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domingo, 25 de octubre de 2009

Saw

ESCENA 12: LA PRIMERA PRUEBA.


Pasamos de un THOMAS destrozado en el presente, a la oscuridad en el pasado.
De pronto, en la parte central empieza a aparecer una luz débil, gris, rota por una sombra que esta abriendo la puerta desde fuera. Nosotros estamos dentro, en la negrura. Escuchamos el fuerte chirrido del acero oxidado al moverse, al abrirse las puertas. El sonido es bastante desagradable. Hace mucho tiempo que no es abierta.
La persona que ha abierto, la sombra, deja caer un candado muy viejo, que ha perdido su tono gris para ser cubierto por una capa negruzca. Estaba abierto. Le estaban esperando.
El extraño enciende de nuevo su linterna tras darle un par de toques para que funcione. Se rompen las tinieblas levemente. Estamos en un pasaje bastante estrecho. El recién llegado no sabe si adentrarse a ese lugar, mira atrás. Respira profundamente. Debe decidir. Finalmente... Da un paso hacia las tinieblas, se tapa la boca con la mano que no sujeta la linterna. La peste es intensa.
Música misteriosa, unos leves acordes que se van volviendo más fuertes y nos recuerdan a la puerta al abrirse. Esta acompañado de los pasos cada vez más fuertes del desconocido.
Nos aproximamos a él.
¿Quién es?
¿El nuevo Jigsaw?
¿Oren?
¿Thomas?
No.
Es ANDREW.
Ha decidido entrar en la fábrica abandonada, jugar voluntariamente al macabro juego de Jigsaw a cambio de descubrir quién es realmente el monstruo, si OREN es inocente o no. Eso le hace seguir adelante. Eso y terminar con la obsesión que lentamente ha ido haciéndose con él: ¿quién es Jigsaw?
Una parte de él quiere seguir, otra quiere quedarse. Hace caso a la primera, pero ¿cuál de las dos tendrá razón?
Ha entrado. Ahora ¿qué camino tomará? ¿En qué consistirá su juego? ¿Sobrevivirá? ¿Conseguirá salir? ¿Si sale seguirá siendo el mismo? ¿Qué horrores plagarán su camino? ¿Qué respuestas deberá dar? ¿Qué preguntas se formularán? Docenas de preguntas que pasan en ese mismo instante por la mente de ANDREW, quien camina vacilante.
ANDREW centra su mirada en las cucarachas que se mueven por el pasillo, lleno de inmundicia. Mira a otro lado. Aún está a tiempo de marcharse... Pero el movimiento súbito que hace, termina con su linterna enfocando la pared: negruzca, llena de mugre, repulsiva, con telarañas... En el centro, hay algo. Una marca chorreante de color... rojo. Una especie de flecha que le señala el camino... Hacia delante.
ANDREW guía su linterna hacia otro lado. Traga saliva, pero siente arcadas. La idea de que la flecha estaba hecha con sangre inunda su mente baja la forma de una asquerosa niebla.
Debe seguir. Lo hace. A su alrededor, el alma depravada de la fábrica ruinosa se queja de su presencia con extraños ruidos.
El chaval sigue cuerdo, por eso, siente, como no, miedo.
De pronto, hay una fuerte brisa, pestilente que le obliga a taparse nuevamente la nariz y la boca, y hay un estruendo.
El viento venido de las entrañas de la monstruosa criatura oxidada golpea las puertas que terminan regresando a su lugar y cerrándose, dejando sin salida al chico.
Éste intenta tranquilizarse. Debe continuar, debe calmarse, debe intentar ser valiente... Pero no sensato, si lo fuese se iría.
El estrecho pasillo por el que ha ido ANDREW concluye con una pared y una nueva flecha que enfoca hacia una pequeña puerta, llena de moho, que parece cerrada. El chico la enfoca con su linterna y se dirige hacia ella.
Mueve una de sus manos hacia ella para abrirla. Vemos que tiembla levemente.
Cierra los ojos, respira. Tiene que seguir.
Su mano toca la puerta, ésta se abre lentamente hacia dentro, parece incluso que el mecanismo que la cerraba ha desaparecido. ¿Qué habrá tras ella?
Lenta, lentamente se abre...
Y, tras ella...
Negrura...
Acompañada de una terrible peste que golpea a ANDREW que se da la vuelta apunto de vomitar, tapándose la boca y la nariz.

ANDREW débilmente, afectada: Oh... Dios... Qué pestazo...

Cuando se le ha pasado un poco, saca varios clínex que usa como un pañuelo de tela para cubrirse la boca y la nariz y no morir de asfixia si debe atravesar esa habitación... Que es lo que parece que tiene que hacer, pues entra las sombras, vislumbra una especie de puerta.
Enfoca el dintel de la que ha abierto, ve un temporizador apagado... ¿Qué demonios...?
Intenta seguir adelante.
Y es lo que hace.
Desciende un leve escalón y sus pies se sumergen en un poco de agua que inunda el suelo de la habitación, bastante raro, como cubierto por una rendija.
Las aguas... sumergen sus zapatillas y llegan hasta su tobillos... Es repulsivo, pero... De pronto, nota algo cuando da un paso, ha golpeado algo que flota... pequeño y negro...
Una rata ahogada.
Mira a otro lado.
Debe continuar.
No puede detenerse.
Muchas cosas dependen de él.
Y su obsesión le pide que siga.
Entonces, mientras sus pies chapotean por el charco de agua, se da cuenta de que proceden de... una alcantarilla, son aguas fecales.
Se detiene.
La linterna ha iluminado algo frente a él con lo que hubiera chocado si no le hubiera dado por mirar el pasaje.
Es una especie de... cuerpo.
Cuelga boca abajo.
Está cubierto de una capa negruzca con tonos azulados, grisáceos, también del tono de las aguas negras. Apesta.
ANDREW enfoca al rostro de la criatura, que gira levemente. ¿Es... un cuerpo de verdad? ¿Es un animal muerto... o... no? No, no lo es.
Su linterna enfoca a la cabeza, su pelo se encuentra grasiento, lleno de suciedad, goteando.
Gira levemente. En un par de segundos, ANDREW le verá la cara.
Música misteriosa.
ANDREW cierra los ojos.
Los abre.
Mira a la cara esquelética del muerto.
El cuerpo colgante ha girado y... el muerto, de piel ennegrecida, por partes carbonizada, arrugada por el agua también, muestra su cara.
Su pelo cuelga de su cabeza. La piel está teñida del tono de la suciedad y el de la muerte.
Sus ojos están aún abierto, pero cubiertos de una mugre negra que oculta el iris.
Su nariz se encuentra rota, le falta a cachos y una de sus mejillas está hundida.
Tiene señales por su cuerpo demacrado de haber sido... ¿electrocutado?
Al principio, pensó que podía ser una broma.
Al principio, pensó que podía ser un animal muerto.
Al principio, pensó que era una persona a la que salvar.
Ahora ha admitido que está muerta.
Y ANDREW tiene miedo.
La boca se encuentra desencajada, parecía que estaba gritando... Gritando en silencio, a la nada, por una salvación que no le fue concedida.
Sus manos cuelgan cerca de ANDREW, el cual retrocede cuando ve que algo en el rostro del ser se mueve.
Ese entre la mejilla que no está hundida y su boca.
¿Qué demonios...?
Tensión.
El cuerpo se está descomponiendo.
ANDREW no sabe qué hacer.
Está paralizado.
Sus ojos negros contemplan extrañado las convulsiones del rostro del que aparentemente murió ahogado o de una forma aún peor.
De pronto, hay un crujido.
Susto.
ANDREW no tiene palabras.
Música de suspense.
La mejilla se quiebra, la mandíbula rota se une a la mejilla en un abismo y algo, entre el mal olor y la negrura del cuerpo destrozado, surge... Docenas de moscas que han conseguido entrar a la estancia de alguna maldita manera. Son las típicas que consumen los cadáveres en putrefacción a falta de gusanos.
ANDREW aparta a varias que se acercan a él, en busca de otro inquilino, como buitres. Avanza corriendo, esquivando el cadáver para detenerse cuando la luz de su linterna se centra en algo que lo desconcierta. Se detiene el chapoteo de sus pies por las aguas negras.
Música misteriosa.
El cadáver... Es el de PHILL, el primero en esta historia del que vimos como cayó.
Estamos visitando de nuevo la estancia oscura, en la que el agua fecal se ha filtrado, donde aún tintinean las cadenas electrocutadas, en las cuales también el techo podía derramar aguas de alcantarilla... Donde PHILL no pudo salvarse.
De pronto, estruendo.
ANDREW se gira.
El ruido venía tras su espalda.
La puerta...
Se ha cerrado tras él.
Iría a comprobar que se ha cerrado realmente, pero tiene la corazonada de que es así.
A partir de ese instante, jugará sí o sí.
Ahora sólo le queda la otra, la que hay delante de él, después de pasar por el centro de la estancia donde cuelga el cadáver.
Algo más que ANDREW y los bichos ha escuchado el sonido de la puerta al cerrarse.
Ese algo grita asustado.
ANDREW intenta encontrar con la linterna aquello que ha gritado. El retrocede sin saber qué hacer. Respira agitadamente, pero no grita. No puede. Siente que no puede hacer nada.
Entonces, la luz se pasa tras enfocar un bulto extraño cerca de la puerta. Regresa a él. Es otro prisionero del juego.
Un chasquido, ANDREW ha pisado algo. Bajo las aguas vemos que son... las gafas de PHILL.
Música débil, dispuesta a asustarnos.
ANDREW avanza, intentando ser prevenido. Sus pies están sumergidos en las aguas negras, donde se refleja débilmente.
Todo a su alrededor está cubierto por un aura asquerosa, pútrida y sórdida. La fábrica se convierte de pronto, en cada una de sus habitaciones, en las entrañas de un cadáver que se pudre.
Hay alguien más, una persona que ha gritado, un hombre de uno o dos años más que ANDREW, tembloroso. El tipo sin nombre se encuentra postrada en una especie de horrible camilla cercana a la puerta de salida.
Tiene una serie de cadenas que retienen sus brazos y piernas, impidiendo que se mueva.
Tras él, hay en la pared un boquete con algo envuelto, ANDREW avanza para ver qué es y entonces contempla nuevamente letras sangrientas con un mensaje claro: “PRUEBA Nº1: SALVA Y MUERE O HUYE Y VIVE”. Una leve flecha que subraya el mensaje señala al boquete.
ANDREW, horrorizado, camina hacia el hueco, mantiene la luz fija en el huevo, intenta no ver a la otra persona. Se siente demasiado asustado, sin saber qué hacer, hasta que debe dejar que caigan los clínex con los que se cubría la boca y la nariz, los cuales se sumergen en las aguas. Entonces, su mano libre puede separar la tela que cubre...
Una grabadora.
No sabe qué hacer.
Pero pulsará el “Play”...
Y entonces lo sabrá.
Música misteriosa.
Escucha los gemidos del hombre cautivo, una mortaja tapa su boca. Tras su cabeza hay una serie de engranajes a los que están conectadas las cadenas que le impiden moverse.

GRABADORA /JIGSAW: Hola, Andrew. Sabía que vendrías. Sabía que el juego era demasiado tentador para ti. Así que no dilatemos más y comencemos.
Ésta es tu primera prueba de un juego que consiste no sólo en que descubras quién soy, sino que te sientas como yo, llegando a comprenderme realmente.
En esta primera fase, te encuentras ante el pasado, el cadáver del pútrido Phill, y el futuro, el del extraño que está postrado ante lo que representa las cosas monstruosas que ha hecho.
Tu acompañante, el que sigue vivo, no es una persona buena. Te lo prometo. No merece ser salvado ni juzgado ni encerrarlo y tirar la llave. No, no, no. Él merece aquello que se ha ganado.
Pero sé que dudas de mí. Sé que me consideras un perturbado malvado que disfruta con esto, por eso ahora piensas en intentar salvar a esa bestia.
(De pronto, la puerta de la salida empieza a abrirse lentamente. Un temporizado con 00:00:30 empieza a descontar).
Ve hacia la puerta. Sal por ella. Es la salida. Escapa. Deja tras de ti el pasado y el futuro de los que no merecen salvarse.
Afronta tu obsesión: no puedes salvarlos a todos, no puedes descubrir quién soy si no me entiendes realmente.
(00:00:20. ANDREW se aleja del hueco, del mensaje, y pasa al lado de la camilla donde su “paciente” intenta retorcerse para liberarse. Escuchamos el chirrido de sus cadenas. Sus gemidos. Intenta pedir ayuda. Sus ojos ven a ANDREW como su última esperanza, pero él se dirige a la puerta con la grabadora en la mano)
Lo sabes, Andrew. Lo sabes. Sé que lo sabes.
En caso de que consigas apartarlo de lo que se merece, que sepas que su juego consistirá en matarte para salvarse, ¿lo entiendes, Andrew? Es él o tú. Siempre lo ha sido y siempre lo será.
Quizás desees ayudarle para, sin que lo sepas, estar en paz con tu madre, a la que no pudiste salvar del accidente de tráfico que la mató... Pero has de seguir.
(00:00:10. ANDREW siente rabia, pero es el supuesto monstruo o él. No puede salvar a ambos. No puede condenar a ambos. Debe seguir las reglas. Ha aceptado el juego, sabía que esto podía pasar. Está cerca de la puerta, de la escapatoria, de terminar con su obsesión. Oye al prisionero suplicando como puede ayuda a ANDREW).
Has de cambiar. Has de darte cuenta de lo que está en juego. Sigue adelante, Andrew, o la puerta se cerrará y no volverá a abrirse, y morirás aquí, tras que el tiempo se convierta en una eternidad de dolor.
(00:00:05. ANDREW se dirige hacia la salida rápidamente. El cautivo intenta gritar, pero no puede. Va a condenarse. Va a morir.)
Lo mejor que puedes hacer por este indeseable es dejarlo aquí, que muera. Así el mundo se librará de él, un agente de la enfermedad que devora nuestro mundo.

