“¡Oh vosotros los que entráis, abandonad toda esperanza!". Citar a Dante siempre queda lo suficientemente melodramático para dar la bienvenida, ¿no?
Este blog fue creado el 10 de junio de 2008 por Carlos Javier Eguren Hernández (es decir, yo). El diseño y algunas imágenes (y demás trucos) pertenecen a Elsbeth Silsby (¿No has visitado su blog: http://diariodeunaprincesaenlaoscuridad.blogspot.com/¿A qué esperas?). Del resto, el culpable únicamente soy yo.
En esta bitácora vas a encontrar música, citas célebres (o frases molonas), reseñas de libros, películas y tebeos, tontadas… Y también la vida de un chaval que le encantan los monstruos, estudia Periodismo y es escritor (aunque espera que le publiquen algo) y sí, ese alguien soy yo, alguien del que sólo debes esperar que sea lo que no esperas que sea. ¿A qué suena lo suficientemente melodramático acabar con un trabalenguas?
¡Bienvenidos al Antro de los Vampiros y Otros Monstruos! ¡Os invito a esta ronda!”
Me da igual que en la obra de Arthur Conan Doyle,
Moriarty fuese un vejestorio con muy mala leche. Me da igual que los fans
ortodoxos no se hayan dado cuenta que el Moriarty de la serie de la BBC adapta
mejor que el de, por ejemplo, Jared Harris en “Juego de sombras”, lo que debe
ser la némesis de Sherlock Holmes: un lunático brillante.
Los "héroes" de "Batman".
El Jóker estaría de suerte con otro
actorazo interpretándolo.
Si en su día os dije que la Irene Adler de la serie
“Sherlock” de la BBC era la Catwoman perfecta, visto el final de la segunda
temporada he de decir que el Moriarty de Andrew Scott (algo más majara y
bromista, más aún, y con maquillaje y traumas varios) sería un Jóker perfecto (y sí, el de Heath Ledger me gusta, pero este es otro tema).
Tal vez, es que las buenas historias de Batman
beben muchísimo del mito de Sherlock Holmes, pero “Sherlock” me parece no sólo
una adaptación brillante de nuestro detective de Baker Street sino incluso de
Batman.
Escenas como el cara a cara de Sherlock y Moriarty,
el robo de las joyas de la corona con música clásica, el móvil con música que
no parece pegar con un archienemigo, el plan para desvirtuar la imagen de
Sherlock y destruirlo, ese "te doy la mano" al estilo "La broma asesina", su “final” que me recuerda al del Jóker en “El regreso
del Señor de la Noche”… ¡Moriarty es un gran Jóker!
Y me atrevo a decir más, si Steven Moffat y Mark Gatiss escribiesen
sobre Batman, todos los fans del héroe de Gotham City estaríamos de
enhorabuena. Muy de enhorabuena. Lo siento, pero no podía callármelo.
“El Cuervo” es un tebeo de James O´Barr que narra
la historia de cómo un hombre vuelve de entre los muertos para vengar el
asesinato de su novia. O´Barr se basaría así en la pérdida de su prometida, atropellada por un conductor borracho, y en una noticia de una pareja asesinada con tal de robarles 20 dólares y un anillo de compromiso para crear un relato donde cada página emanaba su pena y dolor.
El Cuervo, encarnado por Brandon Lee.
Portada del tebeo.
En 1994, Alex Proyas adaptó el tebeo a la gran
pantalla. No obstante, la tragedia del cómic llegaría también a la película
cuando su protagonista, Brandon Lee (hijo del mítico Bruce Lee), falleció durante una escena de acción: una pistola de fogeo disparó una bala de verdad. La película se concluyó como
homenaje al joven actor y la leyenda impregnaría esta cinta.
“El Cuervo” fue una suma de la decadencia de los
´90, el mundo gótico, una fuerte historia de venganza, la suma del espíritu de
Halloween, el héroe trágico… Y una potente banda sonora donde “The Cure”, la
banda de Robert Smith, entregaba su tema “Burn”.
La banda "The Cure".
La canción trata sobre haber dejado atrás al amor,
con una letra que nos recuerda a los poemas góticos, llenos de esa nostalgia y
drama que nos llega al alma.
Os animo a los que no conozcáis el tebeo a leerlo y
los que tampoco sabéis de la película a que la veáis.
El tema del día es “Burn” de The Cure y está
dedicado a todos aquellos que alguna vez habéis ardido de dolor por lo que
habéis perdido. ¡No dejéis de arder!
