no lo hace mal y cumple con su papel.

Los hermanos Pevensie no están mal, tampoco. Georgie Henley ha mejorado bastante su actuación como Lucy y Skandar Keynes ha dejado de ser el odioso Edmund. Ahora, el insoportable es su primo Eustance (Will Pounter) que nos arranca alguna sonrisa (que se entiende también como ganas de darle una patada y arrojarlo a un acantilado). El resto de los hermanos: Susan (Anna Popplewell) y Peter (William Moseley) a penas aparecen, sobre todo el caso del hermano mayor (cosas que pasan, si creces no vuelves a Narnia).

La mala malísima es de nuevo Tilda Swinton, quien se embolsa un pastizal por aparecer un par de veces, repitiendo su papel de la cruel bruja Jadis. Aunque lo hace más que en la segunda parte, la Bruja Blanca es ahora una especie de espectro que se dedica a fastidiar, básicamente porque es mala y busca de nuevo el poder. Debería haberse juntado con Sauron y hubiéramos visto que fiestas más animadas montaban..., pero estoy divagando.

Por cierto, como ocurrió en Harry Potter y las Reliquias de la Muerte. Parte I, en España han cambiado a los dobladores, aunque en la tercera parte de Narnia quede más justificado por un “se hacen mayores y les cambia la voz” (sí, me encanta poner excusas).

Los seres fantásticos de Narnia. Fuente.
Sobre los efectos especiales, algunos dan un poquito de pena. Viendo los grandes avances que hemos visto recientemente en algunas películas, sentimos que ésta es un retroceso y se nota cómo se ha cambiado a los encargados de realizar los efectos especiales (que en las anteriores fue Weta, la que hizo los de El Señor de los Anillos). En cuanto al 3D, deciros que poco puedo decir: viendo las malas críticas del 3D, preferí verla en 2D.

Cabe citar que los paisajes de Nueva Zelanda son retratados de una manera diferente a como lo hace El Señor de los Anillos, cosa que se agradece porque si no esta crítica parecería más una comparativa. Los hacedores de la tercera parte de Narnia filman sobre todo las islas de este largo viaje en El Viajero del Alba. Largo, sobre todo, porque en algunos puntos resulta que tiene un ritmo irregular y algunas cosas llegan a aburrir un poco, aunque se encadenen escena tras escena en la que ocurre algo. Esto también se debe a que esta secuela, más que la anterior, es una historia de transición que una historia independiente. Ya sabemos que habiendo otras dos delante es dependiente, pero… ¿No debería aportarnos algo en sí? ¿Por qué sentimos tanto que es una presentación?

Por su parte, la música no tiene toda la fuerza que cabría esperar para este tipo de producciones y notamos que David Arnold usa repetitivamente el tema de la primera parte El león, la bruja y el armario.

En definitiva, El león, la bruja y el armario no estuvo mal, El príncipe Caspian me parece la mejor y La travesía del Viajero del Alba es una transición algo irregular. A espera de más noticias de Narnia, habrá que darle una posibilidad.


“De mayor quiero que seas como tú”.
LUCY.

1 comentario:

  1. ¡súper! En general me parece que visualmente Narnia es muy entretenida, sin embargo creo que va perdió magia por el hecho de ya no involucrar a los 4 jóvenes de la historia. En fin, no digo que sean malas pero me hubiera gustado que ellos siguieran participando.

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