ANDREW se marcha tras la puerta. Deja tras de sí: aguas negras, una rendija oxidada en el suelo, cadenas cargadas de electricidad, un cadáver, un cautivo del juego, una vida... Imágenes rápidas de ello.
Entonces, la salida se cierra.
ANDREW se ha ido.
Pero el torturado se queda. Grita tras la mortaja cómo puede, pero es incapaz de ello.
La cara del hombre llena de sangre y golpes se convulsiona.
Intenta luchar, pero es demasiado tarde.
Sobre su pecho, hay algo.
Una grabadora.
Cuando la puerta se cierra, se ha conectado una serie de engranajes que ha conectado la grabadora.
El atemorizado prisionero descubre que no va a salir de ahí cuando escucha una fría voz...

GRABADORA / JIGSAW: Hola, Donnie. Quiero jugar a un juego. Tu capacidad de maldad es tan amplia. Tu simple existencia ya es en sí una tortura a la vida, una ofensa.
Si el joven Andrew te liberase, deberás matarlo. Así el pagará por sus pecados y tú te librarás de ellos.
Ése es el juego, monstruo, sin embargo, tú y yo sabemos que lo más seguro es que cuando la puerta se haya cerrado tu única compañía sea Phill, las ratas, las moscas, la mugre y tu maldad.
La muerte os engullirá.
Tu decisión de vivir o morir... La tomaste hace mucho tiempo, con todo el mal que hiciste, monstruo. Ahora pagarás por ello, pagarás por todo lo que has hecho. No habrá misericordia.
Has hecho añicos muchas cosas, ahora tú te harás añicos.
Fin del juego.

ANDREW ha salido, pero mira atrás.
La grabadora que llevase consigo cae al suelo.
Ve en la puerta una pequeña ventana oculta tras dos fotos pegadas, las cuales arranca. Son cárteles de desaparecidos, uno es de PHILL, que recuerda verlo en su Facultad, y otro es de DONNIE, uno de los desaparecidos cuyos papeles de “Desaparecido” inunda la ciudad.
Están muertos.
ANDREW se marea.
Está destrozado.
Siente que podría haber hecho algo más por salvar a aquel tiempo, siente que podría haber hecho algo, no dejarse caer en el macabro juego de JIGSAW.
Entonces, decide mirar por la ventana.
¿Y si DONNIE logra salvarse?
¿Y si puede hacer algo desde ahí para ayudarle lejos de las normas del juego?
Tiene esperanzas, ¿le servirán?
El cuerpo del extraño tiembla. Siente pánico. Sabe que no va a escapar. Sabe que su destino se ha sellado con esas palabras.
Entonces es cuando se oye el ruido de unos engranajes que empiezan a moverse. El mecanismo de la extraña máquina de tortura a la que se encuentra unido empieza a moverse.
Tras la puerta, a través de una especie de cristal, muy sucio, los ojos del asustado ANDREW observa. La puerta no se puede abrir para intentar socorrer a DONNIE. La decisión ya ha sido tomada.
Los eslabones de los grilletes empiezan a ser devorados por los engranajes que chirrían emitiendo un ruido monstruoso. Los brazos y las piernas del cautivo empiezan a estirarse hacia su brutal destino.
Va a ser...
Desmembrado...
Aún con vida.
Grita como puede.
El ruido se vuelve cada vez más ensordecedor. Escuchamos los crujidos de sus huesos, los músculos que se hacen pedazos lentamente.
El sufrimiento es horrible.
¿Puedes sentirlo?
La sangre empieza a salir de su piel cuando está se corta, cuando las cadenas condenan a los brazos y piernas a ser destrozadas, a separarse del resto del cuerpo.
Imágenes frenéticas.
Cuando los engranajes... de pronto... se detienen. Hay un fuerte chirrido. La maquinaria se ha parado. ¿Se ha roto? ¿Ha fracasado la trampa? ¿Qué sucede?
DONNIE intenta respirar. Ve entre lágrimas sus brazos: el derecho se ha partido y emana sangre, el otro se encuentra aún peor, y ve su propio hueso.
Sus piernas... Puede ver sus rodilla astillada, bañada en sangre, en la derecha... y la izquierda se ha convertido en pedazos.
El dolor es terrible, pero sigue vivo.
Y... tiene esperanzas.
Entonces, alza el rostro.
Se da cuenta de que la cadena ha desaparecido para soltar otra que había encima de él, colgando del techo, como PHILL.
Y entonces, cuando uno de sus brazos se hace... añicos... Lo que hay encima de su cabeza cae.
Es una cuchilla.
Le destroza el cuello de un brutal golpe.
Rebota.
La sangre salpica la estancia.
Después cae...
Y le decapita.
Ha muerto.
Su cuerpo hecho añicos queda inerte.
Las cadenas se mueven lentamente.
El juego ha terminado para él.
ANDREW no ha podido seguir mirando.
En un pasillo estrecho y negro, las lágrimas resbalan por sus ojos. Ha fracasado... no ha podido salvar a alguien... Siempre pensó que si alguien le necesitaba, podría ayudarle, pero en ese momento, cuando alguien le necesitaba de verdad, no ha podido... Puede que se pregunte antes de seguir... ¿Quién es él realmente?
Las luces parpadeantes se encienden en ese pasaje. Apaga su linterna. ANDREW ve en una pared clavada una nota mecanografiada: “Has cruzado la puerta, superando así la primera prueba. ¿Sabes qué significa eso? Significa que has hecho lo correcto, has elegido bien. Felicitaciones. Espero que sigas con buen juicio. Continúa”.
ANDREW tras leerla no sabe qué hacer. Está horrorizado. Mira la sucia pared y después se dirige hacia delante, hacia la próxima prueba.
Vemos cómo se aleja por el final del pasillo, en la noche.
La tensión lo invade todo.
Música tensa.
Eso fue en el pasado.
En el presente, THOMAS sostiene una fotografía en la que puede ver el cuerpo hecho pedazos de DONNIE. ¿Qué hará ahora? ¿Puede hacer algo? Escucha unos débiles ruidos que le sobrecogen.
¿Es la muerte?
Fin de la escena.

sábado, 24 de octubre de 2009

"SAW VI: No a la censura, ¡viva la libertad de expresión!"



En primer lugar, y como soy un chaval educado y de colegio, instituto, universidad pública: Hola a todos.

Vayamos al grano (o intentemoslo). Como veréis, he llamado a esto de una forma contundente, ya veréis como me voy explicando. Lo he etiquetado en "Reflexiones", planeo hacer pocas, pero por si a caso, ahí queda.

Me gusta "Saw" y los que pasáis por aquí y soleis leerme lo sabéis desde antes que empezará a colgar el fan-fic en el que me veo a hacer esta pausa que no me gusta (siento que rompo lo que estaba haciendo), pero las cosas me lo han puesto a tiro para que haga este llamamiento o esta queja desde mi blog.

Cuando termine el fan-fic os contaré por qué me gusta tanto una saga que no considero tanto una película gore o de terror, sino un thriller que bebe de las fuentes de grandes películas como pueden ser "Seven".

Saw VI tenía previsto estrenarse el 23 de octubre de 2009 en España. Sin embargo, a dos días del estreno, los heraldos del Ministerio de (In)cultura la han calificado de X. No os preocupeis, no es que haya sexo a raudales y explícito, sino porque X también se considera a películas que "incitan a la violencia". (Saw VI... incitar a la violencia... Y las cinco anteriores no han conseguido que le haga un Juego a nadie... Hurm). Esta táctica no se usaba en España con una película de terror desde el Franquismo. Sacando las cosas en claro: el gobierno del PSOE (un supuesto gobierno de izquierdas), unos progres, quedan ahora comparados con el fascismo extremo. Curioso ¿eh?

No voy a divagar ahora sobre lo que me parece el gobierno actual, no me voy a aliar con ningún otro partido, no voy a usar demagogia (porque no sé lo que significa esa palabra, pero suena a fea tanto como otra... como se llama, oh sí: censura), ni voy a decir que ya comprendo por qué cierto chaval del foro de Marvel tiene una firma en contra de la Ministra de Incultura, la señora Sinde (la cual ha firmado el guión de una cosa llamada... "Mentiras y Gordas" con sexo explíticito y drogas a raudales. Venga, estereotipo de cómo somos todos los jóvenes: unos borrachos drogatas que disfrutamos practicando sexo con cualquiera sin usar metódos de protección y que, sin nos sabrá tiempo, apaleamos a ancianos, a vagabundos y demás por el mero echo de ser jóvenes y estar amparados por la ley del menor)...

Sólo voy a decir, aunque lo anteriormente no lo quisiera decir y lo he dicho, que Saw VI no será estrenada por ahora. A espera de que el recurso de Buenavista (sí, Disney distribuye "Saw", le pertenece la Miramax de las pelis de Tarantino- cómo mola "Malditos Bastardos", por cierto- y ha comprado Marvel. Si es que amo al Mickey éste...) tenga efectos (como ya lo tuvo en sus días una película francesa calificada de X en España con un título bastante explícito- "Fóllame", sí lo pongo y así más gente despistada se pasa por el blog- y que logró en dos meses ser "Para mayores de 18"). En fin, que tendremos que esperar a que Jigsaw vuelva a casa por Navidad.
Y nuevamente España queda como unos pringados... En Francia y otros países se estrenará sin trabas, incluido Estados Unidos, cómo no, donde creo que tiene la calificación en la cual el menor puede ir con un adulto. Toma ya.

Y ahora unas pregunta sin respuesta: ¿Hubiera pasado esto si Saw VI fuese una película española? ¿Volverá a ocurrir? ¿Por qué las cinco anteriores no? ¿Por qué tampoco filmes aún más gores como "Hostel" y "Hostel 2"? ¿Por qué se pasan a miles de fans por cierto sitio que no quiero decir? ¿Por qué el Ministerio de Incultura no se preocupa de lo que es verdaderamente necesario para que España evolucione como país y no siga quedando una y otra vez a la altura del betún o más abajo? ¿Por qué se arriesgan a que Buenavista se cabree y deje de ayudar al cine español, sí el que es cine, no esos abortos fílmicos subvencionados por el Estado? ¿Por qué no intentamos ser realmente objetivos y dejar el afán de protagonismo de la Administración?, etc.
En fin, ni Dios ni Estado. Qué gran lema, ¿no creéis?

Decir que los fans de "Saw" no se han quedado parados y han empezado a quejarse al Ministerio (aunque conociéndolos estarán subvencionando una de esas pelis que acabarán echando en La 2, que rozan la serie B, y que no se me malinterprete, considero que el cine español tiene buenas películas con buenos directores como son las de Aménabar, por ejemplo- ah, de paso os recomiendo "Ágora"). También se están recogiendo firmas y creo que hoy se hará una manifestación en Madrid y Barcelona. Espero que lo consigan y demuestren que no se nos ha incitado a la violencia, sino a defender nuestros derechos y nuestra libertad de expresión, lo más grande que tenemos.

Mientras, Buenavista ha recurrido y se niega a estrenar la película en las únicas ocho salas X que hay en España (donde sólo podría distribuirse) y guarda en un almacén de Madrid las más de trescientas copias a espera de no perder dinero (el del doblaje, la distribución, el consecuente si hay descargas ilegales y piratería... aunque que se fastidie ahí el Ministerio de Incultura, ¿destierras un film? ¿Odias la piratería? Toma un 2x1)...