A lo largo del mundo, una serie de personas descubre que tienen poderes
increíbles, desde la capacidad para viajar en el espacio y el tiempo como un oficinista fan
de los tebeos (Hiro) hasta un enfermero que descubre que puede adoptar
habilidades insospechadas (Peter Petrelli). Sin embargo, un asesino se está
dedicando a matar a los héroes para conseguir sus habilidades, uno a uno.
Intérpretes principales: Hayden Panettiere, Jack Coleman,
Milo Ventimiglia, Masi Oka, Adrian Pasdar, Zachary Quinto, Kristen Bell, Malcom
McDowell… Consultar el resto del repartoen IMDB
Música: Lisa Coleman y Wendy Melvoin.
Nacionalidad:
Estados Unidos.
Duración: 60 minutos aproximadamente.
Año: 2006.
Género: Fantástico, aventuras, drama.
“Salva
a la animadora, salva el mundo”
HIRO
En
2006, Jeph Leob y Tom Kring demostraron que los superhéroes no estaban
solamente en los tebeos y las películas. Por un lado, Loeb era un creador de
cómics conocido por “Batman. El Largo Halloween”, por el otro, Kring era famoso
por haber concebido series como “Crossing Jordan”. Juntos, llevaron a la
televisión “Héroes”, una obra que retrataba la vida de un grupo de personas
normales con superpoderes y que debían evitar el fin del mundo.
Personalmente, esta serie me trae
buenos recuerdos. Empecé a verla cuando comencé a leer cómics en serio y, gracias a una acertada primera temporada, sentía que cada capítulo era como un
buen tebeo de superhéroes, que te dejaba con ganas de más. Esta sensación siempre
se me quedará grabada con el final de un episodio donde Sylar parecía asesinar
a uno de los héroes principales (no diré cuál, para no hacer spoiler). Pocas veces, esperar siete días se me hizo tan terrible (quizás cuando tuve que reunir casi 20€ para poder
comprarme “V de Vendetta”, por aquel ya lejano 2007).
El reparto de Héroes: gente normal con poderes extraordinarios.
A lo largo de 23 capítulos, el
equipo de guionistas tuvo que contarnos la vida de varios personajes
(aparentemente inconexos), el misterio que había tras ellos, el tipo que los
intentaba asesinar para robarles los poderes y un posible fin del mundo
augurado por Isaac Méndez en sus pinturas.
Si bien se nota cierta debilidad en
algunos libretos que parecen simple trámites y tardamos en hallar bien el horizonte
hacia el que se dirige la serie, había capítulos con un buen ritmo, grandes
momentos (yo nunca olvidé a la pobre camarera pelirroja) e incluso atrapante en algunos instantes (el
viaje al futuro, tan homenaje a los cómics de “X-Men”). Y sí, podían haber
diálogos estúpidos, huecos en la trama y demás, pero a mí me chiflaba ver a
estos héroes tan diferentes (aunque nunca supe bien si eran héroes del todo y tampoco eran tan diferentes).
Isaac Méndez era un dibujante de cómics capaz de ilustrar el futuro. Su sueño recurrente era el fin del mundo. Los cuadros estaban hechos realmente por Tim Sale, colaborador de Jeph Loeb.
El reparto tenía demasiados
personajes. Quizás ese era el problema básico. Había algunos que
molaban, como Peter (un correcto Milo Ventimiglia) y Nathan Petrelli (un gran
Adrian Pasdar, cuyo rostro siempre me recordó al dibujo del Doctor Manhattan), los que acababan siendo geniales, de verdad, junto a Hiro (Masi Oka, nuestro
espejo de fan), eran los villanos encarnados por Linderman (el genial Malcom
McDowell), Noah Bennet (Jack Coleman, y sí, ya sé que no era tan malo) y, por
encima de todos, Sylar (un excelente Zachary Quinto).
Habría personajes que
mejorarían como Mohinder, otros desaprovechados como el “hombre radiactivo” o
Isaac Méndez (un misterioso Santiago Cabrera) y algunos que llegarían a ser geniales, pero sólo en la última temporada como la animadora, Claire (Hayden Pattinare, que pasó de insoportable a buen personaje). Eso sí, los
que conseguían ser desarrollados de manera correcta daban un trasfondo que las
películas de superhéroes no suelen conseguir debido a que está serie duraba
mucho más minutos que cualquiera de ellas.
Los personajes principales de "Héroes".