Internet se hizo eco de esta noticia durante esta semana. Rápidamente, la noticia corrió como la pólvora apareciendo incluso en los telediarios de Antena 3 y la Sexta. Podéis seguir lo que ha ido pasando desde la web de http://www.aullidos.com/ , la cual os recomiendo si os gusta el cine fantástico y de terror, y el blog especializado http://saw-maniacos.blogspot.com/ , en el cual a parte de encontrar un amplio seguimiento a la saga, podréis ver toda la cola que ha traído este culebrón.

Anotar que por ahora el Ministerio de Incultura no me ha certificado el blog de X por mi fan-fic sobre la saga "Saw", aunque quizás me aseguraría más visitas al regodearme en ese círculo, creo yo... (Esto era un chiste sarcástico, de esos que se suelta para reír por no llorar). Hay más cosas que decir, pero prefiero decirlas junto a todos vosotros.

En definitiva, a día de hoy nos encontramos sin "Saw VI" en España (para una vez que la estrenan el mismo día que los americanos, el 23 de octubre (ayer) estaba previsto su estreno por aquí (y no debíamos esperar dos semanas, como tuvimos que hacer con la aceptable "Saw V") y los heraldos de la incultura se ponen de listos) a espera de que Buenavista (¿os he contado lo mal que me caía Disney hasta hace poco y como desde hace cierto tiempo me cae bien?) consiga su recurso y podamos disfrutar de la película.

Iba a poner un final ingenioso, pero no se me ocurre o quizás...


"NO A LA CENSURA, VIVA LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN".

martes, 20 de octubre de 2009

Saw

ESCENA 11: EL QUE SUPERÓ EL JUEGO.


THOMAS se siente perdido en el presente, mientras que en el pasado el detective del FBI STUART MCARTHUR hace que lee los expedientes de los casos relacionados con las desapariciones mientras sorbe lo que le queda de batido en un vaso de plástico, seguramente de un menú perteneciente a un restaurante de comida basura.
Tocan a la puerta de su destartalado despacho. Intenta ordenar levemente el caos y baja los pies de la mesa donde los tenía colocados.

MEGAN MURRAY tras la puerta del despacho donde se encuentra STUART MCARTHUR: Soy yo, Megan.

STUART MCARTHUR: Si vienes con más desaparecidos no entras por esa puerta, ¿vale? Ya tenemos suficiente.

MEGAN MURRAY: No vengo con más casos de desaparecidos.

STUART MCARTHUR: Entonces, pasa.

La detective entra portando varios expedientes que deja sobre la mesa.

STUART MCARTHUR irónico: ¡Mentirosa! ¿No decías que no traías más casos de desaparecidos?

MEGAN MURRAY sentándose, sin ganas de bromas: No los traigo. Son simples anotaciones que nos faltaban sobre las conexiones de los casos. Son más esbozos que cualquier otra cosa y señalaban la mayoría a la teoría de que el nuevo Jigsaw fuese realmente un discípulo que había sobrevivido a una de las pruebas anteriormente. Un pupilo que decidió seguir con el trabajo de Jigsaw tras su muerte.

STUART MCARTHUR tirando su vaso a la papelera, aunque no llega y cae fuera. Él disimula: Eh... ¿Has encontrado algo sobre los casos que haya pasado inadvertido?

MEGAN MURRAY: Absolutamente nada. Se ha investigado todo y lo que parecía lo más fiable, que ese tipo que sobrevivió al juego sea el nuevo Jigsaw, es imposible... Además, el muy capullo ha descubierto que teníamos varios agentes persiguiéndolo. El cabrón hizo que se iba a suicidar y nuestro agente se delató. Es listo.

STUART MCARTHUR: Es listo el chaval, el agente que teníamos infiltrado es un gilipollas. En fin, abría que echarle un ojo de vez en cuando, por si acaso. Quizás sea el típico niñato que imita a su ídolo, que no es otra cosa que un puto asesino en serie. En verdad, me jodería un huevo que un niñato estuviese jugando con nosotros y no podamos pillarlo. Sólo espero que el cabrón tenga edad para mandarlo a la cárcel y no a un reformatorio de cinco estrellas.

MEGAN MURRAY: ¿Qué opinas de él? ¿Qué opinas del superviviente, nuestro único sospechoso?

STUART MCARTHUR: ¿Qué crees que pienso? Pues me fastidia que no se haya delatado, me fastidia que todo esto no sea fácil. Ojalá que fuese él, que tuviésemos pruebas para encerrarle, que encontrásemos las putas conexiones, que supiéramos donde coño buscar, que se dejase pillar y cerraramos el puto caso antes de que los cadáveres de los desaparecidos sean tantos que si los encontramos necesitaremos un cementerio nuevo para enterrarlos. Bonita metáfora, ¿eh, Murray? Ah, y recuérdame que no vuelva a ayudar a Hoffman a cerrar su caso, al menos al imitador del asesino de su caso, ¿ok?

Transición de imágenes, del papeleo blanquecino a los pasillos grises de la Facultad de Historia donde vemos transitando a EWAN, a la vez que el resto de los estudiantes están en clase, en la biblioteca o en la cafetería.
Sostiene un libro que va leyendo intentando memorizar algo. Alguien va tras él.
Música tensa.
¿Quién le persigue?
¿Quién está a punto de darle un buen susto?
EWAN se detiene, aparta la mirada del libro y mira lentamente hacia detrás.
Alguien le espera.
Se asusta.
Música creciente.
Cuando EWAN se da cuenta de quién es la persona que le ha dado la “sorpresa”, suspira intentando calmarse.
Es una chica que viésemos en una de las fotografías del grupo que tuviese SHAWNEE. Viste con una camisa desteñida con todos los tonos del arcoíris y una falda larga y negra como su melena oscura. Tiene la piel muy pálida y grandes ojeras, como si llevase días sin dormir. Se llama HELENA.

EWAN intentado calmarse tras que se le caiga su libro: ¡JODER! ¡QUÉ SUSTO!

HELENA sarcástica: Ewan, yo también me alegro mucho de verte de nuevo. Iba a la Facultad de Filosofía a buscar a Andrew, si mal no recuerdo estaba cerca de ésta, de la de Historia. Solía usarla de atajo cuando yo estudiaba Filosofía.

EWAN: Ah, vale... Lo siento por haberte dando una bienvenida tan calurosa, pero es que... joder, me has dado un buen susto. Soy muy joven como para morirme de un infarto.

HELENA irónica: No te preocupes, pensé que ese “Joder, qué susto” era tu forma de saludarme.

EWAN: Entonces no tendría que haberme disculpado. Mi bienvenida fue entonces normal.

HELENA inquietante: Pronto dudarás sobre qué es y qué no es normal.

EWAN intentando tomarse todo como una broma: ¿De qué estas hablando, colega?

HELENA: Estoy hablando sobre lo que todos sabemos y vosotros no os atrevéis a creer. Sabéis de todas esas desapariciones, muchos de ellos los conocíais. Se desvanecieron como por arte de magia y... todos sabemos quién está detrás de ello.

EWAN sarcástico: ¿Todos? Eh, te equivocas, yo no.

HELENA: ¿No lo sabes o no lo quieres reconocer?

EWAN: Lo que tú digas, ¿vale? Dejaste la facultad de Filosofía para hacerte detective, no lo sabía.

HELENA perdiendo los nervios: ¡Déjate de bromitas! Me marche después de lo que le pasó a Diana. Después de las horribles cosas que pasaron. Me fui sabiendo que podría haberla ayudado y no lo hice. Temía lo peor. ¡Me siento culpable aún! ¿Y sabes qué, Ewan? Sigo asustada, porque sé algo que los demás no saben. Necesito hablar con Andrew, ¿dónde está? Necesito verle.

EWAN sin saber qué decir: Primero, cálmate. Esta mañana los de siempre nos vimos antes de que empezasen las clases. Andrew no vino, se habrá quedado durmiendo o algo.

HELENA preocupada: He estado llamándole, he querido saber de él, pero...

EWAN rotundo: Lo dejasteis, ¿lo recuerdas? Podrías pasar página. Él creo que lo ha hecho... Y lo siento por ser tan sincero.

HELENA muy asustada: Andrew... ¿Andrew? ¿No ha venido? Oh, no... ¡Joder!

EWAN sin entender nada: Pero ¿qué pasa?

HELENA: Él también sabe lo que yo sé. Él entiende esto como yo, vosotros no, pero él sí.

EWAN extrañado: ¿Entender el qué?

HELENA, mientras sus ojos se llenan de lágrimas: Lo que pasó con Diana, con Oren, con nosotros, las desapariciones...

EWAN mirando a otro lado: Helena, lo siento por ser así, pero estas flipando ¿eh? Y he dejado de ir a una clase para estudiar esta mierda que ni me acuerdo lo que es, no para tener que oír tus paranoias, ¿vale?

HELENA muy nerviosa: Da igual lo que tú digas. Necesito hablar con Andrew, él lo entendería todo, él sí. Sabemos Cosas que vosotros no sabéis. A... Oren le gustaba escribir. Coleccionaba recortes sobre asesinatos y... sabía bastante de ese... psicópata llamado Jigsaw.
En su última historia hablaba de un nuevo Jigsaw que se vengaba de los que habían hecho daño a la única persona que quiso. ¿Qué puedes sacar de ello? ¿Eh?
Andrew y yo fuimos las únicas personas que leímos su última historia, la hizo poco antes de que muriese Diana y... Era una buena historia, pero ahora no lo es tanto, porque lo que escribió se está haciendo la realidad.

EWAN recapacitando: Eh, chavala, ¡para un momento! ¿Insinúas que Oren está detrás de las desapariciones?

HELENA mientras varias lágrimas caen por sus mejillas: Me atrevería incluso a afirmarlo... ¡Escúchame! ¡Créeme! Sabes que tengo razón, ¡escúchame, por favor!

EWAN cierra su libro y se dispone a marcharse, dejando a HELENA tras de sí: Eh... Vale. Me voy a clase. Hasta pronto.

HELENA: Seguirás sin creerme hasta que sea demasiado tarde. (EWAN se ha marchado y ha dejado sola a HELENA, quien susurra): Ya me... creerás.

Salimos lentamente de la Facultad, contemplamos la sombra de HELENA, sola en el pasaje.
Fuera el ambiente es sombrío, las nubes se agrupan a punto de empezar a llover, creando un atmósfera gris, oscura. Nos fijamos en la cúpula celeste para, cuando descendemos, terminar viendo la fábrica destartalada de la fotografía que recibiese ANDREW.
El viento la golpea y emana ruidos horribles, fantasmagóricos, mientras la verja que la rodea, culminadas en alambre de espino, sollozan horriblemente.
Escuchamos una moto acercándose hasta ella, se detiene fuera de la verja, rota. Tras unos segundos vacilando, finalmente el vehículo continúa por un patio lleno de hiedras y malas yerbas que escoltan la fábrica abandona.
Finalmente, la motocicleta se detiene y su piloto la deja aparcada. Después, desciende y se quita el casco negro que llevase puesto.
Vemos su rostro.
Sabemos quien es.
Es ANDREW.
Lentamente, el chaval sigue su camino, quitándose el polvo de su chaqueta de cuero, al tiempo que el viento golpea sus zapatillas destrozadas y sus vaqueros plagados de agujeros.
Se detiene para pensar un poco.
Saca de su chaqueta una caja de cigarrillos, coge uno, lo enciende como puede con su mechero y empieza a fumar, podría ser la última vez que lo haga y no porque precisamente este pensando en dejarlo.
Pasa su mano por su pelo oscuro, encrespado. Está pensativo. No sabe si internarse en esa casa del horror.
Recuerda por qué ha decidido ir hasta ahí.
La noche anterior, antes de que llegará su padre, JAMES ADDAMS, y JIGSAW le pusiese a prueba, estuvo en el despacho de su progenitor, donde encontró varias fotocopias de algunos expedientes sobre el caso de las desapariciones. Parece ser que su padre, tras recopilar los originales para los detectives que llevan el caso los ha fotocopiado para él. ¿Por qué?
ANDREW encuentra uno de los expedientes con un nombre que reconoce: “OREN LUDWING SANDERS”.
Sabiendo que tiene tiempo aún, ANDREW se dispone a leerlo, viendo varias fotos de uno o dos años antes de OREN, en blanco y negro, junto a varios expedientes, uno de ellos de un hospital, otro de un psiquiatra...
En un flashback dentro del flashback, vemos a OREN, uno o dos años antes, tirado en la esquina de un parque, de noche, con un bote de pastillas en las manos. Está vacío.
A su alrededor, hay varios drogadictos pinchándose o ingiriendo de otras maneras diferentes sustancias ilegales.
Primer plano de los ojos en blanco de OREN, teniendo una crisis.

ANDREW voz en off, mientras lee el informe: “(...)Desde los quince años se hallaba bajo medicación psiquiátrica por un grave trastorno bipolar (...)”.

El frasco de pastillas cae. Vemos la negrura, el resto de los yonkis, a OREN sufriendo un ataque... Todo muy tormentoso y movido.

ANDREW voz en off, leyendo: “(...) En el período de 2006 a 2007, OREN LUDWING SANDERS se encontraba inmerso en un problema de drogadicción. (...)”.

Pasa el tiempo. Vemos a OREN en el pasado, en un cementerio. Lleve. Es de noche. En la lápida hay un nombre “DIANA SWANSON LEE”, nacida el 20/12/1991 Y FALLECIDA EL 2/1/2008. OREN se derrumba ante ella y se oculta el rostro, llorando.

ANDREW voz en off, leyendo: “(...) Una vez perdida la persona a la que más quiso... (...)”.

Pasamos rápidamente a un lugar oscuro.
Esa misma noche, OREN, llorando, destrozado, en su destartalado apartamento que consiguiese con el dinero que reunió trabajando desde los dieciséis años para asegurarse un hogar tras dejar el orfanato donde se crío, coge unas cuchillas y se dispone a cortarse las venas.
Grita.
Tensión.
Desagradable.
Música tétrica.

ANDREW voz en off, leyendo: “(...) El 3 de enero de 2008 protagonizó un intento de suicidio. Afortunadamente, un vecino llamó a emergencias tras ver la sangre que salía de la puerta del apartamento de LUDWING(...)”.

Oscuridad.
Hay un poco de luz.
Ha pasado tiempo.
La luz se tiñe de tonos verdosos.
Estamos en un cuartucho asqueroso, cayéndose a cachos, en el cual vemos una sombra que se dispone a enfrentarse a una decisión que quizás no pueda tomar.

ANDREW VOZ EN OFF leyendo: “(...) El 4 de febrero, el mismo día en que se le dio el alta médica tras su intento de suicidio y aprovechando un fallo burocrático -tenía que ir a un psiquiátrico-, protagoniza en el año 2008 el caso que recoge este informe (...)”.

En el suelo de la sala oscura se refleja en docenas de trizas, de cristal, manchadas de sangre, una grotesca máscara de metal oxidado abierta que se acopla al grueso collar que tiene un hombre puesto. Se encuentra sentado, con la ropa llena de suciedad, tambaleante, con la cabeza gacha. Sus pies descalzos están sangrando por los pedazos de cristal.
Ante él hay un televisor.
Su rostro está cubierto de sombras. A ambos lados hay una máscara abierta, horrible, con un mecanismo que llegado el momento se cerrará para siempre. En el interior de la máscara hay... docenas de cuchillas que cortaran el rostro y terminarán con la vida del extraño.
Imágenes frenéticas al más puro estilo “SAW”, mientras la música se vuelve más y más tensa: cristales, sangres, ropas sucias, sombras, luz verdosa, máscara, cuchillas, el televisor... El cual pasa de la niebla que emanaba una pequeña luz blanquecina a mostrar a la marioneta Billy, la cual suelta una horrible carcajada.

BILLY (JIGSAW) / GRABACIÓN- TELEVISIÓN: Hola, Oren (el cautivo alza el rostro, entre las sombras de la máscara lo vemos). Te estaba esperando al igual que tú esperabas la muerte. Quiero jugar a un juego, vas a participar en él. Sigue las reglas. Vivir o morir, tú decides.
Llevas toda tu vida, absolutamente toda, desperdiciándola, siendo un inmundo miserable, mediocre desgraciado. No te equivocas al pensar que no deberías haber nacido, quizás tus padres lo supieron y por eso te abandonaron.
Tienes la oportunidad de salvar tu vida.
Has sido un drogadicto, un suicida, un ser horrible que dejo morir a la única persona que le tendió la mano, que le comprendía, que le quería (Una lágrima cae por su rostro sucio, reflejándose en las cuchillas).
Todo ello termina ahora, para bien o para mal. Tú decides salvarte o morirte.
Tienes tres minutos para encontrar entre los cristales del suelo, que representan tu vida hecha pedazos, la llave que será tu salvación, que te permitirá quitarte tu máscara, antes de que la realidad te corte el rostro.
Cuando se agote el tiempo, el mecanismo de la máscara hará que se cierre y los cuchillos te devolverán el dolor que has causado a las demás personas. Lo pagará tu rostro, tu cuerpo, tu alma.
Sólo podrás impedirlo de la forma que he dicho. (La marioneta se mueve levemente, tras ella, en la oscuridad vemos la cabeza de un maniquí con la máscara abierta que tiene OREN puesta. Cuando se agota el tiempo, se cierra, cortando la cara de plástico, haciéndolo añicos. OREN observa así cómo será su muerte si fracasa en el juego).
Así es el juego.
Recuerda, Oren, aquellos que no aprecian la vida no merecen tenerla.
Vivir o morir, tú decides. (Fin de la grabación, regresa la neblina al televisor).

Es el momento.
El temporizador comienza la cuenta atrás: 00:02:58.
Oscuridad.
OREN no se mueve.
Vemos los cristales, el collar, la máscara, el sudor resbalando por el rostro del cautivo, mezclándose con sus lágrimas.
No grita.
No intenta escapar.
00:02:37.
Contemplamos las manos sucias de OREN cerrándose y abriéndose, no intenta usarlas para liberarse, para buscar la llave entre los cristales.
Acepta su muerte.
00:02:23.
Por los pies de OREN resbala la sangre. Tiene varios cristales clavados.
00:01:49.
La cámara gira en torno a OREN LUDWING, imágenes cada vez más frenéticas.
Mucha tensión.
Música misteriosa.
El tiempo avanza... inexorable.
00:01:31.
Pero él quiere morir.
Vemos a OREN reflejado en los cristales.
00:01:18.
OREN no va a intentar escapar, quiere morir, va a “perder” el juego a propósito.
00:00:56.
Giramos en torno a él.
Las cuchillas le desgarrarán el rostro y se desangrará lentamente hasta que muera.
00:00:43.
Va a morir.
00:00:34.
Tensión.
Música cada instante más tensa.
00:00:22.
Muerte... Muerte... Muerte...
00:00:09.
El Juego está a punto de terminar.
00:00:08.
Por los ojos de OREN caen las lágrimas.
00:00:07.
Sus pies se retuercen entre cristales y sangre.
00:00:06.
Sus manos se entrelazan al posabrazos de la silla de madera donde se encuentra.
00:00:05.
Respira tensamente, está a punto de dejar de hacerlo. Música tensa.
00:00:04.
Imagina el dolor a punto de destrozarle. Escuchamos el tic-tac de un reloj, inexorable.
00:00:03.
Se ve como la cabeza del maniquí de la grabación.
00:00:02.
El fin está cerca. Suspense. Escuchamos los latidos de un corazón.
00:00:01.
La muerta roza a OREN.
00:00:00.
Y toda termina.
Hay un fuerte chirrido.
Un estruendo.
Algo de metal oxidado cae sobre los cristales.
Es la máscara...
El Juego ha terminado, pero...
OREN no ha muerto.
Abre los ojos, no comprende lo que ha pasado.
Entre los cristales, ve una grabadora. La coge y la enciende, tembloroso.
¿Qué demonios ha pasado? ¿Por qué tantos que han querido sobrevivir al juego han muerto y él, que quería morir, ha sobrevivido?

JIGSAW / GRABADORA: Hola de nuevo, Oren. Eres bastante previsible. Te conozco bastante bien. Sé que no jugarías, sé que no intentarías salvarte, sé que un suicida como tú estaría encantado de que terminase el trabajo que él no pudo concluir...
Pero así ya jugabas al verdadero juego.
Tus ganas de matarte te salvarían.
El Juego era ése, liberarte te hubiese matado, pero tu falta de lucha... Para muchos, la vida es un regalo, para ti una condena. No te salvarás, pero tu existencia será tu peor condena, peor que la muerte.
La mayoría de las personas no agradecen seguir con vida, pero tú no, Oren... tú ya no. Fin del Juego.

OREN, cuando la grabación termina y comprende lo que ha pasado, se levanta y da una patada con uno de sus ensangrentados pies a la máscara abierta.: ¡¡¡NO!!! ¡¡¡NO!!! ¡¡¡NO!!!

Camina sobre el lecho de cristales gritando hasta que cae al suelo, llenándose de cortes.
La puerta de la oscura habitación se abre.
OREN, antes de que sea demasiado tarde, coge uno de los trozos más grandes y llorando, se dispone a abrirse las venas de nuevo y morir, sea como sea.
Antes de que llegue a hacerlo, un encapuchado aparece, el nuevo Jigsaw, no le deja ver su rostro. Posa su mano con un pañuelo en el rostro ensangrentado de OREN y hace que éste pierda la conciencia. El pañuelo estaba empapado en cloroformo.
El nuevo JIGSAW no iba a permitir que muriese OREN, su peor condena es la vida, no la muerte.
Oscuridad.
Fin de este flashback.
Vemos a OREN ensangrentado fuera de un hospital.
Oscuridad.
Vemos a OREN traumatizado.
Oscuridad.
Vemos que era OREN el que fingió suicidarse para descubrir que la policía le perseguía, pensando que él era el nuevo Jigsaw o un cómplice.
OREN fue el que superó el juego y el sospechoso de ser el psicópata. ¿Lo es? ¿Qué más oculta?
Oscuridad.
Regresamos a ANDREW, junto a su motocicleta. Quien suspira tras recordar el expediente de OREN. ¿Qué hará ahora? ¿Entrar? ¿Intentar demostrar así que su amigo no es el que está detrás de las desapariciones? ¿Para terminar con el misterio? ¿Para terminar con la obsesión?

ANDREW voz en off, leyendo: “(...) ¿Quién es realmente Oren Ludwing? ¿Qué esconde? (...)”.

ANDREW, tras tomar aire y tragar saliva, comienza a andar hacia delante, hacia la fábrica tras dejar la moto y el caso tras de él. Coge una linterna que llevará en ella. La necesitará.
Siente miedo, pero debe seguir o la pesadilla jamás concluirá.
Se sumerge en la negrura.
Música misteriosa.
Al mismo tiempo, vemos en los jardines de la Universidad a SHAWNEE sentada sola, sobre el césped, con los ojos rayados, pensativa, mirando a la nada. Alguien se acerca, le toca el hombro como gesto de apoyo y se sienta a su lado, es CONRAD, quien acaba de salir de la Biblioteca General, que está próxima a la parte donde está SHAWNEE.
La chica disimula las lágrimas.

CONRAD: Lo siento muchísimo, Shawnee, por todo lo que está ocurriendo. Ojalá pudiera cambiarlo, ojalá pudiera ayudarte. ¿Puedo...?

SHAWNEE no sabe qué decir, las lágrimas caen por sus mejillas. Recuerda lo que le paso horas antes en una de las clases de “Filosofía”, cuando la profesora DORA le felicitó ante toda la clase.

DORA: Las cosas no marchan bien, tampoco en vuestras notas. No debemos retroceder, pero debemos seguir adelante. No podemos detenernos. No podemos dejar que seamos vencidos (Pausa, le da un examen a SHAWNEE, quien está triste y sola: no están ni THOMAS ni OREN NI ANDREW). Sobre los últimos parciales, dan pena. Shawnee se salva, cómo no, y escribió una gran frase en el examen: “La ignorancia nos da la felicidad”. La otra gran frase la escribió Oren, quien aunque suspendió, como siempre deja un par de perlas bastante buenas como: “Aprecia tu vida”.

Fin del Flashback.
SHAWNEE llorando abraza a CONRAD y oculta su rostro en las sombras, su amigo no sabe qué hacer para ayudarla.

SHAWNEE llorando, destrozada, ante su viejo amigo: Sálvame, por favor, ayúdame.

Oscuridad.
Dejamos el pasado.
Regresamos al presente.
THOMAS coge otra fotografía y se dispone a seguir recordando para resolver la pregunta de su enigma: “¿por qué está ahí?”.

Saw

ESCENA 10: LA LLAVE.