Si bien la idea de que la serie se
hacía demasiado larga una vez se veía de nuevo (me pasó hace poco) sigue
estando ahí, también está presente lo bueno de ser una serie diferente. Quizás, el mayor problema que
le encontré fue el desenlace (siempre he pensado que se quedaba en nada, ¡el futuro
no puede evitarse, chavales) y que estos héroes jamás se les fue la bola lo
suficiente como para ponerse un disfraz y ser superhéroes (cosas mías).
Además,
el final tiene un problema grave ¿quién se cree que la explosión no tendría
consecuencias sobre la población por muy que se vayan volando?, como bien
señaló Alan Moore (que vio el final de la serie por recomendaciones de su
entorno). Por otro lado, hay personajes que pronto se quedaron en nada, desde
el amigo de Claire u otros con los que nos costaba empatizar, como Mohinder
(por mucho que fuera una versión de Charles Xavier).
Sylar, ¡cómo molabas!
La serie funcionó gracias también a
los guiños. Siempre pensé que era lo más parecido que podíamos tener al tebeo de “Watchmen” en otro medio que no fuera el cómic, hasta que en 2009 se hizo lapelícula. Esto se debe no sólo a cierta parte del espíritu, sino también la
repetición de elementos (la hélice en “Héroes”, la "smiley" en “Watchmen”) o que
Sylar fuera una especie de siniestro Jon Osterman (ambos relojeros, ambos
trastornados con su poder…). Hasta se hace un homenaje al Reloj del Juicio Final en torno al que gira la trama de "Watchmen", con el nombre de un episodio.
Además de innumerables guiños a los tebeos (con el
personaje de Micah, otro de los desaprovechados, y la colección de cómics que
le regalaban, entre ellos “9th Wonders”, el tebeo de Méndez) y homenajes en
toda regla como la Plaza Kirby (en honor a Jack Kirby), la aparición del nombre
de los capítulos al estilo “The Spirit” de Eisner o el cameo de Stan Lee como
conductor de autobuses. Esto era un delite para los fans.
Sylar se convirtió en uno de los protagonistas gracias a su carisma.
“Héroes. Volumen uno”
fue un ejemplo de cómo deberían ser algunos tebeos, ampliando sus horizontes en
cuanto a público y dando un tratamiento ciertamente atractivo para todos.
La serie constaría de tres
temporadas más (la tercera dividida en dos). Si bien la segunda mejoraba al
final, la tercera más o menos, la cuarta se hundía (aunque tenía un final muy "Watchmen", con los héroes teniendo que decir si mentir para salvar el mundo) y la quinta (realmente la
cuarta si no consideramos los “vólumenes”) mejoraba bastante, pero ya no
contaba con el apoyo del público. “Héroes”, mediante cómics y experiencias en
Internet, buscaba ensanchar su mitología, pero pronto se derrumbó al no contar
con fans que fueran sus pilares después de flojear en algunos de sus volúmenes. La
moda se terminó, quizás antes de darle otra oportunidad.
Siempre nos quedará
“Héroes. Volumen uno”, una historia donde un grupo de personas normales se
convirtieron en héroes para salvar a la animadora y así, salvar el mundo.
Cosas buenas
-Los
malos, sobre todo Sylar (antes de que los “destrozasen” como personaje en los
siguientes volúmenes)
-La
trama.
-La
demostración de que los superhéroes pueden vivir más allá de las viñetas.
-Los
guiños al mundo del tebeo.
Cosas malas:
-Hay
algunas partes en las que se hace larga.
-El
final no es tan creíble (pese al guiño a “Watchmen”).
La única manera que
tiene DC ahora de patear a Marvel. La compañía de Batman ha intentado hacer de
todo para vender más que Marvel, pero parece que su pequeño reinado está a
punto de llegar a su fin de nuevo (despuntará con la basura que quieren hace
despedazando el cadáver de “Watchmen”, pero se hundirán).
¿No
pilláis la portada? Fijaros en cómo se usa la araña de Spider-Man, la calavera
de Punisher y la estrella típica del Capitán América.
La
DC de Didio haciéndose esperanzas, porque parece que ya no se puede vivir de los sueños, sólo de ventas pírricas.
Si
no es la mejor intro de la Historia del cine, sí es mi favorita. Su capacidad
para contarnos que el mundo ha cambiado, que los superhéroes existen en esta
historia alternativa, la mitología de “Watchmen” y la voz de Bob Dylan hacen
que la película de Zack Snyder, adaptando el tebeo de Alan Moore y Gibbons, sea,
para, mí única.
Y eso que faltan algunas cosillas.
¿Sabíais que estaba pensado incluir al Comediante levantando la bandera de
Estados Unidos en Iwo Jima, pero que al final se tuvo que eliminar del metraje
de la introducción?