En el presente, THOMAS sigue temblando dentro de su propio juego, cuando viajamos al pasado, observando un lúgubre horizonte en el que vemos una fábrica en ruinas, abandonada, la de la foto que le fue enviada a ANDREW.
Es de noche. Llueve. La fábrica es un montón de piedra oscurecida, terrorífica, con luces verdosas. Es digna de película de terror.
Nos internamos dentro. Avanzamos por su laberíntico interior, lleno de pasillos negros, en los que faltan partes, hay polvo, telarañas y desperdicios.
Nos detenemos brevemente ante una gruesa puerta de metal. Encierra una cámara frigorífica, en la cual entre la helada niebla hay alguien que se mueve temblando con su piel blanca y llena de escarcha.
El interior es una pesadilla de color pulcro, con breves tonos de luz azulada.
El hombre se mueve lentamente.
Es joven.
Alza su rostro, el cual hemos visto entre los cárteles de desaparecidos. En medio del aire frío hay un temporizador con la marcha atrás iniciada.
Tembloroso, el hombre sube dos escalones lentamente, tambaleándose. Ante él hay un pequeño foso de... ¿agua helada?
Respira profundamente.
Mira hacia el otro lado.
Debe atravesar el foso de agua para llegar a la puerta, la cual está cerrada.
El hombre está muy asustado, gira como puede sobre sí mismo, titiritando de frío. La cámara sigue.
Mira hacia arriba y la luz del techo, blanca, casi le ciega.
Mira hacia delante.
El temporizador no se detiene.
Le quedan 00:00:29.
Vemos en el suelo, una grabadora.
Flashback para escuchar su mensaje.

JIGSAW / GRABADORA: (...) La llave de la puerta de la sala está ante ti. En el agua, cógela y márchate antes de que concluya el tiempo o no podrás salvarte.
Llevas toda tu vida siendo un monstruo lleno de frialdad, creyéndote superior, con un corazón gélido. Ahora afrontarás ese frío.
Si el tiempo concluye y nos has hallado la llave que cierra la puerta morirás. Busca en el foso de agua, sé inferior y vive.
Es sencillo, pero ¿podrás hacerlo?
Tú eliges, Hayden, tú eliges, pero cuidado con las trampas del destino que tú tendiste con tu horrible existencia, quizás te aplaste la realidad. Lo siento por mi ácido sentido del humor. Que empiece el juego.

De nuevo, en el momento en que HAYDEN se debate entre lo que hacer y lo que no hacer, éste abre los ojos. Sus cejas y pestañas están llenas de escarcha. 00:00:16.
Está congelado, pero debe hacer algo.
Debe decidir.
Está asustado, tenso, horrorizado.
No puede hablar, está helado.
Mira hacia la puerta.
Después al foso de agua que hay ante él, donde está la llave. 00:00:09.
Entonces, empieza a caer agua del techo, como si fuese una alarma antincendios que hace que la víctima se hiele aún más.
Tensión.
Debe decidir qué hacer.
Abre los brazos y se tira hacia el foso para coger la llave.00:00:03.
De pronto, el agua hierve.
Gritos.
Escuchamos de nuevo una parte del mensaje de la grabadora:

JIGSAW / GRABADORA: (...)Lo siento por mi ácido sentido del humor. (...).

El chico saca una de su manos mientras grita de dolor.
La mano está descarnada, llena de sangre, hierve su piel. Conjunto de imágenes frenéticas.
El hombre congelado, en el foso, se termina ahogando en el agua... que no lo era... sino... ácido.
La cámara retrocede.
Se fija en uno de los escalones en el que hay un objeto metálico, justo en la parte hacia el interior del foso. Está en un pequeño saliente, con sólo haber metido la mano levemente podría haber sacado la caja metálica que la contenía, antes de que ésta se deshiciera en el ácido.
Vemos el ambiente frío que rodea a la cámara frigorífica.
No hay vida.
El ácido se tiñe de color rojo.
La caja se deshace y cae la llave.
Música tensa, suspense.

JIGSAW / GRABADORA flashback: (...) La llave de la puerta de la sala está ante ti.(...)

La llave ha desaparecido ya.
El temporizador marca 00:00:00.
Y todo está sumergido en un frío silencio.
En el presente, THOMAS deja de evocar el pasado cuando comprende la grotesca muerte de HAYDEN. Incrédulo, la foto cae de su mano.
No se atreve a decir nada...
Y el juego no ha concluido.

sábado, 17 de octubre de 2009

Saw

ESCENA 9: COLOCANDO PIEZAS.


El detective STUART MCARTHUR, miembro del cuerpo policial de la ciudad, avanza por una atiborrada comisaría mientras toma un café, sentándose en su mesa atiborrada de informes. Respira profundamente y se sienta. Es un tipo joven, de unos treinta y tantos, de aspecto algo desaliñado: ropa arrugada, barba de tres días, etc.
Se acerca un policía, JAMES ADDAMS, de unos cuarenta y tantos, vestido como cualquier policía y llevando una pila de informe que deja sobre la mesa del detective. Al mismo tiempo, se acerca una mujer de la misma edad que STUART, otra detective, llamada MEGAN MURRAY, compañera en el caso de MCARTHUR.

POLICÍA JAMES ADDAMS dejando los expedientes: Y aquí están todos los expedientes sobre el caso Jigsaw. No sabéis cuánto nos ha costado conseguirlo.

DETECTIVE MEGAN MURRAY: Trae también los informes de desapariciones recientes, podrían estar relacionadas.

POLICÍA JAMES ADDAMS: Pero... a ver... ¿No se suponía que se pedía todos estos informes para cerrar el caso, para ayudar a ese tío... el Hoffman? ¿Sigue abierto o qué?

DETECTIVE MEGAN MURRAY: Tantas desapariciones... Tantos elementos extraños... Tantas cosas raras... Y no podemos descartar que hallan imitadores o discípulos. Nosotros somos los encargados de saber si queda gente que siga con el trabajo de Jigsaw... y hemos de investigar esto.

POLICÍA JAMES ADDAMS: Os aburrís un poco... ¿No? No sería más fácil dar carpetazo y “adiós muy buenas”.

DETECTIVE MEGAN MURRAY: Sería lo más fácil, pero no estamos aquí para hacer sólo lo más fácil, ¿sabes? Además, en este trabajo, incluso lo que parece más irreal, puede llegar a ser cierto.

POLICÍA JAMES ADDAMS: ¿Y qué línea de investigación tenéis? ¿Seguís a algún sospechoso?

Se contrapone la escena con otra. Vemos por una calle sombría a un joven caminando que nos da la espalda, sin que nos deje ver su rostro. La cámara lo sigue, pasando entre docenas de personas mientras. Alguien le sigue, vestido de oscuro. Se vuelve cada vez más tenso.
El perseguido hace amago de detenerse cuando va a cruzar una calle. El semáforo se pone en rojo y pasan coches a gran velocidad bajo la lluvia. El perseguidor va a alcanzar al perseguido... pero éste se arriesga y cruza. Se oyen varios cláxones, está a punto de ser atropellado. Se detiene en la mitad y pasa un coche. Después aprovecha para llegar al otro lado de la carretera, internándose en un callejón.
Su perseguidor va a por él como puede, intentando no perderlo. Los coches tocan de nuevo sus cláxones. Corre. No puede perderle, se internan por una serie de callejones laberínticos siguiendo la sombra bajo la lluvia.
Finalmente, se encuentra el seguidor con el seguido, éste se halla ahora subido ahora, tras un callejón, subido en la barandilla de un puente. Parece que se va a dejar caer. Mira hacia abajo. ¿Va a tirarse? ¿Va a suicidarse? El perseguidor se queda quieto, lleno de terror, y alza las manos para apoyar sus palabras, va a hablar.

PERSEGUIDOR: ¡NO LO HAGAS! ¡BAJA DE AHÍ! SOY POLI, PUEDO AYUDARTE. ¡ESCUCHA!

El seguido salta, hacia atrás, no se lanza adelante, tirándose al vacío. Respira tranquilamente. Mira al policía.

PERSEGUIDO sin que le veamos el rostro: No me iba a lanzar. Sólo quería confiar que no me volvía loco. Tenía miedo a pensar que me estaban persiguiendo, que iba a desarrollar una especie de... psicosis. Un policía... sospechaba que me vigilabais... Yo... Menos mal que no estoy tan... loco.

La escena paralela se cierra y regresamos a la comisaría donde la DETECTIVE MEGAN, el POLICÍA JAMES y el DETECTIVE STUART charlan.

DETECTIVE MEGAN MURRAY: Si estamos en esto es por algo. Hace menos de un par de meses un chaval apareció cubierto de sangre fuera de un hospital, inconsciente. Pensaron que estaba muerto, pero no era así. Más tarde, nos contó que había sobrevivido a... un juego... ¿Y esto no recuerda a Jigsaw? Lo malo es que las fechas no coinciden y por ese entonces, John Kramer (Jigsaw) y su discípula Amanda ya habían muerto. ¿Quién jugó con él entonces? ¿Qué podemos pensar? ¿Él mismo imita a Jigsaw y se sometió al Juego? ¿Se lo ha inventado todo? ¿Es un jodido farsante en busca de fama? ¿Ha sobrevivido y ahora es el nuevo discípulo de un nuevo Jigsaw? ¿Son imitaciones de los crímenes de Jigsaw? ¿Qué demonios pasa? Eso es lo que estamos investigando.

POLICÍA JAMES ADDAMS: Y ¿qué se sabe?

DETECTIVE MEGAN MURRAY: Se sabe lo justo. Lo estamos investigando, lo estamos vigilando lo suficiente para saber que no es ni un discípulo de Jigsaw ni el imitador o el colaborador que buscamos.

POLICÍA JAMES ADDAMS mirando a otro lado: Mierda de caso, a caso ¿nunca se va a terminar esto? (su mirada se fija en los expedientes).

DETECTIVE MEGAN MURRAY: Confío en que estamos a punto de hacerlo.

Un breve silencio, la detective y el policía se miran cuando el detective STUART MCARTHUR termina de tomar un café y dice mirando el papel que inunda el escritorio:

DETECTIVE STUART MCARTHUR: ¿No sentís que nos vamos a ahogar entre tantos informes?

Pasamos de este interesante para regresar a la Facultad de Filosofía.
Nos encontramos donde viéramos por primera vez a EWAN, JOSH, GWEN, CONRAD, ANDREW, SHAWNEE y PAOLA. Está el grupo a excepción de OREN.

JOSH preocupado: ¿Qué está pasando? ¿Qué nos está pasando?

SHAWNEE llorando, mientras PAOLA la abraza: No... No... No... No...

EWAN: Aún no se sabe nada de él. Quizás no haya desaparecido sino que esté por ahí, sin su teléfono móvil. Seguro que está bien. ¿Por qué mierda tenemos que pensar que no? ¿Por qué estamos preocupándonos tanto?

ANDREW: Os preocupáis por gusto... Además ¿qué coño me importa Thomas? Ese tipo es un gilipollas, por mí que le den bien dado.

SHAWNEE llorando: Me... temo lo peor... Tengo... una horrible... sensación.

PAOLA a SHAWNEE; CONRAD las observa en silencio: Todo marchará bien (pero PAOLA está llorando. JOSH parece que quiere consolar a PAOLA, pero no se atreve).

GWEN: ¿Y Oren? Nos preocupamos demasiado por ese Thomas y poco por Oren que es, verdaderamente, nuestro amigo.

SHAWNEE con lágrimas en los ojos: Esta mañana se marchó antes de que empezará las clases... Ya sabéis como se encuentra... No está pasando por una buena época... Temo que haya hecho alguna estupidez... La última vez que hable con él estaba... como ido... Odia a Thomas... y Thomas ha desaparecido... Oh, Dios... Antes de marcharse, Thomas... Thomas... Antes de eso... Antes de desaparecer, él me dijo... Él me dijo... que me quería, que me quería, que fuéramos novios... que me amaba... Y ahora ha desaparecido.

Vemos la cara de cierto disgusto de ANDREW por lo que está insinuando SHAWNEE. El chico siente un dilema: ¿Y si OREN le ha hecho algo a THOMAS? CONRAD observa a ANDREW y después a los demás, sin saber qué decir. Nos alejamos lentamente de los compañeros.
Pasa el tiempo. Lentamente, escuchamos una música tétrica, con instrumentos de cuerda con los que vemos como el tiempo pasa lenta, pero inexorablemente. Por las calles, entre la lluvia, flotan papeles de numerosos desaparecidos.
Comenzamos a vislumbrar la ciudad de noche, bajo la lluvia. El policía JAMES ADDAMS, fuera de servicio, camina por las solitarias calles intentando escapar de la tormenta. Se fija en un pared destrozada, hay varios graffitis: “Who watches the watchmen?”, “A de Anarquía”... Y docenas de cárteles de desaparecidos. Reconocemos varios rostros: el de PHILL, GEENA, GLENN, CHRISTOPHER...
El agente sigue su camino, preocupado, hasta ascender por una pequeña escalera y abrir la puerta de un edificio destrozado donde vive. Llega a su apartamento tras ascender por unas destrozadas escaleras. Abre la puerta. Está todo a oscuras excepto la cocina. Entra sin encender las luces. Podemos ver una foto de su esposa cuando aún vivía, junto a él, su marido, y un niño pequeño.
Avanza por el pasillo.
Entonces sí enciende la luz.
Alguien va hacia él.
Susto.
Música creciente.
Finalmente...
Sólo es...
ANDREW.

ANDREW: Viejo...

JAMES: Chaval de los cojones, les ha dado un susto de muerte a tu viejo, se te debería caer la cara de vergüenza.

ANDREW: Qué mierda de policía. Te asustas de tu propio hijo. No quiero imaginarme como llevarás lo de los desaparecidos que sí es algo para tener miedo. Una de las mayores olas de desapariciones de la ciudad... ¿Se sabe algo nuevo?

JAMES mira a otro lado mientras se dirige a la cocina y mira si hay algo para cenar: Nada importante (miente, quitándole la importancia a su trabajo).

ANDREW: No es importante, pero hay algo nuevo ¿qué es?

JAMES: Nada, ¡joder!... Por cierto, podrías haber pedido una pizza o algo...

ANDREW: Soy tu hijo, no tu criada.

Y se marcha tranquilamente hacia su cuarto, pero su padre hace un gesto y lo detiene, mientras piensa.

JAMES: Andrew...

ANDREW: ¿Qué quieres? Sólo si estas muy cabreado me llamas por mi nombre, viejo.

JAMES: Ten cuidado, todo se está volviendo... demasiado peligroso. Ten cuidado con tus compañías, sobre todo con ese chaval, Oren Ludwing, ¿vale?

ANDREW: Mierda, conoces el nombre de un colega mío... ¿Qué pasa? ¿Está fichado? Sabes que ya no se mete nada raro y es un buen tipo... Y sabes que nunca tengo pasta para comprar drogas ni soy tan buena gente como para que alguien me invite...

JAMES: No es por las drogas... Sólo es que... No es trigo limpio...

ANDREW: Esto... ¿tiene que ver con las desapariciones? ¿Eh? ¿No?

JAMES sin saber qué decir: No... Ha sido... He estado releyendo los expedientes. No parece un tipo peligroso, pero... es un tipo raro... A parte de las drogas, parece ser que... Nada importante... Sólo cuidado, ¿vale, Andrew?

ANDREW: Viejo, no te he entendido ni una puta mierda ni creo que realmente me importe entenderte así que: vale, vale.

ANDREW se marcha a su destartalado cuarto lleno de pósters, libros, cómics, papeles... Enciende su anticuado ordenador mientras comprueba todo el desorden a su alrededor. De pronto, escucha un sonido. Alguien quiere hablar con él por su correo electrónico. La dirección le extraña, pero lo acepta.
Nada más hacerlo, esa persona abre una ventana para hablar con él. Su mote es “WASGIJ”. Lo primero que le sale es si quiere aceptar una conversación por webcam con el extraño... ANDREW suspira. Se aburre y está preocupado por OREN y para apartarse cualquier cosa importante de la cabeza decide pasar el rato y aceptar.
Lo primero que ve... es nada, oscuridad.

ANDREW escribiendo: ¿QUIÉN ERES?

RESPUESTA: Wasgij.

ANDREW escribiendo: BONITO NOMBRE... PERO AHORA EN SERIO, ¿QUIÉN COÑO ERES?

RESPUESTA: Lee mi nombre desde el final. J-I-G-S-A-W.

ANDREW: ¿Qué?... Jigsaw... Pero...

RESPUESTA: Conóceme por ese nombre. Complicado puede resultar al desvelarse, pero es lo más fácil que encontrarás en mí. Todo es un puzle. Todo es un misterio en busca de respuestas y, a veces, para encontrarlas hace falta verlas desde otra perspectiva, ya sea leyendo al revés o poniéndote en otro lugar.

ANDREW escribe: ESTO NO TIENE NI PUTA GRACIA, OREN.

RESPUESTA: Hola, Andrew. Quiero jugar a un juego.

ANDREW escribiendo: ¿OREN? ¿ERES TÚ?

La conexión por cam comienza a funcionar. ANDREW se pone los auriculares de su ordenador... y escucha una macabra risa cuando aparece de pronto, entre la negrura de la pantalla, la marioneta de JIGSAW, BILLY. Música escalofriante.

JIGSAW por la web-cam: Esto no es un juego, Andrew. Lenta, pero inexorablemente, reconócelo: te has obsesionado conmigo (Observamos el cuarto de ANDREW nuevamente, vemos un corcho lleno de recortes de periódico sobre el caso de JIGSAW, con frases subrayadas. En el suelo, hay docenas de libros, muchos sobre el caso). Quieres saber quién soy, aunque pueda llegar a ser tu mejor amigo.
Si fueras otra persona, te habría atrapado, pero no, estas tan obsesionado que vendrás tú a mí. Lo harás, lo sé. Lo harás.
Andrew, vamos a jugar a mi juego. Si atraviesas las pruebas, si las superas, conseguirás saber quién soy y salvarás a alguien que necesita tu ayuda.
Sólo tienes que hacer lo que yo deseo que hagas para salvarte.
Sólo tienes que seguir mis reglas.
No tendrás tiempo de decirle nada de esto a nadie, te vigilo y tu amigo puede morir por tu insensatez.
Tú decides.
Sigue mis pistas.
Comienza el juego.

Se oye nuevamente la risotada macabra de la marioneta y la imagen desaparece entre tinieblas. Música misteriosa.

ANDREW para sí mismo, sorprendido: ¿Qué demonios ha sido esto? ¿Qué...?

Recibe una imagen con una dirección. La foto es de una vieja fábrica abandonada, destrozada, en las afueras de la ciudad. ANDREW traga saliva mientras mira la dirección.
¿Qué va a hacer?
La foto sirve de transición.
Nos sumergimos de ella.
Y en ella nos encontramos en el presente, vemos a THOMAS temblando antes de observar otra nueva foto.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Saw


ESCENA 8: SANGRE EN VANO.


En el presente, THOMAS ve en una foto un cuerpo inerte, entre las tinieblas, cubierto se sangre. Sirve de transición para el pasado, el momento en que tiene lugar el juego que concluyó con esa fotografía.
Nos hallamos en un habitáculo muy oscuro. Nos acercamos lentamente, la cámara enfoca el suelo, plagado de algo de metal oxidado que no podemos identificar.
Escuchamos una respiración agónica.
Nos detenemos ante un inmenso charco de sangre y la cámara sube. En el fondo de la estancia podemos ver una sombra que se eleva, una cruz de madera... con el cuerpo de una persona clavada, retorciéndose en ella, aún vivo.
El hombre se encuentra con los brazos y los pies clavados en las tablas pútridas de la cruz. Primer plano de las muñecas y los tobillos por donde se desparrama la sangre lentamente, manchando todo su cuerpo, desnudo exceptuando por la parte de la entrepierna, donde lleva unos harapos sucios. Su cabeza se encuentra hacia delante, tembloroso, intentando respirar, mientras su pelo grasiento cae sobre su frente, al igual que el sudor. En su cuello lleva un rosario lleno de sangre.
La respiración se vuelve cada vez más y más agónico.
En la esquina de la estancia hay unos altavoces, por los cuales podemos oír el mensaje de JIGSAW que comienza a resonar:

JIGSAW / ALTAVOCES: Hola, Christopher. Quiero jugar a un juego.

Las palabras resuenan en el cuarto, sin iluminación, pero con charcos de sangre y clavos en el suelo. Sangre la cual cae por la cruz donde se halla clavado el tipo, que mientras grita, al tiempo que le falta la respiración, alza, de pronto, su rostro: se encuentra muy marcado, como el de las personas que han sufrido una drogadicción. Sus ojos pequeños intentan abrirse, pero el hematoma de uno le impide abrir ése. Su boca intenta tomar oxígeno, pero cae sangre y dientes rotos de éste. Tiembla. Mira hacia sus lados, se horroriza al ver los gruesos clavos oxidados que sujetan sus muñecas y tobillos a la cruz.

CHRISTOPHER muy débil, sufriendo: Oh... Di...os... no...

JIGSAW / ALTAVOCES: Tu vida ha sido una perversa cadena de eslabones con forma de estupidez, soberbia y malicia, pero como toda cadena, tiene un fin.
Has hecho mucho daño a muchas personas. Derramarás tu sangre como ellas derramaron sus lágrimas... Y aquí, como entonces, tampoco habrá consuelo y aún muriendo desangrado, toda tu sangre no valdrá para pagar todo el daño que has causado, todo el mal. (Primer plano de la cruz y el cuerpo del moribundo. Instantes de tensión, cada vez más agobiantes).
Posees un nombre que evoca al de un mesías, alguien que se sacrificó por un mundo que quizás no se lo merecía, sin embargo ¿serás capaz de sacrificarte tú para salvarte? Ambos sabemos que no lo harías por otra persona, pero ¿y por ti mismo? Sé que quieres salvarte, sé que quieres jugar, pues para salvarte debes jugar. ¿Qué deberás hacer para conseguirlo? Es fácil. Baja de la cruz, libérate de tu condena, de tu vida mediocre, de tu maldad (CHRISTOPHER mueve lentamente una de sus muñecas, tira de ella. Grita descorazonadamente. El dolor es insoportable. Su brazo tiembla completamente. La sangre cae a borbotones por unas manos teñidas de rojo y una piel amoratonada que se vuelve blanquecina y fría. FRENESÍ DE IMÁGENES: la cruz, el crucificado, la sangre, el cuerpo sangrando, los gritos de dolor, el sonido de huesos rompiéndose, un suelo sombrío cubierto de sangre... La música se vuelve cada vez más y más tensa. Entonces, CHRISTOPHER consigue arrancar de la cruz su mano derecha mientras grita dolorosamente y cae colando, sangrante, sin poder moverla, sin vida. La música crece). ¿Sabías que si una persona de hoy en día sufriese todo lo que dicen que sufrió Jesucristo en los relatos de la Pasión de la Biblia no soportaría el dolor, que le daría un ataque al corazón y moriría? (Los latidos del corazón de CHRISTOPHER se vuelve cada vez más intensos. El hombre intenta tirar de uno de sus pies. No puede moverlo. Mira la muñeca que queda clavada en su cruz. Tira de su esta muñeca, la izquierda. El dolor es insoportable. Cada vez más agónico. Entonces, consigue soltar su otra mano. Grita. Por su rostro cae la sangre y llora, el sufrimiento es horrible... pero puede huir. Sonríe viendo sus manos sangrantes al fin liberadas, pero... Es estúpido. El peso de la parte superior de su cuerpo hace que éste caiga hacia delante mientras los pies siguen clavado. El sufrimiento es aún más y más horribles. Grita horripilantemente cuando su cuerpo cae hacia el suelo, soltándose de la cruz, partiéndose las piernas. Sus piernas revientan en un mar de sangre cuando sus pies se liberan, destrozados. CHRISTOPHER cae al suelo, en un mar de sangre y dolor. Ha caído sobre trozos metálicos grises... Grita aún más fuerte. Sus ojos se abren débilmente y ve sobre qué ha caído... Un mar de... clavos oxidados que invaden el piso). La cruz... tu intento de sacrificio y tu negación de éste. Podías haber hecho que los gritos de aquellos a los que hiciste daño y clamaban justicia se acallasen con tu muerte, tu silencio (vemos la cruz, el hombre ha caído bajo ella y la sombra de ésta se marca en su cuerpo. Los sucios clavos del suelo lo reflejan levemente antes de teñirse del líquido espeso y escarlata). Los clavos representan el castigo por tu maldad. Dispones de un minuto para escapar arrastrándote como el gusano que eres. Cuando este momento concluya, la puerta que hay tras el sendero de clavos se cerrará... para siempre. (00:00:56. Vemos sobre una puerta negruzca, al fondo de la estancia, un temporizador. Comienza la cuenta atrás. CHRISTOPHER alza el rostro gritando, con un clavo atravesando una de sus mejillas. Sus ojos logran ver la puerta. Se dispone a cruzarlo gateando con las últimas fuerzas que le quedan. Le cuesta bastante, pero empieza a moverse lentamente). Siente todo el sufrimiento que has causado, Christopher. (00:00:51. CHRIS grita y gime, quedándose asfixiado varias veces, al tiempo que surca el camino de clavos afilados). Siente como cada acción mala que has hecho atraviesa, perfora tu cuerpo. (00:00:43. La música que acompaña a esta macabra escena se vuelve cada segundo más intensa. Sigue atravesando el campo de clavos oxidados. Grita). Elige: vivir o morir. (00:00:39. Mucha tensión. El chico llega al final tras un terrible esfuerzo. Está empapado en sudor y sangre, con multitud de clavos que han atravesado su cuerpo. La sangre cae en medio de las tinieblas. Queda poco tiempo. 00:00:22. La puerta empieza a cerrarse lentamente. Chris grita desesperado, entonces se agarra de la puerta negra para no cerrarse e intentar escapar. Sus manos chorrean sangre y sus piernas están dobladas, destrizadas. 00:00:14. Vemos un hueso que ha atravesado la parte anterior de la rodilla, quebrándose, mostrándose al exterior horriblemente. 00:00:09. CHRISTOPHER intenta hacer que la puerta se detenga y escapar en esos valiosos segundos. 00:00:05. Intenta levantarse, pero los huesos le fallan atravesando la piel, doblándose y haciendo que caiga. De pronto hay un zumbido. La luz se extiende. El temporizador marca 0:00:01. CHRISTOPHER intenta arrastrarse fuera, saca su cabeza. Pero la puerta se cierra automáticamente... y su cabeza es escachada por la puerta al cerrarse, da un terrible alarido. La corona de espinos atraviesa su frente de forma brutal, tocando su cerebro. El dolor es extremo. El charco de sangre bajo él se extiende. Tiene espasmos. Después, la respiración cesa. Su cuerpo queda inerte. CHRISTOPHER ha muerto. No ha superado el juego). Nos conocemos. Puede que cruces dos de las pruebas de tu juego, pero tu idiotez lo arruinará todo. Podrías haber escapado siendo más inteligente, soltando tu cuerpo de una forma más inteligente, abriéndote paso entre los clavos. Al fin así terminará tu soberbia, malicia e imbecilidad. ¿Cuánta sangre has derramado por salvar tu vida... en vano? Nunca la habrías derramado por los demás. Oh, sí, ha habido sangre. Has decidido. Fin del Juego.

THOMAS tiembla de miedo en el presente. ¿Y si el próximo es él? ¿Qué pasará? ¿Ya sabe por qué está ahí? Contemplamos su rostro horrorizado.

domingo, 11 de octubre de 2009

Saw

· ESCENA 7: El pasado.


De la niebla del televisor de la fotografía con la muerte de GLEEN que observase en el presente THOMAS, pasamos al color gris de un banco del patio de la facultad en el pasado. Suena una versión del “Hello, Zepp” mucho más tétrica, como si fuese una marcha fúnebre.
En el banco está sentado OREN, apoyando su cabeza en el muro que está justo detrás de él. Se oculta parte del rostro con el capuchón de la sudadera. Recuerda así al extraño que contempla las imágenes de las muertes en el escondrijo de JIGSAW.
Vemos a su alrededor, pasando varios estudiantes que se marchan, intentando escapar de la lluvia.
Las clases han terminado y sigue lloviendo.
El muchacho se levanta y se va lentamente.
Atrás, en el banco se queda un dibujo sobre THOMAS muerto. Éste se empapa bajo la lluvia.
OREN, bajo la tormenta, se cruza con SHAWNEE.
El chico sigue de largo.


SHAWNEE: OREN (se detiene el muchacho a un par de metros de ella). ¿A dónde vas?

OREN: Las clases han terminado ¿no?

SHAWNEE: Sí, ayer terminaron. Hoy ni siquiera han empezado y llevas bastante sin entrar a una ¿no?

OREN sin mirarla: Ese problema me incumbe sólo a mí, ¿no crees? Así que déjame en paz.

SHAWNEE con tristeza: Vienes aquí sólo para recordarla, ¿no? Te da igual todo lo demás, sólo te importa ella y lo que significa para ti.

OREN regañándose, intentando evitar haber oído la última frase de SHAWNEE: Cállate... No hables de nada de eso.

SHAWNEE insiste: ¿A dónde vas?

OREN se gira y la mira, le habla con voz cansada, como si estuviese de vuelta de todo: Lo sabes, sé que lo sabes... Vivo en el pasado. Quiero ir a cualquier lugar donde pueda olvidar esto, pero te apuesto a que acabaré donde siempre, en el cementerio.

SHAWNEE acercándose: ¿Qué te ocurre?

OREN mirando a otro lado: Sabes lo que ocurre, no eres tan estúpida, siempre lo has sabido, pero no llegas a comprender o sentir lo que yo siento, no puedes, y... Ya he tomado una decisión. He decidido qué hacer.

SHAWNEE: Es por Diana, ella también era mi amiga. No querría verte así.

OREN perdiendo la paciencia: Ella querría ver, pero ya no puede... No soporto que pienses que no la quería. No soporto la cara de amargada de Paola, acusándome en silencio de todo lo que ha ocurrido, de que la persona que más quise muriese. No lo soporto, tú, a caso, ¿puedes?

SHAWNEE serenándose: Hagas lo que hagas, ella no volverá.

OREN: Entonces me gustaría estar con ella y no, no voy a hacer ninguna gilipollez. No sabes cuánto la quería. Haré lo que deba hacer… Mientras tú, SHAWNEE, ten cuidado... No soy el único que se acerca al precipicio y lo mío tampoco es tan importante comparado con lo tuyo.

SHAWNEE: Sabes lo que me pidió Thomas. ¿Tú qué harías?

OREN sonríe: ¿Con cuchillo o sin cuchillo? (SHAWNEE sonríe).

OREN se marcha tras mirarla durante un segundo, mientras llueve, la punk camina en sentido contrario al de OREN.
SHAWNEE se queda un segundo parada.
Luego se mete por un pasillo sin estudiantes.
Se sienta en el suelo.
Abre su cartapacios y observa una fotografía. En ella se ven a los amigos juntos.

Hay tres estudiantes más: HELENA- una adolescente normal y corriente, junto a ANDREW-, ROBERT- un estudiante más solitario, alejado un poco del grupo, con las manos dentro de su largo abrigo negro y viejo- y DIANA- una chica que está al lado de OREN que le pasa un brazo por el hombro, ambos sonríen; al otro lado de la joven están SHAWNEE, PAOLA, CONRAD, EWAN, GWEN y JOSH.
SHAWNEE mueve las fundas y hojas de su cartapacio. En esa pasillo hay una especie de placa conmemorativa por la muerte de una estudiante.
La chica se levanta, la observa durante un momento y se va a clase, llega tarde.
Dentro, en el aula, los alumnos se colocan en sus asientos tras que se cierre la puerta.
Andrew se sienta en su sitio y bosteza. Ha llegado tarde, pero ha llegado.
Se abre la puerta de nuevo.
ANDREW espera que se OREN, pero no, es SHAWNEE, que se acerca y se sienta a su lado. Ella se fija en la gente que está en la clase.

SHAWNEE, pensativa, mientras deja sus cosas: ¿Y Thomas?

ANDREW: Ni puta idea... Hablando de desaparecidos, ¿y OREN?

SHAWNEE: Ah, a OREN lo vi antes de que empezarán las clases... Se marchó, ya sabes cómo es.

ANDREW simulando que piensa, bromea: Sabía cómo era, ahora... A lo mejor OREN se ha puesto a jugar a ser Jigsaw y ahora Thomas lo está pagando por gilipollas.

SHAWNEE muy seria, sin encontrarle la gracia al comentario: No hace gracia, Andrew.

ANDREW pensativo realmente: Pues... la verdad es que sí, no tiene ninguna gracia.

La cámara se alza lentamente y se abre plano. En medio del caos, vemos los dos asientos vacíos de OREN y de THOMAS.
Pasamos de la luz blanquecina de la clase de la facultad en el pasado a la de una estancia en el presente.
En el presente, THOMAS, encerrado en su trampa, participando en el macabro juego, tembloroso, sintiéndose mareado, abre los ojos lentamente y mira otra de las fotografías, en la que ve un cadáver completamente ensangrentado y decapitado.

jueves, 8 de octubre de 2009

Saw


· ESCENA 6: Oscuridad.

En el pasado, estamos en una sala blanquecina, con una luz eléctrica parpadeante.
Avanzamos por las baldosas del suelo hasta llegar a una persona que yace de rodillas.
Está encadenado de manos. Los grilletes concluyen en el techo. El chico de unos veintitantos años tiene la cabeza inclinada hacia el suelo.
Tiembla, tiene mucho miedo.
No puede ver, tiene puesta una venda negra en sus ojos.
Sus ropas están destrozadas.
Delante de él hay algo que no llegamos a ver. Encima del personaje hay algo que tampoco vemos. Enfocamos una serie de tornas y ejes alrededor de las cadenas. No sabemos dónde empiezan ni terminan, por ahora.
Él se llama GLENN.
En la esquina de la habitación hay una cámara que nos sirve de transición para ir a otra sala.
Nos vamos a otra habitación. Estamos en una sala oscura. Hay aparatos de tortura por todas partes, maniquís de prueba rotos tras ser usado con las trampas.
Hay una amplia mesa con docenas de televisores pequeños que rodean una pantalla central más grande que el resto. Está enfocando la habitación donde está GLENN. Alguien, vestido de negro y con la cabeza cubierta, dando la espalda al espectador, observa las pantallas sentado. Teclea algo en el teclado que hay delante.
Vemos una serie de frenéticas imágenes del refugio: es una nave industrial abandonada, trampas, maniquíes, las docenas de pantallas, la marioneta de Jigsaw- Billy-, la máscara de Cara de Cerdo puesta en una esquina de la habitación, centenares de dibujos de trampas, recortes de periódico sobre Jigsaw, miles de libretas... Concluimos enfocando la pantalla de plasma donde se ve la habitación donde está GLENN.
Usamos la cámara de nuevo para la transición. Delante de GLENN hay una televisión anticuada que no puede ver. Se pone en marcha. Vemos al principio la niebla de una televisión que no sintoniza los canales, después vemos un video. Es la marioneta de Jigsaw que comienza su mensaje.

JIGSAW / MENSAJE: Hola, GLENN. Quiero jugar a un juego. Las reglas son sencillas, debes seguirlas... por tu propio bien. Vivir o morir, ésa es la cuestión. Tú decides.

GLENN, perdiendo el control, furioso, sacudiendo las cadenas al intentar soltarse de ellas: ¿Quién...? ¡DA LA PUTA CARA, PEDAZO DE CABRÓN!

JIGSAW / MENSAJE: Te estarás preguntando quién soy y por qué hago esto. Quizás, incluso, creas que esto es una simple broma. Pero, bueno ¿la vida y la muerte (se enfocan varios instrumentos de tortura brevemente) no son una macabra broma pesada? Pero no nos desviemos de la respuesta a la pregunta de quién soy y por qué te hago esto. (La cámara gira rápidamente alrededor de GLENN). Has vivido toda tu vida sirviéndote de triquiñuelas para conseguir lo que querías, sin límite, aprovechándote de la gente a la que usabas como objetos capaces de manipular (creyéndote superior), aterrorizado sólo porque no consiguieras lo que ansiabas, no te importaba lo que ocurriese, ni siquiera ocultar un crimen. (Pausa. Primer plano del rostro aterrado de GLENN).
Te encuentras con alguien superior a ti, porque soy tu redentor y hago esto para salvarte. Eres parte de las nuevas piezas que componen mi nuevo juego. GLENN tú serás ahora una de las piezas manipulables con las que tú comparabas al resto de la gente.
Es hora de que elijas. Es sencillo. La llave de tus grilletes está en tu cuerpo, cerca de ti, abre las cadenas y márchate, haz trampas y morirás. Ésa es tu prueba, tramposo cobarde. Elige. Tienes dos minutos. Que comience el juego (Fin del mensaje, regresa la niebla a la pantalla del televisor).

GLENN: ¡¡¡MIERDA!!!

Comienza una música con matices cada vez más violentos y misteriosos, llenando de intriga el momento, con ecos a otras partituras de la saga “Saw”.
El temporizador está ya a 00:01:54.
GLENN intenta buscar la llave por su cuerpo.
No puede ver- tiene vendas.
No encuentra las llaves.
No puede liberarse de las cadenas.
El tiempo avanza.
Sus manos bajan unos pocos centímetros.
Chilla intentando buscar la llave.
Imágenes frenéticas: cadenas, engranajes, GLENN, la televisión, la imagen terrorífica de Billy... Fin de las imágenes rápidas.
GLENN tira de las cadenas como puede y estas desciende. Rápidamente, palpa su rostro y consigue quitarse las vendas. Ahora sólo le hace falta encontrar las llaves antes de que se termine el tiempo...
Puede salvarse.
Pero... entonces...
Sólo se escucha un fuerte chirrido.
00:01:32.
El vendaje cae junto a las cadenas, que activan una serie de poleas sobre el prisionero, que se siente confuso. Intenta ver algo, pero sus ojos ven borrosos. Se habían acostumbrado a las tinieblas.
Entonces, en medio de la incertidumbre...
Al caer las cadenas más de lo debido, los engranajes del techo a donde están sujetas las cadenas empiezan a moverse. GLENN lo observa aterrorizado, está cegado.
El muchacho consigue ver lo que están haciendo los engranajes que culminan con...
Una escopeta sobre su cabeza.
00:01:07.
Silencio.
Primer plano del rostro aterrorizado de GLENN.
Primer plano de la escopeta.
Primer plano del gatillo.
Los engranajes se mueven.
Chirridos.
Horror.
Hay un fuerte sonido.
Un amago de grito que queda ahogado.
Dispara.
00:00:54.

La bala atraviesa la cabeza del torturado GLENN, que cae al suelo muerto, lleno de sangre la cual cae por su rostro que se ha hecho pedazos de piel quemada, sesos, huesos rotos y sangre humeante... Pero sigue sujeto aún por las cadenas, inerte, empapado de sangre.
00:00:32.
Nos aproximamos a sus brazos llenos de motas de sangre. Están inertes, moviéndose lentamente aún, por el impacto del balazo, que hace que el cuerpo tenga un vaivén.
Enfocamos la cerradura de los grilletes.
Allí estaba la clave, preparada para ser girada y dar la libertad al cautivo sin activar la trampa.
Pero GLENN prefiero verla con sus ojos.
Hacer una última trampa para salvarse.
Pero el tiro le ha salido por la culata... Nunca mejor dicho.
00:00:12.
En la sala de los monitores, el desconocido teclea. Hay unos altavoces en la sala donde yace muerto GLENN. Regresamos a la habitación.
00:00:05.

JIGSAW / ALTAVOCES: Has elegido la trampa. Lo sabía. No seguiste las reglas. Te quitaste el vendaje esperando ver una llave que estaba colocada en la cerradura de tus grilletes. La salvación te aguardaba cerca, pero tú estabas cegado más allá de la vendas como para verla. Elegiste lo fácil. Las trampas en este juego tienen un precio muy alto.
Las cadenas aún te mantienen cautivo, pues tu espíritu, como tu cuerpo, está condenado. Has elegido. Fin del juego (Termina el mensaje. Vemos el piso otrora blanquecino ahora cubierto de sangre, mientras en la pantalla de la televisión regresa la niebla).

En el presente, THOMAS, aterrorizado, mira a otro lado tras estar visualizando la imagen de GLENN, o la de una persona cuya cabeza se ha reventado en un mar de pellejo y sangre. Horror.

THOMAS asustado, tartamudea, llorando, antes de atreverse a ver otra imagen: ¿Por qué? ¿Por... qué... demonios...? Oh... Dios... ¿Por... qué?

00:00:00.
Oscuridad.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Saw

· ESCENA 5: El principio de la tormenta.


Transición con la escena anterior- de los oscuros ojos aterrorizados de THOMAS en el presente hasta el suelo oscuro de un camino de piedras que atraviesa la zona del césped del campus en el pasado. En la zona más apartada, hay unas escaleras que salen de la hierba, cercanas a un par de árboles negruzcos sin hojas. Todos están sumidos en una intensa luz gris, entre la niebla de un día que augura tormenta.
En los escalones, hay varios personajes reunidos, en silencio: OREN (que mira fijamente un charco de agua donde se refleja), ANDREW (quien come un sándwich como si no hubiera probado bocado en una semana), SHAWNEE (la cual dirige unas miradas tímidas a un chaval que se saca la carrera de forense, como su padre, se llama CONRAD, quien parece pensativo al mismo tiempo que escucha música por sus auriculares), JOSH (un chaval raro, estudiante de ciencias, pero en este caso de “Medicina”, de un hospital universitario cercano al campus) mira de vez en cuando a PAOLA (una chica descuidada, vestida con un vaquero gris y una chaqueta verdosa, de estatura media, pelirroja oscura, que estudia “Psicología”). Oculta su rostro tras sus manos, como si no quisiera que la vieran. Sufre una profunda depresión) y, por último, hay un chico de pelo largo y negro, EWAN, con ropa normal aunque tiene una llamativa camiseta que dice: “Highway to Hell” que dice estudiar “Historia”, como su novia GWEN, una chica corriente con un claro pelo rubio tras una diadema oscura.
Todos parecen pensar en silencio en sus propios problemas. Antaño fueron amigos, ahora no saben ni siquiera lo que son. Diferentes entre sí, piezas que se unieron para conformar su propio puzle un día, hasta que este rompecabezas se deshizo.

ANDREW con la boca llena, intenta romper el hielo: Joder, venga, mis mediocres congéneres, alegraros un poco que me tenéis entre vosotros. Muchos matarían por ello... No se puede estar toda la vida cabreados, por Dios... Mejor dicho, por mí. Dios sólo es el que me hace los trabajos sucios.

EWAN, siendo ciertamente irónico: Qué fe.

Silencio. GWEN se aparta un poco de su novio EWAN para ver mejor a OREN, el que sigue con la mirada congelada, observando el charco.

GWEN a OREN: Hace bastante tiempo que no te veíamos por aquí. ¿Cómo estás? (OREN no responde inmediatamente). ¿Me escuchas, OREN?

OREN, de pronto, dándose cuenta de que GWEN le ha hablado: Eh... Yo... Necesitaba tiempo para estar solo... y cualquiera puede imaginarse como estoy.

GWEN: Que sepas que lo sentimos muchísimo. Te lo hemos dicho muchas veces, pero...

OREN sin apartar su mirada del charco: Dilo miles de veces. No importa. Quizás de esa manera, nunca me olvide (coge unas pequeñas piedras que hay en las escaleras y empieza a hacer malabarismos con ellas, SHAWNEE intenta comenzar una nueva conversación).

SHAWNEE: Qué habilidad.

OREN irónico: Fruto del orfanato... En Navidad, si queríamos comida caliente debíamos actuar en la calle, como payasos de circo. Ése es mi futuro, espero que no te moleste y si lo hace... Tú tampoco es que me caigas demasiado bien.
Y no te preocupes, ni tú ni nadie. No estoy enfadado con alguno de vosotros... No seáis egoístas. Sed generosos. Estoy cabreado con todos vosotros, como un melodrama...

ANDREW: Tú siempre contra el mundo... ¿Es tan malo?

PAOLA, con voz monótona: El mundo de por sí, sería un lugar perfecto. Lo malo somos nosotros.

Las palabras de la joven de antepasados italianos resuenan.
En el charco de agua en el suelo se ve así mismo, tras él a SHAWNEE y detrás los compañeros parloteando. SHAWNEE cierra los ojos, mira el charco y retrocede para volver con PAOLA.

OREN serio: No sé por qué nos molestamos queriendo interpretar que seguimos siendo amigos, cuando ya no lo somos. Hemos cambiado y lo sabemos. Intentar hacer ver que no es así... es una estupidez. La única persona que nos mantenía unidos... ha muerto (Guarda silencio tras decir estas dos últimas palabras. Cerca, vemos los ojos de PAOLA, los cuales se rayan. SHAWNEE mira a otro lado mientras una ligera brisa agita su pelo, CONRAD la observa en ese instante. El resto no sabe qué decir, el silencio vuelve a reinar, hasta que...).

OREN sigue haciendo malabares mientras mira el reflejo, pero entonces llega alguien que borra el reflejo de SHAWNEE del charco. OREN abre los ojos totalmente. Las piedras de los malabares caen al suelo, sobre el charco.

THOMAS se acerca, su imagen borró la de SHAWNEE del charco: ¿SHAWNEE?

SHAWNEE se gira: THOMAS (Todos los miran).

THOMAS: SHAWNEE, quería hablar un segundo contigo.

El grupo cesa las conversaciones. Todos observan.

SHAWNEE algo desconcertada: Bueno... Vale.

SHAWNEE se acerca a THOMAS y se aleja del resto. Nos fijamos en OREN, ANDREW, PAOLA, CONRAD, EWAN, JOSH y GWEN, en un segundo plano.
Volvemos a SHAWNEE y THOMAS que se han alejado a varios metros del grupo. THOMAS coge de las manos a SHAWNEE. lo vemos desde las escaleras.
Él se acerca. Primeros planos. Ella da un paso atrás, pero la acaricia. Ella se aparta, aturdida, y murmura unas palabras, regresando a las escaleras y THOMAS se marcha con una sonrisilla.

ANDREW a SHAWNEE: Una pena que no quieras ser veterinaria.

SHAWNEE aturdida: ¿Eso a qué viene?

ANDREW tiene el rostro clavado en el suelo, luego alza la mirada hacia SHAWNEE: Joder... Te las acabas de ver con un perro en celo (Ríen todos o sonríen, excepto SHAWNEE y OREN). Al menos, podrías haberle dado una ducha fría o clavado la típica inyección que se les da a los perros para sacrificarlos.
¿Y qué, Shawnee? ¿Thomas ya te ha hecho la propuesta es casaos y tener diez hijos, que os pongáis en marcha para hacer a la tropa cuanto antes?

SHAWNEE: No seas… (Pausa, no puede completar la frase. Fulmina con la mirada a ANDREW).

ANDREW: ¿A qué no estoy desencadenado?

SHAWNEE: Andrew, sólo eres esto... ¿No? ¿Un irónico gilipollas? ¿Sólo sientes odio hacia la gente? ¿Ganas de reírte de ella?

ANDREW: No, chica, también siento lástima.

SHAWNEE: ¿Sientes lástima por mí?

SHAWNEE fulmina con la mirada a Ewan. El joven hace un gesto de perdón. La muchacha hunde su vista en el suelo. Comienza a llover. OREN mira el charco con su imagen reflejada, golpeada por las gotas de lluvia. Se pone el capuchón de su sudadera. Se marcha dejando atrás al grupo, sin decir nada.

EWAN a los amigos: ¿Por qué se va OREN?

GWEN: Le gusta la lluvia.

JOSH: ¿Y por qué se pone el capuchón si le gusta la lluvia?

ANDREW sarcástico: Porque… Porque no le gusta mojarse.

CONRAD saliendo de su mundo, tras haberse quitado los auriculares: Chico listo.

ANDREW bromeando: Lo ha aprendido todo de mí.

JOSH se acerca a PAOLA, pero ella se aleja. Ella está llorando. ¿Por qué?
OREN deja atrás al resto del grupo, pero SHAWNEE se acerca mientras llueve.

OREN: No me sigas (se detiene debajo del saliente de la puerta de la facultad. SHAWNEE, a poca distancia, también).

SHAWNEE: Los demás se están dando por vencidos, pero yo no lo haré. Quiero saber qué demonios te ocurre. ¡Nadie te entiende!

OREN: Nunca he pedido que me entendierais, ni siquiera que lo intentaseis.

El muchacho se marcha y el grupo aparece en el pórtico donde aún está SHAWNEE.
Seguimos a OREN, muy por delante del resto del grupo. THOMAS pasa a su lado y le sonríe.
OREN le dirige una mirada de odio y sigue su camino lentamente entre la lluvia, pasando entre los otros estudiantes, mientras el grupo de amigos sigue su camino con SHAWNEE que esquiva a THOMAS. Mientras, la cámara asciende fijándose en el cielo, mientras cae la lluvia lentamente sobre la cámara.

SHAWNEE a PAOLA, a la que ve con resquicios de haber estado lloviendo: Hey, ¿cómo estás? Dime, por favor. Intenta animarte, no puedes estar siempre triste... Tras la tormenta debe llega la calma, en algún momento.

CONRAD y el resto observan a la chica mientras se preparan para despedirse e irse a sus respectivas facultades desde el campus general donde se encuentran, bajo una lluvia campal.

PAOLA: Pero Shawnee... La tormenta no ha hecho más que comenzar.

Enfocamos la lluvia que se transforma en el presente en el sudor que cae por la frente de THOMAS, encerrado en el juego de JIGSAW, intentando saber por qué está ahí.Es justo antes de que se serene y se disponga a ver otra de las fotografías. El juego no ha terminado.
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